תְּנָא נָמֵי: הָרִאשׁוֹנָה קוֹדֶמֶת לַשְּׁנִיָּה.
enseñó la primera cláusula también con la misma redacción: La primera mujer precede a la segunda, sin explicar que la propiedad no sería expropiada de la segunda si ella la tomara como pago de su contrato matrimonial.
נָשָׂא אֶת הָרִאשׁוֹנָה. שְׁמַע מִינַּהּ תְּלָת: שְׁמַע מִינַּהּ אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין, וְלָא חָיְישִׁינַן לְאִינְּצוֹיֵי.
§ La mishná enseñó: Si él se casó con la primera mujer, etc. La Guemará señala: Saca tres conclusiones de esta declaración: Saca de ella la conclusión de que si una de las esposas del hombre murió en vida de él y la otra una murió después de su muerte, entonces los hijos de la primera esposa tienen derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones y no nos preocupa que esto conduzca a peleas.
מִמַּאי — מִדְּקָתָנֵי: שְׁנִיָּה וְיוֹרְשֶׁיהָ קוֹדְמִים לְיוֹרְשֵׁי רִאשׁוֹנָה, מִיקְדָּם הוּא דְּקָדְמִי, הָא אִיכָּא — שָׁקְלִי.
La Guemará pregunta: ¿De dónde se sabe que esto es correcto? Del hecho de que enseña: La segunda esposa y sus herederos preceden a los herederos de la primera esposa, se puede inferir que ellos preceden a los herederos de la primera, pero si hay fondos suficientes en la herencia para todas las reclamaciones contra ella, entonces los hijos de la primera esposa reciben su parte de la dote.
וּשְׁמַע מִינַּהּ: כְּתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ.
El segundo punto que se puede concluir de ello es que un contrato matrimonial se vuelve excedente respecto del otro. Los Sabios dictaminaron que cada hijo puede reclamar la dote matrimonial de su madre solo cuando el valor de la herencia excede la suma total de los contratos matrimoniales por al menos un dinar, para que puedan cumplirse las leyes bíblicas de herencia de la Torah. Dado que la dote matrimonial cobrada por los herederos de la segunda esposa se considera una deuda adeudada por la herencia, se considera que esta suma ha sido pagada por igual por todos los herederos. De este modo, se han cumplido las leyes bíblicas de herencia, y los hijos de la primera esposa pueden reclamar la cláusula del contrato matrimonial relativa a los hijos varones incluso si no quedará nada en la herencia después de haber cobrado su pago.
מִמַּאי? מִדְּלָא קָתָנֵי ״אִם יֵשׁ שָׁם מוֹתַר דִּינָר״.
La Guemará pregunta: ¿De dónde se sabe que esto es correcto? La Guemará responde: Del hecho de que no enseña en la mishná: Si hay un excedente de un dinar además del valor de todos los contratos matrimoniales.
וּשְׁמַע מִינַּהּ: כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין לָא טָרְפָה מִמְּשַׁעְבְּדִי, דְּאִי סָלְקָא דַּעְתִּין טָרְפָה מִמְּשַׁעְבְּדִי — לֵיתוֹ בְּנֵי רִאשׁוֹנָה וְלִטְרְפִינְהוּ לִבְנֵי שְׁנִיָּה.
Y concluye de ello un tercer punto: que cuando uno cobra el pago de la ketubá relativa a los hijos varones, no puede apoderarse de bienes gravados que su padre vendió a otros, como sí puede hacerse al cobrar una deuda. Pues, si se te ocurriera que puede recuperarse de bienes gravados, entonces que vengan los hijos de la primera esposa y recuperen la tierra ya reclamada por los hijos de la segunda esposa como pago de la ketubá de su madre, ya que la tierra que tomaron los hijos de la segunda esposa estaba previamente gravada, debido a la ketubá de la primera esposa. Más bien, los hijos de la primera esposa son considerados no como acreedores sino como herederos, que no pueden recuperar bienes vendidos por su padre.
מַתְקֵיף לַהּ רַב אָשֵׁי: מִמַּאי? דִּלְמָא לְעוֹלָם אֵימָא לָךְ אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ אֵין לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין, וּמַאי ״קוֹדְמִין״ — לְנַחֲלָה קָתָנֵי.
Rav Ashi objeta a dos de las tres conclusiones expuestas arriba: ¿De dónde se sabe que todo esto es correcto? Quizás yo podría decirte en realidad que si una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, entonces nadie tiene derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones. ¿Y qué significa la mishná cuando dice preceden? No quiere decir que, si quedan bienes suficientes, los hijos de la primera esposa reciben la suma del acuerdo matrimonial de su madre. Más bien, enseña que después de que los hijos de la segunda esposa reciben la suma del acuerdo matrimonial de su madre, los hijos de ambos matrimonios heredan partes iguales del resto de la herencia.
וְכִי תֵּימָא: ״יוֹרְשֵׁי הָרִאשׁוֹנָה״ לְמָה לִי? אַיְּידֵי דִּתְנָא ״שְׁנִיָּה וְיוֹרְשֶׁיהָ״, תְּנָא נָמֵי ״לְיוֹרְשֵׁי הָרִאשׁוֹנָה״.
Y si dijeras que, si la mishná se refiere a la herencia del resto de los bienes, ¿por qué necesito yo que la mishná mencione a los herederos de la primera esposa? Puesto que enseña una halajá relativa a la herencia de ellos de su padre y no a la herencia de ellos de su madre, ¿por qué referirse a ellos como los herederos de la primera esposa? Se podría responder que, ya que enseñó: La segunda esposa y sus herederos, la mishná también enseñó la frase paralela: los herederos de la primera esposa, pero no debe extraerse de ello ninguna conclusión halájica.
וּדְקָאָמְרַתְּ: כְּתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ — דִּלְמָא לְעוֹלָם אֵימָא לָךְ: אֵין כְּתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ, וְהָכָא הוּא דְּאִיכָּא מוֹתַר דִּינָר.
Y con respecto a lo que dijiste de que un contrato matrimonial se vuelve excedente para el otro, esto también puede rechazarse: Quizás yo podría realmente decirte que un contrato matrimonial no se vuelve excedente para el otro, y que el caso que se analiza aquí es uno en el que hay un excedente de un dinar adicional, y la razón por la que no se mencionó explícitamente es porque no es el tema de nuestra mishná.
״וְאַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ״ — תַּנָּאֵי הִיא, דְּתַנְיָא: מֵתוּ אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ, בֶּן נַנָּס אוֹמֵר: יְכוֹלִין בְּנֵי הָרִאשׁוֹנָה לוֹמַר לִבְנֵי הַשְּׁנִיָּה: בְּנֵי בַּעֲלַת חוֹב אַתֶּם, טְלוּ כְּתוּבַּת אִמְּכֶם וּצְאוּ.
§ La Guemará señala que en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, hay una disputa entre tanaím acerca de si los hijos de la esposa que murió en vida de su marido tienen derecho a cobrar el acuerdo matrimonial de su madre. Como se enseña en una baraita: Si ellas murieron, una en vida de él y una después de su muerte, ben Nanas dice: Los hijos de la primera esposa pueden decir a los hijos de la segunda esposa: Ustedes son hijos de una acreedora, así que cobren el contrato matrimonial de su madre y váyanse, y nosotros heredaremos el resto del patrimonio en virtud de la cláusula del contrato matrimonial relativa a los hijos varones.
רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: כְּבָר קָפְצָה נַחֲלָה מִלִּפְנֵי בְּנֵי הָרִאשׁוֹנָה וְנָפְלָה לִפְנֵי בְּנֵי הַשְּׁנִיָּה.
Rabí Akiva dice: Cuando el marido murió, la herencia ya se había escapado de los hijos de la primera esposa y pasó a posesión de los hijos de la segunda esposa como herencia; es decir, los Sabios no instituyeron el contrato matrimonial con respecto a los hijos varones en un caso en que una de las esposas estaba viva cuando el marido murió. En consecuencia, después de que los hijos de la segunda esposa cobran la liquidación matrimonial de su madre, el resto de la herencia se divide por igual entre todos los hijos del hombre.
מַאי לָאו בְּהָא קָא מִיפַּלְגִי, דְּמָר סָבַר: אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ — יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין, וּמָר סָבַר: אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ — אֵין לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין.
La Guemará comenta: ¿Qué, acaso no es que discrepan sobre esto: Un Sabio, ben Nanas, sostiene que en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa tienen derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones. Y el otro Sabio, Rabí Akiva, sostiene que en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa no tienen derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones.
אָמַר רַבָּה, אַשְׁכַּחְתִּינְהוּ לְרַבָּנַן דְּבֵי רַב דְּיָתְבִי וְקָאָמְרִי: דְּכוּלֵּי עָלְמָא אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ — יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין, וְהָכָא בִּכְתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ וְהוּא הַדִּין לְבַעַל חוֹב קָמִיפַּלְגִי.
Rabba dijo: Encontré a los Sabios de la escuela de Rav sentados y diciendo: Todos están de acuerdo en que, en un caso en el que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa tienen derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones. Aquí, sin embargo, discrepan con respecto a la cuestión de si un contrato matrimonial se vuelve excedente para el otro en un caso en el que no hay excedente de un dinar adicional con el que cumplir las leyes bíblicas de herencia. Y lo mismo es cierto con respecto al pago hecho a un acreedor, es decir, discrepan sobre si pagar a un acreedor de su padre es un cumplimiento suficiente de las leyes bíblicas de herencia para permitir el cobro de la ketubá relativa a los hijos varones.
מָר סָבַר: כְּתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ, וְהוּא הַדִּין לְבַעַל חוֹב, וּמַר סָבַר: אֵין כְּתוּבָּה נַעֲשֵׂית מוֹתָר לַחֲבֶרְתָּהּ, וְהוּא הַדִּין לְבַעַל חוֹב,
Un Sabio, ben Nanas, sostiene que un contrato matrimonial se vuelve excedente respecto del otro, y lo mismo es cierto con respecto al pago hecho a un acreedor, y un Sabio, Rabí Akiva, sostiene que un contrato matrimonial no se vuelve excedente respecto del otro, y lo mismo es cierto con respecto a la deuda debida a un acreedor.
וְאָמֵינָא לְהוּ אֲנָא: בְּבַעַל חוֹב כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דְּהָוֵי מוֹתָר, כִּי פְּלִיגִי בִּכְתוּבָּה.
Rabba continúa: Y les dije: Con respecto al pago hecho a un acreedor, todos están de acuerdo en que es considerado excedente y cumple con las leyes bíblicas de herencia de la Torah, incluso dado el gravamen adjunto a él. Cuando discrepan, es con respecto a si un contrato matrimonial puede considerarse excedente.
מַתְקֵיף לַהּ רַב יוֹסֵף: אִי הָכִי, ״רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: כְּבָר קָפְצָה נַחֲלָה״ — ״אִם יֵשׁ מוֹתַר דִּינָר״ מִיבְּעֵי לֵיהּ!
Rav Yosef objeta a esto. Si es así, entonces, ¿por qué se dijo en la baraita que Rabí Akiva dice: La herencia ya se les escapó? Más bien, debería haber dicho: Si hay un excedente de un dinar, ya que ese es el verdadero punto central de la discrepancia.
אֶלָּא אָמַר רַב יוֹסֵף: בְּאַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ קָא מִיפַּלְגִי.
Más bien, Rav Yosef dijo: Ellos discrepan con respecto a la cuestión básica de si los Sabios instituyeron el contrato matrimonial con respecto a los hijos varones en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, como se explicó al principio.
וְהָנֵי תַּנָּאֵי כִּי הָנֵי תַּנָּאֵי, דְּתַנְיָא: נָשָׂא אֶת הָרִאשׁוֹנָה וָמֵתָה, נָשָׂא אֶת הַשְּׁנִיָּה וּמֵת הוּא — בָּאִין בָּנֶיהָ שֶׁל זוֹ לְאַחַר מִיתָה וְנוֹטְלִין כְּתוּבַּת אִמָּן. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אִם יֵשׁ מוֹתַר דִּינָר — אֵלּוּ נוֹטְלִין כְּתוּבַּת אִמָּן, וְאֵלּוּ נוֹטְלִין כְּתוּבַּת אִמָּן. וְאִם לָאו — חוֹלְקִין בְּשָׁוֶה.
Y estos tanna’im, ben Nanas y Rabí Akiva, son como aquellos otros tanna’im, que debatieron este mismo punto, como se enseña en una baraita: Si él se casó primero con una mujer y ella posteriormente murió, y luego se casó con una segunda mujer y él posteriormente murió, los hijos de esta mujer, es decir, la segunda esposa, vienen después de su muerte y cobran el pago del contrato matrimonial de su madre si ella no lo cobró mientras vivía, mientras que el resto de la herencia se distribuye por igual entre todos los hijos. Rabí Shimon dice: Si hay un excedente de un dinar, estos hijos de la primera esposa cobran el contrato matrimonial de su madre, es decir, la cláusula del contrato matrimonial relativa a la descendencia masculina, y estos hijos de la segunda esposa cobran el contrato matrimonial de su madre, y si no, dividen toda la herencia por igual entre ellos.
מַאי לָאו בְּהָא קָא מִיפַּלְגִי, דְּמָר סָבַר: אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ — יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין, וּמָר סָבַר: אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ — אֵין לָהֶם כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין.
¿No es que discrepan con respecto a lo siguiente: Un Sabio, Rabí Shimon, sostiene que en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa tienen derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones; y un Sabio, el primer tanna, sostiene que en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa no tienen derecho a cobrar la ketubá relativa a los hijos varones, y solo los hijos de la segunda esposa cobran la ketubá de su madre.
לָא, דְּכוּלֵּי עָלְמָא אַחַת בְּחַיָּיו וְאַחַת בְּמוֹתוֹ — יֵשׁ לָהֶן כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין,
La Guemará rechaza esto: No, es posible decir que todos están de acuerdo en que en un caso en que una esposa murió en vida de él y una murió después de su muerte, los hijos de la primera esposa tienen derecho a cobrar la cláusula matrimonial relativa a los hijos varones,