אֵין מַתְחִילִין בַּפָּרָשָׁה פָּחוֹת מִשְּׁלֹשָׁה פְּסוּקִים. לִיקְרֵי תְּרֵי מֵהָא וּתְלָתָא מֵהָךְ, פָּשׁוּ לְהוּ תְּרֵי!
no se puede comenzar un nuevo párrafo y leer menos de tres versículos de él. Y si dices que debe leer dos versículos de este párrafo, es decir, todo el segundo párrafo, y luego tres versículos de aquel párrafo final, solo quedarán dos versículos del párrafo final. Esto es problemático, porque no se puede concluir una lectura con menos de tres versículos restantes hasta el final de un párrafo, y porque el cuarto lector no tendrá un número suficiente de versículos para leer.
אָמַר לוֹ: זוֹ לֹא שָׁמַעְתִּי, כַּיּוֹצֵא בָּהּ שָׁמַעְתִּי, דִּתְנַן: בַּיּוֹם הָרִאשׁוֹן — ״בְּרֵאשִׁית״ וִ״יְהִי רָקִיעַ״, וְתָנֵי עֲלַהּ: ״בְּרֵאשִׁית״ — בִּשְׁנַיִם, ״יְהִי רָקִיעַ״ — בְּאֶחָד.
Rava le dijo: No he oído una solución para este problema de mis maestros. Sin embargo, con respecto a un problema similar oí de ellos una solución, como aprendimos en una mishná (Ta’anit 26a): El domingo, las guardias no sacerdotales leían dos párrafos de la Torah: “En el principio” (Génesis 1:1–5) y “Haya un firmamento” (Génesis 1:6–8). Y se enseña al respecto que el párrafo “En el principio” era leído por dos lectores y el párrafo “Haya un firmamento” por uno lector.
וְהָוֵינַן בַּהּ: בִּשְׁלָמָא ״יְהִי רָקִיעַ״ בְּאֶחָד, דִּתְלָתָא פְּסוּקֵי הָווּ, אֶלָּא ״בְּרֵאשִׁית״ בִּשְׁנַיִם? חַמְשָׁה פְּסוּקֵי הָווּ, וְתַנְיָא: הַקּוֹרֵא בַּתּוֹרָה לֹא יִפְחוֹת מִשְּׁלֹשָׁה פְּסוּקִים!
Y discutimos este dictamen y planteamos dificultades contra él: Concedido, el párrafo “Haya un firmamento” fue leído por un lector, ya que consta de tres versículos. Pero ¿cómo fue leído el párrafo “En el principio” por dos? Consta de solo cinco versículos, y fue enseñado en una mishná (23b): Quien lee de la Torah no debe leer menos de tres versículos.
וְאִיתְּמַר עֲלַהּ, רַב אָמַר: דּוֹלֵג. וּשְׁמוּאֵל אָמַר: פּוֹסֵק.
Y se declaró con respecto a esa mishná que los amora’im discreparon acerca de cómo dividir los versículos. Rav dijo: El segundo lector repite el último versículo que el primer lector había recitado, para que cada uno de ellos lea tres versículos. Y Shmuel dijo: El primer lector divide el tercer versículo y lee la mitad de este, y el segundo lector comienza con la segunda mitad de ese versículo, como si cada mitad fuera su propio versículo.
רַב אָמַר דּוֹלֵג, מַאי טַעְמָא לָא אָמַר פּוֹסֵק? קָסָבַר: כֹּל פְּסוּקָא דְּלָא פַּסְקֵיהּ מֹשֶׁה — אֲנַן לָא פָּסְקִינַן לֵיהּ.
La Guemará explica las opiniones de Rav y Shmuel. Rav dijo que el segundo lector repite el último versículo que recitó el primer lector. ¿Cuál es la razón por la que no dijo que el primer lector divide el tercer versículo, de acuerdo con la opinión de Shmuel? La Guemará responde: Él sostiene que cualquier versículo que Moisés no dividió, no podemos dividirlo.
וּשְׁמוּאֵל אָמַר פָּסְקִינַן לֵיהּ? וְהָא אָמַר רַבִּי חֲנַנְיָא קָרָא: צַעַר גָּדוֹל הָיָה לִי אֵצֶל רַבִּי חֲנִינָא הַגָּדוֹל, וְלֹא הִתִּיר לִי לִפְסוֹק אֶלָּא לְתִינוֹקוֹת שֶׁל בֵּית רַבָּן, הוֹאִיל וּלְהִתְלַמֵּד עֲשׂוּיִין.
La Guemará pregunta: ¿Dice Shmuel que podemos dividir un versículo en dos partes? ¿Acaso Rabí Ḥananya Kara, el experto en la Torá, no dijo: Tuve gran dificultad con Rabí Ḥanina el Grande; muchas veces tuve que pedirle permiso para dividir un versículo, y él me permitió dividirlo solo para el beneficio de los escolares, ya que ellos necesitan ser enseñados de esta manera, pues es difícil para los niños aprender versículos largos de una sola vez? En otros casos, sin embargo, está prohibido dividir un versículo.
הָתָם טַעְמָא מַאי — מִשּׁוּם דְּלָא אֶפְשָׁר, הָכָא נָמֵי לָא אֶפְשָׁר.
La Guemará responde: Allí, en el caso de los escolares, ¿cuál es la razón por la que está permitido dividir un versículo? Porque no es posible enseñar a los niños sin hacerlo. Aquí también, cuando un párrafo de cinco versículos debe dividirse entre dos lectores, no es posible dividirlos sin dividir el versículo del medio.
וּשְׁמוּאֵל אָמַר פּוֹסֵק, מַאי טַעְמָא לָא אָמַר דּוֹלֵג? גְּזֵירָה מִשּׁוּם הַנִּכְנָסִין וּמִשּׁוּם הַיּוֹצְאִין.
La Guemará examina ahora la opinión de Shmuel. Y Shmuel dijo: El primer lector divide el tercer versículo y lee la mitad de él. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón por la que no dijo que el segundo lector repite el último versículo recitado por el primer lector, de acuerdo con la opinión de Rav? La Guemará responde: Es por un decreto rabínico que fue instituido debido a los que entran y a los que salen de la sinagoga entre las lecturas. Estas personas podrían concluir erróneamente que, dado que la lectura que oyeron constaba de tres versículos, la lectura que se perdieron constaba de solo dos versículos. Por lo tanto, el versículo del medio se divide en dos partes, para que todos se den cuenta de que ningún lector recita solo dos versículos.
מֵיתִיבִי: פָּרָשָׁה שֶׁל שִׁשָּׁה פְּסוּקִים קוֹרִין אוֹתָהּ בִּשְׁנַיִם, וְשֶׁל חֲמִשָּׁה פְּסוּקִים בְּיָחִיד. קָרָא רִאשׁוֹן שְׁלֹשָׁה — הַשֵּׁנִי קוֹרֵא שְׁנַיִם מִפָּרָשָׁה זוֹ וְאֶחָד מִפָּרָשָׁה אַחֶרֶת. וְיֵשׁ אוֹמְרִים שְׁלֹשָׁה, לְפִי שֶׁאֵין מַתְחִילִין בַּפָּרָשָׁה פָּחוֹת מִשְּׁלֹשָׁה פְּסוּקִים.
La Guemará plantea una objeción a las opiniones de Rav y Shmuel a partir de la siguiente baraita: Dos personas pueden leer un párrafo de seis versículos, pero un párrafo de cinco versículos puede ser leído solo por un único lector. Si el primero leyó tres versículos, el segundo lee los dos versículos restantes de este párrafo y luego un versículo de otro, es decir, del párrafo siguiente. Y algunos dicen que no basta con leer un versículo del siguiente párrafo; más bien, debe leer tres versículos, ya que no se puede comenzar un nuevo párrafo y leer de él menos de tres versículos.
וְאִם אִיתָא, לְמַאן דְּאָמַר דּוֹלֵג — נִדְלוֹג, וּלְמַאן דְּאָמַר פּוֹסֵק — נִפְסוֹק!
Y si es así, si está permitido hacer como sugirieron Rav y Shmuel, según el que dijo que el segundo lector repite un versículo que recitó el lector anterior, es decir, Rav, que lo repita también en este caso. Y según el que dijo que el segundo lector divide el versículo, es decir, Shmuel, que lo divida también en este caso.
שָׁאנֵי הָתָם, דְּאֶפְשָׁר בְּהָכִי.
La Guemará responde: Allí, en el caso de la baraita, es diferente, ya que es posible resolver el problema de esta manera leyendo versículos adicionales. Sin embargo, en Rosh Jodesh, el siguiente párrafo trata de un tema completamente distinto y, en consecuencia, no puede incluirse en la lectura de la Torah. Por lo tanto, Rav y Shmuel presentaron soluciones alternativas.
אָמַר רַבִּי תַּנְחוּם אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: הֲלָכָה כְּיֵשׁ אוֹמְרִים, וְאָמַר רַבִּי תַּנְחוּם אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: כְּשֵׁם שֶׁאֵין מַתְחִילִין בַּפָּרָשָׁה פָּחוֹת מִשְּׁלֹשָׁה פְּסוּקִים, כָּךְ אֵין מְשַׁיְּירִין בַּפָּרָשָׁה פָּחוֹת מִשְּׁלֹשָׁה פְּסוּקִים.
Con respecto a la disputa citada en la baraita, Rabí Tanḥum dijo que Rabí Yehoshua ben Levi dijo: La halakha está de acuerdo con la opinión introducida por la expresión: Algunos dicen, que sostiene que deben leerse al menos tres versículos del siguiente párrafo. Y, además, Rabí Tanḥum dijo que Rabí Yehoshua ben Levi dijo: Así como no se puede comenzar un nuevo párrafo y leer menos de tres versículos de él, tampoco se puede dejar menos de tres versículos antes del final de un párrafo al concluir una lectura.
פְּשִׁיטָא! הַשְׁתָּא וּמָה אַתְחַלְתָּא, דְּקָא מַקֵּיל תַּנָּא קַמָּא — מַחְמְירִי יֵשׁ אוֹמְרִים, שִׁיּוּר, דְּמַחְמִיר תַּנָּא קַמָּא — לֹא כׇּל שֶׁכֵּן דְּמַחְמְירִי יֵשׁ אוֹמְרִים?!
La Guemará cuestiona esta afirmación: Esto es obvio. Ahora bien, si con respecto al comienzo de un párrafo, donde el primer tanna es flexible y sostiene que es suficiente leer un versículo del siguiente párrafo, la opinión introducida con la expresión: Algunos dicen, es estricta, entonces con respecto a dejar versículos al final de un párrafo, donde incluso el primer tanna es estricto y sostiene que no se puede concluir una lectura con menos de tres versículos restantes hasta el final de un párrafo, ¿acaso no es tanto más obvio que la opinión introducida con: Algunos dicen, es estricta?
מַהוּ דְּתֵימָא: נִכְנָסִין שְׁכִיחִי, יוֹצְאִין לָא שְׁכִיחִי, דְּמַנְּחִי סֵפֶר תּוֹרָה וְנָפְקִי, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará responde: No sea que digas: Entrar en medio de la lectura de la Torah es común, y por lo tanto no se debe concluir una lectura después de haber leído menos de tres versículos de un párrafo; pero salir en medio de la lectura de la Torah, por lo cual uno abandona un rollo de la Torah y se va, no es común, y por lo tanto se puede concluir una lectura con menos de tres versículos restantes en el párrafo, Rabí Yehoshua ben Levi nos enseña que la segunda opinión citada en la baraita también se preocupa por la posibilidad de que la gente se vaya en medio de la lectura de la Torah y, en consecuencia, no se puede concluir una lectura con menos de tres versículos restantes en el párrafo.
וְתַנָּא קַמָּא מַאי שְׁנָא שַׁיּוֹרֵי דְּלָא — מִשּׁוּם יוֹצְאִין, אַתְחוֹלֵי נָמֵי, גְּזֵירָה מִשּׁוּם הַנִּכְנָסִין? אָמְרִי: מַאן דְּעָיֵיל שַׁיּוֹלֵי [מְ]שַׁיֵּיל.
La Guemará pregunta: Y según el primer tanna, ¿qué diferencia hay en dejar menos de tres versículos al final de un párrafo, lo cual no está permitido debido a la preocupación por quienes salen de la sinagoga en medio de la lectura de la Torah? En el caso de comenzar un párrafo sin leer al menos tres versículos, él también debería sostener que hay un decreto rabínico debido a quienes entran, no sea que el que llega tarde piense que el lector anterior leyó menos de tres versículos. La Guemará responde: Di, en respuesta a esta pregunta, que quien entra en medio de la lectura de la Torah pregunta cómo se leyó la Torah hasta ese momento, y los presentes le explicarán que el lector comenzó en el párrafo anterior. Por lo tanto, no pensará erróneamente que el lector recitó menos de tres versículos.
שְׁלַח לֵיהּ רַבָּה בְּרֵיהּ דְּרָבָא לְרַב יוֹסֵף: הִלְכְתָא מַאי? שְׁלַח לֵיהּ, הִלְכְתָא: דּוֹלֵג, וְאֶמְצָעִי דּוֹלְגָן.
Rabba, hijo de Rava, envió un mensajero a preguntar a Rav Yosef: ¿Cuál es la halakha con respecto a dividir una pequeña porción de la Torah? Rav Yosef le envió la siguiente respuesta: La halakha es que se repite un versículo, de acuerdo con la opinión de Rav, y es el lector del medio quien lo repite, y no el último lector, para que no sea necesario dejar menos de tres versículos hasta el final del párrafo.
זֶה הַכְּלָל, כֹּל שֶׁיֵּשׁ בּוֹ מוּסָף וְכוּ׳. אִיבַּעְיָא לְהוּ: תַּעֲנִית צִבּוּר בְּכַמָּה? רֹאשׁ חֹדֶשׁ וּמוֹעֵד דְּאִיכָּא קׇרְבַּן מוּסַף — אַרְבָּעָה, אֲבָל הָכָא דְּלֵיכָּא קׇרְבַּן מוּסַף — לָא. אוֹ דִלְמָא: הָכָא נָמֵי אִיכָּא מוּסַף תְּפִלָּה.
§ Aprendimos en la mishná: Esta es la regla: Cualquier día en que haya una ofrenda adicional sacrificada en el Templo y que no sea una Festividad, cuatro personas leen de la Torah. Se planteó un dilema ante los Sabios: En un ayuno público, ¿cuántas personas leen de la Torah? ¿Quiere decir la mishná que solo en Rosh Jodesh y en los días intermedios de una Festividad, cuando hay una ofrenda adicional, cuatro personas leen; pero aquí, en un día de ayuno público, cuando no hay ofrenda adicional, no, solo leen tres personas? ¿O quizá aquí también hay una oración adicional, ya que en los ayunos públicos la oración: Aneinu, se inserta en la oración de la Amidá, y por lo tanto también se llama a un lector adicional para leer de la Torah.
תָּא שְׁמַע: בְּרָאשֵׁי חֳדָשִׁים וּבְחוּלּוֹ שֶׁל מוֹעֵד קוֹרִין אַרְבָּעָה, הָא בְּתַעֲנִית צִבּוּר שְׁלֹשָׁה! אֵימָא רֵישָׁא: בְּשֵׁנִי וּבַחֲמִישִׁי וּבַשַּׁבָּת בַּמִּנְחָה קוֹרִין שְׁלֹשָׁה: הָא תַּעֲנִית צִבּוּר אַרְבָּעָה! אֶלָּא מֵהָא לֵיכָּא לְמִישְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará intenta aducir una prueba: Ven y escucha aquello que aprendimos en la mishná: En los días de Luna Nueva y en los días intermedios de una Festividad, cuatro personas leen de la Torah. ¿No indica esto que en un ayuno público solo tres personas leen? La Guemará responde: Di la primera cláusula de la mishná: Los lunes y los jueves durante el servicio matutino y en Shabat durante el servicio de la tarde, tres personas leen de la Torah. ¿No indica esto que en un ayuno público, cuatro personas leen de la Torah? Más bien, debe concluirse que nada puede derivarse de esto de esta mishná con respecto a un día de ayuno público, ya que la mishná no pretende indicar la halajá en todos los casos posibles.
תָּא שְׁמַע: דְּרַב אִיקְּלַע לְבָבֶל בְּתַעֲנִית צִבּוּר, קָם קְרָא בְּסִיפְרָא. פְּתַח בָּרֵיךְ, חֲתַים וְלָא בָּרֵיךְ. נְפוּל כּוּלֵּי עָלְמָא אַאַנְפַּיְיהוּ, וְרַב לָא נְפַל עַל אַפֵּיהּ.
Ahora se sugiere una prueba diferente. Ven y escucha el siguiente incidente: Rav una vez sucedió que llegó a Babilonia en un ayuno público. Se puso de pie y leyó de un rollo de la Torá. Cuando comenzó a leer, recitó una bendición, pero cuando concluyó, no recitó una bendición. Todos los demás cayeron sobre sus rostros, es decir, se postraron en el suelo, durante la súplica de Taḥanun, como era la costumbre, pero Rav no cayó sobre su rostro.
מִכְּדֵי רַב בְּיִשְׂרָאֵל קְרָא, מַאי טַעְמָא חֲתַם וְלָא בָּרֵיךְ? לָאו מִשּׁוּם דְּבָעֵי לְמִיקְרֵי אַחֲרִינָא בָּתְרֵיהּ?
La Guemará intenta aclarar la halakha basándose en la conducta de Rav. Ahora bien, Rav debió de haber leído la porción designada para un israelita, ya que no era ni sacerdote ni levita, y por lo tanto fue la tercera persona en leer de la Torah. ¿Cuál, entonces, es la razón por la que, cuando concluyó su lectura, no recitó una bendición? ¿No fue porque otra persona iba a leer después de él, y, dado que solo el último lector recita una bendición, Rav no recitó una bendición al completar su porción? Esto indicaría que cuatro lectores son llamados a la Torah en los ayunos públicos.
לָא, רַב בְּכָהֲנֵי קְרָא. דְּהָא רַב הוּנָא קָרֵי בְּכָהֲנֵי.
La Guemará rechaza esta prueba: No, Rav leyó la primera lectura, que generalmente está designada para los sacerdotes. Él era la principal autoridad de la Torah de su generación, y quien ocupa esta posición es llamado a leer de la Torah incluso antes que un sacerdote, tal como Rav Huna leía la primera lectura, que generalmente está designada para los sacerdotes, y Rav hacía lo mismo.
בִּשְׁלָמָא רַב הוּנָא קָרֵי בְּכָהֲנֵי, דְּהָא אֲפִילּוּ רַב אַמֵּי וְרַב אַסִּי דְּכָהֲנֵי חֲשִׁיבִי דְּאַרְעָא יִשְׂרָאֵל, מִיכָּף כַּיְיפִי לֵיהּ לְרַב הוּנָא. אֶלָּא רַב — הָא אִיכָּא שְׁמוּאֵל, דְּכָהֲנָא הֲוָה, וְדָבַר עֲלֵיהּ!
La Guemará plantea una dificultad: Se entiende que Rav Huna leyó la porción designada para los sacerdotes, pues incluso Rav Ami y Rav Asi, que eran los sacerdotes más estimados de la Tierra de Israel, estaban subordinados a Rav Huna, y él era considerado el líder rabínico indiscutido del pueblo judío. Sin embargo, en el caso de Rav, estaba Shmuel, que era sacerdote, y Rav lo había elevado por encima de sí mismo, mostrando deferencia hacia Shmuel en todos los asuntos de honor. En consecuencia, Rav no era el líder singular de su generación y no habría leído la primera lectura en lugar de un sacerdote.
שְׁמוּאֵל נָמֵי מִיכָּף הֲוָה כַּיִיף לֵיהּ לְרַב, וְרַב הוּא דַּעֲבַד לֵיהּ כָּבוֹד, וְכִי עָבֵיד לֵיהּ — בְּפָנָיו, שֶׁלֹּא בְּפָנָיו — לָא עָבֵיד לֵיהּ.
La Guemará responde: En realidad, Shmuel también estaba subordinado a Rav, ya que Rav era en efecto la principal autoridad en Babilonia, y fue Rav quien mostró a Shmuel honor por su propia voluntad, para apaciguarlo por haberlo maldecido. Y hacía esto solo cuando Shmuel estaba en su presencia, pero cuando no estaba en su presencia, Rav no hacía esto, y por lo tanto Rav leía primero de la Torah cuando Shmuel no estaba presente.
הָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא דְּרַב בְּכָהֲנֵי קְרָא, דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ בְּיִשְׂרָאֵל קְרָא, לְפָנֶיהָ מַאי טַעְמָא בָּרֵיךְ! לְאַחַר תַּקָּנָה.
La Guemará comenta: Así también, es razonable suponer que Rav leyó primero de la porción generalmente designada para los sacerdotes, porque si se te ocurre decir que él leyó en tercer lugar, de la porción designada para un israelita común, ¿cuál es la razón por la que recitó una bendición antes de leer su porción? Solo el primer lector recita una bendición antes de leer de la Torah. La Guemará rechaza este argumento: Este incidente ocurrió después de que se instituyó que todos los llamados a leer de la Torah recitan una bendición.
אִי הָכִי, לְאַחֲרֶיהָ נָמֵי לְבָרֵיךְ! שָׁאנֵי הֵיכָא דְּיָתֵיב רַב — דְּמֵיעָל עָיְילִי,
La Guemará pregunta: Si es así, también debería haber recitado una bendición después de su lectura, ya que el decreto rabínico exige que quienes leen de la Torah reciten bendiciones tanto antes como después de su lectura. La Guemará responde: La razón por la que los Sabios exigieron que todos los lectores recitaran bendiciones tanto antes como después de sus lecturas fue para evitar malentendidos tanto por parte de quienes entran en la sinagoga en medio de la lectura como de quienes se van temprano. Pero era diferente cuando Rav estaba presente, pues la gente entraba en la sinagoga en medio de la lectura,