וּשְׁמוּאֵל דְּאָמַר כְּרַבִּי אֶלְעָזָר, דְּאָמַר: עֵדֵי מְסִירָה כָּרְתִי.
Y Shmuel dijo su dictamen de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar, quien dijo que los testigos de la transmisión efectúan la transacción; es decir, el acto de transferir el documento legal al beneficiario hace que la transacción entre en vigor. Por lo tanto, el hecho de que los dos documentos lleven la misma fecha no tiene consecuencia, porque presumiblemente los documentos no fueron entregados a sus beneficiarios simultáneamente, y la propiedad pertenece exclusivamente al individuo que recibió su documento primero. En consecuencia, no hay razón para dividir la propiedad.
לָא, דְּכוּלֵּי עָלְמָא כְּרַבִּי אֶלְעָזָר, וְהָכָא בְּהָא קָמִיפַּלְגִי, רַב סָבַר: חֲלוּקָּה עֲדִיפָא. וּשְׁמוּאֵל סָבַר: שׁוּדָא דְּדַיָּינֵי עֲדִיפָא.
La Guemará responde: No, es posible decir que todos sostienen de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar, y aquí discrepan sobre lo siguiente: Rav sostiene que en un caso de duda que no puede resolverse con respecto a la ley monetaria, la división es preferible, y Shmuel sostiene que dejar la decisión al criterio de los jueces es preferible.
וּמִי מָצֵית מוֹקְמַתְּ לֵיהּ לְרַב כְּרַבִּי אֶלְעָזָר? וְהָאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: הֲלָכָה כְּרַבִּי אֶלְעָזָר בְּגִיטִּין. כִּי אַמְרִיתַהּ קַמֵּיהּ דִּשְׁמוּאֵל, אָמַר: אַף בִּשְׁטָרוֹת. מִכְּלָל דְּרַב סָבַר בִּשְׁטָרוֹת לָא! אֶלָּא: מְחַוַּורְתָּא רַב כְּרַבִּי מֵאִיר, וּשְׁמוּאֵל כְּרַבִּי אֶלְעָזָר.
La Guemará pregunta: ¿Realmente puedes establecer que la opinión de Rav está de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar? ¿Acaso no dijo Rav Yehuda que Rav dijo: La halajá está de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar con respecto a los documentos de divorcio? Y Rav Yehuda relató además: Cuando dije esta halajá en presencia de Shmuel, él dijo: La halajá está de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar incluso con respecto a otros documentos legales también. Por inferencia, resulta evidente que Rav sostiene que con respecto a otros documentos legales, no, la halajá no está de acuerdo con Rabí Elazar. Más bien, está claro que Rav sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, y Shmuel sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar.
מֵיתִיבִי: שְׁנֵי שְׁטָרוֹת הַיּוֹצְאִים בְּיוֹם אֶחָד חוֹלְקִין, תְּיוּבְתָּא דִשְׁמוּאֵל. אָמַר לָךְ שְׁמוּאֵל: הָא מַנִּי — רַבִּי מֵאִיר הִיא, וַאֲנָא דַּאֲמַרִי כְּרַבִּי אֶלְעָזָר.
La Guemará plantea una objeción de una baraita: En el caso de dos escrituras que son emitidas fechadas en el mismo día, los destinatarios de las escrituras dividen la propiedad por igual. ¿No es esto una refutación concluyente de la opinión de Shmuel? La Guemará responde que Shmuel podría haberte dicho: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esta baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, y yo dije mi opinión de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar.
אִי רַבִּי מֵאִיר, אֵימָא סֵיפָא: כָּתַב לְאֶחָד וּמָסַר לְאַחֵר — זֶה שֶׁמָּסַר לוֹ קָנָה. וְאִי רַבִּי מֵאִיר, אַמַּאי קָנָה? הָאָמַר עֵדֵי חֲתִימָה כָּרְתִי!
La Guemará continúa preguntando: Si esta baraita está de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, di la cláusula final de esa misma baraita: Si él escribió una escritura para una persona y luego la transmitió a otra persona, aquel a quien la escritura le fue transmitida ha adquirido la propiedad. Si la baraita sigue la opinión de Rabí Meir, ¿por qué el último individuo adquirió la propiedad? ¿Acaso no dijo Rabí Meir que los testigos firmantes del documento efectúan la transacción y no los testigos de su transmisión?
תַּנָּאֵי הִיא. דְּתַנְיָא, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: יַחְלוֹקוּ, וְכָאן אָמְרוּ: מַה שֶּׁיִּרְצֶה הַשָּׁלִישׁ, יַעֲשֶׂה.
La Guemará responde: La baraita citada anteriormente está enteramente de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar. Sin embargo, hay una disputa entre tanaím con respecto al dinero cuya propiedad es incierta, como se enseña en una baraita: En un caso en que una persona envió una suma de dinero a otra por medio de un mensajero, y para cuando el mensajero llegó, el destinatario previsto había muerto, y mientras tanto, la persona que había enviado el dinero también murió, los tanaím discrepan sobre qué hacer con el dinero. Los Rabinos dicen: Los herederos del remitente y los herederos del destinatario previsto deben dividir el dinero. Y aquí, en Babilonia, dijeron: El tercero, es decir, el mensajero, puede hacer lo que quiera con el dinero, un fallo comparable a la solución de dejar la decisión a discreción de los jueces.
אִמֵּיהּ דְּרָמֵי בַּר חָמָא כְּתַבְתִּינְהוּ לְנִכְסַהּ לְרָמִי בַּר חָמָא בְּצַפְרָא, לְאוּרְתָּא כְּתַבְתִּינְהוּ לְמָר עוּקְבָא בַּר חָמָא.
La Guemará relata que la madre de Rami bar Ḥama escribió una escritura por la mañana transfiriendo la propiedad de sus bienes a Rami bar Ḥama, y por la noche escribió otra escritura transfiriendo sus bienes a otro de sus hijos, Mar Ukva bar Ḥama.
אֲתָא רָמֵי בַּר חָמָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב שֵׁשֶׁת, אוֹקְמֵיהּ בְּנִכְסֵי. אֲתָא מָר עוּקְבָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, אוֹקְמֵיהּ בְּנִכְסֵי. אֲתָא רַב שֵׁשֶׁת לְקַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, אֲמַר לֵיהּ: מַאי טַעְמָא עֲבַד מָר הָכִי? אֲמַר לֵיהּ: וּמַאי טַעְמָא עֲבַד מָר הָכִי?
Rami bar Ḥama compareció ante Rav Sheshet y este estableció su derecho sobre la propiedad. Mar Ukva, su hermano, compareció ante Rav Naḥman y este estableció su derecho sobre la propiedad. Rav Sheshet compareció ante Rav Naḥman y le dijo: ¿Cuál es la razón por la que el Maestro hizo esto, es decir, por qué emitiste este fallo? Rav Naḥman le dijo: ¿Y cuál es la razón por la que el Maestro hizo esto, es decir, por qué fallaste como lo hiciste?
אֲמַר לֵיהּ: דִּקְדֵים. אֲמַר לֵיהּ: אַטּוּ בִּירוּשָׁלַיִם יָתְבִינַן דְּכָתְבִינַן שָׁעוֹת? אֶלָּא מָר מַאי טַעְמָא עֲבַד הָכִי? אֲמַר לֵיהּ: שׁוּדָא דְּדַיָּינֵי.
Rav Sheshet le dijo: Porque el acto de Rami bar Ḥama precedió al de Mar Ukva. Rav Naḥman dijo a Rav Sheshet: ¿Quiere eso decir que estamos sentados en Jerusalén, para que escribamos las horas en nuestros documentos legales? La halakha es que, en cualquier lugar donde las horas no se registran en documentos legales, no importa en qué momento del día fue escrito un documento. Rav Sheshet preguntó a Rav Naḥman: Pero, ¿cuál es la razón por la que el Maestro hizo esto, dictaminando como lo hizo? Rav Naḥman le dijo: Fue la discreción de los jueces, es decir, dictaminé de esta manera porque me pareció que así lo quería la madre.
אֲמַר לֵיהּ: אֲנָא נָמֵי שׁוּדָא דְּדַיָּינֵי, אֲמַר לֵיהּ: חֲדָא, דַּאֲנָא דַּיָּינָא וּמָר לָאו דַּיָּינָא. וְעוֹד, מֵעִיקָּרָא לָאו בְּתוֹרַת הָכִי אֲתֵית לַהּ.
Rav Sheshet le dijo a Rav Naḥman: Yo también apliqué el principio de la discreción de los jueces y dictaminé como lo hice. Rav Naḥman le dijo: Una respuesta a tu argumento es que yo soy juez, y el Maestro no es juez, ya que Rav Sheshet no servía en la capacidad oficial de juez. Además, al principio, no llegaste a tu conclusión por esta razón, sino debido a tu propia teoría con respecto a la datación de los documentos, que resultó ser incorrecta.
הָנְהוּ תְּרֵי שְׁטָרֵי דַּאֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרַב יוֹסֵף. חַד הֲוָה כָּתוּב בְּחַמְשָׁא בְּנִיסָן, וְחַד הֲוָה כָּתוּב בֵּיהּ בְּנִיסָן סְתָמָא. אוֹקְמֵיהּ רַב יוֹסֵף לְהָהוּא דְּחַמְשָׁא בְּנִיסָן בִּנְכָסִים.
La Guemará relata otro incidente en el que un individuo escribió dos escrituras sobre la misma propiedad: Había estas dos escrituras que fueron presentadas ante Rav Yosef. En una escritura, estaba escrito que el dueño del campo la vendió a un individuo determinado el cinco de Nisán, y en la otra estaba escrito que vendió la misma propiedad a otra persona en Nisán, sin especificar en qué día de Nisán tuvo lugar la venta. Rav Yosef determinó que aquel cuya escritura decía el cinco de Nisán tenía el derecho sobre la propiedad.
אֲמַר לֵיהּ אִידַּךְ: וַאֲנָא אַפְסֵיד? אֲמַר לֵיהּ: אַתְּ יָדְךָ עַל הַתַּחְתּוֹנָה, אֵימָא בַּר עֶשְׂרִים וְתִשְׁעָה בְּנִיסָן אַתְּ.
El otro reclamante le dijo a Rav Yosef: ¿Debo perder? Después de todo, es posible que mi escritura haya sido redactada antes que la otra escritura. Rav Yosef le dijo: Estás en desventaja, porque no hay una fecha específica en tu escritura, lo que permite decir que tu escritura es del vigésimo noveno de Nisán. Como no tienes manera de demostrar lo contrario, la propiedad se adjudica a quien tiene una fecha más específica registrada en su escritura.
אֲמַר לֵיהּ: וְנִכְתּוֹב לִי מָר
El hombre le dijo: Deje que el Maestro me escriba