אֵין תַּלְמִיד חָכָם רַשַּׁאי לַעֲמוֹד מִפְּנֵי רַבּוֹ אֶלָּא שַׁחֲרִית וְעַרְבִית, כְּדֵי שֶׁלֹּא יִהְיֶה כְּבוֹדוֹ מְרוּבֶּה מִכְּבוֹד שָׁמַיִם. מֵיתִיבִי, רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר אוֹמֵר: מִנַּיִן לְזָקֵן שֶׁלֹּא יַטְרִיחַ – תַּלְמוּד לוֹמַר: ״זָקֵן וְיָרֵאתָ״.
A un erudito de la Torah se le permite ponerse de pie ante su maestro solo una vez por la mañana y una vez por la noche, para que el honor del maestro no sea mayor que el honor del Cielo, así como se recita el Shemá, lo cual equivale a saludar a Dios, una vez por la mañana y una vez por la noche. La Guemará plantea una objeción a partir de una opinión mencionada anteriormente. Rabí Shimon ben Elazar dice: ¿De dónde se deriva que un anciano no debe molestar a los demás para que lo honren? El versículo dice: “A un anciano, y temerás” (Levítico 19:32). La yuxtaposición de estas palabras viene a enseñar que también el anciano debe temer a Dios.
וְאִי אָמְרַתְּ שַׁחֲרִית וְעַרְבִית בִּלְבַד, אַמַּאי לָא נִיטְרַח? חִיּוּבָא הוּא! אֶלָּא לָאו כּוּלֵּי יוֹמָא! לָא, לְעוֹלָם שַׁחֲרִית וְעַרְבִית בִּלְבַד, וַאֲפִילּוּ הָכִי כַּמָּה דְּאֶפְשָׁר לֵיהּ – לָא נִיטְרַח.
La Guemará explica la objeción: Y si dices que uno puede ponerse de pie solo por la mañana y por la noche, ¿por qué la baraita dice que un anciano no debe molestar a los demás? Ponerse de pie ante un anciano solo dos veces al día es una obligación para la gente, no una carga. Más bien, ¿acaso no es correcto decir que uno está obligado a ponerse de pie ante su maestro en cualquier momento durante el día? La Guemará responde: No; en realidad uno está obligado a ponerse de pie solo por la mañana y por la noche, y aun así, en la medida de lo posible para el anciano, no debe molestar a la gente para que se ponga de pie.
אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: כׇּל תַּלְמִיד חָכָם שֶׁאֵין עוֹמֵד מִפְּנֵי רַבּוֹ נִקְרָא רָשָׁע, וְאֵינוֹ מַאֲרִיךְ יָמִים, וְתַלְמוּדוֹ מִשְׁתַּכֵּחַ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְטוֹב לֹא יִהְיֶה לָרָשָׁע וְלֹא יַאֲרִיךְ יָמִים כַּצֵּל אֲשֶׁר אֵינֶנּוּ יָרֵא מִלִּפְנֵי הָאֱלֹהִים״, מוֹרָא זוֹ אֵינִי יוֹדֵעַ מַהוּ – כְּשֶׁהוּא אוֹמֵר ״וְיָרֵאתָ מֵאֱלֹהֶיךָ״ – הֲרֵי מוֹרָא זוֹ קִימָה.
§ Rabí Elazar dijo: Cualquier erudito de la Torah que no se pone de pie ante su maestro es llamado malvado, y no vivirá una larga vida, y sus estudios serán olvidados, como está dicho: “Pero no le irá bien al malvado, ni prolongará sus días, que son como sombra, porque no teme delante de [millifnei] Dios” (Eclesiastés 8:13). Este temor mencionado en el versículo, no sé qué es. Cuando el versículo dice: “Y reverenciarás el rostro [penei] de un anciano, y temerás a tu Dios” (Levítico 19:32), se puede deducir que este temor mencionado en el versículo se refiere a ponerse de pie. En consecuencia, este versículo enseña con respecto a quien no se pone de pie que es llamado malvado, no vivirá una larga vida, y sus estudios serán olvidados, como lo indica la frase: “No le irá bien”.
וְאֵימָא מוֹרָאַת רִבִּית וּמוֹרָאַת מִשְׁקָלוֹת! רַבִּי אֶלְעָזָר: ״פְּנֵי״ ״פְּנֵי״ גָּמַר.
La Guemará pregunta: Pero ¿por qué no decir que esto se refiere al temor de Dios mencionado con respecto al interés (Levítico 25:36), o al temor de Dios mencionado con respecto a pesas (Deuteronomio 25:13–16), ya que el temor de Dios también se menciona con respecto a estas prohibiciones. La Guemará responde: Rabí Elazar deriva esta halajá por medio de una analogía verbal de “penei” y “penei”, como se explicó anteriormente, y no de una analogía verbal del término “temor”.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: בְּנוֹ וְהוּא רַבּוֹ, מַהוּ לַעֲמוֹד מִפְּנֵי אָבִיו? תָּא שְׁמַע, דַּאֲמַר לֵיהּ שְׁמוּאֵל לְרַב יְהוּדָה: שִׁינָּנָא, קוּם מִקַּמֵּי אֲבוּךְ. שָׁאנֵי רַב יְחֶזְקֵאל דְּבַעַל מַעֲשִׂים הֲוָה, דַּאֲפִילּוּ מָר שְׁמוּאֵל נָמֵי קָאֵים מִקַּמֵּיהּ.
Se planteó ante ellos un dilema: Con respecto a quien es a la vez hijo de un hombre y su maestro, ¿cuál es la halakha en cuanto a si ese hijo debe ponerse de pie ante su padre? La Guemará responde: Ven y escucha, pues Shmuel le dijo a Rav Yehuda: Dentón, ponte de pie ante tu padre. Aunque Rav Yehuda era un gran erudito de la Torah y enseñaba a su padre, aun así estaba obligado a ponerse de pie ante él. La Guemará responde: Rav Yeḥezkel, el padre de Rav Yehuda, es diferente, pues era un hombre de buenas acciones, y hasta Mar Shmuel mismo se ponía de pie ante él.
אֶלָּא מַאי קָאָמַר לֵיהּ? הָכִי קָאָמַר לֵיהּ: זִימְנִין דְּאָתֵי מֵאֲחוֹרַי, קוּם אַתְּ מִקַּמֵּיהּ וְלָא תֵּיחוּשׁ לִיקָרָא דִידִי.
La Guemará pregunta: Más bien, ¿qué está Shmuel diciendo a Rav Yehuda? Si no le está enseñando que quien es el maestro de su padre debe ponerse de pie ante su padre, ¿por qué Shmuel le dijo esto a Rav Yehuda? La Guemará responde que esto es lo que Shmuel le dijo: A veces tu padre viene por detrás de mí y yo no lo veo ni me pongo de pie ante él. Sin embargo, debes ponerte de pie ante él y no preocuparte por mi honor.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: בְּנוֹ וְהוּא רַבּוֹ, מַהוּ שֶׁיַּעֲמוֹד אָבִיו מִפָּנָיו? תָּא שְׁמַע דְּאָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: אֲנִי אֵינִי כְּדַי לַעֲמוֹד מִפְּנֵי בְנִי, אֶלָּא מִשּׁוּם כְּבוֹד בֵּית נָשִׂיא.
Otro dilema fue planteado ante ellos, con respecto a alguien que es a la vez hijo de un hombre y su maestro, ¿cuál es la halakha en cuanto a si el padre debe ponerse de pie ante su hijo? La Guemará responde: Ven y escucha, pues Rabí Yehoshua ben Levi dice: No es apropiado que yo me ponga de pie ante mi hijo únicamente debido a su grandeza en Torah, pues yo soy mayor que él. Pero debido al honor de la casa del Nasi sí me pongo de pie ante él, ya que su hijo era yerno del Nasi.
טַעְמָא דַּאֲנָא רַבֵּיהּ, הָא אִיהוּ רַבַּאי – קָאֵימְנָא מִקַּמֵּיהּ! הָכִי קָאָמַר: אֲנִי אֵינִי כְּדַי לַעֲמוֹד מִפְּנֵי בְנִי וַאֲפִילּוּ הוּא רַבַּאי, דְּהָא אֲנָא אֲבוּהּ, אֶלָּא מִשּׁוּם כְּבוֹד בֵּית נָשִׂיא.
Se puede inferir de aquí que, si su hijo no estuviera en la casa del Nasi, él no se pondría de pie ante él, y la razón era que podía alegar: Yo soy su maestro y, por lo tanto, no estoy obligado a ponerme de pie ante él. En consecuencia, Rabí Yehoshua ben Levi está indicando que, si él fuera mi maestro, yo me pondría de pie ante él. La Guemará rechaza esta prueba: Esto es lo que Rabí Yehoshua ben Levi está diciendo: No es apropiado que yo me ponga de pie ante mi hijo, incluso si él fuera mi maestro, ya que soy su padre. Pero debido al honor de la casa del Nasi, sí me pongo de pie ante él.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: רָכוּב כִּמְהַלֵּךְ דָּמֵי, אוֹ לָא? אָמַר אַבָּיֵי: תָּא שְׁמַע: טָמֵא יוֹשֵׁב תַּחַת הָאִילָן, וְטָהוֹר עוֹמֵד – טָמֵא.
Se planteó ante ellos un dilema: Si el maestro de una persona va montado sobre un animal, ¿se considera eso como caminar, y por lo tanto uno debe ponerse de pie ante él, o acaso no está obligado a ponerse de pie ante él, ya que está inmóvil con respecto al animal? Abaye dijo: Ven y escucha una resolución de otro asunto (Nega’im 13:7): Si un leproso, que está ritualmente impuro y transmite impureza por medio de una tienda, es decir, cualquiera que entra en el lugar del leproso queda impuro, está sentado bajo las ramas de un árbol, que forman una tienda sobre él, y una persona pura está de pie bajo ese árbol, la persona pura queda impura.
טָמֵא עוֹמֵד תַּחַת הָאִילָן וְטָהוֹר יוֹשֵׁב – טָהוֹר, וְאִם יָשַׁב הַטָּמֵא – הַטָּהוֹר טָמֵא.
Si la persona impura está de pie debajo del árbol y la persona pura está sentada allí, permanece pura. En este caso, como la persona impura no está establecida allí, no transmite impureza ritual en una tienda. Pero si la persona impura se sentó y estableció su lugar allí, la persona pura se vuelve impura.
וְכֵן בְּאֶבֶן הַמְנוּגַּעַת. וְאָמַר רַב נַחְמָן בַּר כֹּהֵן: זֹאת אוֹמֶרֶת רָכוּב כִּמְהַלֵּךְ דָּמֵי, שְׁמַע מִינַּהּ.
Esa mishná añade: Y la misma halakha se aplica con respecto a una piedra afectada por una llaga leprosa (véase Levítico, capítulo 14), que también transmite impureza de tienda. Si alguien que lleva una piedra de este tipo se sienta bajo un árbol, una persona pura que está bajo el árbol queda impura; mientras que, si la persona que lleva la piedra está de pie, no vuelve impura a la otra persona. Y Rav Naḥman bar Kohen dice: Eso quiere decir que montar es considerado como caminar, ya que, aunque la piedra está inmóvil con respecto a la persona, se considera que está en movimiento. Concluye de ello que en todos los casos montar es como caminar.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מַהוּ לַעֲמוֹד מִפְּנֵי סֵפֶר תּוֹרָה? רַבִּי חִלְקִיָּה וְרַבִּי סִימוֹן וְרַבִּי אֶלְעָזָר אָמְרִי: קַל וָחוֹמֶר, מִפְּנֵי לוֹמְדֶיהָ עוֹמְדִים – מִפָּנֶיהָ לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
Se planteó ante ellos un dilema: ¿cuál es la halakha con respecto a si uno debe ponerse de pie ante un rollo de la Torah? Rabí Ḥilkiya, Rabí Simon y Rabí Elazar dicen que este dilema puede resolverse mediante una inferencia a fortiori: Si uno se pone de pie ante quienes estudian la Torah, ¿no es tanto más cierto que uno debe ponerse de pie ante la Torah misma?
רַבִּי אִלְעַי וְרַבִּי יַעֲקֹב בַּר זַבְדִּי הֲווֹ יָתְבִי. חָלֵיף וְאָזֵיל רַבִּי שִׁמְעוֹן בַּר אַבָּא, וְקָמוּ מִקַּמֵּיהּ. אֲמַר לְהוּ: חֲדָא – דְּאַתּוּן חַכִּימֵי וַאֲנָא חָבֵר. וְעוֹד, כְּלוּם תּוֹרָה עוֹמֶדֶת מִפְּנֵי לוֹמְדֶיהָ.
La Guemará relata: Rabí Elai y Rabí Ya’akov bar Zavdi estaban sentados y estudiando Torá. Rabí Shimon bar Abba pasó delante de ellos, y ellos se levantaron ante él. Rabí Shimon bar Abba les dijo: No están obligados a hacer esto, por dos razones. Una razón es que ustedes son eruditos ordenados y yo soy solo un asociado, es decir, él no había sido ordenado. Y además, ¿la Torá se pone de pie ante quienes la estudian? Dado que en este momento están ocupados en el estudio de la Torá, no están obligados a ponerse de pie ante un erudito de la Torá.
סָבַר לַהּ כְּרַבִּי אֶלְעָזָר. דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: אֵין תַּלְמִיד חָכָם רַשַּׁאי לַעֲמוֹד מִפְּנֵי רַבּוֹ בְּשָׁעָה שֶׁעוֹסֵק בַּתּוֹרָה. לָיֵיט עֲלַהּ אַבָּיֵי.
La Guemará comenta: Rabí Shimon bar Abba sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar, pues Rabí Elazar dice: Un erudito de la Torah no puede ponerse de pie ante su maestro cuando está estudiando Torah, porque está ocupado en honrar a la propia Torah. La Guemará añade: Aun así, Abaye maldijo a cualquiera que actuara de acuerdo con esta decisión, ya que daría la apariencia de alguien que faltaba al respeto a su maestro.
״וְהִבִּיטוּ אַחֲרֵי מֹשֶׁה עַד בֹּאוֹ הָאֹהֱלָה״, רַבִּי אַמֵּי וְרַבִּי יִצְחָק נַפָּחָא. חַד אָמַר לִגְנַאי, וְחַד אָמַר לְשֶׁבַח. מַאן דְּאָמַר לִגְנַאי – כִּדְאִיתָא. מַאן דְּאָמַר לְשֶׁבַח, אָמַר חִזְקִיָּה:
§ La Guemará continúa analizando la mitzvá de ponerse de pie ante un erudito de la Torah. Con respecto al versículo: “Y miraban tras Moisés hasta que él entraba en la tienda” (Éxodo 33:8), Rabí Ami y Rabí Yitzḥak Nappaḥa discutieron su interpretación correcta. Uno dijo que esto fue dicho de manera desfavorable, y uno dijo que fue dicho de manera favorable. El que dijo que fue dicho de manera desfavorable explica el versículo tal como es interpretado en el midrash. El que dijo que fue dicho de manera favorable interpreta el versículo de acuerdo con lo que dice Ḥizkiyya.
אֲמַר לִי רַבִּי חֲנִינָא בְּרֵיהּ דְּרַבִּי אֲבָהוּ, אָמַר רַבִּי אֲבָהוּ, אָמַר רַבִּי אַבְדִּימִי דְּמִן חֵיפָא: חָכָם עוֹבֵר – עוֹמֵד מִלְּפָנָיו אַרְבַּע אַמּוֹת, וְכֵיוָן שֶׁעָבַר אַרְבַּע אַמּוֹת – יוֹשֵׁב. אַב בֵּית דִּין עוֹבֵר – עוֹמֵד מִלְּפָנָיו מְלֹא עֵינָיו, וְכֵיוָן שֶׁעָבַר אַרְבַּע אַמּוֹת יוֹשֵׁב. נָשִׂיא עוֹבֵר – עוֹמֵד מִלְּפָנָיו מְלֹא עֵינָיו, וְאֵינוֹ יוֹשֵׁב עַד שֶׁיֵּשֵׁב בִּמְקוֹמוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְהִבִּיטוּ אַחֲרֵי מֹשֶׁה עַד בֹּאוֹ הָאֹהֱלָה״.
Como dice Ḥizkiyya: Rabí Ḥanina, hijo de Rabí Abbahu, me dijo que Rabí Abbahu dice que Rabí Avdimi de Haifa dice: Si un erudito de la Torah está pasando, uno se pone de pie ante él si pasa dentro de cuatro codos de él, y una vez que pasa cuatro codos de él, se sienta. Si el presidente del tribunal está pasando, uno se pone de pie ante él tan pronto como entra dentro de su campo de visión. Y una vez que pasa cuatro codos de él, se sienta. Si el Nasi está pasando, uno se pone de pie ante él tan pronto como entra dentro de su campo de visión, y no se sienta hasta que el Nasise siente en su lugar, como está dicho: “Y miraron tras Moisés hasta que entró en la tienda,” y solo después se sentaron. Según esta interpretación, el versículo está elogiando el comportamiento de los judíos.
כׇּל מִצְוַת עֲשֵׂה שֶׁהַזְּמַן גְּרָמָהּ וְכוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: אֵיזוֹהִי מִצְוַת עֲשֵׂה שֶׁהַזְּמַן גְּרָמָהּ – סוּכָּה, וְלוּלָב, שׁוֹפָר, וְצִיצִית,
§ La mishná enseña que las mujeres están exentas de todos los mandamientos positivos dependientes del tiempo. Los Sabios enseñaron: ¿Qué es un mandamiento positivo dependiente del tiempo? Algunos ejemplos incluyen residir en una sucá, y tomar el lulav, y tocar el shofar en Rosh HaShaná, todos los cuales solo pueden realizarse en momentos específicos del año. Y otro ejemplo es llevar flecos rituales, ya que el mandamiento se aplica solo durante el día debido al versículo que dice: “Flecos, para que los miréis” (Números 15:39), lo que indica que los flecos deben ser vistos.