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יֵשׁ אַחֲרֶיהָ הֶיתֵּר, וּקְדוּשַּׁת יְרוּשָׁלַיִם — אֵין אַחֲרֶיהָ הֶיתֵּר.
después de que el Tabernáculo fue destruido, hay permiso para sacrificar ofrendas en altares improvisados. Pero, con respecto a la santidad de Jerusalén, después de que el Templo fue destruido, no hay permiso para sacrificar ofrendas en altares improvisados, ya que la prohibición permanece vigente.
גְּמָ׳ אָמַר רַבִּי יִצְחָק: שָׁמַעְתִּי שֶׁמַּקְרִיבִין בְּבֵית חוֹנְיוֹ בִּזְמַן הַזֶּה. קָסָבַר: בֵּית חוֹנְיוֹ לָאו בֵּית עֲבוֹדָה זָרָה הִיא, וְקָא סָבַר: קְדוּשָּׁה רִאשׁוֹנָה — קִידְּשָׁה לִשְׁעָתָהּ וְלֹא קִידְּשָׁה לְעָתִיד לָבוֹא.
GUEMARÁ:Rabí Yitzḥak dijo: Oí que se sacrifican ofrendas en el templo de Onías en Egipto en el tiempo presente. La Guemará cita la base de la declaración de Rabí Yitzḥak. Él sostiene que el templo de Onías no es una casa de idolatría, sino más bien un templo dedicado al servicio de Dios, y sostiene que la consagración inicial santificó Jerusalén para su tiempo y no santificó Jerusalén para siempre. Por lo tanto, después de la destrucción del Templo, la santidad de Jerusalén cesó y el sacrificio de ofrendas en otro lugar dejó de estar prohibido. Por estas razones, estaba permitido sacrificar ofrendas en el templo de Onías después de que el Templo fue destruido.
דִּכְתִיב: ״כִּי לֹא בָּאתֶם עַד עָתָּה אֶל הַמְּנוּחָה וְאֶל הַנַּחֲלָה״. ״מְנוּחָה״ — זוֹ שִׁילֹה, ״נַחֲלָה״ — זוֹ יְרוּשָׁלַיִם, מַקִּישׁ נַחֲלָה לִמְנוּחָה: מָה ״מְנוּחָה״ יֵשׁ אַחֲרֶיהָ הֶיתֵּר, אַף ״נַחֲלָה״ יֵשׁ אַחֲרֶיהָ הֶיתֵּר.
La Guemará cita la fuente de esta halakha. Como está escrito: “Pues todavía no habéis llegado al descanso y a la heredad” (Deuteronomio 12:9), lo cual se interpreta así: “Descanso”, esto es Shiló; “heredad”, esto es Jerusalén. El versículo yuxtapone y compara la heredad con el descanso: Así como en el lugar de descanso, Shiló, después de su destrucción hay permiso para sacrificar ofrendas en altares improvisados, así también en el lugar de heredad, Jerusalén, después de su destrucción hay permiso para sacrificar ofrendas en altares improvisados.
אֲמַרוּ לֵיהּ: אָמַרְתָּ? אֲמַר לְהוּ: לָא. אֲמַר רָבָא: הָאֱלֹהִים! אַמְרַהּ, וּגְמִירְנָא לַהּ מִינֵּיהּ.
La Guemará informa que los otros Sabios le dijeron a Rabí Yitzḥak: ¿Dijiste esta halakha con respecto al templo de Onías? Él les dijo: No, no dije eso. Rava dijo, reforzando su afirmación con un juramento: ¡Por Dios! Rabí Yitzḥak dijo esto, y yo mismo lo aprendí de él, pero luego se retractó de esta decisión.
וּמַאי טַעְמָא קָא הָדַר בֵּיהּ? מִשּׁוּם קֻשְׁיָא דְּרַב מָרִי. דְּמוֹתֵיב רַב מָרִי: קְדוּשַּׁת שִׁילֹה — יֵשׁ אַחֲרֶיהָ הֶיתֵּר. קְדוּשַּׁת יְרוּשָׁלַיִם — אֵין אַחֲרֶיהָ הֶיתֵּר. וְעוֹד תְּנַן: מִשֶּׁבָּאוּ לִירוּשָׁלַיִם נֶאֶסְרוּ הַבָּמוֹת, וְלֹא הָיָה לָהֶם עוֹד הֶיתֵּר, וְהִיא הָיְתָה נַחֲלָה.
La Guemará pregunta: ¿Y cuál es la razón por la que se retractó de su dictamen? La Guemará explica: Fue debido a la dificultad planteada por Rav Mari, pues Rav Mari presentó una objeción de la mishná: Con respecto a la santidad de Shiloh, después de que el Tabernáculo fue destruido hay permiso para ofrecer sacrificios en altares improvisados. Pero con respecto a la santidad de Jerusalén, después de que el Templo fue destruido no hay permiso para ofrecer sacrificios en altares improvisados. Y además, aprendimos en una mishná (Zevaḥim 112b): Una vez que llegaron a Jerusalén, los altares improvisados fueron prohibidos, y no volvieron a tener permiso para hacerlo, y Jerusalén se convirtió en la herencia eterna.
תַּנָּאֵי הִיא. (דְּתַנְיָא) אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר: שָׁמַעְתִּי כְּשֶׁהָיוּ בּוֹנִין בַּהֵיכָל, עוֹשִׂין קְלָעִים לַהֵיכָל וּקְלָעִים לָעֲזָרָה. אֶלָּא שֶׁבַּהֵיכָל בּוֹנִין מִבַּחוּץ, וּבָעֲזָרָה בּוֹנִין מִבִּפְנִים.
La Guemará comenta: Este asunto está sujeto a una disputa entre tanaím, como se enseña en una mishná (Eduyyot 8:6): Rabí Eliezer dijo: Oí que cuando estaban construyendo el Santuario en el Segundo Templo, hicieron cortinas temporales para el Santuario y cortinas temporales para el atrio para que sirvieran como divisiones hasta que se completara la construcción de los muros de piedra. La diferencia era solo que en la construcción del Santuario, los trabajadores construían los muros por fuera de las cortinas, sin entrar, y en el atrio, los trabajadores construían los muros por dentro de las cortinas.
וְאָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ: שָׁמַעְתִּי שֶׁמַּקְרִיבִין אַף עַל פִּי שֶׁאֵין בַּיִת, אוֹכְלִין קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים אַף עַל פִּי שֶׁאֵין קְלָעִים, קָדָשִׁים קַלִּים וּמַעֲשֵׂר שֵׁנִי אַף עַל פִּי שֶׁאֵין חוֹמָה, מִפְּנֵי שֶׁקְּדוּשָּׁה רִאשׁוֹנָה קִידְּשָׁה לִשְׁעָתָהּ וְקִידְּשָׁה לֶעָתִיד לָבוֹא. מִכְּלָל דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר סָבַר לֹא קִידְּשָׁה לֶעָתִיד לָבוֹא.
Y Rabí Yehoshua dijo: Oí que se sacrifican ofrendas sobre el altar aunque no haya Templo, se comen ofrendas del orden más sagrado en el patio del Templo aunque no haya cortinas, y se comen ofrendas de menor santidad y el segundo diezmo en Jerusalén aunque no haya muro alrededor de la ciudad, debido al hecho de que la consagración inicial santificó Jerusalén para su tiempo y también santificó Jerusalén para siempre. Incluso si las murallas no existen, la santidad permanece intacta. La Guemará concluye: Del hecho de que Rabí Yehoshua basó su opinión en el principio de que la santificación inicial santificó Jerusalén para siempre, por inferencia se puede concluir que Rabí Eliezer sostiene: No santificó Jerusalén para siempre. Aparentemente, esta cuestión está sujeta a una disputa entre tanaím.
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְרַב אָשֵׁי: מִמַּאי? דִּלְמָא דְּכוּלֵּי עָלְמָא קְדוּשָּׁה רִאשׁוֹנָה קִידְּשָׁה לִשְׁעָתָהּ וְקִידְּשָׁה לֶעָתִיד לָבוֹא, וּמָר — מַאי דִּשְׁמִיעַ לֵיהּ קָאָמַר, וּמָר — מַאי דִּשְׁמִיעַ לֵיהּ קָאָמַר. וְכִי תֵּימָא: קְלָעִים לְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר לְמָה לִי? לִצְנִיעוּתָא בְּעָלְמָא.
Ravina le dijo a Rav Ashi: ¿De dónde sacas esta inferencia? Quizás todos sostienen que la consagración inicial santificó Jerusalén para su tiempo y también santificó Jerusalén para siempre. Y un Sabio, Rabí Eliezer, declaró esa tradición, que oyó de sus maestros, y un Sabio, Rabí Yehoshua, declaró esa tradición, que oyó de sus maestros, y no hay disputa entre ellos. Y si dijeras: ¿Por qué entonces yo necesito cortinas en absoluto según Rabí Eliezer? La santidad original permaneció cuando Jerusalén no estaba rodeada por murallas, y la presencia o ausencia de cortinas también es irrelevante. La Guemará responde: Las cortinas fueron establecidas meramente para resguardo, ya que habría sido impropio que la actividad en este lugar tan sagrado fuera visible para todos.
אֶלָּא כִּי הָנֵי תַּנָּאֵי, דְּתַנְיָא: אָמַר רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּרַבִּי יוֹסֵי: לָמָּה מָנוּ חֲכָמִים אֶת אֵלּוּ? שֶׁכְּשֶׁעָלוּ בְּנֵי הַגּוֹלָה מָצְאוּ אֶת אֵלּוּ וְקִידְּשׁוּם, אֲבָל הָרִאשׁוֹנוֹת בָּטְלוּ מִשֶּׁבָּטְלָה הָאָרֶץ. אַלְמָא קָסָבַר: קְדוּשָּׁה רִאשׁוֹנָה קִידְּשָׁה לִשְׁעָתָהּ וְלֹא קִידְּשָׁה לֶעָתִיד לָבוֹא.
Más bien, este asunto está sujeto a la disputa entre estos tanna’im, como se enseña en una baraita que Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosei, dijo: ¿Por qué los Sabios enumeraron estas nueve ciudades en el tratado Arakhin como ciudades amuralladas desde los días de Josué, hijo de Nun? ¿No había muchas más? Pues, cuando los exiliados ascendieron a Eretz Yisrael desde Babilonia, descubrieron estas ciudades y las consagraron como ciudades amuralladas; pero la santidad de las ciudades amuralladas de la primera vez enumeradas en el libro de Josué fue anulada cuando el asentamiento en la tierra fue anulado y el pueblo judío fue exiliado. Aparentemente, Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosei, sostiene: La consagración inicial santificó Jerusalén para su tiempo solamente y no santificó Jerusalén para siempre.
וּרְמִינְהוּ, אָמַר רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּרַבִּי יוֹסֵי: וְכִי אֵלּוּ בִּלְבַד הָיוּ? וַהֲלֹא כְּבָר נֶאֱמַר: ״שִׁשִּׁים עִיר כׇּל חֶבֶל אַרְגּוֹב״, וּכְתִיב: ״כָּל אֵלֶּה עָרִים בְּצוּרוֹת חוֹמָה גְבוֹהָה״. אֶלָּא לָמָּה מָנוּ חֲכָמִים אֶת אֵלּוּ? שֶׁכְּשֶׁעָלוּ בְּנֵי הַגּוֹלָה מָצְאוּ אֵלּוּ וְקִידְּשׁוּם.
La Guemará plantea una contradicción a partir de una baraita diferente. Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosei, dijo: ¿Eran estas ciudades que fueron enumeradas en el tratado Arakhinlas únicas ciudades amuralladas? ¿Acaso no fue ya declarado: “Sesenta ciudades, toda la región de Argov” (Deuteronomio 3:4), y con respecto a estas ciudades está escrito: “Todas estas ciudades estaban fortificadas con altos muros, puertas y barras” (Deuteronomio 3:5), lo que indica que había un gran número de ciudades amuralladas? Más bien, ¿por qué entonces los Sabios enumeraron estas ciudades específicas? Se debe al hecho de que cuando los exiliados ascendieron de Babilonia descubrieron estas y las consagraron como ciudades amuralladas.
קִידְּשׁוּם?!
La Guemará pregunta: ¿Los consagró? Si su santidad permaneció, ¿por qué fue necesario consagrarlos?

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