נִכְסֵי בְּחֶזְקַת יַתְמֵי קָיְימִי וְעַל אַלְמָנָה לְהָבִיא רְאָיָה, אוֹ דִלְמָא נִכְסֵי בְּחֶזְקַת אַלְמָנָה קָיְימִי, וְעַל הַיְּתוֹמִים לְהָבִיא רְאָיָה.
La Guemará presenta las diferentes opciones: ¿Se dice que la propiedad está en posesión de los huérfanos y recae sobre la viuda aportar prueba de su reclamación, de acuerdo con el principio de que la carga de la prueba recae sobre el reclamante? ¿O, quizás, se dice que la propiedad está en posesión de la viuda, dado que tiene un gravamen sobre ella en virtud de su contrato matrimonial, y recae sobre los huérfanos aportar prueba de su reclamación.
תָּא שְׁמַע, דְּתָנֵי לֵוִי: אַלְמָנָה, כׇּל זְמַן שֶׁלֹּא נִיסֵּת — עַל הַיְּתוֹמִים לְהָבִיא רְאָיָה. נִיסֵּת — עָלֶיהָ לְהָבִיא רְאָיָה.
Ven y escucha una prueba de una baraita que enseñó Leví: En el caso de una viuda, mientras no se haya casado de nuevo, recae sobre los huérfanos la obligación de aportar prueba de que le proporcionaron sustento. Una vez que ella se haya casado y venga a reclamar el sustento que se suponía que debía recibir en el pasado, recae sobre ella la obligación de aportar prueba de que nunca recibió nada.
אָמַר רַב שִׁימִי בַּר אָשֵׁי, כְּתַנָּאֵי: מוֹכֶרֶת, וְכוֹתֶבֶת: ״אֵלּוּ לִמְזוֹנוֹת מָכַרְתִּי״ וְ״אֵלּוּ לִכְתוּבָּה מָכַרְתִּי״, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: מוֹכֶרֶת וְכוֹתֶבֶת סְתָם, וְכֵן כֹּחָהּ יָפֶה.
Rav Shimi bar Ashi dijo: La pregunta de Rabbi Yoḥanan está sujeta a una disputa entre tanna’im en la siguiente baraita: Una viuda vende partes de la propiedad de su difunto marido y escribe: Estas vendí para mi sustento y estas vendí como pago de mi contrato matrimonial; esta es la declaración de Rabbi Yehuda. Rabbi Yosei dice: Ella vende y escribe cuánto vendió sin especificar el propósito para el cual fue vendido. Y así su capacidad para mantenerse se fortalece, ya que podrá decidir si lo que tomó fue pago por su contrato matrimonial o si fue para su sustento, según el estado de otras reclamaciones sobre la propiedad de su marido.
מַאי לָאו בְּהָא קָמִיפַּלְגִי, לְרַבִּי יְהוּדָה דְּאָמַר בָּעֵי לְפָרוֹשֵׁי, סָבַר: נִכְסֵי בְּחֶזְקַת יַתְמֵי קָיְימִי, וְעַל הָאַלְמָנָה לְהָבִיא רְאָיָה. וְרַבִּי יוֹסֵי סָבַר: לָא בָּעֵי לְפָרוֹשֵׁי, נִכְסֵי בְּחֶזְקַת אַלְמָנָה קָיְימִי, וְעַל הַיְּתוֹמִים לְהָבִיא רְאָיָה.
¿Acaso no es que discrepan con respecto a esta cuestión? Según el rabino Yehuda, quien dijo que ella está obligada a especificar el propósito para el cual fue vendido, se implica que él sostiene que la propiedad está en posesión de los huérfanos, y le corresponde a la viuda aportar prueba. Por eso ella necesita escribir con precisión para qué propósito fue vendida la propiedad. Y el rabino Yosei sostiene que ella no necesita especificar el propósito para el cual fue vendido, porque la propiedad está en posesión de la viuda, y les corresponde a los huérfanos aportar prueba.
מִמַּאי? דִּלְמָא דְּכוּלֵּי עָלְמָא נִכְסֵי בְּחֶזְקַת אַלְמָנָה קָיְימִי, וְעַל הַיְּתוֹמִים לְהָבִיא רְאָיָה, וְרַבִּי יְהוּדָה עֵצָה טוֹבָה קָא מַשְׁמַע לַן — דְּלָא לִיקְרוֹ לַהּ רַעַבְתָנוּתָא.
La Guemará rechaza esta prueba: ¿De dónde llegas a esta conclusión? Quizás todos estén de acuerdo en que la propiedad está en posesión de la viuda y recae sobre los huérfanos aportar prueba. Y Rabí Yehuda simplemente nos enseña una medida de buen consejo, para que no la llamen glotona si piensan que gasta excesivamente en su sustento. Por lo tanto, le aconseja especificar el propósito para el cual se vendió cada cosa, para que pueda demostrar que no gastó excesivamente en su sustento.
דְּאִי לָא תֵּימָא הָכִי, הָא דְּבָעֵי רַבִּי יוֹחָנָן, תִּפְשׁוֹט לֵיהּ מִמַּתְנִיתִין: מוֹכֶרֶת לִמְזוֹנוֹת שֶׁלֹּא בְּבֵית דִּין, וְכוֹתֶבֶת: ״אֵלּוּ לִמְזוֹנוֹת מָכַרְתִּי״! אֶלָּא מִמַּתְנִיתִין לֵיכָּא לְמִשְׁמַע מִינַּהּ, דְּעֵצָה טוֹבָה קָא מַשְׁמַע לַן. הָכִי נָמֵי עֵצָה טוֹבָה קָא מַשְׁמַע לַן.
Pero, si no dices eso, entonces, con respecto al dilema planteado por Rabí Yoḥanan, ¿por qué no resolver el dilema a partir de la mishná que establece (97b): Una mujer vende la propiedad de su marido para su sustento cuando no está en el tribunal, y escribe: Esto vendí para mi sustento? Basándose en el razonamiento utilizado antes, se podría haber resuelto la cuestión demostrando desde aquí que la propiedad está en posesión de los huérfanos, y que incumbe a la viuda aportar prueba de su reclamación. Más bien, debe ser que esta halakha no puede derivarse de esta mishná, pues solo nos enseña un buen consejo para evitar que los herederos se quejen de ella. Asimismo, en la baraita, Rabí Yehuda nos enseña una medida de buen consejo, y no una halakha.
אִי נָמֵי: דְּכוּלֵּי עָלְמָא נִכְסֵי בְּחֶזְקַת יַתְמֵי קָיְימִי, וְהַיְינוּ טַעְמָא דְּרַבִּי יוֹסֵי — כִּדְאַבָּיֵי קַשִּׁישָׁא. דְּאָמַר אַבָּיֵי קַשִּׁישָׁא, מָשָׁל דְּרַבִּי יוֹסֵי לְמָה הַדָּבָר דּוֹמֶה? לִשְׁכִיב מְרַע שֶׁאָמַר ״תְּנוּ מָאתַיִם זוּז לִפְלוֹנִי בַּעַל חוֹבִי״, רָצָה — בְּחוֹבוֹ נוֹטְלָן, רָצָה — בְּמַתָּנָה נוֹטְלָן.
Alternativamente, se puede decir lo contrario: Todos están de acuerdo en que la propiedad está en posesión de los huérfanos, y este es el razonamiento de Rabí Yosei, según lo explicó Abaye el Anciano, pues Abaye el Anciano dijo una parábola para ilustrar la opinión de Rabí Yosei: ¿A qué se compara este asunto? A una persona en su lecho de muerte que dijo: Den doscientos dinares a fulano, mi acreedor. Como la palabra dar suele usarse en el contexto de un regalo, el acreedor puede decidir: Si lo desea, toma el dinero como pago de la deuda que se le debe a él. Esto le da al acreedor la ventaja de poder cobrar su deuda de propiedades gravadas que fueron vendidas a un tercero. O, si lo desea, toma el dinero como un regalo.