וְלָאו מִמֵּילָא שָׁמְעַתְּ מִינַּהּ? תַּרְגְּמַהּ רָבִין סָבָא קַמֵּיהּ דְּרַב: אָמַר קְרָא: ״הוּא״ – בַּהֲוָיָיתוֹ יְהֵא.
La Guemará pregunta: ¿Pero no lo entiendes por sí mismo de este versículo? Dado que el versículo compara al pueblo judío con la terumá, la categorización de “santo” evidentemente se aplica también a la terumá. Ravin el Anciano lo interpretó ante Rav: La diferencia es que con respecto al diezmo el versículo dice: “Es” para el Señor, lo que indica: Tal como es, así debe ser, como consagrado.
וּבַהֶקְדֵּשׁ, בְּמֵזִיד – קִידֵּשׁ, בְּשׁוֹגֵג – לֹא קִידֵּשׁ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בְּשׁוֹגֵג – קִידֵּשׁ, בְּמֵזִיד – לֹא קִידֵּשׁ. אָמַר רַבִּי יַעֲקֹב: שְׁמַעִית מִינֵּהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן תַּרְתֵּי: שִׁגְגַת מַעֲשֵׂר דְּרַבִּי יְהוּדָה, שִׁגְגַת הֶקְדֵּשׁ דְּרַבִּי מֵאִיר – שְׁנֵיהֶם אֵין אִשָּׁה מִתְקַדֶּשֶׁת בָּהֶם.
§ La mishná enseña: Y si él desposó a una mujer con propiedad consagrada perteneciente al tesoro del Templo, si lo hace intencionalmente, la ha desposado, y si lo hace sin querer, no la ha desposado; esta es la declaración de Rabí Meir. Rabí Yehuda dice lo contrario: Si lo hizo sin querer, la ha desposado, pero si lo hace intencionalmente, no la ha desposado. Rabí Ya’akov dijo: Aprendí doshalakhot de Rabí Yoḥanan, la halakha de un error involuntario que involucra el diezmo según la opinión de Rabí Yehuda y la halakha de un error involuntario que involucra objetos consagrados según la opinión de Rabí Meir. En ambos de estos casos, la mujer no queda desposada con los objetos.
חֲדָא – לְפִי שֶׁאֵין אִשָּׁה רוֹצָה, וַחֲדָא – לְפִי שֶׁאֵין שְׁנֵיהֶם רוֹצִים, וְלָא יָדַעְנָא הֵי מִינַּיְיהוּ. אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: נִיחְזֵי אֲנַן: מַעֲשֵׂר – אִיהִי לָא נִיחָא לַהּ מִשּׁוּם טִרְחָא דְאוֹרְחָא, אִיהוּ נִיחָא לֵיהּ דְּנִיקְנֵי אִיתְּתָא מִמֵּילָא. אֶלָּא הֶקְדֵּשׁ – תַּרְוַיְיהוּ לָא נִיחָא לְהוּ דְּנִתַּחִיל הֶקְדֵּשׁ עַל יְדַיְיהוּ.
Él continúa explicando. Una de estas halakhot es porque la mujer no quiere quedar desposada con el objeto, y la razón de la otra es porque ni el hombre ni la mujer lo quieren. Añade: Y no sé cuál de ellas se debe solo a la mujer, y cuál se debe a ambas partes. Rabí Yirmeya dijo: Veamos qué razón es aplicable a qué caso. Debe ser que, con respecto al segundo diezmo, que solo puede comerse en Jerusalén, no le resulta satisfactorio a ella quedar desposada con ello debido a la molestia de transportarlo todo el camino hasta Jerusalén para disfrutarlo, mientras que sí le resulta satisfactorio a él desposarla con ello, ya que adquiere a una mujer con ello mismo, es decir, solo con el diezmo, sin tener que gastar dinero adicional de su propio bolsillo. Pero, en el caso de artículos consagrados, no les resulta satisfactorio a ambos que la propiedad consagrada sea desacralizada por su uso para el desposorio.
וְרַבִּי יַעֲקֹב אָמַר: אִיפְּכָא מִסְתַּבְּרָא, מִי לָא אִיכָּא לְמֵימַר: מַעֲשֵׂר, אִיהִי לָא נִיחָא לַהּ מִשּׁוּם טִירְחָא דְאוֹרְחָא, אִיהוּ לָא נִיחָא לֵיהּ מִשּׁוּם אוּנְסָא דְאוֹרְחָא?! אֶלָּא הֶקְדֵּשׁ, בִּשְׁלָמָא אִיהִי לָא נִיחָא לַהּ דְּנִתַּחִיל הֶקְדֵּשׁ עַל יְדַהּ, אֶלָּא אִיהוּ מִי לָא נִיחָא לֵיהּ דְּנִיקְנֵי אִיתְּתָא מִמֵּילָא?
Y Rabí Ya’akov dijo que lo opuesto es más razonable. ¿No podría decirse que, en el caso del segundo diezmo, no es satisfactorio para ella ser desposada con él debido a la molestia de transportarlo todo el camino, y no es satisfactorio para él desposarla con él debido al peligro de un accidente en el camino. Si el segundo diezmo se pierde en el camino a Jerusalén, ella no habrá obtenido ningún beneficio de él. Le causará angustia pensar que no recibió nada por su desposorio, y él no quiere causarle angustia. Pero, en el caso de artículos consagrados, concediendo que, con respecto a ella, no es satisfactorio para ella que la propiedad consagrada sea desacralizada por medio de ella, pero por qué no sería satisfactorio para él adquirir a una mujer por eso mismo, sin el gasto de redimir un artículo consagrado? Por lo tanto, las razones de la declaración de Rabí Yoḥanan no pueden determinarse solo por la lógica.
בְּעָא מִינֵּיהּ רָבָא מֵרַב חִסְדָּא: אִשָּׁה אֵין מִתְקַדֶּשֶׁת, מָעוֹת מַהוּ שֶׁיֵּצְאוּ לְחוּלִּין? אֲמַר לֵיהּ: אִשָּׁה אֵין מִתְקַדֶּשֶׁת – מָעוֹת הֵיאַךְ יֵצְאוּ לְחוּלִּין?
Rava preguntó a Rav Ḥisda: Según Rabí Meir, una mujer no puede ser desposada al recibir dinero consagrado, pero cuál es la halakha con respecto al dinero que él le da para el desposorio: ¿el dinero se vuelve desacralizado como resultado del acto de desposorio, como suele ocurrir cuando alguien usa un objeto consagrado para su propio beneficio? Rav Ḥisda le dijo: Si la mujer no está desposada, cómo puede el dinero volverse desacralizado? Dado que el dinero no ha sido usado realmente, nada ha cambiado con respecto a su estatus.
בְּעָא מִינֵּהּ רַב חִיָּיא בַּר אָבִין מֵרַב חִסְדָּא: בְּמֶכֶר מַאי? אֲמַר לֵיהּ: אַף בְּמֶכֶר לֹא קָנָה.
Rav Ḥiyya bar Avin preguntó a Rav Ḥisda: ¿Cuál es la halakha con respecto a una venta: Si alguien usa sin saberlo dinero consagrado para comprar un artículo, ¿la venta surte efecto? Rav Ḥisda le dijo: Incluso con respecto a una venta, no adquiere el artículo.
אֵיתִיבֵיהּ: חֶנְוָנִי כְּבַעַל הַבַּיִת, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: חֶנְוָנִי כְּשׁוּלְחָנִי.
Rav Ḥiyya bar Avin planteó una objeción contra él: La halakha es que, si un hombre depositó un fajo de dinero con un cambista, este no puede usar el dinero. Si el cambista desató el fajo y usó el dinero, y resultó que estaba consagrado, el cambista está obligado a traer una ofrenda por el uso indebido de propiedad consagrada, ya que actuó sin el permiso del depositante. Si el dinero no estaba en un fajo, el cambista tiene derecho a usarlo, ya que el depositante sabe que un cambista distribuye dinero con frecuencia. En consecuencia, en este caso, si el dinero estaba consagrado, es el depositante quien está obligado a traer una ofrenda por el uso indebido de propiedad consagrada, ya que se considera que el cambista actuó con su conocimiento. Si uno depositó el dinero con un propietario de casa, es decir, no con un cambista, este no puede usarlo en ninguno de los casos, y está obligado a traer una ofrenda por el uso indebido de propiedad consagrada si lo hace. Con respecto a un tendero, los tanna’im discrepan: La misma halakha se aplica a un tendero como a un propietario de casa; esta es la declaración de Rabí Meir. Pero Rabí Yehuda dice: La misma halakha se aplica a un tendero como a un cambista.
עַד כָּאן לָא קָא מִיפַּלְגִי אֶלָּא דְּמָר סָבַר: חֶנְוָנִי כְּשׁוּלְחָנִי, וּמָר סָבַר חֶנְוָנִי כְּבַעַל הַבַּיִת. אֲבָל דְּכוּלֵּי עָלְמָא: אִם הוֹצִיא – מָעַל! רַבִּי מֵאִיר לִדְבָרָיו דְּרַבִּי יְהוּדָה קָאָמַר: לְדִידִי, אִם הוֹצִיא נָמֵי לֹא מָעַל, אֶלָּא לְדִידָךְ, אוֹדִי לִי מִיהָא דְּחֶנְוָנִי כְּבַעַל הַבַּיִת! וַאֲמַר לֵיהּ: לָא, כְּשׁוּלְחָנִי.
La Guemará analiza esto: Ellos discrepan solo con respecto a esa cuestión: Como un Sabio, Rabí Yehuda, sostiene que la misma halakha se aplica a un tendero como a un cambista, y un Sabio, Rabí Meir, sostiene que la misma halakha se aplica a un tendero como a un propietario. Pero todos están de acuerdo en que si el tendero gastó el dinero, ha hecho un uso indebido de propiedad consagrada. Esto indica que incluso según la opinión de Rabí Meir, cualquier transacción que realizó sí surtió efecto. La Guemará rechaza esto: Rabí Meir declaró su opinión de acuerdo con la declaración de Rabí Yehuda, de la siguiente manera: Según mi opinión, si gastó el dinero, tampoco ha hecho un uso indebido de propiedad consagrada, pero según tu opinión, al menos concédeme que la misma halakha se aplica a un tendero como a un propietario. Y Rabí Yehuda le dijo: No, no te concedo ni siquiera este punto, pues sostengo que la misma halakha se aplica a un tendero como a un cambista.
אָמַר רַב:
La Guemará registra una discusión sobre las razones de los dictámenes de Rabí Meir y Rabí Yehuda. Rav dice: