תְּנַן הָתָם: בְּהֵמָה שֶׁנִּמְצֵאת מִירוּשָׁלַיִם לְמִגְדַּל עֵדֶר וּכְמִדָּתָהּ לְכׇל רוּחַ, זְכָרִים – עוֹלוֹת, נְקֵבוֹת – זִבְחֵי שְׁלָמִים.
La Guemará continúa su discusión sobre la desacralización de propiedad consagrada. Aprendimos en una mishná allí (Shekalim 20a): Si había un animal apto para el altar que fue encontrado deambulando, desde Jerusalén hasta Migdal Eder, y de igual manera si fue encontrado dentro de esa distancia de Jerusalén en cualquier otra dirección, se presume que el animal vino de Jerusalén. La mayoría de los animales en Jerusalén estaban designados para ofrendas, y presumiblemente este también lo estaba. Los machos se presumen holocaustos, ya que solo los machos pueden ser ofrecidos como holocaustos. Las hembras se presumen ofrendas de paz, ya que está permitido ofrecer una ofrenda de paz hembra.
אֶלָּא זְכָרִים, עוֹלוֹת הוּא דְּהָווּ, זִבְחֵי שְׁלָמִים לָא הָווּ? אָמַר רַבִּי אוֹשַׁעְיָא: הָכָא בָּבָא לָחוּב בִּדְמֵיהֶן עָסְקִינַן, וְהָכִי קָאָמַר: חָיְישִׁינַן שֶׁמָּא עוֹלוֹת, וְרַבִּי מֵאִיר הִיא, דְּאָמַר: הֶקְדֵּשׁ בְּמֵזִיד מִתְחַלֵּל.
La Guemará cuestiona esto: ¿Pero los machos son solo holocaustos y no también ofrendas de paz? Pues las ofrendas de paz pueden ser macho o hembra, y un animal macho que fue hallado podría haber sido designado como ofrenda de paz. Rabí Oshaya dijo: No estamos hablando aquí de ofrecer los animales mismos como ofrendas. Más bien, estamos tratando con alguien que viene a obligarse a consagrar su valor. El que encontró el animal quiere consagrar el valor del animal en caso de que hubiera sido designado como ofrenda, redimiendo así al animal y quitándole su sacralidad, y esto es lo que la mishná está diciendo: En el caso de los machos, nos preocupa que quizás sean holocaustos, por lo que el dinero debe ser consagrado tanto para holocaustos como para ofrendas de paz. Y esto es conforme a la opinión de Rabí Meir, quien dice: la propiedad consagrada queda desacralizada si se hace mal uso de ella intencionalmente. Por lo tanto, puede redimir el animal y debe usar el dinero para comprar tanto una ofrenda de paz como un holocausto, evitando así toda incertidumbre.
וּקְדוּשַּׁת הַגּוּף מִי מִתְחַלֵּל? וְהָתְנַן: אֵין מוֹעֵל אַחַר מוֹעֵל בְּמוּקְדָּשִׁין אֶלָּא בִּבְהֵמָה וּבִכְלִי שָׁרֵת בִּלְבַד.
La Guemará pregunta: ¿Y algo que tiene santidad inherente, como un animal que ha sido designado como ofrenda, puede ser desacralizado? ¿Pero no aprendimos en una mishná (Me’ila 19b): No hay uso indebido después de uso indebido con respecto a propiedad consagrada? Esto significa que si alguien hace uso indebido de propiedad consagrada, el objeto queda inmediatamente desacralizado y la prohibición de uso indebido ya no se aplica a él. Esto es así salvo en el caso del uso indebido de un animal designado como ofrenda y salvo en el caso del uso indebido de utensilios de servicio únicamente. Estos no quedan desacralizados cuando se hace uso indebido de ellos, porque tienen santidad inherente.
כֵּיצַד? הָיָה רוֹכֵב עַל גַּבֵּי בְּהֵמָה, בָּא חֲבֵירוֹ וְרָכַב, בָּא חֲבֵירוֹ וְרָכַב – כּוּלָּם מָעֲלוּ. הָיָה שׁוֹתֶה בְּכוֹס שֶׁל זָהָב, בָּא חֲבֵירוֹ וְשָׁתָה, בָּא חֲבֵירוֹ וְשָׁתָה – כּוּלָּם מָעֲלוּ! הָהִיא – רַבִּי יְהוּדָה הִיא, הָא רַבִּי מֵאִיר.
Esa mishná continúa: ¿Cómo es eso? Si alguien estaba montado en un animal consagrado, y otro vino detrás de él y también montó en él, y aún otro vino y montó en él, todos han hecho uso indebido de propiedad consagrada. Del mismo modo, si alguien estaba bebiendo de una copa de oro usada en el servicio del Templo, y otro vino y bebió de ella, y aún otro vino y bebió de ella, todos han hecho uso indebido de propiedad consagrada. La Guemará pregunta: Como esto indica que un objeto que tiene santidad inherente nunca es desacralizado, ¿cómo puede ser redimido? La Guemará responde: Esa mishná, del tratado Me’ila, está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, mientras que esta mishná, del tratado Shekalim, está de acuerdo con la opinión de Rabí Meir.
מִדְּרַבִּי יְהוּדָה נִשְׁמַע לְרַבִּי מֵאִיר – לָאו אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: הֶקְדֵּשׁ בְּשׁוֹגֵג מִתְחַלֵּל וּקְדוּשַּׁת הַגּוּף לָא מִתַּחֲלָא. לְרַבִּי מֵאִיר נָמֵי, אַף עַל גַּב דְּהֶקְדֵּשׁ בְּמֵזִיד מִתְחַלֵּל קְדוּשַּׁת הַגּוּף לָא מִתַּחֲלָא! הָתָם לָא קָא מְכַוֵּין לְאַפּוֹקִינְהוּ לְחוּלִּין. הָכָא – קָא מְכַוֵּין לְאַפּוֹקִינְהוּ לְחוּלִּין.
La Guemará pregunta: Escuchemos, es decir, infiramos, de la opinión de Rabí Yehuda a la opinión de Rabí Meir: ¿Acaso no dijo Rabí Yehuda que una propiedad consagrada se desacraliza si se usa sin intención, y aun así aquellos objetos que tienen santidad inherente no se desacralizan. También según Rabí Meir, aunque una propiedad consagrada se desacraliza si se usa intencionalmente, los objetos que tienen santidad inherente no deberían desacralizarse. La Guemará responde que hay una diferencia entre las dos opiniones. Allí, en el caso subyacente a la opinión de Rabí Yehuda, quien hace un uso indebido del objeto consagrado sin intención no pretende retirarlo a un estado no sagrado sino meramente usarlo, por lo cual un objeto que tiene santidad inherente no se desacraliza; mientras que aquí, en el caso subyacente a la opinión de Rabí Meir, quien actúa intencionalmente sí pretende retirarlo a un estado no sagrado, de modo que incluso un objeto que tiene santidad inherente puede desacralizarse.
אֵימַר דְּשָׁמְעַתְּ לֵיהּ לְרַבִּי מֵאִיר בְּקׇדְשֵׁי קֳדָשִׁים, בְּקָדָשִׁים קַלִּים מִי שָׁמְעַתְּ לֵיהּ? – אֲמַר לֵיהּ הָהוּא מֵרַבָּנַן וְרַבִּי יַעֲקֹב שְׁמֵיהּ: קַל וָחוֹמֶר: קׇדְשֵׁי קֳדָשִׁים מִתְחַלְּלִים – קֳדָשִׁים קַלִּים לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
La Guemará cuestiona la explicación de Rav Oshaya de la mishná: Di que has oído a Rabí Meir expresar la opinión de que se puede desacralizar un objeto consagrado en el caso de ofrendas del orden más sagrado, pero ¿lo oíste expresar esta opinión en el caso de ofrendas de menor santidad, por ejemplo, una ofrenda de paz? Si Rabí Meir sostiene que las ofrendas de menor santidad no pueden desacralizarse, la explicación de Rabí Oshaya sería insuficiente, ya que no toma en cuenta la posibilidad de que el animal sea una ofrenda de paz. Uno de los Sabios, y su nombre era Rabí Ya’akov, le dijo: Esto se aprende por medio de una inferencia a fortiori: Si las ofrendas del orden más sagrado pueden desacralizarse, ¿no es tanto más cierto que esta halajá se aplicaría a ofrendas de menor santidad?
אִיתְּמַר נָמֵי, אָמַר רַבִּי חָמָא בְּרַבִּי עֲקִיבָא, אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: אוֹמֵר הָיָה רַבִּי מֵאִיר: הֶקְדֵּשׁ בְּמֵזִיד – מִתְחַלֵּל, בְּשׁוֹגֵג – אֵין מִתְחַלֵּל, אֶחָד קׇדְשֵׁי קֳדָשִׁים וְאֶחָד קֳדָשִׁים קַלִּים. קַל וָחוֹמֶר: קׇדְשֵׁי קֳדָשִׁים מִתְחַלְּלִים – קֳדָשִׁים קַלִּים לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
También se afirmó: Rabí Ḥama, hijo de Rabí Akiva, dice que Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dice que Rabí Meir solía decir: la propiedad consagrada se desacraliza cuando se usa indebidamente intencionalmente, pero no se desacraliza cuando se usa indebidamente sin intención. Esto se aplica tanto a las ofrendas del orden más sagrado como a las ofrendas de menor santidad, por medio de una inferencia a fortiori: Si las ofrendas del orden más sagrado pueden desacralizarse, ¿no es tanto más cierto que esta halakha se aplicaría a las ofrendas de menor santidad?