נְתָנָהּ לַחֲבֵרוֹ – הוּא מָעַל, וַחֲבֵרוֹ לֹא מָעַל. בְּנָאָהּ בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ – הֲרֵי זֶה לֹא מָעַל, עַד שֶׁיָּדוּר תַּחְתֶּיהָ בְּשָׁוֶה פְּרוּטָה.
Si él dio la piedra o la viga a otra persona, él es responsable por su uso indebido y la otra persona no es responsable por su uso indebido. Si él incorporó la piedra o la viga en su casa, no es responsable por su uso indebido hasta que habite debajo de ella y obtenga un beneficio equivalente al valor de una perutá de ella.
נָטַל פְּרוּטָה שֶׁל הֶקְדֵּשׁ – הֲרֵי זֶה לֹא מָעַל. נְתָנָהּ לַחֲבֵרוֹ – הוּא מָעַל, וַחֲבֵרוֹ לֹא מָעַל. נְתָנָהּ לְבַלָּן, אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא רָחַץ מָעַל, שֶׁהוּא אוֹמֵר לוֹ: הֲרֵי הַמֶּרְחָץ פָּתוּחַ לְפָנֶיךָ, הִכָּנֵס וּרְחוֹץ.
Si alguien tomó para su uso una peruta consagrada, esa persona no es responsable por su uso indebido. Si él dio la peruta a otro, él es responsable por su uso indebido y la otra persona no es responsable por su uso indebido. Si él dio la peruta a un encargado de la casa de baños [levallan], aunque no se bañó, es responsable por el uso indebido de la peruta. La razón es que en el momento en que recibe la peruta, el encargado en efecto dice al dueño de la peruta: La casa de baños está abierta ante ti; entra y báñate. El beneficio derivado de esa disponibilidad vale una peruta.
אֲכִילָתוֹ וַאֲכִילַת חֲבֵרוֹ, הֲנָיָיתוֹ וַהֲנָיַית חֲבֵרוֹ, אֲכִילָתוֹ וַהֲנָיַית חֲבֵרוֹ, הֲנָיָיתוֹ וַאֲכִילַת חֲבֵרוֹ – מִצְטָרְפִין זֶה עִם זֶה, וַאֲפִילּוּ לִזְמַן מְרוּבֶּה.
El consumo de una persona de media perutá de alimento consagrado y el consumo de otra persona de media perutá de alimento consagrado que la primera persona le dio de comer; y asimismo el beneficio de una persona por valor de media perutá derivado de un objeto consagrado y el beneficio de otra persona por valor de media perutá derivado de un objeto consagrado que la primera persona le proporcionó; y de igual manera el consumo de una persona y el beneficio de otra derivados, o el beneficio de una persona derivado y el consumo de otra, todo ello se combina para constituir la medida requerida de una perutá para la responsabilidad por uso indebido, y esa es la halajáincluso si ha pasado mucho tiempo entre estos diversos actos de consumo y obtención de beneficio.
גְּמָ׳ מַאי שְׁנָא הוּא, וּמַאי שְׁנָא חֲבֵירוֹ?! אָמַר שְׁמוּאֵל: בְּגִזְבָּר, הַמְּסוּרוֹת לוֹ, עָסְקִינַן.
GEMARA: La mishná enseña que si alguien toma una piedra o una viga perteneciente al tesoro del Templo, no es responsable por uso indebido, pero si se la da a otra persona, sí es responsable por uso indebido. La Guemará pregunta: ¿Qué diferencia hay con respecto a que él conserve la posesión del objeto, y qué diferencia hay con respecto a que se lo dé a otro, para que sea considerado responsable cuando se lo da a otro? Shmuel dijo: Estamos tratando con un tesorero [begizbar] del Templo, a quien se le entrega la propiedad consagrada . Dado que toda la propiedad consagrada está destinada a estar en su posesión y bajo su responsabilidad, no es culpable de uso indebido, siempre que no la transfiera a otro.
בְּנָאָהּ בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ – אֵינוֹ חַיָּיב כּוּ׳. לְמָה לִי עַד שֶׁיָּדוּר תַּחְתֶּיהָ? כֵּיוָן דְּשַׁנְּיַהּ – מָעַל! אָמַר רַב: כְּגוֹן שֶׁהִנִּיחָהּ עַל פִּי אֲרוּבָּה.
§ La mishná enseña: Si él construyó la piedra o la viga dentro de su casa, no es responsable por su uso indebido hasta que habite debajo de ella y obtenga de ella un beneficio equivalente al valor de una peruta. La Guemará pregunta: ¿Por qué necesito que la mishná diga que la persona no es responsable hasta que habite debajo de ella? Eso no es preciso, pues en cuanto él la cambió, al tallarla para ajustarla a la estructura, ya cometió uso indebido. Rav dice: En este caso, la persona en cuestión no cambió el objeto para construir con él. Más bien, esto se refiere a un caso en el que la colocó sobre una ventana. Como la mera colocación no constituye un cambio, no hay uso indebido hasta que viva debajo de ella.
וְכֵיוָן דְּבָנֵי לַהּ, מִיהַת מָעַל. לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַב, דְּאָמַר רַב: הַמִּשְׁתַּחֲוֶה לְבַיִת – אֲסָרוֹ.
La Guemará señala: Y, sin embargo, una vez que la construyó y posteriormente obtuvo beneficio de ella, en cualquier caso él ha cometido uso indebido. Aunque la halakha establece que el uso indebido no se aplica a los objetos adheridos al suelo, esto no se aplica a un objeto incorporado en una estructura. Digamos que esta declaración respalda la opinión de Rav, como dijo Rav: Con respecto a quien se postra ante una casa en un acto de idolatría, él vuelve la casa prohibida. La casa adquiere el estatus de un objeto adorado, del cual no se puede obtener beneficio. No obstante la halakha de que un objeto adherido al suelo no se vuelve prohibido como objeto de idolatría, la casa no adquiere el estatus de un objeto adherido al suelo, ya que está construida con materiales que antes estaban separados del suelo.
אָמַר רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרַב אִיקָא: הֲנָאָה הַנִּרְאֵת לָעֵינַיִם אָסְרָה תּוֹרָה.
Rav Aḥa, hijo de Rav Ika, dijo: La mishná no necesariamente apoya la opinión de Rav. Se puede afirmar que el objeto está sujeto a uso indebido incluso si se sostiene que un objeto desprendido que llega a estar unido adquiere el estatus de un objeto unido, de acuerdo con la opinión de que, si alguien adora una casa, no la vuelve prohibida. Sin embargo, en el caso de la piedra o la viga, la persona es responsable por uso indebido, debido a otro principio: Con respecto al uso indebido, la Torah prohibió todo beneficio que aparece fácilmente a los ojos, por ejemplo, quien usa propiedad consagrada como materiales de construcción. No importa que el objeto esté ahora unido al suelo.
לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ: הַדָּר בְּבַיִת שֶׁל הֶקְדֵּשׁ, כֵּיוָן שֶׁנֶּהֱנָה מִמֶּנָּה – מָעַל. אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: הָתָם בְּשֶׁהִקְדִּישׁוֹ וּלְבַסּוֹף בְּנָאוֹ.
La Guemará sugiere otra prueba para la opinión de Rav de que un objeto que previamente estaba desprendido y luego pasa a estar unido al suelo conserva el estatus de objeto desprendido. Digamos que una baraita respalda la opinión de Rav: Con respecto a alguien que reside en una casa consagrada al tesoro del Templo, una vez que obtiene beneficio de la casa, ha cometido uso indebido. Evidentemente, la casa construida se considera desprendida, por lo que está sujeta a uso indebido. Reish Lakish dijo: Esta baraita tampoco respalda la opinión de Rav. Allí, la baraita está hablando de un caso en el que él consagró los materiales de construcción desprendidos y finalmente construyó la casa. Dado que los objetos estaban desprendidos cuando los consagró, la prohibición de uso indebido se aplica incluso si posteriormente fueron unidos al suelo.
אֲבָל בְּנָאוֹ וּלְבַסּוֹף הִקְדִּישׁוֹ, מַאי – לֹא מָעַל? מַאי אִירְיָא רָהֵיט וְתָנֵי הַדָּר בְּבַיִת שֶׁל מְעָרָה – לֹא מָעַל. לֵימָא הַדָּר בְּבַיִת שֶׁל אֲבָנִים שֶׁבְּנָאוֹ וּלְבַסּוֹף הִקְדִּישׁוֹ – לֹא מָעַל!
A la luz de la interpretación de Reish Lakish, la Guemará objeta: Pero si él construyó la casa y finalmente la consagró cuando estaba unida al suelo, ¿cuál es la halakha? Evidentemente, no ha cometido uso indebido. Si es así, ¿por qué el tanna de la baraita se apresura específicamente a enseñar el caso siguiente: Con respecto a alguien que reside en una casa cueva consagrada, es decir, una morada que siempre ha estado unida y no fue construida a partir de componentes separados, él no ha cometido uso indebido, ya que un objeto unido al suelo no está sujeto a uso indebido. ¿Por qué la baraita menciona este caso tan diferente? Que la baraitadiga simplemente: Con respecto a alguien que reside en una casa de piedra, que él construyó y finalmente consagró, él no ha cometido uso indebido.
אָמְרִי: הָא פְּסִיקָא לֵיהּ., הָא לָא פְּסִיקָא לֵיהּ.
La Guemará explica: Se puede decir que, aunque el tanna podría haber enseñado el caso de la casa construida en lugar de una cueva, prefirió mencionar una cueva, ya que este caso de la cueva es concluyente para él. En todas las circunstancias, quien vive en una cueva consagrada está exento de uso indebido, porque la cueva siempre estuvo unida al suelo. En cambio, aquel caso de la casa construida no es concluyente para él, ya que una casa consagrada no siempre está exenta de uso indebido. Si la casa está construida con materiales previamente consagrados, quien vive dentro de ella es responsable de uso indebido.
הֲדַרַן עֲלָךְ הַנֶּהֱנֶה
הַשָּׁלִיחַ שֶׁעָשָׂה שְׁלִיחוּתוֹ – בַּעַל הַבַּיִת מָעַל. לֹא עָשָׂה שְׁלִיחוּתוֹ – הַשָּׁלִיחַ מָעַל.
MISHNÁ: Con respecto a un agente que cumplió su encargo correctamente, si se le encomendó hacer uso de un artículo determinado, y quien lo nombró olvidó que era un artículo consagrado, el propietario, que lo nombró, es responsable del uso indebido del artículo consagrado, ya que el agente actuó en su nombre. A diferencia de otros casos de agencia, donde el principio rector es que no hay agencia en la comisión de una transgresión, y el agente es responsable, en este caso sí hay agencia, y el propietario es responsable por la acción del agente. Pero si no cumplió su encargo correctamente, el agente es responsable del uso indebido del artículo consagrado, ya que, una vez que el agente se desvía de su encargo, deja de ser agente, y sus acciones se le atribuyen a él.
כֵּיצַד? אָמַר לוֹ: ״תֵּן בָּשָׂר לָאוֹרְחִים״, וְנָתַן לָהֶם כָּבֵד; ״כָּבֵד״, וְנָתַן לָהֶם בָּשָׂר – הַשָּׁלִיחַ מָעַל. אָמַר לוֹ: ״תֵּן לָהֶם חֲתִיכָה חֲתִיכָה״, וְהוּא אוֹמֵר: טְלוּ שְׁתַּיִם! וְהֵם נָטְלוּ שָׁלֹשׁ – כּוּלָּם מָעֲלוּ.
¿Cómo es eso? Si el dueño de la casa le dijo al agente: Da carne a los invitados, y él les dio hígado; o si dijo: Dales hígado, y él les dio carne, el agente es responsable por uso indebido del objeto consagrado, ya que se desvió de su encargo. Si el dueño de la casa le dijo al agente: Dales carne, una porción para este invitado y una porción para aquel invitado, y el agente dice: Cada uno de ustedes tome dos porciones, y cada uno de los invitados tomó tres porciones, todos ellos son responsables por uso indebido. El dueño de la casa es responsable por su consumo de la primera porción de carne, ya que con respecto a esa porción se cumplieron sus instrucciones. El agente es responsable por la segunda porción, que añadió a las instrucciones del dueño de la casa. Por último, los invitados son responsables por la tercera porción, que tomaron por iniciativa propia más allá de las instrucciones del agente.