וְלֹא בֵּרַכְתִּי לִפְנֵי כֹהֵן, וְלֹא אָכַלְתִּי מִבְּהֵמָה שֶׁלֹּא הוּרְמוּ מַתְּנוֹתֶיהָ.
Y nunca recité la Gracia después de las Comidas en presencia de un sacerdote, sino que le di el privilegio de dirigir. Y nunca comí de un animal cuyas porciones sacerdotales, es decir, la pata delantera, la quijada y el estómago, no hubieran sido ya apartadas.
דְּאָמַר רַבִּי יִצְחָק אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אָסוּר לֶאֱכוֹל מִבְּהֵמָה שֶׁלֹּא הוּרְמוּ מַתְּנוֹתֶיהָ. וְאָמַר רַבִּי יִצְחָק: כׇּל הָאוֹכֵל מִבְּהֵמָה שֶׁלֹּא הוּרְמוּ מַתְּנוֹתֶיהָ, כְּאִילּוּ אוֹכֵל טְבָלִים. וְלֵית הִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ.
Otro ejemplo del comportamiento meticuloso de Rabí Perida se basa en aquello que dijo Rabí Yitzḥak, que Rabí Yoḥanan dijo: Está prohibido comer carne de un animal cuyas porciones sacerdotales no han sido separadas. Y Rabí Yitzḥak dijo: Cualquiera que coma carne de un animal cuyas porciones sacerdotales no han sido separadas es considerado como si estuviera comiendo producto no diezmado. La Guemará comenta: Y la halakha no está de acuerdo con su opinión. Más bien, está permitido comer carne de tal animal. Sin embargo, Rabí Perida actuó con rigor y no comió de ella.
וְלֹא בֵּרַכְתִּי לִפְנֵי כֹהֵן,
La Guemará considera otra de las acciones de Rabí Perida: Dijo: Y nunca recité la Gracia después de las Comidas en presencia de un sacerdote, sino que le di el privilegio de dirigir.
לְמֵימְרָא דִּמְעַלְּיוּתָא הִיא? וְהָא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כׇּל תַּלְמִיד חָכָם שֶׁמְּבָרֵךְ לְפָנָיו, אֲפִילּוּ כֹּהֵן גָּדוֹל עַם הָאָרֶץ — אוֹתוֹ תַּלְמִיד חָכָם חַיָּיב מִיתָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כׇּל מְשַׂנְאַי אָהֲבוּ מָוֶת״. אַל תִּקְרֵי ״מְשַׂנְאַי״, אֶלָּא ״מַשְׂנִיאַי״.
¿Quiere esto decir que hacer eso es especialmente virtuoso? Pero ¿acaso Rabí Yoḥanan no dijo: Cualquier erudito de la Torah que permite que otra persona recite la bendición de la Gracia después de las Comidas en su presencia, es decir, que dirija por él, incluso si esa persona es un Sumo Sacerdote que es un ignorante, entonces ese erudito de la Torah es pasible de la pena de muerte por menospreciar su propio honor? Esto es como está dicho: “Todos los que me odian aman la muerte” (Proverbios 8:36). No leas esto como “los que me odian [mesan’ai]”, sino léelo como si dijera: Aquellos que me hacen odiado [masni’ai]. El honor debido a un erudito de la Torah representa el honor de Dios en el mundo. Por lo tanto, al menospreciar su propio honor, hace que otros no respeten a Dios, lo que en última instancia puede convertirse en odio. Si es así, ¿por qué Rabí Perida consideró que su comportamiento era tan digno de alabanza?
כִּי קָאָמַר אִיהוּ, בְּשָׁוִין.
La Guemará responde: Cuando el rabino Perida dice esto, estaba hablando de personas de estatura igual. Era cuidadoso en honrar el sacerdocio solo cuando el sacerdote también era un erudito de la Torah.
שָׁאֲלוּ תַּלְמִידָיו אֶת רַבִּי נְחוּנְיָא בֶּן הַקָּנָה: בַּמֶּה הֶאֱרַכְתָּ יָמִים? אָמַר לָהֶם: מִיָּמַי לֹא נִתְכַּבַּדְתִּי בִּקְלוֹן חֲבֵרִי, וְלֹא עָלְתָה עַל מִטָּתִי קִלְלַת חֲבֵרִי, וּוַתְּרָן בְּמָמוֹנִי הָיִיתִי.
La Guemará analiza al cuarto Sabio que fue bendecido con longevidad: Rabí Neḥunya ben HaKana fue una vez preguntado por sus discípulos: ¿Por el mérito de qué virtud fuiste bendecido con longevidad? Les dijo: En todos mis días, nunca busqué honor a costa de la degradación de mi prójimo. Ni la maldición de mi prójimo jamás subió conmigo a mi lecho. Si alguna vez ofendí a alguien, me aseguré de apaciguarlo ese mismo día. Por lo tanto, cuando me iba a dormir sabía que nadie tenía ningún agravio contra mí. Y fui siempre generoso con mi dinero.
לֹא נִתְכַּבַּדְתִּי בִּקְלוֹן חֲבֵרִי — כִּי הָא דְּרַב הוּנָא דָּרֵי מָרָא אַכַּתְפֵּיהּ. אֲתָא רַב חָנָא בַּר חֲנִילַאי וְקָא דָרֵי מִינֵּיהּ. אֲמַר לֵיהּ: אִי רְגִילַתְּ דְּדָרֵית בְּמָאתָיךְ — דְּרִי, וְאִי לָא, אִתְיַיקּוֹרֵי אֲנָא בְּזִילוּתָא דִּידָךְ לָא נִיחָא לִי.
La Guemará aclara el significado de su declaración: Rabí Neḥunya dijo: Nunca alcancé veneración a expensas de la denigración de mi prójimo. Esto se refiere a una conducta como la de Rav Huna, que llevaba una azada sobre su hombro al regresar de su trabajo. Rav Ḥana bar Ḥanilai vino y, por respeto a su maestro, tomó de él la azada para llevarla por él. Rav Huna le dijo: Si estás acostumbrado a llevar tales objetos en tu propia ciudad, puedes llevarla; pero si no, entonces no me agrada ser venerado por medio de tu humillación.
וְלֹא עָלְתָה עַל מִטָּתִי קִלְלַת חֲבֵרִי — כִּי הָא דְּמַר זוּטְרָא כִּי הֲוָה סָלֵיק לְפוּרְיֵיהּ, אֲמַר: שְׁרֵי לֵיהּ לְכׇל מַאן דְּצַעֲרָן.
El rabino Neḥunya también dijo: Y nunca permití que el resentimiento causado por la maldición de mi prójimo subiera conmigo a mi lecho. Esto se refiere a una conducta como la de Mar Zutra. Cuando se iba a dormir por la noche, él primero decía: Perdono a cualquiera que me haya irritado.
וּוַתְּרָן בְּמָמוֹנִי הָיִיתִי — דְּאָמַר מָר: אִיּוֹב וַותְּרָן בְּמָמוֹנֵיהּ הֲוָה, שֶׁהָיָה מַנִּיחַ פְּרוּטָה לַחֶנְוָנִי מִמָּמוֹנֵיהּ.
Por último, Rabí Neḥunya dijo: Y yo era siempre generoso con mi dinero. Esto se refiere a una conducta como aquella de la que habló el Maestro: Job era generoso con su dinero, pues siempre dejaba al menos una peruta de su dinero con el tendero. Nunca exigía el cambio de sus transacciones.
שָׁאַל רַבִּי עֲקִיבָא אֶת רַבִּי נְחוּנְיָא הַגָּדוֹל (אָמַר לוֹ): בַּמֶּה הֶאֱרַכְתָּ יָמִים? אֲתוֹ גַּוּוֹזֵי וְקָא מָחוּ לֵיהּ. סְלֵיק, יְתֵיב אַרֵישָׁא דְּדִיקְלָא. אֲמַר לֵיהּ, רַבִּי: אִם נֶאֱמַר ״כֶּבֶשׂ״ לָמָּה נֶאֱמַר ״אֶחָד״? אָמַר לְהוּ: צוּרְבָּא מִדְּרַבָּנַן הוּא, שִׁבְקוּהוּ.
En una ocasión similar, Rabí Akiva le preguntó a Rabí Neḥunya el Grande; le dijo: ¿Por el mérito de qué virtud fuiste bendecido con longevidad? Los asistentes [gavzei] de Rabí Neḥunya vinieron y comenzaron a golpear a Rabí Akiva, pues sintieron que estaba actuando irrespetuosamente al resaltar la vejez de Rabí Neḥunya. Rabí Akiva huyó de ellos, y subió y se sentó en la cima de una palmera datilera. Desde allí, le dijo a Rabí Neḥunya: Maestro mío, tengo una pregunta sobre el versículo relativo a la ofrenda diaria que dice “un cordero” (Números 28:4). Si dice “cordero” en singular, ¿por qué se dice también “uno”; acaso no es esto superfluo? Al oír la erudita pregunta de Rabí Akiva, Rabí Neḥunya dijo a sus asistentes: Él es claramente un joven erudito de Torah, déjenlo.
אֲמַר לֵיהּ: ״אֶחָד״ — מְיוּחָד שֶׁבְּעֶדְרוֹ.
Entonces, el rabino Neḥunya respondió a las preguntas del rabino Akiva. Con respecto a la segunda pregunta, le dijo: La palabra “uno” enseña que el cordero debe ser el único de su rebaño, es decir, solo debe usarse el cordero de mejor calidad.
אֲמַר לֵיהּ: מִיָּמַי לֹא קִבַּלְתִּי מַתָּנוֹת, וְלֹא עָמַדְתִּי עַל מִדּוֹתַי, וּוַתְּרָן בְּמָמוֹנִי הָיִיתִי.
Con respecto a la pregunta original, Rabí Neḥunya le dijo: En todos mis días nunca acepté regalos. Tampoco fui jamás inflexible al exigir una medida de retribución contra quienes me agraviaron. Y fui siempre generoso con mi dinero.
לֹא קִבַּלְתִּי מַתָּנוֹת, כִּי הָא דְּרַבִּי אֶלְעָזָר כִּי הֲווֹ מְשַׁדְּרִי לֵיהּ מַתָּנוֹת מִבֵּי נְשִׂיאָה — לָא הֲוָה שָׁקֵיל. כִּי הֲוָה מְזַמְּנִי לֵיהּ — לָא הֲוָה אָזֵיל, אֲמַר לְהוּ: לָא נִיחָא לְכוּ דְּאֶחְיֶה, דִּכְתִיב: ״שׂוֹנֵא מַתָּנוֹת יִחְיֶה״. רַבִּי זֵירָא כִּי הֲווֹ מְשַׁדְּרִי לֵיהּ מִבֵּי נְשִׂיאָה — לָא הֲוָה שָׁקֵיל. כִּי הֲוָה מְזַמְּנִי לֵיהּ — אָזֵיל. אֲמַר: אִתְיַיקּוֹרֵי דְּמִתְיַיקְּרִי בִּי.
La Guemará explica: Nunca acepté regalos; esto se refiere a una conducta como la de Rabí Elazar. Cuando le enviaban regalos desde la casa del Nasi, no los aceptaba, y cuando lo invitaban, no iba allí, pues consideraba la hospitalidad como un tipo de regalo. Él solía decirles: ¿Acaso no os agrada que yo viva, como está escrito: “El que aborrece los regalos vivirá” (Proverbios 15:27)? En contraste, se informó acerca de Rabí Zeira que cuando le enviaban regalos desde la casa del Nasi, no los aceptaba, pero cuando lo invitaban, sí iba allí. Él dijo: Ellos son honrados con mi presencia; por lo tanto, mi visita no se considera como si yo estuviera recibiendo un regalo de ellos.
וְלֹא עָמַדְתִּי עַל מִדּוֹתַי — דְּאָמַר רָבָא: כׇּל הַמַּעֲבִיר עַל מִדּוֹתָיו — מַעֲבִירִין מִמֶּנּוּ כׇּל פְּשָׁעָיו, שֶׁנֶּאֱמַר: ״נוֹשֵׂא עָוֹן וְעוֹבֵר עַל פֶּשַׁע״. לְמִי נוֹשֵׂא עָוֹן — לְמִי שֶׁעוֹבֵר עַל פֶּשַׁע.
También dijo: Nunca fui inflexible al exigir una medida de retribución contra quienes me agraviaron. Esto se refiere a una conducta como aquella de la que dijo Rava: Cualquiera que pasa por alto exigir una medida de retribución contra quienes le agraviaron, todas sus transgresiones le son quitadas, como está dicho: “Él perdona la iniquidad y pasa por alto la transgresión” (Miqueas 7:18), lo cual se lee homiléticamente como diciendo: ¿A quién perdona Él la iniquidad? A quien pasa por alto las transgresiones que otros han cometido contra él.
שָׁאַל רַבִּי אֶת רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן קׇרְחָה: בַּמָּה הֶאֱרַכְתָּ יָמִים? אָמַר לוֹ: קַצְתָּ בְּחַיַּי? אָמַר לוֹ: רַבִּי, תּוֹרָה הִיא וְלִלְמוֹד אֲנִי צָרִיךְ. אָמַר לוֹ: מִיָּמַי לֹא נִסְתַּכַּלְתִּי בִּדְמוּת אָדָם רָשָׁע. דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אָסוּר לְאָדָם לְהִסְתַּכֵּל בְּצֶלֶם דְּמוּת אָדָם רָשָׁע, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לוּלֵא פְּנֵי יְהוֹשָׁפָט מֶלֶךְ יְהוּדָה אֲנִי נוֹשֵׂא אִם אַבִּיט אֵלֶיךָ וְאִם אֶרְאֶךָּ״.
En un incidente similar, Rabí Yehuda HaNasi una vez preguntó a Rabí Yehoshua ben Korḥa: ¿Por el mérito de qué virtud fuiste bendecido con longevidad? Él le dijo: ¿Por qué me preguntas, estás cansado de mi larga vida? Rabí Yehuda HaNasi le dijo: Maestro mío, esto es Torah y por lo tanto debo aprender esto. Rabí Yehoshua ben Korḥa le dijo: En todos mis días nunca contemplé la apariencia de un hombre malvado, como dijo Rabí Yoḥanan: Le está prohibido a una persona contemplar la imagen de la apariencia de un hombre malvado, como está escrito que el profeta Eliseo dijo a Joram, rey de Israel: "Si no fuera porque considero la presencia de Josafat, rey de Judá, no te miraría ni te vería" (II Reyes 3:14).
רַבִּי אֶלְעָזָר אָמַר: עֵינָיו כֵּהוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְהִי כִּי זָקֵן יִצְחָק וַתִּכְהֶיןָ עֵינָיו מֵרְאוֹת״, מִשּׁוּם דְּאִסְתַּכַּל בְּעֵשָׂו הָרָשָׁע.
Rabí Elazar dijo: Quien contempla la apariencia de un hombre malvado, sus ojos se oscurecen, como está dicho: “Y aconteció que cuando Isaac envejeció, sus ojos se oscurecieron de modo que no podía ver” (Génesis 27:1). Esto ocurrió porque contempló al malvado Esaú.
וְהָא גְּרַמָא לֵיהּ? וְהָאָמַר רַבִּי יִצְחָק: לְעוֹלָם אַל תְּהִי קִלְלַת הֶדְיוֹט קַלָּה בְּעֵינֶיךָ, שֶׁהֲרֵי אֲבִימֶלֶךְ קִלֵּל אֶת שָׂרָה, וְנִתְקַיֵּים בְּזַרְעָהּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הִנֵּה הוּא לָךְ כְּסוּת עֵינַיִם״: אַל תִּקְרֵי ״כְּסוּת״, אֶלָּא ״כְּסִיַּית עֵינַיִם״!
La Guemará pregunta: ¿Causó esto la ceguera de Isaac? ¿Acaso no dijo Rabí Yitzḥak: La maldición de una persona común no debe ser considerada ligera a tus ojos, porque Abimélej maldijo a Sara, y aunque él no era un hombre justo, su maldición se cumplió de todos modos, aunque en su descendiente. Como está escrito que Abimélej le dijo a Sara con respecto al regalo que le dio a Abraham: "He aquí, es para ti una cobertura de los ojos" (Génesis 20:16). No leas esto como "una cobertura [kesut] de los ojos", sino más bien léelo como: Una ceguera [kesiat] de los ojos. Las palabras de Abimélej eran una maldición velada para que Sara sufriera de ceguera. Aunque ella misma no sufrió, la maldición aparentemente se cumplió en la ceguera de su hijo Isaac.
הָא וְהָא גְּרַמָא לֵיהּ. רָבָא אָמַר, מֵהָכָא: ״שְׂאֵת פְּנֵי רָשָׁע לֹא טוֹב״.
Según el rabino Yitzḥak, la maldición de Abimélec fue la causa de la ceguera de Isaac, y no, como sugirió el rabino Elazar, el hecho de que mirara a Esaú. La Guemará explica: esto y aquello conjuntamente lo causaron. Rava dijo: La prohibición de mirar la apariencia de una persona malvada se deriva de aquí: “No es bueno alzar el rostro del malvado” (Proverbios 18:5).
בִּשְׁעַת פְּטִירָתוֹ, אָמַר לוֹ: [רַבִּי] בָּרְכֵנִי! אָמַר לוֹ: יְהִי רָצוֹן שֶׁתַּגִּיעַ לַחֲצִי יָמַי. וּלְכוּלְּהוּ לָא? אָמַר לוֹ: הַבָּאִים אַחֲרֶיךָ — בְּהֵמָה יִרְעוּ?!
En el momento de la partida de Rabí Yehoshua ben Korḥa de este mundo, Rabí Yehuda HaNasi le dijo: Maestro mío, bendíceme. Él le dijo: Que sea la voluntad de Dios que tú vivas hasta alcanzar la mitad de mis días. Cuando Rabí Yehuda HaNasi oyó esto, preguntó con asombro: ¿Estás diciendo que a la totalidad de tus días yo no he de llegar? ¿Por qué? Rabí Yehoshua ben Korḥa le dijo: ¿Acaso los que vengan después de ti solo cuidarán ganado? Si vives tanto como yo, tus hijos nunca podrán sucederte en el cargo de Nasi. Así, nunca alcanzarán grandeza en la Torah, y será como si solo hubieran cuidado ganado durante toda su vida. Por lo tanto, es mejor que tu vida no se prolongue tanto, para que tengan la oportunidad de elevarse a la eminencia.
אֲבוּהּ בַּר אִיהִי וּמִנְיָמִן בַּר אִיהִי, חַד אָמַר: תֵּיתֵי לִי דְּלָא אִסְתַּכַּלִי בְּגוֹי, וְחַד אָמַר: תֵּיתֵי לִי דְּלָא עֲבַדִי שׁוּתָּפוּת בַּהֲדֵי גּוֹי.
Avuh bar Ihi y Minyamin bar Ihi ambos hablaron sobre este tema: Uno de ellos dijo: Que una bendición venga sobre mí, pues nunca contemplé a un gentil malvado. Y el otro dijo: Que una bendición venga sobre mí, pues nunca formé una sociedad con un gentil malvado, para no tener ninguna asociación con una persona malvada.
שָׁאֲלוּ תַּלְמִידָיו אֶת רַבִּי זֵירָא: בַּמָּה הֶאֱרַכְתָּ יָמִים? אָמַר לָהֶם: מִיָּמַי לֹא הִקְפַּדְתִּי בְּתוֹךְ בֵּיתִי, וְלֹא צָעַדְתִּי בִּפְנֵי מִי שֶׁגָּדוֹל מִמֶּנִּי, וְלֹא הִרְהַרְתִּי בִּמְבוֹאוֹת הַמְטוּנָּפוֹת, וְלֹא הָלַכְתִּי אַרְבַּע אַמּוֹת בְּלֹא תּוֹרָה וּבְלֹא תְּפִילִּין, וְלֹא יָשַׁנְתִּי בְּבֵית הַמִּדְרָשׁ לֹא שֵׁינַת קֶבַע וְלֹא שֵׁינַת עֲרַאי, וְלֹא שַׂשְׂתִּי בְּתַקָּלַת חֲבֵירִי, וְלֹא קָרָאתִי לַחֲבֵירִי (בַּחֲנִיכָתוֹ), וְאָמְרִי לַהּ: (בַּחֲכִינָתוֹ).
La Guemará presenta un incidente similar: Rabí Zeira fue una vez preguntado por sus discípulos: ¿Por mérito de qué virtud fuiste bendecido con longevidad? Les dijo: En todos mis días, nunca me enojé dentro de mi casa con los miembros de mi hogar que actuaron contra mi voluntad. Tampoco caminé jamás delante de alguien que fuera un erudito de Torah más grande que yo. Tampoco medité sobre palabras de Torah en callejones sucios, pues hacerlo es una afrenta a la Torah. Tampoco caminé cuatro codos sin meditar en palabras de Torah o sin llevar filacterias. Tampoco dormí en una casa de estudio, ni un sueño profundo ni una breve siesta. Tampoco me alegré cuando mi prójimo tropezó. Tampoco llamé a mi prójimo por su apodo despectivo [ḥanikhato]. Y algunos dicen que él dijo: Nunca llamé a mi prójimo por su apodo [ḥakhinato], es decir, incluso uno que no sea despectivo.
מַתְנִי׳ וְעוֹד אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: בֵּית הַכְּנֶסֶת שֶׁחָרַב — אֵין מַסְפִּידִין בְּתוֹכוֹ, וְאֵין מַפְשִׁילִין בְּתוֹכוֹ חֲבָלִים, וְאֵין פּוֹרְשִׂין לְתוֹכוֹ מְצוּדוֹת, וְאֵין שׁוֹטְחִין עַל גַּגּוֹ פֵּירוֹת, וְאֵין עוֹשִׂין אוֹתוֹ קַפֶּנְדַּרְיָא,
MISHNÁ:Y Rabí Yehuda dijo además: una sinagoga que cayó en ruinas todavía no puede usarse para un propósito mundano. Por lo tanto, no se puede pronunciar elogios fúnebres en ella. Tampoco se pueden estirar y reparar cuerdas en ella. La amplia extensión de la sinagoga habría sido particularmente adecuada para esto. Tampoco se pueden colocar trampas para animales dentro de ella. Tampoco se puede extender producto sobre su techo para secarlo. Tampoco se puede convertirla en un atajo.
שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַהֲשִׁמּוֹתִי אֶת מִקְדְּשֵׁיכֶם״ — קְדוּשָּׁתָן אַף כְּשֶׁהֵן שׁוֹמְמִין.
La halajá de que una sinagoga en ruinas todavía no puede usarse para fines mundanos se deriva de un versículo, como está dicho: “Y traeré desolación sobre vuestros santuarios” (Levítico 26:31). El hecho de que la palabra “santuarios” aparezca después de la palabra “desolación” indica que su santidad permanece sobre ellos incluso cuando están desolados.
עָלוּ בּוֹ עֲשָׂבִים לֹא יִתְלוֹשׁ, מִפְּנֵי עׇגְמַת נֶפֶשׁ.
Sin embargo, si la hierba brotó por sí sola en la sinagoga en ruinas, aunque no corresponde a su santidad, no se debe arrancar, debido a la angustia que causará a quienes la vean. Les recordará el deterioro de la sinagoga y la necesidad de reconstruirla.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: בָּתֵּי כְנֵסִיּוֹת אֵין נוֹהֲגִין בָּהֶן קַלּוּת רֹאשׁ. אֵין אוֹכְלִין בָּהֶן, וְאֵין שׁוֹתִין בָּהֶן,
GEMARA:Los Sabios enseñaron en una baraita: Con respecto a las sinagogas: no se debe actuar dentro de ellas con frivolidad. Por lo tanto, no se puede comer en ellas; ni se puede beber en ellas;