עַד שֶׁיִּמְשׁוֹךְ וְיַחְזִיק. מְשָׁכוֹ בְּמָנֶה וְלֹא הִסְפִּיק לִפְדּוֹתוֹ עַד שֶׁעָמַד בְּמָאתַיִם – נוֹתֵן מָאתַיִם. מַאי טַעְמָא – ״וְנָתַן הַכֶּסֶף וְקָם לוֹ״.
hasta que él lo jale o tome posesión de ello. Además, el tesoro del Templo tiene la siguiente ventaja: Si una persona común jaló un objeto consagrado con el propósito de adquirirlo por cien dinares, y no logró redimirlo pagando los cien dinares al tesorero del Templo antes de que el precio del objeto subiera a doscientos dinares, él paga doscientos dinares. ¿Cuál es la razón de esto? Está escrito: Él dará el dinero y le será asegurado (véase Levítico 27:19). Esto indica que uno puede adquirir un objeto del tesoro del Templo solo mediante la transferencia efectiva del dinero.
מְשָׁכוֹ בְּמָאתַיִם, וְלֹא הִסְפִּיק לִפְדּוֹתוֹ עַד שֶׁעָמַד בְּמָנֶה – נוֹתֵן מָאתַיִם. מַאי טַעְמָא – לֹא יְהֵא כֹּחַ הֶדְיוֹט חָמוּר מֵהֶקְדֵּשׁ.
Por el contrario, en el caso inverso, cuando el particular tiró de un objeto cuando valía doscientos dinares, y no logró redimirlo antes de que el valor del objeto quedara en cien dinares, él da doscientos dinares. ¿Cuál es la razón de esto? El poder de un particular no debe ser mayor que el del tesoro del Templo respecto de la propiedad consagrada. Dado que un particular completa su adquisición al tirar, el objeto queda adquirido por él a ese precio, y el tesoro del Templo no debe sufrir una pérdida en un caso en el que el particular no habría podido retractarse de su compromiso si hubiera estado tratando con otro particular.
פְּדָאוֹ בְּמָאתַיִם, וְלֹא הִסְפִּיק לְמוֹשְׁכוֹ עַד שֶׁעָמַד בְּמָנֶה – נוֹתֵן מָאתַיִם, מַאי טַעְמָא – ״וְנָתַן הַכֶּסֶף וְקָם לוֹ״. פְּדָאוֹ בְּמָנֶה וְלֹא הִסְפִּיק לְמוֹשְׁכוֹ עַד שֶׁעָמַד בְּמָאתַיִם – מַה שֶּׁפָּדָה פָּדוּי, וְאֵין נוֹתֵן אֶלָּא מָנֶה.
Del mismo modo, si el particular lo redimió por doscientos dinares, pero no logró tomar posesión de ello antes de que su valor quedara en cien dinares, él da doscientos dinares. ¿Cuál es la razón? Está escrito: Él dará el dinero y le quedará asegurado, lo que indica que la redención de propiedad consagrada se efectúa con dinero. En cambio, si lo redimió por cien dinares y no logró tomar posesión de ello antes de que quedara en doscientos dinares, lo que redimió queda redimido, y da solo cien dinares.
אַמַּאי? הָכִי נָמֵי נֵימָא: לֹא יְהֵא כֹּחַ הֶדְיוֹט חָמוּר מֵהֶקְדֵּשׁ?
La Guemará pregunta: ¿Por qué esta es la halakha? Asimismo, digamos: el poder de una persona común no debe ser mayor que el del tesoro del Templo de propiedad consagrada, y si esto ocurrió en un caso en el que él estaba tratando con otra persona común, tendría que pagar los doscientos dinares completos, que era el valor del objeto cuando lo jaló. ¿No debería el tesoro del Templo tener tanto poder como una persona común?
אַטּוּ הֶדְיוֹט לָאו בְּמִי שֶׁפָּרַע קָאֵי?
La Guemará responde: Hay un impedimento adicional para retractarse de un acuerdo con otro plebeyo. ¿Quiere eso decir que un plebeyo que dio dinero a un vendedor y cambió de opinión antes de adquirir el artículo no está obligado a aceptar sobre sí la maldición de: Aquel que exigió pago de la generación del diluvio (véase Torah, Génesis, capítulo 7) y de la generación de la dispersión (véase Torah, Génesis, capítulo 11) castigará a quien no cumple su palabra? Aunque un plebeyo puede legalmente retractarse de su acuerdo en esta etapa, los Sabios desaprobaban tal conducta deshonesta, y quien lo hacía era maldecido de esta manera. En consecuencia, el poder de un plebeyo no es mayor que el del tesoro del Templo, ya que no es algo simple retractarse de un acuerdo con otro plebeyo.
מַתְנִי׳ כׇּל מִצְוֹת הַבֵּן עַל הָאָב אֲנָשִׁים חַיָּיבִין וְנָשִׁים פְּטוּרוֹת. וְכׇל מִצְוֹת הָאָב עַל הַבֵּן – אֶחָד אֲנָשִׁים וְאֶחָד נָשִׁים חַיָּיבִין. וְכׇל מִצְוַת עֲשֵׂה שֶׁהַזְּמַן גְּרָמָהּ – אֲנָשִׁים חַיָּיבִין וְנָשִׁים פְּטוּרוֹת. וְכׇל מִצְוַת עֲשֵׂה שֶׁלֹּא הַזְּמַן גְּרָמָהּ – אֶחָד הָאֲנָשִׁים וְאֶחָד הַנָּשִׁים חַיָּיבִין.
MISHNÁ: Con respecto a todas las mitzvot de un hijo con respecto a su padre, los hombres están obligados a cumplirlas y las mujeres están exentas. Y con respecto a todas las mitzvot de un padre con respecto a su hijo, tanto los hombres como las mujeres están obligados a cumplirlas. La mishná señala una diferencia adicional entre las obligaciones de hombres y mujeres en el cumplimiento de las mitzvot: Con respecto a todas las mitzvot positivas dependientes del tiempo, es decir, aquellas que deben cumplirse en momentos específicos, los hombres están obligados a cumplirlas y las mujeres están exentas. Y con respecto a todas las mitzvot positivas que no dependen del tiempo, tanto los hombres como las mujeres están obligados a cumplirlas.
וְכׇל מִצְוֹת לֹא תַעֲשֶׂה, בֵּין שֶׁהַזְּמַן גְּרָמָהּ בֵּין שֶׁלֹּא הַזְּמַן גְּרָמָהּ – אֶחָד הָאֲנָשִׁים וְאֶחָד הַנָּשִׁים חַיָּיבִין, חוּץ מִ״בַּל תַּקִּיף״ וּ״בַל תַּשְׁחִית״, וּ״בַל תִּטַּמֵּא לְמֵתִים״.
Y con respecto a todas las prohibiciones, ya sea que sean dependientes del tiempo o ya sea que sean no dependientes del tiempo, tanto los hombres como las mujeres están obligados a observarlas, excepto las prohibiciones de: No redondearéis las esquinas de vuestra cabeza, y: No destruiréis las esquinas de vuestra barba, que se derivan del versículo: “No redondearéis las esquinas de vuestra cabeza y no destruiréis las esquinas de vuestra barba” (Levítico 19:27), y una prohibición que concierne solo a los sacerdotes: No contraeréis impureza ritual por un cadáver (véase Levítico 21:1). Estas mitzvot se aplican solo a los hombres, no a las mujeres, a pesar del hecho de que son prohibiciones.
גְּמָ׳ מַאי ״כׇּל מִצְוֹת הַבֵּן עַל הָאָב״? אִילֵּימָא כׇּל מִצְוֹת דְּמִיחַיַּיב בְּרָא לְמִיעְבַּד לְאַבָּא, נָשִׁים פְּטוּרוֹת? וְהָתַנְיָא: ״אִישׁ״ – אֵין לִי אֶלָּא אִישׁ, אִשָּׁה מִנַּיִן? כְּשֶׁהוּא אוֹמֵר: ״אִישׁ אִמּוֹ וְאָבִיו תִּירָאוּ״, הֲרֵי כָּאן שְׁנַיִם!
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿Cuál es el significado de la frase: Todas las mitzvot de un hijo con respecto a su padre? Si decimos que se refiere a todas las mitzvot que el hijo está obligado a cumplir con respecto a su padre, ¿las mujeres están exentas de obligaciones de este tipo? ¿Pero no se enseña en una baraita, con respecto a un versículo que trata de la mitzvá de honrar al padre y a la madre: «Un hombre temerá [tira’u] a su madre y a su padre» (Levítico 19:3)? He derivado solo que un hombre está obligado en esta mitzvá. ¿De dónde derivo que una mujer también está obligada? Cuando dice en el mismo versículo: «Un hombre temerá [tira’u] a su madre y a su padre» (Levítico 19:3), empleando la forma plural del verbo, esto indica que hay dos obligados aquí, tanto un hombre como una mujer.
אָמַר רַב יְהוּדָה: הָכִי קָאָמַר: כׇּל מִצְוֹת הַבֵּן הַמּוּטָּלוֹת עַל הָאָב לַעֲשׂוֹת לִבְנוֹ – אֲנָשִׁים חַיָּיבִין וְנָשִׁים פְּטוּרוֹת.
Rav Yehuda dijo que esto es lo que la mishná está diciendo: Con respecto a todos los mandamientos de un hijo que recaen sobre su padre para cumplirlos por su hijo, los hombres están obligados a ellos y las mujeres están exentas.
תְּנֵינָא לְהָא דְּתָנוּ רַבָּנַן: הָאָב חַיָּיב בִּבְנוֹ לְמוּלוֹ, וְלִפְדוֹתוֹ, וּלְלַמְּדוֹ תּוֹרָה, וּלְהַשִּׂיאוֹ אִשָּׁה, וּלְלַמְּדוֹ אוּמָּנוּת. וְיֵשׁ אוֹמְרִים: אַף לַהֲשִׁיטוֹ בַּמַּיִם. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: כֹּל שֶׁאֵינוֹ מְלַמֵּד אֶת בְּנוֹ אוּמָּנוּת – מְלַמְּדוֹ לִיסְטוּת. לִיסְטוּת סָלְקָא דַּעְתָּךְ? אֶלָּא: כְּאִילּוּ מְלַמְּדוֹ לִיסְטוּת.
La Guemará comenta: Según esta interpretación, aprendemos en esta mishná aquello que los Sabios enseñaron en una baraita: Un padre está obligado con respecto a su hijo a circuncidarlo y a redimirlo si es un hijo primogénito que debe ser redimido mediante pago a un sacerdote, y a enseñarle Torá, y a casarlo con una mujer, y a enseñarle un oficio. Y algunos dicen: Un padre también está obligado a enseñar a su hijo a nadar. Rabí Yehuda dice: Cualquier padre que no enseña a su hijo un oficio le enseña bandidaje [listut]. La Guemará expresa sorpresa ante esta afirmación: ¿Puede entrar en tu mente que realmente le enseña bandidaje? Más bien, la baraita quiere decir que es como si le enseñara bandidaje. Dado que el hijo no tiene profesión con la cual mantenerse, es probable que recurra al robo para ganarse la vida. Esta baraita concuerda con la interpretación de Rav Yehuda de la mishná.
״לְמוּלוֹ״ מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״וַיָּמׇל אַבְרָהָם אֶת יִצְחָק בְּנוֹ״. וְהֵיכָא דְּלָא מַהְלֵיהּ אֲבוּהּ מִיחַיְּיבִי בֵּי דִינָא לְמִימְהֲלֵיהּ, דִּכְתִיב: ״הִמּוֹל לָכֶם כׇּל זָכָר״. וְהֵיכָא דְּלָא מַהְלוּהּ בֵּי דִינָא מִיחַיַּיב אִיהוּ לְמִימְהַל נַפְשֵׁיהּ, דִּכְתִיב: ״וְעָרֵל זָכָר אֲשֶׁר לֹא יִמּוֹל אֶת בְּשַׂר עׇרְלָתוֹ וְנִכְרְתָה״.
§ La baraita enseña que un padre está obligado a circuncidar a su hijo. La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? La Guemará responde que esto es como está escrito: “Y Abraham circuncidó a su hijo Isaac” (Génesis 21:4). La Guemará comenta: Y en un caso en que el padre no lo circuncidó, el tribunal está obligado a circuncidarlo, es decir, si esta obligación no es cumplida por el padre, se aplica a la comunidad en su conjunto, como está escrito: “Todo varón entre vosotros será circuncidado” (Génesis 17:10), en forma de una mitzvá general que no se aplica solo al padre. Y en un caso en que el tribunal no lo circuncidó, el hijo está obligado a circuncidarse a sí mismo cuando alcanza la adultez, como está escrito: “Y el varón incircunciso, que no sea circuncidado en la carne de su prepucio, esa alma será cortada de su pueblo” (Génesis 17:14).
אִיהִי מְנָלַן דְּלָא מִיחַיְּיבָא? דִּכְתִיב: ״כַּאֲשֶׁר צִוָּה אֹתוֹ אֱלֹהִים״ – אוֹתוֹ וְלֹא אוֹתָהּ.
¿De dónde derivamos que su madre no está obligada a circuncidar a su hijo? Como está escrito: “Y Abraham circuncidó a su hijo Isaac cuando tenía ocho días de edad, como Dios le había mandado” (Génesis 21:4). El versículo enfatiza que Dios le ordenó a él, y no a ella.
אַשְׁכְּחַן מִיָּד, לְדוֹרוֹת מְנָלַן? תָּנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: כָּל מָקוֹם שֶׁנֶּאֱמַר: ״צַו״ אֵינוֹ אֶלָּא זֵירוּז, מִיָּד וּלְדוֹרוֹת.
Encontramos una fuente para esta mitzvá de inmediato, es decir, cuando fue dada a Abraham; ¿de dónde derivamos que esta es la halajápara los hombres de todas las generaciones? La escuela de Rabí Yishmael enseñó que todo lugar donde se dice: “Ordena”, no es otra cosa que una expresión de estímulo tanto de inmediato como para las generaciones. La mitzvá de la circuncisión se presenta por medio de este término.
זֵירוּז, דִּכְתִיב: ״וְצַו אֶת יְהוֹשֻׁעַ וְחַזְּקֵהוּ וְאַמְּצֵהוּ״. מִיָּד וּלְדוֹרוֹת, דִּכְתִיב: ״מִן הַיּוֹם אֲשֶׁר צִוָּה ה׳ וָהָלְאָה לְדֹרֹתֵיכֶם״
La Guemará explica: ¿De dónde se deriva que el término “mandato” indica una exhortación? Como está escrito: “Y ordena a Josué, y anímalo y fortalécelo” (Deuteronomio 3:28). En este contexto, el término “mandato” no se refiere a un mandamiento específico, sino que es una expresión general de exhortación. ¿De dónde se deriva que esto se aplica de inmediato y para las generaciones? Como está escrito: “Desde el día en que el Señor ordenó y en adelante por vuestras generaciones” (Números 15:23). Esto muestra que siempre que se usa la palabra “mandato”, se refiere a partir de ese día en adelante para todas las generaciones.
לִפְדּוֹתוֹ. מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״כׇּל בְּכוֹר בָּנֶיךָ תִּפְדֶּה״. וְהֵיכָא דְּלָא פַּרְקֵיהּ אֲבוּהּ מִיחַיַּיב אִיהוּ לְמִפְרְקֵיהּ דִּכְתִיב: (פָּדֹה) ״תִּפָּדֶה״.
§ La baraita enseña que un padre está obligado a redimir a su hijo. La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? La Guemará responde que esto es como está escrito: “A todo primogénito de tus hijos redimirás” (Éxodo 34:20). Y en un caso en que el padre no lo redime, él está obligado a redimirse a sí mismo, como está escrito: “Redimiendo redimirás [pado tifde]” (Números 18:15). La repetición del verbo indica que un primogénito debe ser redimido en cualquier caso, incluso si su padre deja de hacerlo.
וְאִיהִי מְנָלַן דְּלָא מִיפַּקְדָה? דִּכְתִיב: ״תִּיפָּדֶה״ – ״תִּפְדֶּה״, כֹּל שֶׁמְּצֻוֶּוה לִפְדּוֹת אֶת עַצְמוֹ – מְצֻוֶּוה לִפְדּוֹת אֶת אֲחֵרִים, וְכֹל שֶׁאֵינוֹ מְצֻוֶּוה לִפְדּוֹת אֶת עַצְמוֹ – אֵינוֹ מְצֻוֶּוה לִפְדּוֹת אֲחֵרִים.
¿Y de dónde derivamos que una madre no está obligada a redimir a su hijo? Como está escrito: “Redimirás [tifde]”, lo cual puede leerse como: “Serás redimido [tippadeh]”. Esto indica que todo aquel a quien se le ordena redimirse a sí mismo está obligado a redimir a otros, y todo aquel a quien no se le ordena redimirse a sí mismo no está obligado a redimir a otros. Puesto que a la mujer no se le ordena redimirse a sí misma, tampoco se le ordena redimir a su hijo.
וְאִיהִי מְנָלַן דְּלָא מִיחַיְּיבָא לְמִיפְרַק נַפְשַׁהּ? דִּכְתִיב: ״תִּפְדֶּה״ – ״תִּיפָּדֶה״, כֹּל שֶׁאֲחֵרִים מְצֻוִּוים לִפְדּוֹתוֹ – מְצֻוֶּוה לִפְדּוֹת אֶת עַצְמוֹ, וְכֹל שֶׁאֵין אֲחֵרִים מְצֻוִּוים לִפְדּוֹתוֹ – אֵין מְצֻוֶּוה לִפְדּוֹת אֶת עַצְמוֹ. וּמִנַּיִן שֶׁאֵין אֲחֵרִים מְצֻוִּוין לִפְדּוֹתָהּ? דְּאָמַר קְרָא: ״כׇּל בְּכוֹר בָּנֶיךָ תִּפְדֶּה״ – בָּנֶיךָ וְלֹא בְּנוֹתֶיךָ.
La Guemará pregunta: ¿Y de dónde derivamos que ella no está obligada a redimirse a sí misma? La Guemará responde que esto es como está escrito: “Redimirás [tifde]”, lo cual puede leerse como: “Serás redimida [tippadeh].” Esto indica que toda persona a quien otros tienen el mandamiento de redimir está mandada a redimirse a sí misma, y toda persona a quien otros no tienen el mandamiento de redimir no está mandada a redimirse a sí misma. Dado que no hay mitzvá para que un padre redima a su hija, de manera similar no hay mitzvá para que una hija se redima a sí misma. ¿Y de dónde se deriva que otros no tienen el mandamiento de redimir a una hija? Como dice el versículo: “A todo primogénito de tus hijos redimirás” (Éxodo 34:20), es decir, tus hijos y no tus hijas.
תָּנוּ רַבָּנַן: הוּא לִפְדּוֹת וּבְנוֹ לִפְדּוֹת – הוּא קוֹדֵם לִבְנוֹ. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בְּנוֹ קוֹדְמוֹ. שֶׁזֶּה מִצְוָתוֹ עַל אָבִיו, וְזֶה מִצְוַת בְּנוֹ עָלָיו.
Los Sabios enseñaron: Si un primogénito aún no ha sido redimido y él mismo tiene un hijo primogénito, está obligado a redimirse a sí mismo y también está obligado a redimir a su hijo primogénito, y él tiene precedencia sobre su hijo. Si no tiene suficiente dinero para redimir a ambos, se redime a sí mismo. Rabí Yehuda dice: Su hijo tiene precedencia sobre él. El razonamiento de Rabí Yehuda es que, con respecto a este, el padre, la mitzvá de su redención estaba sobre su padre, y solo cuando su padre no cumplió la mitzvá pasó a aplicarse al hijo adulto. Y esa mitzvá de la redención de su hijo primogénito recae sobre él directamente. En consecuencia, primero debe cumplir la mitzvá que recae sobre él redimiendo a su hijo.
אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: הַכֹּל מוֹדִין
El rabino Yirmeya dice: Todos están de acuerdo