מֵיתִיבִי: מוֹתַר הַקְּטֹרֶת מָה הָיוּ עוֹשִׂין בּוֹ? הָיוּ מַפְרִישִׁין מִמֶּנָּה שְׂכַר הָאוּמָּנִין.
La Guemará plantea una objeción a partir de una mishná (Shekalim 4:5): Con respecto al incienso sobrante del año anterior, que ya no podía utilizarse, ¿qué hacían con él para volver a hacerlo utilizable? Los tesoreros del Templo apartaban una cantidad de él equivalente al valor de los salarios de los artesanos que trabajaban en el Templo.
וּמְחַלְּלִין אוֹתָהּ עַל מְעוֹת הָאוּמָּנִין, וְנוֹתְנִין אוֹתָהּ לָאוּמָּנִין, וְחוֹזְרִין וְנוֹטְלִין אוֹתָהּ מִתְּרוּמָה חֲדָשָׁה.
Y entonces desacralizarían ese incienso transfiriendo su santidad a dinero no sagrado por la cantidad adeudada a los artesanos. Y ellos posteriormente darían el incienso a los artesanos como su salario. Y finalmente, volverían y comprarían de nuevo el incienso a los artesanos con fondos de la nueva colecta de shékels, para que el incienso fuera considerado ahora como adquirido con los shékels del año en curso.
וְאַמַּאי? לַיחֲלַיהּ אַבִּנְיָן!
La Guemará explica su objeción: Pero ¿por qué era necesario este procedimiento según Shmuel, quien sostiene que las estructuras del Templo se construyen con materiales no sagrados? Que desacralicen el incienso sobrante transfiriendo su santidad a la estructura terminada, no sagrada, consagrándola así con la santidad del incienso. Después de que el incienso sobrante sea desacralizado, puede darse a los artesanos como salario, y los tesoreros del Templo pueden recomprarlo con fondos de la nueva colecta.
דְּלָא אִיכָּא בִּנְיָן. וְהָא ״מְעוֹת הָאוּמָּנִין״ קָתָנֵי! דְּלֵיכָּא בִּנְיָן כְּשִׁיעוּר מָעוֹת.
La Guemará explica: La mishná se refiere a una situación en la que actualmente no hay construcción en curso en el Templo y, por lo tanto, no hay estructura a la cual puedan transferir la santidad del incienso sobrante. La Guemará plantea una dificultad: Pero la mishná enseña: Los salarios de los artesanos, lo que indica que se está llevando a cabo construcción en el Templo. La Guemará responde: Aunque en efecto hay construcción en curso, la mishná en Shekalim se refiere a un caso en el que no hay construcción equivalente al monto del valor del incienso sobrante. Por lo tanto, no es posible transferir la santidad del incienso sobrante a la construcción.
וְהָאָמַר שְׁמוּאֵל: הֶקְדֵּשׁ שָׁוֶה מָנֶה שֶׁחִילְּלוֹ עַל שָׁוֶה פְּרוּטָה – מְחוּלָּל! הָנֵי מִילֵּי דְּאִי עֲבַד, לְכַתְּחִלָּה – לָא.
La Guemará plantea una dificultad adicional: ¿Pero acaso Shmuel no dice con respecto a una propiedad consagrada que vale cien dinares que, si el tesorero del Templo la redimió por un objeto que vale solo una peruta, queda redimida, a pesar de que la redención se realizó con un objeto que no valía el valor total de la propiedad consagrada? La Guemará responde: Esta declaración de Shmuel se aplica a un caso en el que alguien hizo eso; es decir, se aplica solo a posteriori, pero el tesorero del Templo no debe actuar de esta manera ab initio.
רַב פָּפָּא אָמַר: הַיְינוּ טַעְמָא דְּבוֹנִין בַּחוֹל – לֹא נִתְּנָה תּוֹרָה לְמַלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת, אִמְרֵי דִּלְמָא בָּעֵי לְמִיזְגָּא, וּזְגָא עֲלַיְיהוּ. אִי בְּנָא בְּקוּדְשָׁא – אִישְׁתְּכַח דְּקָמָעֵיל בְּקוּדְשָׁא.
Rav Pappa dijo: Esta es la razón por la que se construyen las estructuras en el Templo con materiales no sagrados y después se consagran esos materiales al completarse: Esto se debe a que la Torá no fue dada a los ángeles ministrantes, que no se cansan y no tienen necesidades físicas, sino a los seres humanos. Por lo tanto, los Sabios dijeron que quizás un artesano quiera descansar y sentarse sobre las piedras usadas en la construcción, y de hecho podría sentarse sobre ellas. Y si construye con materiales consagrados, resultará que hizo un uso indebido de propiedad consagrada. En consecuencia, es preferible construir con materiales no sagrados, y la estructura debe consagrarse solo al completarse.
תְּנַן: הַגִּזְבָּרִין שֶׁלָּקְחוּ אֶת הָעֵצִים – מוֹעֲלִין בָּהֶן, וְאֵין מוֹעֲלִין לֹא בַּשִּׁיפּוּיי וְלֹא בַּנְּבִיָּיה.
La Guemará plantea una objeción a este razonamiento a partir de aquello que aprendimos en la mishná: En el caso de los tesoreros del Templo que compraron troncos no sagrados para usarlos en reparaciones en el Templo, una persona es responsable por uso indebido de la madera misma, pero no es responsable por uso indebido del aserrín, ni es responsable por uso indebido de las hojas que caen del tronco.
וְאַמַּאי מוֹעֲלִין בָּהֶן? הָכָא נָמֵי לֶיעְבַּד בַּחוֹל, אָמְרִי דְּדִלְמָא בָּעֵי לְמִיזְגָּא, וּזְגָא עֲלֵיהֶן, וְאִישְׁתְּכַח דְּקָא מוֹעֵל בְּקָדָשִׁים!
Pero, ¿por qué debería ser esta una situación en la que alguien pudiera ser responsable por uso indebido de la madera? También aquí, que trabaje con troncos no sagrados y los consagre solo después de que hayan sido fijados en la estructura. Después de todo, también en este caso se puede aplicar el razonamiento anterior de que los Sabios dijeron que quizá él quiera descansar y sentarse sobre los troncos con los que está trabajando, y podría sentarse sobre ellos, y se descubrirá que hizo uso indebido de artículos consagrados.
אָמַר רַב פָּפָּא: אִי בְּעֵצִים דְּמִכָּאן וְאֵילָךְ, הָכִי נָמֵי. אֶלָּא כִּי תְּנַן בְּמַתְנִיתִין, בְּעֵצִים דְּיוֹמֵיהּ.
Rav Pappa dijo que si la mishná se estuviera refiriendo a troncos que los tesoreros del Templo adquirieron para usarlos en la construcción de ese momento en adelante, entonces en efecto no deberían ser consagrados hasta que queden fijados en la estructura. Pero cuando aprendimos en la mishná que uno es responsable por el uso indebido de la madera, el tanna se estaba refiriendo a troncos adquiridos para uso en ese mismo día. Como están destinados a usarse de inmediato, no hay preocupación de que alguien pueda sentarse sobre ellos.
הַדְרָן עֲלָךְ וְלַד חַטָּאת