וְהָכָא בְּדִינָר מְקַרְקְעֵי קָמִיפַּלְגִי. מָר סָבַר: מְקַרְקְעֵי — אִין, מִטַּלְטְלֵי — לָא. וּמָר סָבַר: אֲפִילּוּ מִטַּלְטְלִי.
y aquí discrepan acerca del valor de un dinar en bienes inmuebles: Un Sabio, el primer tanna, sostiene que si el excedente estaba en forma de bienes inmuebles, es decir, que había suficientes bienes inmuebles para cubrir las sumas especificadas en los contratos matrimoniales y todavía quedaba un terreno por valor de un dinar, entonces sí, cada uno puede reclamar el contrato matrimonial de su madre; pero si el excedente de un dinar estaba solo en bienes muebles, entonces no, no pueden; y un Sabio, Rabí Shimon, sostiene que los herederos pueden reclamar los contratos matrimoniales incluso si el excedente está en bienes muebles.
וּמִי מָצֵית אָמְרַתְּ הָכִי? וְהָתְנַן, רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אֲפִילּוּ יֵשׁ שָׁם נְכָסִים שֶׁאֵין לָהֶם אַחְרָיוּת — אֵינָן כְּלוּם, עַד שֶׁיְּהֵא שָׁם נְכָסִים שֶׁיֵּשׁ לָהֶן אַחְרָיוּת יָתֵר עַל שְׁתֵּי כְּתוּבּוֹת דִּינָר!
La Guemará pregunta: Pero ¿cómo puedes decir eso? ¿Acaso no aprendimos en la mishná (91a) que Rabí Shimón dice: Incluso si hay propiedad que no sirve como garantía para un préstamo, es decir, bienes muebles, se considera como nada, a menos que haya propiedad que sirva como garantía para un préstamo con pagaré, es decir, tierra, que exceda el valor de los dos contratos matrimoniales por al menos un dinar adicional.
אֶלָּא, הָכָא בְּדִינָר מְשַׁעְבְּדִי קָמִיפַּלְגִי. מָר סָבַר: מִבְּנֵי חוֹרִין — אִין, מִמְּשַׁעְבְּדִי — לָא, וּמָר סָבַר: אֲפִילּוּ מִמְּשַׁעְבְּדִי.
Más bien, aquí discrepan acerca de un dinar de propiedad gravada: Un Sabio, el primer tanna, sostiene que si el excedente estaba en forma de propiedad no vendida, entonces sí, cada uno puede reclamar la suma especificada en el contrato matrimonial de su madre, pero si el excedente estaba solo en propiedad gravada, entonces no, no puede. Y un Sabio, Rabí Shimon, sostiene que se considera un excedente incluso si estaba en forma de propiedad gravada.
אִי הָכִי, רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: ״אִם יֵשׁ שָׁם מוֹתַר דִּינָר״ — ״כֵּיוָן שֶׁיֵּשׁ שָׁם מוֹתַר דִּינָר״ מִיבְּעֵי לֵיהּ!
La Guemará pregunta: Si es así, la baraita no debería haber expresado la opinión de Rabí Shimón usando la forma condicional: Rabí Shimón dice: Si hay un excedente de un dinar. En este caso, tal excedente ciertamente existe y, por lo tanto, debería haber dicho: Puesto que hay un excedente de un dinar.
אֶלָּא: בְּפָחוֹת מִדִּינָר קָמִיפַּלְגִי, מָר סָבַר: דִּינָר — אִין, פָּחוֹת מִדִּינָר — לָא, וּמָר סָבַר: אֲפִילּוּ פָּחוֹת מִדִּינָר.
Más bien, la disputa puede explicarse de otra manera: Discrepan sobre un caso en el que hay menos de un dinar de excedente: Un Sabio, el primer tanna, sostiene que si el excedente valía un dinar, entonces sí, cada uno puede reclamar el contrato matrimonial de su madre, pero si era menos de un dinar entonces no, no puede. Y un Sabio, Rabí Shimon, sostiene que se considera un excedente incluso si era menos de un dinar.
וְהָא רַבִּי שִׁמְעוֹן ״דִּינָר״ קָאָמַר! וְכִי תֵּימָא: אֵיפוֹךְ, תַּנָּא קַמָּא דְּמַתְנִיתִין נָמֵי דִּינָר קָאָמַר!
La Guemará pregunta: Pero Rabí Shimon dijo: Si hay un excedente de un dinar, y no menos. Y si dijeras: Invierte la interpretación de la opinión del primer tanna en la baraita citada arriba, eso sería inaceptable, porque el primer tanna de la mishná (91a), que presumiblemente es idéntico al primer tanna de la baraita, también dijo que el excedente debe ser de al menos un dinar.
אֶלָּא כִּי הָנָךְ תְּרֵי לִישָּׁנֵאי קַמָּאֵי וְאֵיפוֹךְ.
La Guemará concluye: Más bien, la disputa en la baraita debe explicarse de acuerdo con esas dos primeras formulaciones citadas arriba, que discrepan acerca de un excedente en bienes muebles o acerca de un excedente en bienes gravados. Y revierte la interpretación de la opinión del primer tanna, de modo que sostiene que los hijos de la primera esposa pueden cobrar su acuerdo matrimonial si hay un excedente en la herencia de su padre de un dinar en bienes muebles o bienes gravados, mientras que Rabí Shimon sostiene que debe haber un excedente de un dinar en tierra que no esté gravada.
אָמַר מָר זוּטְרָא מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב פָּפָּא, הִלְכְתָא: אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ — יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין, וּכְתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ.
Mar Zutra dijo en nombre de Rav Pappa: La halakha en el caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte es que los hijos de la primera esposa tienen derecho a cobrar la cláusula matrimonial relativa a los hijos varones, y además, que un contrato matrimonial constituye un excedente para el otro.
בִּשְׁלָמָא אִי אַשְׁמְעִינַן אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּיכְרִין, וְלָא אַשְׁמְעִינַן כְּתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ, הֲוָה אָמֵינָא: אִי אִיכָּא מוֹתַר דִּינָר — אִין, אִי לָא — לָא.
La Guemará se pregunta: Concedido que, si Mar Zutra nos hubiera enseñado solo que en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa tienen derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones, y él no nos hubiera enseñado que un contrato matrimonial se vuelve excedente para el otro, yo diría que, si hay un excedente de un dinar después del pago de ambos acuerdos matrimoniales, entonces sí, los hijos de la primera esposa pueden reclamar el acuerdo matrimonial de su madre, pero si no, entonces no, no pueden.
אֶלָּא לַישְׁמְעִינַן כְּתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ, וַאֲנָא יָדַעְנָא מִשּׁוּם דְּאַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין!
Sin embargo, que nos enseñe solo esto: que un contrato matrimonial se vuelve superfluo respecto del otro, y yo sabría que ello es debido a que, si una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa tienen derecho a reclamar el pago del contrato matrimonial relativo a los hijos varones.
אִי אַשְׁמְעִינַן הָכִי, הֲוָה אָמֵינָא: כְּגוֹן שֶׁנָּשָׂא שָׁלֹשׁ נָשִׁים, וָמֵתוּ שְׁתַּיִם בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ. וְהָךְ דְּמָיֵית לְאַחַר מִיתָה — יוֹלֶדֶת נְקֵבָה הִיא, וְלָאו בַּת יְרוּשָּׁה הִיא.
La Guemará responde: Si él nos hubiera enseñado solo eso, que un contrato matrimonial puede servir como excedente, yo diría que esto se aplica específicamente en un caso en el que un individuo se casó con tres mujeres, y dos de ellas murieron en vida de él y una después de su muerte, y que esa esposa que murió después de su muerte dio a luz una hija pero no hijos varones, y la hija no hereda ninguna parte de la herencia. Aunque la hija tiene derecho a ser mantenida con cargo al patrimonio de su padre, no tiene derecho a una parte de la herencia. En consecuencia, no hay preocupación por disputas, ya que todos los herederos están en la misma situación.
אֲבָל אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ, וְהָא דִּלְאַחַר מִיתָה יוֹלֶדֶת זָכָר הִיא — אֵימָא לֵיחוּשׁ לְאִינְּצוֹיֵי, קָא מַשְׁמַע לַן.
Sin embargo, en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, donde la que murió después de su muerte dio a luz a un hijo que está reclamando su parte de la herencia, se podría decir que existe una preocupación por disputas derivada de las quejas del hijo de la segunda esposa. Por lo tanto, Mar Zutra menciona explícitamente ambas halakhot para enseñarnos que esta preocupación no se toma en cuenta.
מַתְנִי׳ מִי שֶׁהָיָה נָשׂוּי שְׁתֵּי נָשִׁים, וָמֵתוּ, וְאַחַר כָּךְ מֵת הוּא, וִיתוֹמִים מְבַקְּשִׁין כְּתוּבַּת אִמָּן וְאֵין שָׁם אֶלָּא שְׁתֵּי כְתוּבּוֹת — חוֹלְקִין בְּשָׁוֶה.
MISHNÁ: En el caso de alguien que estaba casado con dos mujeres y las mujeres murieron, y posteriormente él murió, y los huérfanos de una de las esposas están ahora tratando de cobrar el pago especificado en el contrato matrimonial de su madre, es decir, el contrato matrimonial relativo a los hijos varones, pero solo hay lo suficiente en la herencia para pagar el valor de los dos contratos matrimoniales, el contrato matrimonial relativo a los hijos varones no puede cobrarse, y los hijos distribuyen la herencia por igual entre ellos, de acuerdo con las leyes bíblicas de herencia.
הָיָה שָׁם מוֹתַר דִּינָר — אֵלּוּ נוֹטְלִים כְּתוּבַּת אִמָּן וְאֵלּוּ נוֹטְלִים כְּתוּבַּת אִמָּן.
Si quedaba allí un excedente de un dinar en la herencia, más allá del valor de los dos contratos matrimoniales, entonces estos hijos cobran el contrato matrimonial de su madre y aquellos hijos cobran el contrato matrimonial de su madre, y la propiedad restante valorada en un dinar se divide por igual entre todos los hijos.
אִם אָמְרוּ יְתוֹמִים: אֲנַחְנוּ מַעֲלִים עַל נִכְסֵי אָבִינוּ יָפֶה דִּינָר כְּדֵי שֶׁיִּטְּלוּ כְּתוּבַּת אִמָּן — אֵין שׁוֹמְעִין לָהֶן, אֶלָּא שָׁמִין אֶת הַנְּכָסִים בְּבֵית דִּין.
Si los huérfanos que tienen derecho a recibir el acuerdo matrimonial de mayor valor dicen: Inflamos el valor de la propiedad de nuestro padre en un dinar, es decir, aceptamos valorar la propiedad que recibiremos por el acuerdo matrimonial de nuestra madre en un valor superior al del mercado, para que quede un dinar en la herencia después de que se paguen los dos contratos matrimoniales, para que puedan cobrar el contrato matrimonial de su madre, el tribunal no los escucha. Más bien, el valor de la propiedad se tasa en el tribunal, y la distribución de la herencia se basa en esa tasación.
הָיוּ שָׁם נְכָסִים בְּרָאוּי — אֵינָן כִּבְמוּחְזָק.
Si había potencial de herencia allí, es decir, que no había un excedente de un dinar en las propiedades existentes del patrimonio, pero había una propiedad que se esperaba que fuera pagada al patrimonio y que aumentaría el valor total del patrimonio de modo que hubiera un excedente de un dinar después del pago de los contratos matrimoniales, estas propiedades no son consideradas como estando en posesión del patrimonio al determinar el valor total del patrimonio.
רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אֲפִילּוּ יֵשׁ שָׁם נְכָסִים שֶׁאֵין לָהֶם אַחְרָיוּת, אֵינָן כְּלוּם, עַד שֶׁיִּהְיוּ שָׁם נְכָסִים שֶׁיֵּשׁ לָהֶן אַחְרָיוּת יוֹתֵר עַל שְׁתֵּי הַכְּתוּבּוֹת דִּינָר.
Rabí Shimon dice: Incluso si hay bienes que no sirven como garantía de un préstamo, es decir, bienes muebles, en la herencia, eso no tiene ningún impacto en el valor de la herencia. Los contratos matrimoniales relativos a los hijos varones no se cobran a menos que haya bienes que sirvan como garantía, es decir, tierra, que exceda el valor de los dos contratos matrimoniales por al menos un dinar adicional.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: לָזוֹ אֶלֶף וְלָזוֹ חֲמֵשׁ מֵאוֹת, אִם יֵשׁ שָׁם מוֹתַר דִּינָר — אֵלּוּ נוֹטְלִין כְּתוּבַּת אִמָּן וְאֵלּוּ נוֹטְלִין כְּתוּבַּת אִמָּן. וְאִם לָאו — יַחְלְקוּ בְּשָׁוֶה.
GEMARA:Los Sabios enseñaron en una baraita: Si esta esposa tenía un contrato matrimonial valorado en mil dinares y aquella esposa tenía un contrato matrimonial valorado en quinientos dinares, si hay un excedente de un dinar, entonces estos hijos cobran el contrato matrimonial de su madre y aquellos hijos cobran el contrato matrimonial de su madre. Y si no, dividen la herencia por igual.
פְּשִׁיטָא: מְרוּבִּין וְנִתְמַעֲטוּ — כְּבָר זָכוּ בָּהֶן יוֹרְשִׁין. מוּעָטִין וְנִתְרַבּוּ מַאי?
La Guemará señala: Es obvio que si había propiedades abundantes, es decir, había un excedente de un dinar por encima del valor de las dos actas matrimoniales en el momento de la muerte del hombre, pero se depreciaron antes de que los hijos cobraran las actas matrimoniales, los herederos ya han adquirido derechos sobre las actas matrimoniales. Sin embargo, ¿cuál es la halajá si los bienes de la herencia eran escasos, es decir, no había excedente en el momento de la muerte del hombre, pero se revalorizaron antes de que los hijos dividieran la herencia, de modo que hubo un excedente? ¿Cobran los hijos las actas matrimoniales de sus madres?
תָּא שְׁמַע: דְּנִיכְסֵי דְּבֵי בַּר צַרְצוּר מוּעָטִין וְנִתְרַבּוּ הֲווֹ, וַאֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרַב עַמְרָם. אֲמַר לְהוּ: זִילוּ פַּיְּיסִינְהוּ. לָא אַשְׁגַּחוּ.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una solución basada en el siguiente caso: Las propiedades de la casa de bar Tzartzur eran escasas, es decir, no había excedente más allá de los contratos matrimoniales de sus esposas, y aumentaron de valor. Los hijos de las dos esposas vinieron ante Rav Amram para tratar el asunto. Él dijo a los hijos de la esposa que tenía el contrato matrimonial de mayor valor: Id a apaciguar a los hijos de la otra esposa y dadles alguna parte de vuestra porción. No hicieron caso de su consejo.
אֲמַר לְהוּ: אִי לָא מְפַיְּיסִיתוּ לְהוּ, מָחֵינָא לְכוּ בְּסִילְוָא דְּלָא מַבַּע דְּמָא. שַׁדְּרִינְהוּ לְקַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, אָמַר לָהֶן: כְּשֵׁם שֶׁמְּרוּבִּין וְנִתְמַעֲטוּ
Él les dijo: Si no los apaciguan, los heriré con una espina [silva] que no saca sangre, es decir, los excomulgaré. Los envió ante Rav Naḥman. Rav Naḥman les dijo: Así como la halakha es que, si las propiedades eran abundantes pero se depreciaron,