חֲבֵר עִיר, אֲבָל יֵשׁ שָׁם חֲבֵר עִיר — תִּינָּתֵן לַחֲבֵר עִיר. וְכׇל שֶׁכֵּן דְּעַנְיֵי דִּידִי וְדִידְכוּ עֲלַי סְמִיכִי.
erudito de la ciudad que supervisa la atención de las necesidades de la comunidad, en la ciudad en la que se recolectó la caridad. Sin embargo, si hay allí un erudito de la ciudad, el dinero debe entregarse al erudito de la ciudad, y él puede usarlo como le parezca. Dado que, en este caso, el dinero había sido entregado a Rav Huna, el uso del dinero debía quedar a su discreción. Rav Huna añadió: Y con mayor razón en este caso, pues tanto mis pobres en mi ciudad como vuestros pobres en vuestra ciudad dependen de mí y de mis colectas de caridad. Rav Huna también estaba a cargo de distribuir caridad en la zona circundante. Ciertamente era apropiado dejar el dinero con él, para que pudiera distribuirlo entre todos los necesitados.
מַתְנִי׳ אֵין מוֹכְרִין אֶת שֶׁל רַבִּים לְיָחִיד, מִפְּנֵי שֶׁמּוֹרִידִין אוֹתוֹ מִקְּדוּשָּׁתוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. אָמְרוּ לוֹ: אִם כֵּן אַף לֹא מֵעִיר גְּדוֹלָה לְעִיר קְטַנָּה.
MISHNÁ:No pueden vender un objeto sagrado perteneciente a la comunidad a un individuo, incluso si el objeto seguirá utilizándose para el mismo propósito, debido al hecho de que al hacerlo rebajan su grado de santidad, ya que un objeto utilizado por menos personas se considera de un grado de santidad inferior al de uno utilizado por muchos; esta es la declaración de Rabí Meir. Los Sabios le dijeron: Si es así, según tu lógica, tampoco debería estar permitido vender un objeto sagrado de una ciudad grande a una ciudad pequeña. Sin embargo, tal venta ciertamente está permitida, y por lo tanto también debe estar permitido vender tal objeto a un individuo.
גְּמָ׳ שַׁפִּיר קָאָמְרִי לֵיהּ רַבָּנַן לְרַבִּי מֵאִיר! וְרַבִּי מֵאִיר, מֵעִיר גְּדוֹלָה לְעִיר קְטַנָּה — מֵעִיקָּרָא קַדִּישָׁא, הַשְׁתָּא נָמֵי קַדִּישָׁא. מֵרַבִּים לְיָחִיד לֵיכָּא קְדוּשָּׁה.
GUEMARÁ: La Guemará pregunta: Los Rabinos están respondiendo bien a Rabí Meir, ya que presentaron un argumento racional para su opinión. ¿Cómo podría Rabí Meir refutar su afirmación? La Guemará responde: Rabí Meir sostiene que cuando un objeto sagrado es transferido de una ciudad grande a una ciudad pequeña, no hay una degradación significativa en el grado de santidad, pues al principio era sagrado para una comunidad y ahora también es sagrado para una comunidad. Pero cuando es transferido de una comunidad a un individuo, hay una degradación significativa en el grado de santidad, ya que ya no existe el grado de santidad que existía anteriormente.
וְרַבָּנַן — אִי אִיכָּא לְמֵיחַשׁ, כִּי הַאי גַוְונָא נָמֵי אִיכָּא לְמֵיחַשׁ, מִשּׁוּם ״בְּרוֹב עָם הַדְרַת מֶלֶךְ״.
Y los Rabinos, ¿cómo podrían responder a la afirmación de Rabí Meir? Si hay motivo para preocuparse por la disminución en el número de personas que usarán el objeto cuando se transfiere de una comunidad a un individuo, entonces también en un caso como este, en el que el objeto se transfiere a una comunidad más pequeña, debería haber motivo para preocuparse por esto debido al principio expresado en el versículo: “En la multitud del pueblo está la gloria del rey” (Proverbios 14:28). El versículo enseña que cuanto mayor es la asamblea involucrada en una mitzvá, mayor es el honor a Dios. Sin embargo, es evidente que este principio no impide la venta de una sinagoga a una comunidad más pequeña y, por lo tanto, no debería impedir la venta de una sinagoga a un individuo.
מַתְנִי׳ אֵין מוֹכְרִין בֵּית הַכְּנֶסֶת אֶלָּא עַל תְּנַאי, שֶׁאִם יִרְצוּ יַחְזִירוּהוּ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: מוֹכְרִין אוֹתוֹ מִמְכַּר עוֹלָם, חוּץ מֵאַרְבָּעָה דְּבָרִים: לְמֶרְחָץ, וּלְבוּרְסְקִי, לִטְבִילָה, וּלְבֵית הַמַּיִם. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: מוֹכְרִין אוֹתָהּ לְשֵׁם חָצֵר, וְהַלּוֹקֵחַ — מַה שֶּׁיִּרְצֶה יַעֲשֶׂה.
MISHNÁ:Pueden vender una sinagoga solo con la condición de que, si los vendedores así lo desean, los compradores se la devolverán; esta es la opinión de Rabí Meir. Y los Rabinos dicen: Pueden vender una sinagoga en una venta permanente para cualquier uso, excepto las siguientes cuatro cosas, que serían una afrenta a la santidad previa de la sinagoga: Para una casa de baños, donde la gente está desnuda; o para una curtiduría [burseki], debido al mal olor; para inmersión, es decir, para ser usada como baño ritual, donde la gente también está desnuda; o para una letrina. Rabí Yehuda dice: Pueden vender una sinagoga para el propósito genérico de servir como patio, y entonces el comprador puede luego hacer con ella lo que desee, incluso si ese es uno de los cuatro propósitos mencionados.
גְּמָ׳ וּלְרַבִּי מֵאִיר, הֵיכִי דָּיְירִי בַּהּ? הָא הָוְיָא לַהּ רִבִּית!
GEMARA: La Guemará pregunta: Pero según Rabí Meir, ¿cómo pueden quienes compraron la sinagoga vivir en ella? ¿No es vivir allí equivalente a cobrar interés? Si los vendedores exigen la devolución de la sinagoga, el pago dado por ella sería devuelto a los compradores. En consecuencia, en una visión amplia de las cosas, esa suma de dinero puede considerarse como un préstamo otorgado por los compradores a los vendedores, hasta que la sinagoga fuera reclamada de vuelta. Los compradores se beneficiaron de otorgar ese préstamo al poder vivir en el edificio de la sinagoga. Sin embargo, obtener cualquier beneficio de un préstamo está prohibido como interés.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: רַבִּי מֵאִיר בְּשִׁיטַת רַבִּי יְהוּדָה אֲמָרָהּ, דְּאָמַר: צַד אֶחָד בְּרִבִּית מוּתָּר.
Rabí Yoḥanan dijo: Rabí Meir expresó su opinión de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien dijo: el interés incierto, es decir, una transacción que no resultará con certeza en una situación de interés, está permitido.
דְּתַנְיָא: הֲרֵי שֶׁהָיָה נוֹשֶׁה בַּחֲבֵירוֹ מָנֶה, וְעָשָׂה לוֹ שָׂדֵהוּ מֶכֶר, בִּזְמַן שֶׁמּוֹכֵר אוֹכֵל פֵּירוֹת — מוּתָּר, לוֹקֵחַ אוֹכֵל פֵּירוֹת — אָסוּר.
En el caso de la mishna, es posible que la venta nunca se deshaga, y entonces no habría ningún préstamo del cual hablar. Por lo tanto, esto debería estar permitido como un caso de interés incierto, como se enseña en una baraita: Si uno tenía una deuda de cien dinares contra su prójimo, y el prestatario hizo una venta condicional de su campo porque no tenía dinero para devolver el préstamo, estipulando que si más tarde llegaba a tener dinero con el cual devolver el préstamo, el campo volvería a ser de su propiedad, entonces mientras el vendedor del campo consume los frutos de ese campo, tal arreglo está permitido. Si el comprador consume los frutos, el arreglo está prohibido, pues si la venta llegara a deshacerse, entonces el dinero dado por ella sería considerado un préstamo del comprador al vendedor, y por lo tanto cualquier beneficio que el comprador obtenga debido a ese préstamo debe prohibirse como interés.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: אֲפִילּוּ לוֹקֵחַ אוֹכֵל פֵּירוֹת — מוּתָּר. וְאָמַר רַבִּי יְהוּדָה: מַעֲשֶׂה בְּבַיְתוֹס בֶּן זוֹנִן שֶׁעָשָׂה שָׂדֵהוּ מֶכֶר עַל פִּי רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה, וְלוֹקֵחַ אוֹכֵל פֵּירוֹת הָיָה. אָמְרוּ לוֹ: מִשָּׁם רְאָיָה?! מוֹכֵר אוֹכֵל פֵּירוֹת הָיָה וְלֹא לוֹקֵחַ.
Rabí Yehuda dice: Incluso si el comprador consume los frutos, está permitido. Dado que es posible que la venta nunca llegue a deshacerse, en cuyo caso no habría ningún préstamo del que hablar, se trata de un caso de interés incierto, lo cual está permitido. Y Rabí Yehuda dijo: Hubo un incidente que involucró a Baitos ben Zunen, quien hizo una venta condicional de su campo en un arreglo similar bajo la dirección de Rabí Elazar ben Azarya, y el comprador estaba consumiendo los frutos de acuerdo con la decisión de Rabí Yehuda. Los Sabios le dijeron: ¿Buscas traer una prueba de allí? En ese caso, en realidad era el vendedor quien consumía los frutos y no el comprador.
מַאי בֵּינַיְיהוּ? צַד אֶחָד בְּרִבִּית אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ. מָר סָבַר: צַד אֶחָד בְּרִבִּית מוּתָּר, וּמָר סָבַר: צַד אֶחָד בְּרִבִּית אָסוּר.
La Guemará analiza la disputa: ¿Cuál es la diferencia práctica entre ellos? La permisibilidad de un interés incierto en un acuerdo es la diferencia práctica entre ellos. Un Sabio, Rabí Yehuda, sostiene que el interés incierto está permitido, y un Sabio, es decir, los Rabinos, sostiene que el interés incierto está prohibido.
רָבָא אָמַר: דְּכוּלֵּי עָלְמָא צַד אֶחָד בְּרִבִּית אָסוּר, וְהָכָא רִבִּית עַל מְנָת לְהַחֲזִיר אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ. מָר סָבַר: רִבִּית עַל מְנָת לְהַחֲזִיר מוּתָּר, וּמָר סָבַר: אָסוּר.
Rava dijo una explicación diferente de la disputa: Según todos, el interés incierto está prohibido, y aquí la cuestión es la permisibilidad del interés dado con la condición de que será devuelto, que es la diferencia práctica entre ellos. Además del arreglo descrito en la baraita, las partes en este caso acordaron que el comprador consumiría los productos; si la venta fuera revertida más tarde, entonces el comprador reembolsaría al vendedor el valor de los productos. Un Sabio, Rabí Yehuda, sostiene que el interés dado con la condición de que será devuelto está permitido; esto se debe a que incluso si la venta es revertida y la venta se convierte retroactivamente en un préstamo, el comprador-prestamista no se beneficiará de ese préstamo, ya que reembolsó al vendedor-prestatario el valor de los productos. Y un Sabio, es decir, los Rabinos, sostiene que está prohibido.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים מוֹכְרִין אוֹתוֹ מִמְכַּר עוֹלָם וְכוּ׳. אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: מוּתָּר לָאָדָם לְהַשְׁתִּין מַיִם בְּתוֹךְ אַרְבַּע אַמּוֹת שֶׁל תְּפִלָּה.
§ La mishná establece: Y los Rabinos dicen: Pueden vender una sinagoga en una venta permanente. Sin embargo, no puede venderse si va a ser utilizada para actividades que constituyan una afrenta a la santidad previa de la sinagoga. La Guemará considera una halajá relacionada: Rav Yehuda dijo que Shmuel dijo: Está permitido que una persona orine dentro de cuatro codos de donde alguien acaba de ofrecer una oración, es decir, se puede orinar incluso en el mismo lugar en que se reza.
אָמַר רַב יוֹסֵף: מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? תְּנֵינָא, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: מוֹכְרִין אוֹתָהּ לְשׁוּם חָצֵר, וְלוֹקֵחַ — מַה שֶּׁיִּרְצֶה יַעֲשֶׂה. וַאֲפִילּוּ רַבָּנַן לָא קָאָמְרִי אֶלָּא בֵּית הַכְּנֶסֶת, דִּקְבִיעַ קְדוּשְׁתֵּיהּ. אֲבָל אַרְבַּע אַמּוֹת, דְּלָא קְבִיעַ קְדוּשְׁתַּיְיהוּ — לָא.
Rav Yosef dijo: ¿Qué nos está enseñando? Nosotros ya aprendimos esto en la mishná: Rabí Yehuda dice: Pueden vender una sinagoga para el propósito genérico de servir como patio, y el comprador puede entonces hacer con ella lo que desee, incluso si desea convertirla en una letrina. E incluso los Rabinos, que discrepan con Rabí Yehuda, dicen su dictamen solo con respecto a una sinagoga cuya santidad es permanente. Sin embargo, con respecto a los cuatro codos del lugar donde alguien casualmente se paró a orar, cuya santidad no es permanente, no, incluso los Rabinos serían indulgentes.
תָּנֵי תַּנָּא קַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן: הַמִּתְפַּלֵּל — מַרְחִיק אַרְבַּע אַמּוֹת וּמַשְׁתִּין, וְהַמַּשְׁתִּין — מַרְחִיק אַרְבַּע אַמּוֹת וּמִתְפַּלֵּל.
Un tanna enseñó una baraita ante Rav Naḥman: Quien rezó debe alejarse cuatro codos del lugar donde estaba de pie, y solo entonces puede orinar. Y quien orinó debe alejarse cuatro codos, y solo entonces puede rezar.
אֲמַר לֵיהּ: בִּשְׁלָמָא הַמַּשְׁתִּין מַרְחִיק אַרְבַּע אַמּוֹת וּמִתְפַּלֵּל — תְּנֵינָא: כַּמָּה יַרְחִיק מֵהֶן וּמִן הַצּוֹאָה, אַרְבַּע אַמּוֹת.
Rav Naḥman le dijo: Concedido, la segunda cláusula de la baraita, que quien orinó debe alejarse cuatro codos y solo entonces puede rezar, tiene sentido, pues ya aprendimos en una mishná (Berakhot 22b): ¿Qué tan lejos debe alejarse uno de la orina y de los excrementos? Cuatro codos.
אֶלָּא: הַמִּתְפַּלֵּל מַרְחִיק אַרְבַּע אַמּוֹת וּמַשְׁתִּין לְמָה לִי? אִי הָכִי, קַדֵּשְׁתִּינְהוּ לְכוּלְּהוּ שְׁבִילֵי דִנְהַרְדְּעָא. תְּנִי: יִשְׁהֶה.
Pero la primera cláusula de la baraita, según la cual quien rezó debe alejarse cuatro codos del lugar donde estaba de pie y solo entonces puede orinar, ¿por qué habría yo de exigir esto? ¿Cómo podría existir tal halakha? Si es así, has santificado todas las calles de la ciudad de Neharde’a, pues la gente ciertamente ha rezado en cada una de sus calles. Según esta halakha, debería estar prohibido orinar en cualquier lugar. La Guemará responde: Enmienda y enseña la baraita como diciendo no que uno debe alejarse cuatro codos, sino que debe esperar el tiempo que toma caminar cuatro codos.
בִּשְׁלָמָא מַשְׁתִּין יִשְׁהֶה כְּדֵי הִילּוּךְ אַרְבַּע אַמּוֹת, מִשּׁוּם נִיצוֹצוֹת. אֶלָּא: מִתְפַּלֵּל יִשְׁהֶה כְּדֵי הִילּוּךְ אַרְבַּע אַמּוֹת, לְמָה לִי? אָמַר רַב אָשֵׁי: שֶׁכֹּל אַרְבַּע אַמּוֹת תְּפִלָּתוֹ סְדוּרָה בְּפִיו, וְרַחוֹשֵׁי מְרַחֲשָׁן שִׂפְווֹתֵיהּ.
La Guemará aborda la versión enmendada de la baraita: Concedido, su segunda cláusula, que quien orinó espera el tiempo que toma caminar cuatro codos y solo entonces puede rezar, tiene sentido. Esto es debido a las gotas de orina que todavía pueden estar saliendo de él; debe esperar hasta que cesen por completo. Sin embargo, con respecto a la primera cláusula, que quien rezó debe esperar el tiempo que toma caminar cuatro codos y solo entonces puede orinar, ¿por qué habría yo de exigir esto? Rav Ashi dijo: Porque durante todo el tiempo que toma caminar cuatro codos, su oración todavía está ordenada en su boca, y sus labios todavía la están articulando.
זַלְפָ״ן סִימָן.
§ La Guemará cita una serie de Sabios que explicaron las razones por las que fueron bendecidos con longevidad y proporciona un recurso mnemotécnico que indica el orden en que se cita a los Sabios: Zayin, lamed, peh, nun.Zayin para Rabí Zakkai; lamed para Rabí Elazar; peh para Rabí Perida; nun para Rabí Neḥunya.
שָׁאֲלוּ תַּלְמִידָיו אֶת רַבִּי זַכַּאי: בַּמָּה הֶאֱרַכְתָּ יָמִים? אָמַר לָהֶם: מִיָּמַי לֹא הִשְׁתַּנְתִּי מַיִם בְּתוֹךְ אַרְבַּע אַמּוֹת שֶׁל תְּפִלָּה, וְלֹא כִּנִּיתִי שֵׁם לַחֲבֵירִי, וְלֹא בִּיטַּלְתִּי קִידּוּשׁ הַיּוֹם. אִמָּא זְקֵינָה הָיְתָה לִי, פַּעַם אַחַת מָכְרָה כִּפָּה שֶׁבְּרֹאשָׁהּ וְהֵבִיאָה לִי קִידּוּשׁ הַיּוֹם.
La Guemará presenta el primer incidente: Rabí Zakkai fue una vez preguntado por sus discípulos: ¿Por el mérito de qué virtud fuiste bendecido con longevidad? Él les dijo: En todos mis días, nunca oriné dentro de cuatro codos de un lugar que había sido usado para oración. Tampoco jamás llamé a mi prójimo por un apodo. Y nunca descuidé la mitzvá de santificar el día de Shabat sobre vino. Fui meticuloso con esta mitzvá hasta el punto de que yo tenía una madre anciana, y una vez, cuando no tenía vino, ella vendió el pañuelo que tenía sobre su cabeza, y con lo recaudado me trajo vino sobre el cual cumplir la mitzvá de santificar el día.
תָּנָא: כְּשֶׁמֵּתָה, הַנִּיחָה לוֹ שְׁלוֹשׁ מֵאוֹת גַּרְבֵי יַיִן. כְּשֶׁמֵּת הוּא, הִנִּיחַ לְבָנָיו שְׁלֹשֶׁת אֲלָפִים גַּרְבֵי יַיִן.
Se enseñó acerca del rabino Zakkai: Cuando su madre murió, le dejó trescientos barriles de vino. Cuando él murió, dejó a sus hijos tres mil barriles de vino. Como eran tan meticulosos en la mitzvá de santificar el día de Shabat con vino, Dios los recompensó con riqueza y abundancia de vino.
רַב הוּנָא הֲוָה אָסַר רִיתָא וְקָאֵי קַמֵּיהּ דְּרַב, אָמַר לֵיהּ: מַאי הַאי? אֲמַר לֵיהּ: לָא הֲוָה לִי קִידּוּשָׁא, וּמַשְׁכַּנְתֵּיהּ לְהֶמְיָינַאי וְאֵתַאי בֵּיהּ קִידּוּשָׁא. אֲמַר לֵיהּ: יְהֵא רַעֲוָא דְּתִיטּוּם בְּשִׁירָאֵי.
En un incidente relacionado, una vez ocurrió que Rav Huna estaba ceñido con un pedazo de paja [rita] y estaba de pie ante Rav. Rav le dijo: ¿Qué es esto? ¿Por qué estás vestido de esta manera? Él le dijo: No tenía vino para santificar el día de Shabat, así que empeñé mi cinturón [hemyanai], y con lo obtenido traje vino para santificar el día. Rav le dijo: Que sea la voluntad de Dios que seas envuelto en seda [shira’ei] como recompensa por tal dedicación.
כִּי אִיכַּלַּל רַבָּה בְּרֵיהּ, רַב הוּנָא אִינִישׁ גּוּצָא הֲוָה, גְּנָא אַפּוּרְיָא. אָתְיָין בְּנָתֵיהּ וְכַלָּתֵיהּ שָׁלְחָן וְשָׁדְיָין מָנַיְיהוּ עֲלֵיהּ עַד דְּאִיטּוּם בְּשִׁירָאֵי. שְׁמַע רַב וְאִיקְּפַד, אֲמַר: מַאי טַעְמָא לָא אֲמַרְתְּ לִי כִּי בָּרֵכְתָּיךְ: ״וְכֵן לְמָר״.
Cuando Rabba, su hijo, se casó, Rav Huna, que era un hombre de baja estatura, estaba acostado en su cama, y debido a su pequeña estatura pasó desapercibido. Sus hijas y nueras vinieron a la habitación y se quitaron y arrojaron sus prendas de seda sobre él hasta que quedó completamente envuelto en seda. Con ello, la bendición de Rav se cumplió al pie de la letra. Cuando Rav oyó acerca de esto, se enojó con Rav Huna y dijo: ¿Cuál es la razón por la que, cuando te bendije, no respondiste de la misma manera y me dijiste: Y asimismo al Maestro? Si hubieras hecho eso, yo también me habría beneficiado de la bendición.
שָׁאֲלוּ תַּלְמִידָיו אֶת רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן שַׁמּוּעַ: בַּמָּה הֶאֱרַכְתָּ יָמִים? אָמַר לָהֶם: מִיָּמַי לֹא עָשִׂיתִי קַפֶּנְדַּרְיָא לְבֵית הַכְּנֶסֶת, וְלֹא פָּסַעְתִּי עַל רָאשֵׁי עַם קָדוֹשׁ, וְלֹא נָשָׂאתִי כַּפַּי בְּלֹא בְּרָכָה.
La Guemará analiza la segunda ocasión en que un Sabio explicó su longevidad: Rabí Elazar ben Shammua fue una vez preguntado por sus discípulos: ¿Por mérito de qué virtud fuiste bendecido con longevidad? Él les dijo: En todos mis días, nunca hice de una sinagoga un atajo. Ni jamás pasé por encima de las cabezas del pueblo sagrado, es decir, nunca pasé por encima de personas sentadas en la sala de estudio para llegar a mi lugar, para no parecer desdeñoso con ellas. Y nunca levanté mis manos en la Bendición Sacerdotal sin recitar una bendición antes.
שָׁאֲלוּ תַּלְמִידָיו אֶת רַבִּי פְּרִידָא: בַּמָּה הֶאֱרַכְתָּ יָמִים? אָמַר לָהֶם: מִיָּמַי לֹא קְדָמַנִי אָדָם לְבֵית הַמִּדְרָשׁ,
En la tercera ocasión, Rabí Perida fue una vez preguntado por sus discípulos: ¿Por el mérito de qué virtud fuiste bendecido con longevidad? Él les dijo: En todos mis días, ninguna persona llegó jamás antes que yo a la sala de estudio, pues yo siempre era el primero en llegar.