כְּנֶגְדּוֹ נָמֵי לָא בָּעֵי.
no es necesario también añadir versículos correspondientes en la haftará.
מַתְקֵיף לַהּ רָבָא: וַהֲרֵי ״עוֹלוֹתֵיכֶם סְפוֹ״, דְּלָא הָוְיִין עֶשְׂרִין וְחַד, וְקָרֵינַן! שָׁאנֵי הָתָם, דִּסְלֵיק עִנְיָינָא.
Rava objeta enérgicamente a estabaraita: Pero está la haftara que comienza con las palabras: “Añadid vuestros holocaustos” (Jeremías 7:21–28), que no tiene veintiún versículos, y sin embargo la leemos. La Guemará responde: Allí es diferente, pues el tema se completa en menos de veintiún versículos, y no es necesario comenzar otro tema simplemente para completar el número de versículos.
וְהֵיכָא דְּלָא סָלֵיק עִנְיָינָא לָא? וְהָאָמַר רַב שְׁמוּאֵל בַּר אַבָּא: זִמְנִין סַגִּיאִין הֲוָה קָאֵימְנָא קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן, וְכִי הֲוָה קָרֵינַן עֲשָׂרָה פְּסוּקֵי, אֲמַר לַן: אַפְּסִיקוֹ! מָקוֹם שֶׁיֵּשׁ תּוּרְגְּמָן שָׁאנֵי. דְּתָנֵי רַב תַּחְלִיפָא בַּר שְׁמוּאֵל: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא בִּמְקוֹם שֶׁאֵין תּוּרְגְּמָן, אֲבָל מָקוֹם שֶׁיֵּשׁ תּוּרְגְּמָן — פּוֹסֵק.
La Guemará pregunta: Pero, ¿es cierto que cuando el tema no está concluido, no leemos menos de veintiún versículos? ¿Acaso Rav Shmuel bar Abba no dijo: Muchas veces estuve ante Rabí Yoḥanan como traductor, y cuando habíamos leído diez versículos él nos decía: Deténganse. Esto indica que una haftará no necesita tener veintiún versículos. La Guemará responde: En un lugar donde hay un traductor, que traduce cada versículo al arameo y añade explicación adicional, es diferente. En ese caso, no es necesario que la haftará conste de veintiún versículos, para no sobrecargar a la congregación, como enseñó Rav Taḥalifa bar Shmuel: Ellos enseñaron que deben leerse veintiún versículos de la haftarásolo en un lugar donde no hay traductor; pero en un lugar donde hay un traductor, se puede detener incluso antes de eso.
מַתְנִי׳ אֵין פּוֹרְסִין עַל שְׁמַע, וְאֵין עוֹבְרִין לִפְנֵי הַתֵּיבָה, וְאֵין נוֹשְׂאִין אֶת כַּפֵּיהֶם, וְאֵין קוֹרִין בְּתוֹרָה, וְאֵין מַפְטִירִין בַּנָּבִיא,
MISHNÁ:No se recitan las oraciones introductorias y la bendición [poresin] antes del Shemá; ni se pasa ante el arca para repetir la oración de la Amidá; ni los sacerdotes alzan las manos para recitar la Bendición Sacerdotal; ni se lee la Torah en público; ni se concluye con una lectura de los Profetas [haftará] en presencia de menos de diez hombres.
וְאֵין עוֹשִׂין מַעֲמָד וּמוֹשָׁב, וְאֵין אוֹמְרִים בִּרְכַּת אֲבֵלִים וְתַנְחוּמֵי אֲבֵלִים, וּבִרְכַּת חֲתָנִים, וְאֵין מְזַמְּנִין בְּשֵׁם — פָּחוֹת מֵעֲשָׂרָה. וּבְקַרְקָעוֹת — תִּשְׁעָה וְכֹהֵן, וְאָדָם כַּיּוֹצֵא בָּהֶן.
Y no se observa la práctica de ponerse de pie y sentarse para la pronunciación de elogios fúnebres en un servicio funerario; ni se recita la bendición de los dolientes ni se consuela a los dolientes en dos filas después del funeral; ni se recita la bendición de los novios; y no se invita a otros a recitar la Gracia después de las Comidas, es decir, dirigir un zimmun, con el nombre de Dios, con menos de diez hombres presentes. Si alguien consagró tierra y ahora desea redimirla, la tierra debe ser tasada por nueve hombres y un sacerdote, para un total de diez. Y de manera similar, la valoración de una persona que ha comprometido su propio valor al Templo debe ser realizada por diez personas, una de las cuales debe ser sacerdote.
גְּמָ׳ מְנָא הָנֵי מִילֵּי? אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן, דְּאָמַר קְרָא: ״וְנִקְדַּשְׁתִּי בְּתוֹךְ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל״, כׇּל דָּבָר שֶׁבִּקְדוּשָּׁה לֹא יְהֵא פָּחוֹת מֵעֲשָׂרָה.
GUEMARÁ: La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estos asuntos, es decir, que se requieren diez personas en cada uno de estos casos? Rabí Ḥiyya bar Abba dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Es como declara el versículo: “Y seré santificado entre los hijos de Israel” (Levítico 22:32), lo que indica que cualquier expresión de santidad no puede ser recitada en un quórum de menos de diez hombres.
מַאי מַשְׁמַע? דְּתָנֵי רַבִּי חִיָּיא: אָתְיָא ״תּוֹךְ״ ״תּוֹךְ״, כְּתִיב הָכָא: ״וְנִקְדַּשְׁתִּי בְּתוֹךְ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל״, וּכְתִיב הָתָם: ״הִבָּדְלוּ מִתּוֹךְ הָעֵדָה״,
La Guemará pregunta: ¿De dónde en el versículo puede inferirse esto? La Guemará responde que debe entenderse como enseñó Rabí Ḥiyya: Se infiere por medio de una analogía verbal [gezera shava] entre las palabras “entre”, “entre”. Aquí está escrito: “Y seré santificado entre los hijos de Israel”, y allí, con respecto a la congregación de Coré, está escrito: “Apartaos de entre esta congregación” (Números 16:21). Así como con respecto a Coré la referencia es a diez hombres, también el nombre de Dios debe ser santificado en un quórum de diez hombres.
וְאָתְיָא ״עֵדָה״ ״עֵדָה״, דִּכְתִיב הָתָם: ״עַד מָתַי לָעֵדָה הָרָעָה הַזֹּאת״ — מָה לְהַלָּן עֲשָׂרָה, אַף כָּאן עֲשָׂרָה.
La connotación de diez asociada con la palabra “entre” en la porción de Koraj es, a su vez, inferida por medio de otra analogía verbal entre la palabra “congregación” escrita allí y la palabra “congregación” escrita con referencia a los diez espías que difamaron Eretz Yisrael, como está escrito allí: “¿Hasta cuándo he de soportar a esta mala congregación?” (Números 14:27). En consecuencia, así como allí, en el caso de los espías, era una congregación de diez personas, pues había doce espías en total, y Josué y Caleb no fueron incluidos en la mala congregación, así también aquí, en el caso de Koraj, la referencia es a una congregación de diez personas. Los primeros varios elementos mencionados en la mishná son expresiones de santidad y, en consecuencia, requieren un quórum de diez.
וְאֵין עוֹשִׂין מַעֲמָד וּמוֹשָׁב פָּחוֹת מֵעֲשָׂרָה. כֵּיוָן דְּבָעֵי לְמֵימַר: ״עִמְדוּ יְקָרִים עֲמוֹדוּ, שְׁבוּ יְקָרִים שֵׁבוּ״ — בְּצִיר מֵעֲשָׂרָה לָאו אוֹרַח אַרְעָא.
§ Aprendimos en la mishná: Y no se observa la práctica de ponerse de pie y sentarse para la recitación de elogios fúnebres en un servicio funerario con menos de diez hombres presentes. Como esto no es una expresión de santidad, es necesario explicar por qué se requiere un quórum. La Guemará explica: Dado que el líder de la procesión fúnebre debe decir: Levantaos, queridos amigos, levantaos; sentaos, queridos amigos, sentaos, cuando hay menos de diez no es una conducta apropiada hablar con un estilo tan digno.
וְאֵין אוֹמְרִים בִּרְכַּת אֲבֵלִים וּבִרְכַּת חֲתָנִים (וְכוּ׳). מַאי בִּרְכַּת אֲבֵלִים? בִּרְכַּת רְחָבָה. דְּאָמַר רַבִּי יִצְחָק אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בִּרְכַּת אֲבֵלִים בַּעֲשָׂרָה, וְאֵין אֲבֵלִים מִן הַמִּנְיָן. בִּרְכַּת חֲתָנִים בַּעֲשָׂרָה, וַחֲתָנִים מִן הַמִּנְיָן.
También aprendimos en la mishná que no se recita la bendición de los dolientes ni la bendición de los novios con menos de diez hombres presentes. La Guemará pregunta: ¿Qué es la bendición de los dolientes? La bendición recitada en la plaza junto al cementerio. Después del entierro, quienes participaron en el funeral se reunían en la plaza y bendecían a los dolientes para que Dios los consolara, como dijo el rabino Yitzḥak que el rabino Yoḥanan dijo: la bendición de los dolientes se recita solo con diez hombres presentes, y los dolientes mismos no se incluyen en el cómputo. La bendición de los novios también se recita solo con diez hombres presentes, y los novios mismos sí se incluyen en el cómputo. En consecuencia, solo se necesitan otros nueve hombres.
וְאֵין מְזַמְּנִין עַל הַמָּזוֹן בַּשֵּׁם פָּחוֹת מֵעֲשָׂרָה (וְכוּ׳). כֵּיוָן דְּבָעֵי לְמֵימַר ״נְבָרֵךְ לֵאלֹהֵינוּ״ — בְּצִיר מֵעֲשָׂרָה לָאו אוֹרַח אַרְעָא.
Aprendimos además en la mishná: Y no se invita a otros a recitar la Gracia después de las Comidas, es decir, dirigir un zimún, para agradecer a Dios por el sustento de uno, con el nombre de Dios, con menos de diez hombres presentes. Puesto que se requiere decir: Bendigamos a nuestro Señor, en presencia de menos de diez no es una conducta apropiada mencionar el nombre de Dios.
וְהַקַּרְקָעוֹת תִּשְׁעָה וְכֹהֵן, וְאָדָם כַּיּוֹצֵא בָּהֶן (וְכוּ׳). מְנָא הָנֵי מִילֵּי?
§ Si alguien consagró tierra y ahora desea redimirla, la tierra debe ser tasada por nueve israelitas y un sacerdote, para un total de diez. Del mismo modo, la valoración de una persona que ha comprometido su propio valor al Templo debe ser realizada por diez personas, una de las cuales debe ser un sacerdote. La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estas cuestiones, que la tierra consagrada debe ser tasada por diez personas, una de las cuales es un sacerdote?
אָמַר שְׁמוּאֵל: עֲשָׂרָה כֹּהֲנִים כְּתוּבִים בַּפָּרָשָׁה. חַד לְגוּפֵיהּ, (וְחַד לְמַעוֹטֵי,) וְאִידַּךְ הָוֵי מִיעוּט אַחַר מִיעוּט, וְאֵין מִיעוּט אַחַר מִיעוּט אֶלָּא לְרַבּוֹת. תִּשְׁעָה יִשְׂרְאֵלִים וְחַד כֹּהֵן.
Shmuel dijo: La palabra sacerdote está escrita diez veces en la porción de la Torah que trata de la redención de propiedad consagrada, lo que indica que se requieren diez personas para tasar el valor de dicha propiedad (Levítico, capítulo 27). Una aparición de la palabra es necesaria por sí misma, para indicar que un sacerdote debe participar en la tasación. Y una aparición es necesaria para excluir a todos los no sacerdotes de cumplir ese papel. Y todas las demás apariciones de la palabra son restricciones que siguen a otras restricciones, y existe un principio hermenéutico general según el cual una restricción tras otra sirve solo para ampliar. Por lo tanto, cada vez adicional que se repite la palabra sacerdote, se amplían los criterios aplicados a los tasadores, de modo que se permita participar también a no sacerdotes. En consecuencia, la tasación puede ser realizada por nueve israelitas comunes y un sacerdote.
וְאֵימָא: חֲמִשָּׁה כֹּהֲנִים וַחֲמִשָּׁה יִשְׂרְאֵלִים! קַשְׁיָא.
La Guemará pregunta: Y sobre la base de este principio, di que el primer uso del término es restrictivo y requiere un sacerdote para la valoración; el segundo uso amplía y permite a un no sacerdote; el tercer uso vuelve a requerir un sacerdote; el cuarto uso permite a un no sacerdote; y así sucesivamente. En consecuencia, la valoración debe llevarse a cabo por cinco sacerdotes y cinco israelitas comunes. La Guemará concluye: En efecto, es difícil, ya que la derivación no ha sido explicada suficientemente.
וְאָדָם כַּיּוֹצֵא בָּהֶן. אָדָם מִי קָדוֹשׁ?
Aprendimos en la mishná: Y de manera similar, la tasación del valor de una persona que ha prometido su propio valor al Templo debe ser realizada por diez personas, una de las cuales debe ser un sacerdote. La Guemará pregunta: ¿Puede una persona quedar consagrada y por lo tanto requerir redención?
אָמַר רַבִּי אֲבָהוּ: בְּאוֹמֵר ״דְּמֵי עָלַי״. דְּתַנְיָא: הָאוֹמֵר ״דְּמֵי עָלַי״ — שָׁמִין אוֹתוֹ כְּעֶבֶד. וְעֶבֶד אִיתַּקַּשׁ לְקַרְקָעוֹת, דִּכְתִיב: ״וְהִתְנַחַלְתֶּם אוֹתָם לִבְנֵיכֶם אַחֲרֵיכֶם לָרֶשֶׁת אֲחוּזָּה״.
Rabí Abbahu dijo: La mishná se refiere a quien dice: Mi valoración recae sobre mí, y con ello se compromete a donar una suma de dinero equivalente a su propio valor monetario al tesoro del Templo, como se enseña en una baraita: Con respecto a quien dice: Mi valoración recae sobre mí, el tribunal lo valora como si fuera un esclavo para determinar la cantidad que está obligado a donar al tesoro del Templo. Y un esclavo es comparado con la tierra, como está escrito con respecto a los esclavos: "Y los tomaréis como herencia para vuestros hijos después de vosotros, para heredarlos como posesión" (Levítico 25:46). En consecuencia, los mismos criterios que se aplican a la valoración de tierra consagrada se aplican también a la valoración del valor monetario de un individuo.
מַתְנִי׳ הַקּוֹרֵא בְּתוֹרָה — לֹא יִפְחוֹת מִשְּׁלֹשָׁה פְּסוּקִים, וְלֹא יִקְרָא לִמְתוּרְגְּמָן יוֹתֵר מִפָּסוּק אֶחָד.
MISHNÁ:Quien lee de la Torah en la sinagoga no debe leer menos de tres versículos. Y cuando se está traduciendo, no debe leer al traductor más de un versículo a la vez, para que el traductor no se confunda.