מִידֵּי הוּא טַעְמָא אֶלָּא לְרַבִּי יוֹחָנָן? הָאָמַר לֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן לְתַנָּא, תְּנִי: בִּטְּלוֹ – חַיָּיב, וְלֹא בִּטְּלוֹ – פָּטוּר.
La Guemará responde: La única razón por la que Rava expuso su explicación, que durante todos sus días él está obligado a levantarse y volver a casarse con ella y que por eso el violador no recibe azotes aunque sea una prohibición precedida por una mitzvá positiva, es para explicar la opinión de Rabbi Yoḥanan, quien dijo que, con respecto a cualquier prohibición que tenga una mitzvá positiva que la haya precedido, todos están de acuerdo en que uno recibe azotes por su transgresión. ¿Acaso Rabbi Yoḥanan no le dijo al tanna que recitaba las mishnayot y baraitot en la casa de estudio: Enseña que si él anuló la mitzvá, es pasible de recibir azotes, y si no anuló la mitzvá, está exento de azotes? Según Rabbi Yoḥanan, esto queda bien resuelto.
דְּתָנֵי תַּנָּא קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן: כׇּל מִצְוַת לֹא תַעֲשֶׂה שֶׁיֵּשׁ בָּהּ קוּם עֲשֵׂה, קִיֵּים עֲשֵׂה שֶׁבָּהּ – פָּטוּר, בִּיטֵּל עֲשֵׂה שֶׁבָּהּ – חַיָּיב.
¿Cuál es la disputa a la que la Guemará está aludiendo? El tanna enseñó una baraita ante Rabí Yoḥanan: Con respecto a cualquier prohibición que conlleva un mandamiento de levantarse y cumplir una mitzvá, si él cumplió la mitzvá positiva que está implicada en ella, está exento de latigazos, y si anuló la mitzvá positiva que está implicada en ella, es responsable de recibir latigazos.
אֲמַר לֵיהּ: מַאי קָא אָמְרַתְּ? קִיֵּים – פָּטוּר, לֹא קִיֵּים – חַיָּיב, בִּיטֵּל – חַיָּיב, לֹא בִּיטֵּל – פָּטוּר! תְּנִי: בִּיטְּלוֹ וְלֹא בִּיטְּלוֹ. וְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ אוֹמֵר: קִיְּימוֹ וְלֹא קִיְּימוֹ.
Rabí Yoḥanan le dijo al tanna: ¿Qué es lo que estás diciendo? La baraita que recitaste se contradice a sí misma, pues según la primera cláusula: Si él cumplió la mitzvá, está exento, aparentemente, si no cumplió la mitzvá, está obligado. Sin embargo, según la última cláusula: Si él anuló la mitzvá, está obligado, aparentemente, si no anuló la mitzvá, está exento, aunque no haya cumplido la mitzvá. Más bien, enseña: Si anuló la mitzvá, está obligado a recibir azotes, y si no anuló la mitzvá, está exento de azotes. Y Rabí Shimon ben Lakish dice: La formulación de la baraita debe ser consistente; por lo tanto, enseña: Si cumplió la mitzvá, está exento, y si no cumplió la mitzvá, está obligado.
בְּמַאי קָא מִיפַּלְגִי? בְּהַתְרָאַת סָפֵק קָא מִיפַּלְגִי, מָר סָבַר: הַתְרָאַת סָפֵק שְׁמָהּ הַתְרָאָה,
La Guemará pregunta: ¿Con respecto a qué asunto discrepan? Discrepan con respecto a la advertencia incierta, es decir, una advertencia relativa a una transgresión respecto de la cual no se aclarará si su acción lo hará o no merecedor de azotes. Un Sabio, Rabí Yoḥanan, sostiene: la advertencia incierta se considera advertencia; por lo tanto, incluso si no está claro si la acción que el transgresor está a punto de realizar lo hará merecedor de azotes, se le puede advertir, y si viola la prohibición de una manera que lo haga merecedor, recibe azotes.
וּמָר סָבַר: הַתְרָאַת סָפֵק לֹא שְׁמָהּ הַתְרָאָה.
Y un Sabio, Reish Lakish, sostiene: Una advertencia incierta no se considera advertencia. Según Rabbi Yoḥanan, el violador es advertido cuando está a punto de divorciarse de su esposa, aunque existe incertidumbre sobre si anulará la mitzvá. Si anula la mitzvá, por ejemplo, si hace un voto de que le está prohibido obtener beneficio de su exesposa, asegurando así que no podrá volver a casarse con ella, recibe latigazos. Reish Lakish sostiene que, si la responsabilidad de una persona de recibir latigazos dependiera de la anulación de la mitzvá, el violador nunca recibiría latigazos, ya que en ese caso la advertencia sería necesariamente incierta. Por lo tanto, explica que el criterio para determinar si uno recibe latigazos es si cumplió la mitzvá de inmediato. Violar la prohibición lo hace responsable de recibir latigazos; luego puede elegir ser azotado o cumplir la mitzvá. Por lo tanto, cuando se le advierte que recibirá latigazos si se divorcia de ella, eso no es una advertencia incierta.
וְאָזְדוּ לְטַעְמַיְיהוּ, דְּאִיתְּמַר: ״שְׁבוּעָה שֶׁאוֹכַל כִּכָּר זֶה הַיּוֹם״, וְעָבַר הַיּוֹם וְלֹא אֲכָלָהּ, רַבִּי יוֹחָנָן וְרֵישׁ לָקִישׁ דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: אֵינוֹ לוֹקֶה. רַבִּי יוֹחָנָן אוֹמֵר: אֵינוֹ לוֹקֶה,
Y siguen sus líneas habituales de razonamiento, como fue declarado que Rabí Yoḥanan y Reish Lakish discreparon en un caso en el que uno dijo: Por mi juramento comeré este pan hoy, y el día pasó y no lo comió. Rabí Yoḥanan y Reish Lakish ambos dicen: No recibe azotes por hacer un juramento falso. Discrepan con respecto a la razón por la que no recibe azotes. Rabí Yoḥanan dice: No recibe azotes,