תֵּיזִיל וְתַיחֲלַהּ לִכְתוּבְּתַהּ דְּאִמַּהּ לְגַבֵּי אֲבוּהּ, וְתֵירְתַהּ מִינֵּיהּ. שְׁמַעָה אֲזַלָה אַחֵילְתַּהּ.
que ella vaya y perdone el contrato matrimonial de su madre en favor de su padre, y luego heredará la suma del contrato matrimonial de él? El contrato matrimonial es un documento de la deuda que su padre le debe a su madre. La hija, que heredó el documento de su madre, puede renunciar a la obligación de su padre, anulando así el derecho de los compradores. El padre entonces conserva la cantidad adeudada a los compradores del contrato matrimonial, y su hija heredará esa cantidad cuando él muera. La hija oyó esto, y fue y perdonó la obligación de su padre en el contrato matrimonial, como recomendó Rav Naḥman.
אֲמַר רַב נַחְמָן: עָשִׂינוּ עַצְמֵינוּ כְּעוֹרְכֵי הַדַּיָּינִין. מֵעִיקָּרָא מַאי סְבַר, וּלְבַסּוֹף מַאי סְבַר? מֵעִיקָּרָא סְבַר: ״וּמִבְּשָׂרְךָ לֹא תִתְעַלָּם״, וּלְבַסּוֹף סָבַר: אָדָם חָשׁוּב שָׁאנֵי.
Rav Naḥman más tarde dijo con pesar: Nos hemos hecho como asesores de jueces. Hemos actuado como abogados que dan consejos prácticos a los litigantes en lugar de actuar como jueces independientes. La Guemará pregunta: Al principio, qué sostenía cuando pretendía que la hija oyera su consejo, y finalmente, qué sostenía que lo hizo arrepentirse de su acción? La Guemará explica: Al principio, sostenía que el versículo enseña: "Y no te escondas de tu propia carne" (Isaías 58:7), y por lo tanto es correcto dar ayuda y consejo a los parientes. Y finalmente sostenía que en el caso de una persona importante que debe ser muy cuidadosa para evitar cualquier impresión de haber favorecido a su familia en el juicio, la situación es diferente.
גּוּפָא, אָמַר שְׁמוּאֵל: הַמּוֹכֵר שְׁטַר חוֹב לַחֲבֵירוֹ, וְחָזַר וּמְחָלוֹ — מָחוּל, וַאֲפִילּוּ יוֹרֵשׁ מוֹחֵל. אָמַר רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: וְאִי פִּקֵּחַ הוּא, מְקַרְקֵשׁ לֵיהּ זוּזֵי, וְכָתֵב לֵיהּ שְׁטָרָא בִּשְׁמֵיהּ.
Dado que la Guemará había mencionado previamente una halakha expuesta por Shmuel, dirige su atención a la cuestión misma. Shmuel dijo: Con respecto a quien vende un pagaré a otro, y el vendedor se retractó y perdonó al deudor su deuda, queda perdonada, ya que el deudor esencialmente tenía una obligación intransferible únicamente hacia el acreedor, e incluso el heredero del acreedor puede perdonar la deuda. Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, dijo: Y si el comprador del documento es perspicaz, y desconfía de una estratagema así, debe hacer tintinear [mekarkesh] dinares en los oídos del deudor; es decir, debe pagar al deudor o prometerle dinero, y el deudor le escribirá un nuevo pagaré a nombre del comprador, evitando así que este salga perdiendo.
אָמַר אַמֵּימָר: מַאן דְּדָאֵין דִּינָא דִגְרָמֵי — מַגְבֵּי בֵּיהּ דְּמֵי שְׁטָרָא מְעַלְּיָא. מַאן דְּלָא דָּאֵין דִּינָא דְגַרְמֵי, מַגְבֵּי בֵּיהּ דְּמֵי נְיָירָא בְּעָלְמָא.
Ameimar dijo: Quien juzga casos de responsabilidad por daño indirecto y sostiene que alguien cuyas acciones causan daño está obligado a pagar, incluso si no ha perjudicado directamente a otro, cobra en este caso el valor del documento válido. Dado que, al perdonar el préstamo, el acreedor anuló el documento y causó al comprador una pérdida financiera, debe compensar al comprador por la cantidad registrada en el documento. Quien no juzga casos de responsabilidad por daño indirecto cobra en este caso solo el valor del papel en el que fue escrito el documento.
הֲוָה עוֹבָדָא וְכַפְיֵיהּ רַפְרָם לְרַב אָשֵׁי, וְאַגְבִּי בֵּיהּ כִּי כְשׁוּרָא לְצַלְמֵי.
La Guemará relata que hubo un incidente como este, y Rafram presionó a Rav Ashi mediante persuasión verbal para que emitiera un fallo inequívoco sobre este asunto, y Rav Ashi cobró en este caso como si hubiera dañado una viga usada para elaborar una escultura, es decir, el valor total de la deuda consignada en el pagaré.
אָמַר אַמֵּימָר מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב חָמָא: הַאי מַאן דְּאִיכָּא עֲלֵיהּ כְּתוּבַּת אִשָּׁה וּבַעַל חוֹב, וְאִית לֵיהּ אַרְעָא וְאִית לֵיהּ זוּזֵי — לְבַעַל חוֹב מְסַלְּקִינַן לֵיהּ בְּזוּזֵי, לְאִשָּׁה מְסַלְּקִינַן לַהּ בְּאַרְעָא, הַאי כִּי דִינֵיהּ וְהַאי כִּי דִינֵיהּ.
Ameimar dijo en nombre de Rav Ḥama: Con respecto a alguien que tiene sobre sí la obligación del contrato matrimonial de su esposa y además debe dinero a un acreedor, y él posee tierras y posee dinero, la obligación con el acreedor se salda con el pago de dinero, mientras que la deuda con la mujer de su contrato matrimonial se salda con el pago de tierra, este conforme a su ley, y aquella conforme a la ley de ella. Puesto que el acreedor le dio dinero, es apropiado que reciba efectivo a cambio. La mujer, en cambio, no le dio nada, sino que confió en el gravamen sobre su tierra, y por lo tanto se le da tierra.
וְאִי לָא אִיכָּא אֶלָּא חַד אַרְעָא וְלָא חַזְיָא אֶלָּא לְחַד — לְבַעַל חוֹב יָהֲבִינַן לֵיהּ, לְאִשָּׁה לָא יָהֲבִינַן לַהּ. מַאי טַעְמָא — יוֹתֵר מִמַּה שֶּׁהָאִישׁ רוֹצֶה לִישָּׂא, אִשָּׁה רוֹצָה לְהִנָּשֵׂא.
Y si hay solo una parcela de tierra, y es suficiente para el pago de solo una deuda, se la damos al acreedor, y no se la damos a la mujer. ¿Cuál es la razón de esto? Aún más de lo que un hombre quiere casarse, una mujer quiere estar casada. Las mujeres no se casan porque deseen recibir su contrato matrimonial. Es mejor dar preferencia al acreedor para que no salga perdiendo, a fin de no desalentar a la gente de prestar dinero.
אֲמַר לֵיהּ רַב פָּפָּא לְרַב חָמָא: וַדַּאי דְּאָמְרִיתוּ מִשְּׁמֵיהּ דְּרָבָא, הַאי מַאן דְּמַסְּקִי בֵּיהּ זוּזֵי, וְאִית לֵיהּ אַרְעָא, וַאֲתָא בַּעַל חוֹב וְקָא תָבַע מִינֵּיהּ, וְאָמַר לֵיהּ: ״זִיל שְׁקוֹל מֵאַרְעָא״, אָמְרִינַן לֵיהּ: ״זִיל זַבֵּין אַתְּ, וְאַיְיתִי הַב לֵיהּ״? אֲמַר לֵיהּ: לָא.
Rav Pappa le dijo a Rav Ḥama: ¿Es correcto lo que dices en nombre de Rava: Con respecto a alguien que debe dinero y tiene tierra, y el acreedor viene y le exige su dinero, y el deudor le dice: Ve y toma de la tierra la cantidad que se te debe, le decimos: Ve y vende la tierra tú mismo y dale dinero? Rav Ḥama le dijo: Yo no dije esto en nombre de Rava.
אֵימָא לִי גּוּפָא דְעוֹבָדָא הֵיכִי הֲוָה. אֲמַר לֵיהּ: תּוֹלֶה מְעוֹתָיו בְּגוֹי הֲוָה, הוּא עָשָׂה שֶׁלֹּא כַּהוֹגֶן — לְפִיכָךְ עָשׂוּ בּוֹ שֶׁלֹּא כַּהוֹגֶן.
Rav Pappa respondió: Cuéntame el incidente mismo, qué ocurrió y qué fue exactamente lo que pasó para que esta opinión se atribuyera a Rava. Rav Ḥama le dijo: El deudor era alguien que vinculó su dinero a un gentil. Poseía dinero, pero afirmaba que ese dinero pertenecía a un gentil y, por lo tanto, no se le podía reclamar. Este hombre actuó de manera impropia, y en consecuencia, los Sabios actuaron de manera impropia con él al obligarlo a vender la tierra.
אֲמַר לֵיהּ רַב כָּהֲנָא לְרַב פָּפָּא: לְדִידָךְ דְּאָמְרַתְּ פְּרִיעַת בַּעַל חוֹב מִצְוָה, אָמַר: ״לָא נִיחָא לִי דְּאֶיעְבֵּיד מִצְוָה״, מַאי? אֲמַר לֵיהּ, תְּנֵינָא: בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים — בְּמִצְוַת לֹא תַעֲשֶׂה, אֲבָל בְּמִצְוַת עֲשֵׂה, כְּגוֹן שֶׁאוֹמְרִין לוֹ עֲשֵׂה סוּכָּה וְאֵינוֹ עוֹשֶׂה, לוּלָב וְאֵינוֹ עוֹשֶׂה —
Rav Kahana le dijo a Rav Pappa: Según tu opinión, que dices que el pago a un acreedor es una mitzvá, si el deudor dijo: No me resulta aceptable cumplir una mitzvá, ¿cuál sería la halajá? Si no hay obligación de devolver un préstamo aparte de cumplir una mitzvá, entonces ¿qué sucede si alguien no está interesado en cumplir la mitzvá? Él le dijo: Nosotros ya aprendimos esta halajá en una baraita: ¿En qué caso se dice esta afirmación, que uno está obligado a recibir cuarenta azotes por cometer una transgresión? Se dice con respecto a las mitzvot negativas. Sin embargo, con respecto a las mitzvot positivas, por ejemplo, si el tribunal le dice a alguien: Cumple la mitzvá de la sucá, y él no lo hace, o: Cumple la mitzvá de la rama de palma, y él no lo hace,