יוֹרְשֶׁיהָ יוֹרְשֵׁי כְּתוּבָּתָהּ חַיָּיבִין בִּקְבוּרָתָהּ. אָמַר אַבָּיֵי, אַף אֲנַן נָמֵי תְּנֵינָא: אַלְמָנָה נִיזּוֹנֶת מִנִּכְסֵי יְתוֹמִין, וּמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ שֶׁלָּהֶן, וְאֵין חַיָּיבִין בִּקְבוּרָתָהּ. יוֹרְשֶׁיהָ יוֹרְשֵׁי כְתוּבָּתָהּ חַיָּיבִין בִּקְבוּרָתָהּ, וְאֵיזוֹהִי אַלְמָנָה שֶׁיֵּשׁ לָהּ שְׁנֵי יוֹרְשִׁין? הֱוֵי אוֹמֵר: זוֹ שׁוֹמֶרֶת יָבָם.
sus herederos, es decir, los herederos de su contrato matrimonial, están obligados a encargarse de su entierro. Esto indica que los herederos de su marido, que heredan su contrato matrimonial, deben ocuparse de su entierro. Abaye dijo: Nosotros también aprendemos en una mishná (95b): Una viuda es mantenida con los bienes de los huérfanos, y sus ganancias son de ellos, y ellos no están obligados a encargarse de su entierro. Más bien, sus herederos, los herederos de su contrato matrimonial, están obligados a encargarse de su entierro. ¿Y quién es la viuda que tiene dos grupos de herederos, lo que hace necesaria la resolución de que solo los herederos de su contrato matrimonial están obligados a encargarse de su entierro? Debes decir que esta es una viuda que espera a su yavam, ya que el yavam hereda su contrato matrimonial.
אָמַר רָבָא, וְלֵימָא: אָח אֲנִי יוֹרֵשׁ. אִשְׁתּוֹ אֵין אֲנִי קוֹבֵר. אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: מִשּׁוּם דְּבָאִין עָלָיו מִשְּׁנֵי צְדָדִין: אִם אָחִיו יוֹרֵשׁ — יִקְבּוֹר אֶת אִשְׁתּוֹ. אִם אֵינוֹ קוֹבֵר אֶת אִשְׁתּוֹ — יִתֵּן כְּתוּבָּתָהּ.
Rava dijo: Pero que el yavamdiga: Yo heredo a mi hermano, y por lo tanto tengo derecho a este contrato matrimonial como heredero de mi hermano, mientras que a su esposa yo no estoy obligado a enterrar, ya que no tengo conexión con ella. Abaye le dijo: Este argumento no es válido porque vienen sobre él por dos lados, por la fuerza de dos reclamaciones complementarias: Si él hereda a su hermano, debe heredar también sus deberes así como sus derechos, y debe enterrar a su esposa. Si no entierra a su esposa, como no desea ocupar el lugar de su hermano, debe darle su contrato matrimonial.
אֲמַר לֵיהּ, הָכִי קָא אָמֵינָא: אָח אֲנִי יוֹרֵשׁ, אֶת אִשְׁתּוֹ אֵין אֲנִי קוֹבֵר. וְאִי מִשּׁוּם כְּתוּבָּה — לֹא נִיתְּנָה כְּתוּבָּה לִגָּבוֹת מֵחַיִּים.
Rava le dijo: Yo digo lo siguiente: El yavam sostiene que yo heredo a mi hermano, y a su esposa yo no la enterraré, ya que esto no es mi responsabilidad. Y si el hermano debe ser responsable debido a su contrato matrimonial, un contrato matrimonial no puede cobrarse durante la vida del marido, sino solo después de su muerte. El yavam es el sustituto del primer marido, ya que está dispuesto a realizar el matrimonio de levirato con la mujer, y por lo tanto ella no tiene derecho a su contrato matrimonial, lo que significa que él tampoco está obligado a enterrarla. Esta suposición de que un contrato matrimonial no puede reclamarse durante la vida del marido se deriva de una lectura atenta de la redacción del contrato matrimonial, que dice: Cuando puedas casarte con otro, podrás reclamar este contrato matrimonial, lo que indica que si la mujer no puede casarse con otro hombre porque su marido aún vive, no tiene derecho a su contrato matrimonial.
מַאן שָׁמְעַתְּ לֵיהּ דְּאִית לֵיהּ מִדְרַשׁ כְּתוּבָּה — בֵּית שַׁמַּאי. וְשָׁמְעִינַן לְהוּ לְבֵית שַׁמַּאי דְּאָמְרִי: שְׁטָר הָעוֹמֵד לִגְבּוֹת כְּגָבוּי דָּמֵי!
La Guemará pregunta: ¿A quién has oído decir que sostiene la opinión de que se interpreta el contrato matrimonial y se infieren halakhot de su lenguaje exacto, como exposiciones de la Torah? Es la opinión de Beit Shammai, y sin embargo hemos oído que Beit Shammai dicen que un documento listo para ser cobrado se considera cobrado. También aquí, debe considerarse como si ella ya hubiera cobrado su contrato matrimonial, y él no puede alegar que actúa como heredero de su hermano.
דִּתְנַן: מֵתוּ בַּעֲלֵיהֶן עַד שֶׁלֹּא שָׁתוּ — בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: נוֹטְלוֹת כְּתוּבָה וְלֹא שׁוֹתוֹת, וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: אוֹ שׁוֹתוֹת אוֹ לֹא נוֹטְלוֹת כְּתוּבָה.
La prueba de esto es como aprendimos en una mishná (Sota 24a): Si los maridos de mujeres sospechosas de ser infieles murieron antes de que sus esposas bebieran de las aguas amargas de acuerdo con la halakha de una sota, y nunca se estableció si habían mantenido relaciones con otro hombre, Beit Shammai dicen: Ellas reciben el contrato matrimonial y no beben, y Beit Hillel dicen: O bien beben o bien no reciben el contrato matrimonial.
אוֹ שׁוֹתוֹת?! ״וְהֵבִיא הָאִישׁ אֶת אִשְׁתּוֹ אֶל הַכֹּהֵן״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֵיכָּא! אֶלָּא: מִתּוֹךְ שֶׁלֹּא שׁוֹתוֹת — לֹא נוֹטְלוֹת כְּתוּבָה.
La Guemará hace una digresión para expresar perplejidad por la redacción de esta mishná: ¿O ellas beben? ¿Cómo pueden beber las aguas amargas? El Misericordioso declara: “Entonces el hombre traerá a su esposa al sacerdote” (Números 5:15), y no hay manera de cumplir ese versículo después de que el marido ha muerto. Más bien, el dictamen de Beit Hillel debe entenderse así: Dado que no beben, ya que no tienen marido que pueda obligarlas a beber las aguas, no reciben el contrato matrimonial, por si en realidad fueron infieles.
בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: נוֹטְלוֹת כְּתוּבָה וְלֹא שׁוֹתוֹת. וְאַמַּאי? סְפֵיקָא הוּא: סָפֵק זַנַּאי סָפֵק לָא זַנַּאי — וְקָאָתֵי סָפֵק וּמוֹצִיא מִידֵי וַדַּאי.
Esa mishná afirmó que Beit Shammai dicen: Ellas toman el contrato matrimonial y no beben. Pero ¿por qué cobran el contrato matrimonial? Es un caso de incertidumbre: Quizás ella cometió adulterio; quizás no cometió adulterio. Si fue infiel, no tiene derecho al contrato matrimonial, y, sin embargo, aunque su situación no puede verificarse, Beit Shammai sostienen que su reclamación incierta viene y prevalece sobre la reclamación cierta de los herederos, pues ellos son ciertamente los herederos legítimos de su padre.
קָסָבְרִי בֵּית שַׁמַּאי: שְׁטָר הָעוֹמֵד לִגְבּוֹת — כְּגָבוּי דָּמֵי.
Por lo tanto, debe concluirse que Beit Shammai sostienen: Un documento que está listo para ser cobrado se considera como ya cobrado. En consecuencia, la suma del contrato matrimonial ya se considera en posesión de la mujer, lo que significa que, cuando los herederos no desean pagar la suma del contrato matrimonial, en realidad están tratando de reclamar dinero debido a una incertidumbre.
וְהָא בָּעֵינַן: ״כְּשֶׁתִּנָּשְׂאִי לְאַחֵר תִּטְּלִי מַה שֶּׁכָּתוּב לִיכִי״, וְלֵיכָּא?
La Guemará cuestiona la afirmación anterior de que el contrato matrimonial no puede cobrarse durante la vida del marido debido a la exposición del lenguaje del documento: Pero, incluso si el lenguaje de un contrato matrimonial no se expone, el significado simple de sus palabras indica que ella no puede reclamarlo durante la vida del yavam, ya que exigimos el cumplimiento de la cláusula: Cuando tú puedas casarte con otro, tú podrás tomar aquello que está escrito para ti, y este no es el caso aquí, pues la yevama no puede casarse con nadie más antes de participar en la jalitzá. ¿Cómo, entonces, pueden recaer sobre él las dos reclamaciones, como sugirió Abaye?
אָמַר רַב אָשֵׁי: יָבָם נָמֵי כְּאַחֵר דָּמֵי.
Rav Ashi dijo: El yavam también es considerado como otro hombre, y es como si ella estuviera a punto de casarse con otro. Por lo tanto, tiene derecho al contrato matrimonial.
שְׁלַח לֵיהּ רָבָא לְאַבָּיֵי בְּיַד רַב שְׁמַעְיָה בַּר זֵירָא: וּמִי נִתְּנָה כְּתוּבָּה לִגָּבוֹת מֵחַיִּים?
La discusión anterior tuvo lugar cuando Abaye y Rava estaban estudiando juntos esta halakha. Algún tiempo después, Rava envió a Abaye la siguiente dificultad relacionada por medio de Rav Shemaya bar Zeira: ¿Y puede cobrarse el contrato matrimonial de una yevama durante su vida?
וְהָתַנְיָא, רַבִּי אַבָּא אוֹמֵר, שָׁאַלְתִּי אֶת סוֹמְכוֹס: הָרוֹצֶה שֶׁיִּמְכּוֹר בְּנִכְסֵי אָחִיו, כֵּיצַד הוּא עוֹשֶׂה? אִם כֹּהֵן הוּא — יַעֲשֶׂה סְעוּדָה וִיפַיֵּיס. אִם יִשְׂרָאֵל הוּא — מְגָרֵשׁ בְּגֵט וְיַחְזִיר.
Pero ¿acaso no se enseña en una baraita: Rabí Abba dice: Le pregunté a Sumakhos: Con respecto a un yavam que quiere vender la propiedad de su hermano pero no puede hacerlo porque todas las posesiones de su hermano están hipotecadas a la yevama, ¿cómo puede proceder? Él respondió: Si es un sacerdote, a quien le está prohibido volver a casarse con su esposa divorciada, debe preparar un banquete para su esposa después de que se haya realizado el yibbum, y durante el banquete debe persuadirla para que le permita vender la propiedad del hermano fallecido. Si es un israelita común, que puede volver a casarse con su esposa divorciada, puede divorciarse de ella con una carta de divorcio, momento en el cual está obligado a pagarle solo la suma de su contrato matrimonial, y el resto de la propiedad entonces deja de estar hipotecado para ello. Mientras estén divorciados, puede vender la propiedad y posteriormente volver a casarse con ella.