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מָשָׁל דַּאֲחַשְׁוֵרוֹשׁ וְהָמָן לָמָּה הַדָּבָר דּוֹמֶה? לִשְׁנֵי בְּנֵי אָדָם, לְאֶחָד הָיָה לוֹ תֵּל בְּתוֹךְ שָׂדֵהוּ וּלְאֶחָד הָיָה לוֹ חָרִיץ בְּתוֹךְ שָׂדֵהוּ. בַּעַל חָרִיץ אָמַר: מִי יִתֵּן לִי תֵּל זֶה בְּדָמִים! בַּעַל הַתֵּל אָמַר: מִי יִתֵּן לִי חָרִיץ זֶה בְּדָמִים!
Las acciones de Asuero y Amán pueden entenderse mediante una parábola; ¿con qué pueden compararse? Con dos individuos, uno de los cuales tenía un montículo en medio de su campo y el otro de los cuales tenía una zanja en medio de su campo, cada uno sufriendo por su propia dificultad. El dueño de la zanja, al notar el montículo de tierra del otro, dijo para sí: ¿Quién me dará este montículo de tierra apropiado para rellenar mi zanja? Incluso estaría dispuesto a pagar por ello con dinero, y el dueño del montículo, al notar la zanja del otro, dijo para sí: ¿Quién me dará esta zanja por dinero, para que pueda usarla para quitar el montículo de tierra de mi propiedad?
לְיָמִים נִזְדַּוְּוגוּ זֶה אֵצֶל זֶה. אָמַר לוֹ בַּעַל חָרִיץ לְבַעַל הַתֵּל: מְכוֹר לִי תִּילְּךָ! אָמַר לוֹ: טוֹל אוֹתוֹ בְּחִנָּם, וְהַלְוַאי!
Más tarde, un día, ellos casualmente se encontraron. El dueño de la zanja le dijo al dueño del montículo: Véndeme tu montículo para que pueda rellenar mi zanja. El dueño del montículo, ansioso por deshacerse del exceso de tierra en su propiedad, le dijo: Tómalo gratis; si tan solo lo hubieras hecho antes. De manera similar, el propio Asuero quería destruir a los judíos. Como le complacía que Hamán tuviera aspiraciones semejantes y estuviera dispuesto a hacer el trabajo por él, no le exigió dinero.
״וַיָּסַר הַמֶּלֶךְ אֶת טַבַּעְתּוֹ״, אָמַר רַבִּי אַבָּא בַּר כָּהֲנָא: גְּדוֹלָה הֲסָרַת טַבַּעַת יוֹתֵר מֵאַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנָה נְבִיאִים וְשֶׁבַע נְבִיאוֹת שֶׁנִּתְנַבְּאוּ לָהֶן לְיִשְׂרָאֵל, שֶׁכּוּלָּן לֹא הֶחֱזִירוּם לְמוּטָב, וְאִילּוּ הֲסָרַת טַבַּעַת הֶחְזִירָתַן לְמוּטָב.
§ El versículo dice: “Y el rey se quitó su anillo de la mano” (Ester 3:10). Rabí Abba bar Kahana dijo: El hecho de quitar el anillo de Asuero para sellar el decreto de Hamán fue más eficaz que los cuarenta y ocho profetas y las siete profetisas que profetizaron en nombre del pueblo judío. Pues todos ellos no pudieron hacer volver al pueblo judío al camino correcto, pero el hecho de quitar el anillo de Asuero los hizo volver al camino correcto, ya que los llevó al arrepentimiento.
תָּנוּ רַבָּנַן: אַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנָה נְבִיאִים וְשֶׁבַע נְבִיאוֹת נִתְנַבְּאוּ לָהֶם לְיִשְׂרָאֵל, וְלֹא פִּחֲתוּ וְלֹא הוֹתִירוּ עַל מַה שֶּׁכָּתוּב בַּתּוֹרָה, חוּץ מִמִּקְרָא מְגִילָּה.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Cuarenta y ocho profetas y siete profetisas profetizaron en nombre del pueblo judío, y no quitaron ni añadieron nada a lo que está escrito en la Torah, sin introducir cambios ni adiciones a las mitzvot excepto la lectura de la Meguilá, que añadieron como una obligación para todas las generaciones futuras.
מַאי דְּרוּשׁ? אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אָבִין אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן קׇרְחָה: וּמָה מֵעַבְדוּת לְחֵירוּת אָמְרִינַן שִׁירָה — מִמִּיתָה לְחַיִּים לֹא כׇּל שֶׁכֵּן.
La Guemará pregunta: ¿Qué exposición los llevó a determinar que este era un modo apropiado de actuar? ¿Sobre qué base añadieron esta mitzvá? Rabí Ḥiyya bar Avin dijo que Rabí Yehoshua ben Korḥa dijo que razonaron de la siguiente manera: Si, al recordar el éxodo de Egipto, en el que los judíos fueron liberados de la esclavitud a la libertad, recitamos cantos de alabanza, el Cántico del Mar y los himnos de hallel, entonces, para recordar debidamente el milagro de Purim y conmemorar que Dios nos libró de la muerte a la vida, ¿acaso no es tanto más cierto que debemos cantar la alabanza de Dios leyendo la historia en la Meguilá?
אִי הָכִי, הַלֵּל נָמֵי נֵימָא! לְפִי שֶׁאֵין אוֹמְרִים הַלֵּל עַל נֵס שֶׁבַּחוּצָה לָאָרֶץ. יְצִיאַת מִצְרַיִם, דְּנֵס שֶׁבְּחוּצָה לָאָרֶץ, הֵיכִי אָמְרִינַן שִׁירָה?
La Guemará pregunta: Si es así, nuestra obligación debería ser al menos tan grande como cuando recordamos el éxodo de Egipto, y recitemos también el hallel en Purim. La Guemará responde: El hallel no se recita en Purim, porque el hallel no se recita por un milagro que ocurrió fuera de Eretz Israel. La Guemará pregunta: Si es así, también con respecto a el éxodo de Egipto, que fue un milagro que ocurrió fuera de Eretz Israel, ¿cómo podemos recitar cantos de alabanza?
כִּדְתַנְיָא: עַד שֶׁלֹּא נִכְנְסוּ יִשְׂרָאֵל לָאָרֶץ — הוּכְשְׁרוּ כׇּל אֲרָצוֹת לוֹמַר שִׁירָה. מִשֶּׁנִּכְנְסוּ יִשְׂרָאֵל לָאָרֶץ — לֹא הוּכְשְׁרוּ כׇּל הָאֲרָצוֹת לוֹמַר שִׁירָה.
La Guemará responde: Como se enseña en una baraita: Antes de la época en que el pueblo judío entró en Eretz Israel, todas las tierras eran consideradas aptas para que cantos de alabanza fueran recitados por milagros realizados dentro de sus fronteras, ya que todas las tierras eran tratadas por igual. Pero después de que el pueblo judío entró en Eretz Israel, esa tierra quedó investida de mayor santidad, y todas las demás tierras dejaron de ser consideradas aptas para que cantos de alabanza fueran recitados por milagros realizados en ellas.
רַב נַחְמָן אָמַר: קְרִיָּיתָהּ זוֹ הַלֵּילָהּ. רָבָא אָמַר, בִּשְׁלָמָא הָתָם: ״הַלְלוּ עַבְדֵי ה׳״ — וְלֹא עַבְדֵי פַרְעֹה, אֶלָּא הָכָא: ״הַלְלוּ עַבְדֵי ה׳״ — וְלֹא עַבְדֵי אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ? אַכַּתִּי עַבְדֵי אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ אֲנַן.
Rav Naḥman dijo una respuesta alternativa sobre por qué no se recita hallel en Purim: La lectura de la Meguilá misma es un acto de recitar hallel. Rava dijo una tercera razón por la que no se recita hallel en Purim: Está claro que hallel se dice allí, al recordar el éxodo de Egipto, pues después de la salvación allí podían recitar la frase en el hallel: “Alabad, siervos del Señor” (Salmos 113:1); después de que su servidumbre al faraón terminó con su salvación, eran verdaderamente siervos del Señor y no siervos del faraón. Pero ¿puede decirse aquí, después de la salvación limitada conmemorada en Purim: “Alabad, siervos del Señor,” lo que indicaría que después de la salvación el pueblo judío era solo siervo del Señor y no siervo de Asuero? No, incluso después del milagro de Purim, todavía éramos siervos de Asuero, ya que los judíos permanecieron en el exilio bajo dominio persa y, en consecuencia, la salvación, que fue incompleta, no ameritó la obligación de decir hallel.
בֵּין לְרָבָא בֵּין לְרַב נַחְמָן קַשְׁיָא, וְהָא תַּנְיָא: מִשֶּׁנִּכְנְסוּ לָאָרֶץ — לֹא הוּכְשְׁרוּ כׇּל הָאֲרָצוֹת לוֹמַר שִׁירָה! כֵּיוָן שֶׁגָּלוּ, חָזְרוּ לְהֶכְשֵׁירָן הָרִאשׁוֹן.
La Guemará pregunta: Tanto según la opinión de Rava como según la opinión de Rav Naḥman, esto es difícil. ¿Acaso no se enseñó en la baraita citada anteriormente: Después de que el pueblo judío entró en Eretz Yisrael, esa tierra quedó investida de una santidad mayor, y todas las demás tierras ya no eran consideradas aptas para que cánticos de alabanza fueran recitados por milagros realizados en ellas. Por lo tanto, no debería haber obligación de hallel en Purim por el milagro realizado fuera de la tierra de Israel, y las explicaciones alternativas de Rav Naḥman y Rava son incorrectas. La Guemará responde: Ellos lo entendieron de otra manera, pues se puede argumentar que cuando el pueblo fue exiliado de Eretz Yisrael, las otras tierras volvieron a su aptitud inicial, y una vez más fueron consideradas aptas para recitar hallel por milagros realizados en ellas.
וְתוּ לֵיכָּא? וְהָכְתִיב: ״וַיְהִי אִישׁ אֶחָד מִן הָרָמָתַיִם צוֹפִים״, אֶחָד מִמָּאתַיִם צוֹפִים שֶׁנִּתְנַבְּאוּ לָהֶם לְיִשְׂרָאֵל.
Con respecto a la afirmación de que cuarenta y ocho profetas y siete profetisas profetizaron en nombre del pueblo judío, la Guemará pregunta: ¿No hubo nadie más? ¿No está escrito con respecto a Elcaná, el padre de Samuel: “Y había un cierto [eḥad] hombre de Ramataim-Zofim” (I Samuel 1:1), lo cual se expone de la siguiente manera para indicar que Elcaná era un profeta: Él era uno [eḥad] de doscientos [mata’im] profetas [tzofim] que profetizaron en nombre del pueblo judío. Si es así, ¿por qué se dijo aquí que había solo cuarenta y ocho profetas?
מִיהְוֵה טוּבָא הֲווֹ, כִּדְתַנְיָא: הַרְבֵּה נְבִיאִים עָמְדוּ לָהֶם לְיִשְׂרָאֵל, כִּפְלַיִם כְּיוֹצְאֵי מִצְרַיִם. אֶלָּא נְבוּאָה שֶׁהוּצְרְכָה לְדוֹרוֹת — נִכְתְּבָה, וְשֶׁלֹּא הוּצְרְכָה — לֹא נִכְתְּבָה.
La Guemará responde: En realidad, hubo más profetas, como se enseña en una baraita: Muchos profetas surgieron para el pueblo judío, en número doble del número de israelitas que salieron de Egipto. Sin embargo, solo una parte de las profecías fue registrada, porque solo la profecía que era necesaria para las futuras generaciones fue escrita en la Torah para la posteridad, pero aquello que no era necesario, al no ser pertinente para las generaciones posteriores, no fue escrito. Por lo tanto, los cincuenta y cinco profetas registrados en la Torah, aunque no fueron los únicos profetas del pueblo judío, fueron los únicos registrados, debido a sus mensajes eternos.
רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי אָמַר: אָדָם הַבָּא מִשְׁתֵּי רָמוֹת שֶׁצּוֹפוֹת זוֹ אֶת זוֹ. רַבִּי חָנִין אָמַר: אָדָם הַבָּא מִבְּנֵי אָדָם שֶׁעוֹמְדִין בְּרוּמוֹ שֶׁל עוֹלָם. וּמַאן נִינְהוּ? בְּנֵי קֹרַח, דִּכְתִיב: ״וּבְנֵי קֹרַח לֹא מֵתוּ״, תָּנָא מִשּׁוּם רַבֵּינוּ: מָקוֹם נִתְבַּצֵּר לָהֶם בְּגֵיהִנָּם, וְעָמְדוּ עָלָיו.
Rabí Shmuel bar Naḥmani dijo otra explicación del versículo “Y había un cierto hombre de Ramataim-Zofim”: Un hombre que viene de dos alturas [ramot] que se miran [tzofot] una a la otra. Rabí Ḥanin dijo una interpretación adicional: Un hombre que desciende de personas que estuvieron en la altura de [rumo] el mundo. La Guemará pregunta: ¿Y quiénes son estas personas? La Guemará responde: Estos son los hijos de Coréaj, como está escrito: “Pero los hijos de Coréaj no murieron” (Números 26:11), y con respecto a ellos se enseña en nombre de nuestro maestro, Rabí Yehuda HaNasi: Un lugar elevado fue reservado para ellos en el Guehinom, ya que los hijos de Coréaj se arrepintieron en sus corazones y, en consecuencia, no fueron impulsados muy abajo en el Guehinom cuando la tierra se abrió para tragarse a Coréaj y a sus seguidores; y ellos se pararon sobre este lugar elevado y cantaron al Señor. Solo ellos estuvieron en la altura del mundo inferior.
שֶׁבַע נְבִיאוֹת מַאן נִינְהוּ? שָׂרָה, מִרְיָם, דְּבוֹרָה, חַנָּה, אֲבִיגַיִל, חוּלְדָּה וְאֶסְתֵּר. שָׂרָה, דִּכְתִיב: ״אֲבִי מִלְכָּה וַאֲבִי יִסְכָּה״, וְאָמַר רַבִּי יִצְחָק: ״יִסְכָּה״ זוֹ שָׂרָה, וְלָמָּה נִקְרָא שְׁמָהּ יִסְכָּה — שֶׁסָּכְתָה בְּרוּחַ הַקֹּדֶשׁ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כֹּל אֲשֶׁר תֹּאמַר אֵלֶיךָ שָׂרָה שְׁמַע בְּקוֹלָהּ״. דָּבָר אַחֵר: ״יִסְכָּה״ — שֶׁהַכֹּל סוֹכִין בְּיוֹפְיָהּ.
§ La Guemará pregunta con respecto a las profetisas registradas en la baraita: ¿Quiénes eran las siete profetisas? La Guemará responde: Sara, Miriam, Débora, Jana, Abigail, Hulda y Ester. La Guemará ofrece apoyo textual: Sara, como está escrito: “Harán, padre de Milca y padre de Isca” (Torah 11:29). Y el rabino Yitzḥak dijo: Isca es en realidad Sara. ¿Y por qué se la llamaba Isca? Porque vio [sakhta] por medio de inspiración divina, como se afirma: “En todo lo que Sara te diga, escucha su voz” (Torah 21:12). Alternativamente, Sara también era llamada Isca, porque todos contemplaban [sokhin] su belleza.
מִרְיָם — דִּכְתִיב: ״וַתִּקַּח מִרְיָם הַנְּבִיאָה אֲחוֹת אַהֲרֹן״, וְלֹא אֲחוֹת מֹשֶׁה, אָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַב: שֶׁהָיְתָה מִתְנַבְּאָה כְּשֶׁהִיא אֲחוֹת אַהֲרֹן, וְאוֹמֶרֶת: עֲתִידָה אִמִּי שֶׁתֵּלֵד בֵּן שֶׁיּוֹשִׁיעַ אֶת יִשְׂרָאֵל. וּבְשָׁעָה שֶׁנּוֹלַד נִתְמַלֵּא כָּל הַבַּיִת כּוּלּוֹ אוֹרָה, עָמַד אָבִיהָ וּנְשָׁקָהּ עַל רֹאשָׁהּ, אָמַר לָהּ: בִּתִּי נִתְקַיְּימָה נְבוּאָתִיךְ.
Miriam era una profetisa, como está escrito explícitamente: “Y Miriam la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano” (Éxodo 15:20). La Guemará pregunta: ¿Era ella hermana solo de Aarón, y no hermana de Moisés? ¿Por qué el versículo menciona solo a uno de sus hermanos? Rav Naḥman dijo que Rav dijo: Porque ella profetizó cuando era hermana de Aarón, es decir, profetizó desde su juventud, incluso antes de que naciera Moisés, y decía: Mi madre está destinada a dar a luz un hijo que traerá salvación al pueblo judío. Y en el momento en que Moisés nació, toda la casa se llenó de luz, y su padre se levantó y la besó en la cabeza, y le dijo: Hija mía, tu profecía se ha cumplido.
וְכֵיוָן שֶׁהִשְׁלִיכוּהוּ לַיְאוֹר, עָמַד אָבִיהָ וּטְפָחָהּ עַל רֹאשָׁהּ, וְאָמַר לָהּ: בִּתִּי הֵיכָן נְבוּאָתִיךְ? הַיְינוּ דִּכְתִיב: ״וַתֵּתַצַּב אֲחוֹתוֹ מֵרָחוֹק לְדֵעָה״. לָדַעַת מָה יְהֵא בְּסוֹף נְבוּאָתָהּ.
Pero cuando Moisés fue arrojado al río, su padre se levantó y le dio un golpecito en la cabeza, diciéndole: Hija mía, ¿dónde está tu profecía ahora, ya que parecía que el joven Moisés pronto encontraría su fin. Este es el significado de aquello que está escrito con respecto a Miriam observando a Moisés en el río: "Y su hermana se quedó a cierta distancia para saber qué se haría con él" (Éxodo 2:4), es decir, para saber qué sería del final de su profecía, pues ella había profetizado que su hermano estaba destinado a ser el salvador del pueblo judío.
דְּבוֹרָה, דִּכְתִיב: ״וּדְבוֹרָה אִשָּׁה נְבִיאָה אֵשֶׁת לַפִּידוֹת״, מַאי ״אֵשֶׁת לַפִּידוֹת״? שֶׁהָיְתָה עוֹשָׂה פְּתִילוֹת לַמִּקְדָּשׁ.
Débora era una profetisa, como está escrito explícitamente: “Y Débora, una profetisa, mujer de Lapidot” (Jueces 4:4). La Guemará pregunta: ¿Cuál es el significado de “mujer de Lapidot”? La Guemará responde: Pues ella solía hacer mechas para el Santuario, y debido a las llamas [lapidot] en esas mechas fue llamada mujer de Lapidot, literalmente, una mujer de llamas.
״וְהִיא יוֹשֶׁבֶת תַּחַת תּוֹמֶר״. מַאי שְׁנָא תַּחַת תּוֹמֶר? אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אַבְשָׁלוֹם: מִשּׁוּם יִחוּד. דָּבָר אַחֵר: מָה תָּמָר זֶה אֵין לוֹ אֶלָּא לֵב אֶחָד — אַף יִשְׂרָאֵל שֶׁבְּאוֹתוֹ הַדּוֹר לֹא הָיָה לָהֶם אֶלָּא לֵב אֶחָד לַאֲבִיהֶן שֶׁבַּשָּׁמַיִם.
Con respecto a Débora, dice: “Y ella se sentaba debajo de una palmera” (Jueces 4:5). La Guemará pregunta: ¿Qué tiene de diferente y singular el hecho de que se sentara “debajo de una palmera” como para que fuera necesario escribirlo? Rabí Shimon ben Avshalom dijo: Es debido a la prohibición de estar a solas con un hombre. Como los hombres acudían ante ella para juicio, estableció para sí un lugar al aire libre y visible para todos, a fin de evitar una situación en la que quedara recluida con un hombre a puerta cerrada. Alternativamente, el versículo significa: Así como una palmera tiene un solo corazón, ya que una palmera no echa ramas separadas, sino que tiene un solo tronco principal, así también el pueblo judío en esa generación tenía un solo corazón, dirigido a su Padre en el Cielo.
חַנָּה — דִּכְתִיב: ״וַתִּתְפַּלֵּל חַנָּה וַתֹּאמַר עָלַץ לִבִּי בַּה׳ רָמָה קַרְנִי בַּה׳״. ״רָמָה קַרְנִי״, וְלֹא רָמָה פַּכִּי. דָּוִד וּשְׁלֹמֹה שֶׁנִּמְשְׁחוּ בְּקֶרֶן — נִמְשְׁכָה מַלְכוּתָן, שָׁאוּל וְיֵהוּא שֶׁנִּמְשְׁחוּ בְּפַךְ — לֹא נִמְשְׁכָה מַלְכוּתָן.
Hannah era una profetisa, como está escrito: “Y Hannah oró y dijo: Mi corazón se regocija en el Señor, mi cuerno es exaltado en el Señor” (I Samuel 2:1), y sus palabras eran profecía, en cuanto dijo: “Mi cuerno es exaltado”, y no: Mi cántaro es exaltado. Pues, con respecto a David y Salomón, que fueron ungidos con aceite de un cuerno, su reinado continuó, mientras que con respecto a Saúl y Jehú, que fueron ungidos con aceite de un cántaro, su reinado no continuó. Esto demuestra que Hannah era una profetisa, pues profetizó que solo aquellos ungidos con aceite de un cuerno merecerán que sus reinados continúen.
״אֵין קָדוֹשׁ כַּה׳ כִּי אֵין בִּלְתֶּךָ״, אָמַר רַב יְהוּדָה בַּר מְנַשְּׁיָא: אַל תִּקְרֵי ״בִּלְתֶּךָ״, אֶלָּא ״לְבַלּוֹתֶךָ״. שֶׁלֹּא כְּמִדַּת הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מִדַּת בָּשָׂר וְדָם. מִדַּת בָּשָׂר וְדָם — מַעֲשֵׂה יָדָיו מְבַלִּין אוֹתוֹ, אֲבָל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא — מְבַלֶּה מַעֲשֵׂה יָדָיו.
A propósito del cántico de Hannah, la Guemará explica además sus palabras: “No hay nadie sagrado como el Señor; pues no hay nadie aparte de Ti [biltekha]” (I Samuel 2:2). Rav Yehuda bar Menashya dijo: No leas esto como biltekha, “aparte de Ti”, sino más bien léelo como levalotekha, sobrevivirte. Pues el atributo del Santo, Bendito sea Él, es distinto del atributo de carne y hueso. Es un atributo del hombre que la obra de sus manos le sobrevive y continúa existiendo incluso después de que muere, pero el Santo, Bendito sea Él, sobrevive a la obra de Sus manos, pues Él existe eternamente.
״וְאֵין צוּר כֵּאלֹהֵינוּ״, אֵין צַיָּיר כֵּאלֹהֵינוּ. אָדָם צָר צוּרָה עַל גַּבֵּי הַכּוֹתֶל וְאֵינוֹ יָכוֹל לְהַטִּיל בָּהּ רוּחַ וּנְשָׁמָה, קְרָבַיִם וּבְנֵי מֵעַיִם. אֲבָל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא צָר צוּרָה בְּתוֹךְ צוּרָה, וּמֵטִיל בָּהּ רוּחַ וּנְשָׁמָה, קְרָבַיִם וּבְנֵי מֵעַיִם.
Hannah añadió además: “Ni hay roca [tzur] como nuestro Dios” (I Samuel 2:1). Esto puede entenderse como que no hay artista [tzayyar] como nuestro Dios. ¿Cómo es Él mejor que todos los demás artistas? El hombre da forma a una figura sobre una pared, pero es incapaz de dotarla de aliento y de un alma, o de llenarla de entrañas e intestinos, mientras que el Santo, Bendito sea Él, da forma a un feto dentro de la forma de su madre, en lugar de hacerlo sobre una superficie plana, y lo dota de aliento y de un alma y lo llena de entrañas e intestinos.
אֲבִיגַיִל, דִּכְתִיב: ״וְהָיָה הִיא רוֹכֶבֶת עַל הַחֲמוֹר וְיוֹרֶדֶת בְּסֵתֶר הָהָר״. ״בְּסֵתֶר הָהָר״? ״מִן הָהָר״ מִיבְּעֵי לֵיהּ!
Abigail era una profetisa, como está escrito: “Y sucedió que, mientras ella cabalgaba sobre el asno, descendía por lo oculto de la montaña” (I Samuel 25:20). La Guemará pregunta: ¿Por qué dice: “por lo oculto [beseter] de la montaña”? Debería haber dicho: De la montaña.
אָמַר רַבָּה בַּר שְׁמוּאֵל: עַל עִסְקֵי דָם הַבָּא מִן הַסְּתָרִים. נָטְלָה דָּם וְהֶרְאֲתָה לוֹ. אָמַר לָהּ: וְכִי מַרְאִין דָּם בַּלַּיְלָה? אָמְרָה לוֹ: וְכִי דָּנִין דִּינֵי נְפָשׁוֹת בַּלַּיְלָה? אָמַר לָהּ:
La Guemará responde que, en realidad, esto debe entenderse como una alusión a otra cosa. Rabba bar Shmuel dijo: Abigail, en su intento de impedir que David matara a su marido Naval, se acercó a David y le preguntó acerca de sangre menstrual que proviene de las partes ocultas [setarim] del cuerpo. ¿Cómo fue eso? Ella tomó un paño manchado de sangre y se lo mostró, pidiéndole que dictaminara sobre su estado, si era o no ritualmente impura como una mujer menstruante. Él le dijo: ¿Se muestra sangre por la noche? No se examinan paños manchados de sangre por la noche, ya que es difícil distinguir entre los diferentes tonos a la luz de las velas. Ella le dijo: Si es así, también debes recordar otra halakha: ¿Se juzgan casos de pena capital por la noche? Puesto que los casos de pena capital no se juzgan por la noche, no puedes condenar a Naval a muerte por la noche. David le dijo:

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