מַתְנִי׳ בְּשַׂר קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים שֶׁיָּצָא לִפְנֵי זְרִיקַת דָּמִים,
MISHNÁ: La mishná presenta una disputa con respecto al estatus de las ofrendas del orden más sagrado, que normalmente no están sujetas a las halakhot de uso indebido una vez que su sangre ha sido rociada y han sido permitidas a los sacerdotes. El caso de la mishná es la carne de las ofrendas del orden más sagrado, cuyo consumo está permitido desde el momento en que su sangre fue rociada, que salió del patio del Templo antes del rociado de la sangre, y luego volvió a entrar al patio.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: מוֹעֲלִין בּוֹ, וְאֵין חַיָּיבִין עָלָיו מִשּׁוּם פִּיגּוּל וְנוֹתָר וְטָמֵא.
Rabí Eliezer dice: La aspersión de esta sangre no permite su consumo por los sacerdotes. En consecuencia, uno es responsable por hacer uso indebido de ella. Y no es responsable por comerla debido a la violación de las prohibiciones de piggul, si participó de ella después de que fue sacrificada con la intención de participar de ella o de asperjar su sangre más allá de su tiempo designado, o de notar, si participó de la carne después de que permaneció durante la noche, o de participar de la carne estando ritualmente impuro.
רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אֵין מוֹעֲלִין בּוֹ, וְחַיָּיבִין עָלָיו מִשּׁוּם פִּיגּוּל וְנוֹתָר וְטָמֵא.
Rabí Akiva dice: La aspersión es efectiva a pesar del hecho de que la carne salió del atrio del Templo y quedó descalificada, y por lo tanto no se es responsable por hacer uso indebido de ella. Asimismo, otras halakhot que se aplican a las ofrendas cuya sangre fue asperjada se aplican a ella, y, en consecuencia, se es responsable por comerla debido a la violación de las prohibiciones de participar de carne que es piggul, o notar, o que permaneció durante la noche, o de participar de la carne estando en estado de impureza ritual.
אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא: וַהֲרֵי הַמַּפְרִישׁ חַטָּאתוֹ וְאָבְדָה, וְהִפְרִישׁ אַחֶרֶת תַּחְתֶּיהָ, וְאַחַר כָּךְ נִמְצֵאת הָרִאשׁוֹנָה, וַהֲרֵי שְׁתֵּיהֶן עוֹמְדוֹת.
Rabí Akiva dijo, en apoyo de su opinión: Pero está el caso de alguien que designó un animal como su ofrenda por el pecado y este se perdió, y designó otro animal en su lugar, y después la primera ofrenda por el pecado fue hallada y ambas están de pie aptas para el sacrificio. Si sacrificó ambos animales al mismo tiempo y roció la sangre de uno de ellos, lo que significa que el segundo quedó descalificado como una ofrenda por el pecado sobrante, surge la cuestión sobre el estatus de la carne del segundo animal con respecto a las halakhot de uso indebido.
לֹא כְּשֵׁם שֶׁדָּמָהּ פּוֹטֵר אֶת בְּשָׂרָהּ, כָּךְ הוּא פּוֹטֵר אֶת בְּשַׂר חֲבֶרְתָּהּ?
¿Acaso no es así que, tal como la sangre del animal cuya sangre fue rociada exime su carne de responsabilidad por su uso indebido, así también exime la carne del otro animal? Puesto que podría haber elegido rociar la sangre de cualquiera de los animales, se consideran como si fueran una sola ofrenda.
אִם פָּטַר דָּמָהּ אֶת בְּשַׂר חֲבֶרְתָּהּ מִן הַמְּעִילָה, דִּין הוּא שֶׁיִּפְטֹר אֶת בְּשַׂר עַצְמָהּ!
Si es así, se puede aprender de allí por una inferencia a fortiori con respecto al caso de la aspersión de la sangre de la carne que salió del patio y regresó: Si la aspersión de su sangre eximió la carne del otro animal de las halakhot de uso indebido, es justo que ello exima su propia carne que salió del patio.
אֵימוּרַי קָדָשִׁים קַלִּים שֶׁיָּצְאוּ לִפְנֵי זְרִיקַת דָּמִים,
La mishná añade que, así como Rabí Eliezer y Rabí Akiva discrepan sobre si la aspersión de la sangre exime a la carne que salió del atrio de responsabilidad por su uso indebido, también discrepan con respecto a las porciones sacrificiales de ofrendas de menor santidad consumidas sobre el altar que salieron del atrio del Templo antes de la aspersión de la sangre. La disputa es si la posterior aspersión de la sangre genera responsabilidad por el uso indebido de esas porciones.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: אֵין מוֹעֲלִין בָּהֶן, וְאֵין חַיָּיבִין עֲלֵיהֶן מִשּׁוּם פִּיגּוּל נוֹתָר וְטָמֵא. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: מוֹעֲלִין בָּהֶן, וְחַיָּיבִין עֲלֵיהֶן מִשּׁוּם פִּיגּוּל נוֹתָר וְטָמֵא.
Rabí Eliezer dice: La aspersión de la sangre es completamente ineficaz para hacer que esas porciones queden consagradas al Señor. En consecuencia, no se es responsable por hacer uso indebido de ellas. Y, de manera similar, no se es responsable por su consumo debido a la violación de las prohibiciones de piggul, notar, o de comer la carne estando en estado de impureza ritual. Rabí Akiva dice: La aspersión es eficaz y, por lo tanto, se es responsable por hacer uso indebido de ellas. Y, asimismo, se es responsable por su consumo debido a la violación de las prohibiciones de piggul, notar, o de comer la carne estando en estado de impureza ritual.
גְּמָ׳ וְהָנֵי תַּרְתֵּי לְמָה לִי?
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿Por qué necesito que la mishná cite estas dos discrepancias, es decir, tanto el caso de las ofrendas del orden más sagrado como el de las ofrendas de menor santidad? Después de todo, ambas discrepancias se basan en el mismo principio.
צְרִיכִי, דְּאִי אִיתְּמַר בְּקׇדְשֵׁי קָדָשִׁים, הֲוָה אָמֵינָא: בְּהָא קָא אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר מוֹעֲלִין בּוֹ, מִשּׁוּם דִּזְרִיקָה כְּתִיקְנָהּ מַפְּקָא מִידֵי מְעִילָה, שֶׁלֹּא כְּתִיקְנָהּ – לָא מַפְּקָא מִידֵי מְעִילָה.
La Guemará responde: Ambos casos son necesarios, pues, si la discrepancia se hubiera declarado solo con respecto a las ofrendas del orden más sagrado, yo diría que es específicamente en ese caso donde Rabí Eliezer dice que uno es responsable por el uso indebido de la carne de la ofrenda, debido al hecho de que solo la aspersión de la sangre elimina correctamente la ofrenda de estar sujeta a las halakhot de uso indebido. En cambio, la aspersión de la sangre de manera indebida, incluso para carne que salió del atrio, no elimina la ofrenda de las halakhot de uso indebido.
אֲבָל לְאֵיתוֹיֵי לִידֵי מְעִילָה – מוֹדֵי לְרַבִּי עֲקִיבָא דַּאֲפִילּוּ שֶׁלֹּא כְּתִיקְנָהּ מַיְיתָא לִידֵי מְעִילָה,
Pero, con respecto a la cuestión de cuándo el rito de la aspersión hace que la ofrenda quede sujeta a las halakhot de uso indebido, es decir, en el caso de las porciones sacrificiales de ofrendas de menor santidad, Rabí Eliezer concede a Rabí Akiva que incluso la aspersión de la sangre de manera impropia, como en este caso, hace que la ofrenda quede sujeta a las halakhot de uso indebido.
וְאִי אִיתְּמַר גַּבֵּי קָדָשִׁים קַלִּים, הֲוָה אָמֵינָא: גַּבֵּי קָדָשִׁים קַלִּים הוּא דְּאָמַר רַבִּי עֲקִיבָא מוֹעֲלִין בָּהֶן, דַּאֲפִילּוּ זְרִיקָה שֶׁלֹּא כְּתִיקְנָהּ מַיְיתָא לִידֵי מְעִילָה,
Y, por el contrario, si su desacuerdo fue expresado solo con respecto a ofrendas de menor santidad, yo diría que es específicamente en el caso de ofrendas de menor santidad que Rabí Akiva dijo que uno es responsable por hacer uso indebido de ellas. Esto se debe al hecho de que aquí el acto de rociar sirve para incluirlas en la categoría de uso indebido y, por lo tanto, incluso rociar la sangre de manera impropia, como en este caso, hace que la ofrenda quede sujeta a las halakhot de uso indebido.
אֲבָל קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים, דִּלְאַפּוֹקֵי הוּא, שֶׁלֹּא כְּתִיקְנָהּ – לָא מַפְּקָא מִידֵי מְעִילָה, קָא מַשְׁמַע לַן.
Pero, con respecto a las ofrendas del orden más sagrado, en las que la aspersión de la sangre sirve para quitar a la ofrenda de estar sujeta a las halakhot de uso indebido, se podría decir que Rabí Akiva está de acuerdo en que la aspersión de la sangre de manera impropia no quita a la ofrenda de estar sujeta a las halakhot de uso indebido. Por lo tanto, la mishná nos enseña que los tanna’im discrepan en ambos casos.
אִתְּמַר, אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כִּי אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא זְרִיקָה מוֹעֶלֶת לַיּוֹצֵא – שֶׁיָּצָא מִקְצָתוֹ, אֲבָל יוֹצֵא כּוּלּוֹ – לֹא אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא.
§ Se afirmó que los amora’im discrepan con respecto a la opinión de Rabí Akiva en la mishná. Rabí Yoḥanan dice: Cuando Rabí Akiva dice que la aspersión es eficaz para retirar la carne de las ofrendas del orden más sagrado que salió del atrio de las halakhot de uso indebido, eso se aplica específicamente en un caso en que solo parte de ella salió del atrio y parte permaneció dentro. En tal situación, como la aspersión es eficaz para la porción que permaneció dentro del atrio, también es eficaz para la porción que salió del atrio. Pero si toda ella salió del atrio, Rabí Akiva no dijo que la aspersión sea eficaz para retirar la carne de las halakhot de uso indebido.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַסִּי לְרַבִּי יוֹחָנָן: כְּבָר לִימְּדוּנִי חֲבֵירַי שֶׁבַּגּוֹלָה
Rav Asi dijo a Rabí Yoḥanan: Mis colegas en el exilio, es decir, los Sabios de Babilonia, ya me enseñaron que