תָּא שְׁמַע, דְּתַנְיָא, אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: אָמְרוּ לִפְנֵי רַבָּן גַּמְלִיאֵל: הוֹאִיל וְזוֹ אִשְׁתּוֹ וְזוֹ אִשְׁתּוֹ — זוֹ מִכְרָהּ בָּטֵל, אַף זוֹ מִכְרָהּ בָּטֵל! אָמַר לָהֶן: עַל הַחֲדָשִׁים אָנוּ בּוֹשִׁים, אֶלָּא שֶׁאַתֶּם מְגַלְגְּלִים עָלֵינוּ אֶת הַיְּשָׁנִים? שְׁמַע מִינַּהּ דִּיעֲבַד קָאָמַר: שְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará responde: Ven y escucha una respuesta a esta pregunta, como se enseña en una baraita: Rabí Yehuda dijo que dijeron ante Rabán Gamliel: Puesto que esta, cuando está plenamente casada, es legalmente su esposa, y aquella, cuando está solo desposada, es legalmente su esposa, por lo tanto, así como respecto de esta mujer casada su venta es nula, así también, respecto de esta mujer desposada su venta debe ser nula. Rabán Gamliel les dijo: En cuanto a los bienes nuevos, que ella heredó después del matrimonio, nos avergüenza este fallo, y ustedes buscan imponernos el mismo fallo incluso con respecto a los bienes antiguos que ella poseía de antemano? Aprende de esto que Rabí Yehuda planteó su pregunta con respecto a la halakha de un caso presentado después del hecho, ya que ellos sostienen que la venta debe ser nula. La Guemará concluye: En efecto, aprende de esto que así es.
תַּנְיָא, אָמַר רַבִּי חֲנִינָא בֶּן עֲקַבְיָא: לֹא כָּךְ הֱשִׁיבָן רַבָּן גַּמְלִיאֵל לַחֲכָמִים, אֶלָּא כָּךְ הֱשִׁיבָן: לֹא אִם אֲמַרְתֶּם בִּנְשׂוּאָה — שֶׁכֵּן בַּעְלָהּ זַכַּאי בִּמְצִיאָתָהּ וּבְמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ וּבַהֲפָרַת נְדָרֶיהָ, תֹּאמְרוּ בַּאֲרוּסָה שֶׁאֵין בַּעְלָהּ זַכַּאי לֹא בִּמְצִיאָתָהּ וְלֹא בְּמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ וְלֹא בַּהֲפָרַת נְדָרֶיהָ!
Se enseñó en una baraita: Rabí Ḥanina ben Akavya dijo que Rabán Gamliel no respondió a los Sabios de esa manera. Más bien, esto es lo que les respondió: No, si dijiste que la venta es nula con respecto a una mujer casada, respecto de quien el marido tiene muchos derechos, pues su marido tiene derecho a los objetos que ella encontró, a sus ganancias y al derecho de anular sus votos, dirás lo mismo con respecto a una mujer desposada, cuyo marido no tiene derecho a los objetos que ella encontró, ni a sus ganancias, ni al derecho de anulación de sus votos?
אָמְרוּ לוֹ: רַבִּי, מָכְרָה לָהּ עַד שֶׁלֹּא נִשֵּׂאת, נִשֵּׂאת וְאַחַר כָּךְ מָכְרָה, מַהוּ? אֲמַר לְהוּ: אַף זוֹ מוֹכֶרֶת וְנוֹתֶנֶת וְקַיָּים. אָמְרוּ לוֹ: הוֹאִיל וְזָכָה בָּאִשָּׁה, לֹא יִזְכֶּה בַּנְּכָסִים?! אָמַר לָהֶם: עַל הַחֲדָשִׁים אָנוּ בּוֹשִׁין, אֶלָּא שֶׁאַתֶּם מְגַלְגְּלִין עָלֵינוּ אֶת הַיְּשָׁנִים?!
Los Sabios le dijeron: Maestro mío, este razonamiento se acepta si ella lo vendió para sí misma antes de casarse, pero si ella se casó y después vendió la propiedad que había heredado antes, ¿cuál es la halakha? Rabán Gamliel les dijo: También esta puede vender la propiedad y darla, y su acción es válida. Le dijeron: Puesto que él adquirió a la mujer, ¿no adquirirá la propiedad? Él les dijo: En cuanto a la propiedad nueva que ella heredó después nos avergonzamos, y ahora ustedes nos imponen la antigua propiedad?
וְהָאֲנַן תְּנַן: עַד שֶׁלֹּא נִשֵּׂאת וְנִשֵּׂאת, רַבָּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אִם מָכְרָה וְנָתְנָה — קַיָּים.
La Guemará plantea una dificultad: ¿Pero no aprendimos en la mishná: Si ella heredó una propiedad antes de casarse y luego fue casada, Rabán Gamliel dice: Si ella la vendió o dio la propiedad, la transacción es válida. La redacción de la baraita, en cambio, indica que ella puede vender o dar la propiedad ab initio.
אָמַר רַב זְבִיד, תְּנִי: מוֹכֶרֶת וְנוֹתֶנֶת וְקַיָּים. רַב פָּפָּא אָמַר, לָא קַשְׁיָא: הָא רַבִּי יְהוּדָה אַלִּיבָּא דְּרַבָּן גַּמְלִיאֵל, הָא רַבִּי חֲנִינָא בֶּן עֲקַבְיָא אַלִּיבָּא דְּרַבָּן גַּמְלִיאֵל. וְרַבִּי חֲנִינָא בֶּן עֲקַבְיָא כְּבֵית שַׁמַּאי? הָכִי קָאָמַר: לֹא נֶחְלְקוּ בֵּית שַׁמַּאי וּבֵית הִלֵּל עַל דָּבָר זֶה.
Rav Zevid dijo: Enseña el texto de la mishná de la siguiente manera: Ella puede vender y dar la propiedad, y su transacción es válida. Rav Pappa declaró otra respuesta: Esto no es difícil, ya que esta mishná es consistente con la opinión de Rabí Yehuda según la opinión de Rabán Gamliel, pero esabaraita es consistente con la opinión de Rabí Ḥanina ben Akavya según la opinión de Rabán Gamliel. La Guemará plantea una pregunta: Si es así, entonces aparentemente Rabí Ḥanina ben Akavya está de acuerdo con Beit Shammai, ya que Beit Hillel sostienen que ella no puede vender la propiedad ab initio incluso mientras está desposada; sin embargo, es bien sabido que la halajá se dicta de acuerdo con la opinión de Beit Hillel. La Guemará responde: Esto es lo que Rabí Ḥanina está diciendo: Beit Shammai y Beit Hillel no discreparon con respecto a este asunto de la propiedad que una mujer heredó antes del matrimonio, pues están de acuerdo en que ella puede venderla ab initio.
רַב וּשְׁמוּאֵל דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: בֵּין שֶׁנָּפְלוּ לָהּ נְכָסִים עַד שֶׁלֹּא נִתְאָרְסָה, בֵּין שֶׁנָּפְלוּ לָהּ נְכָסִים מִשֶּׁנִּתְאָרְסָה, וְנִיסֵּת — הַבַּעַל מוֹצִיא מִיַּד הַלָּקוֹחוֹת.
La Guemará cita las opiniones de Rav y Shmuel, quienes ambos dicen: Ya sea que la propiedad le haya sido legada antes de que se comprometiera, o que la propiedad le haya sido legada después de que se comprometiera y ella luego se casara, y después de su matrimonio la vendiera o la regalara, el marido puede recuperar la propiedad de los compradores.
כְּמַאן? דְּלֹא כְּרַבִּי יְהוּדָה וְלֹא כְּרַבִּי חֲנִינָא בֶּן עֲקַבְיָא! אִינְהוּ דְּאָמְרִי כְּרַבּוֹתֵינוּ. דְּתַנְיָא, רַבּוֹתֵינוּ חָזְרוּ וְנִמְנוּ: בֵּין שֶׁנָּפְלוּ לָהּ עַד שֶׁלֹּא תִּתְאָרֵס, וּבֵין שֶׁנָּפְלוּ לָהּ מִשֶּׁנִּתְאָרְסָה וְנִיסֵּת — הַבַּעַל מוֹצִיא מִיַּד הַלָּקוֹחוֹת.
La Guemará pregunta: ¿Según la opinión de quién se dijo esto? Esto no concuerda con la opinión de Rabí Yehuda ni concuerda con la opinión de Rabí Ḥanina ben Akavya, quienes sostienen que la venta es válida. La Guemará responde: Ellos, es decir, Rav y Shmuel, dicen esto de acuerdo con la opinión de nuestros Rabinos. Como se enseña en una baraita: Nuestros Rabinos volvieron a deliberar y votaron después de discutir este asunto y decidieron que ya sea que la propiedad le hubiera sido legada antes de que se comprometiera, o ya sea que la propiedad le hubiera sido legada después de que se comprometiera y ella posteriormente se casara, el marido puede recuperarla de los compradores.
מִשֶּׁנִּיסֵּת אֵלּוּ וְאֵלּוּ מוֹדִים. לֵימָא תְּנֵינָא לְתַקָּנַת אוּשָׁא? דְּאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא, בְּאוּשָׁא הִתְקִינוּ: הָאִשָּׁה שֶׁמָּכְרָה בְּנִכְסֵי מְלוֹג בְּחַיֵּי בַּעְלָהּ וּמֵתָה — הַבַּעַל מוֹצִיא מִיַּד הַלָּקוֹחוֹת.
§ Se enseñó en la mishná que si ella heredó la propiedad después de casarse, tanto estos, Beit Shammai, como aquellos, Beit Hillel, están de acuerdo en que el marido puede recuperarla de los compradores. La Guemará comenta: Digamos que ya aprendimos en la mishná acerca de la ordenanza rabínica instituida en Usha. Como Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dijo: En Usha instituyeron una ordenanza de que, en el caso de una mujer que vendió su propiedad de usufructo, es decir, propiedad que solo ella posee y de la cual su marido se beneficia únicamente de los frutos, durante la vida de su marido y luego murió, el marido la recupera de los compradores. Esto parece ser la misma halajá expuesta por la mishná.
מַתְנִיתִין — בְּחַיֶּיהָ וּלְפֵירוֹת, תַּקָּנַת אוּשָׁא — בְּגוּפָהּ שֶׁל קַרְקַע וּלְאַחַר מִיתָה.
La Guemará responde: No es así, pues la mishná está tratando la reclamación del marido durante la vida de ella, y se refiere solo al valor de los frutos que el marido cobra de los compradores si ella vendió la tierra durante su matrimonio, ya que los frutos de la propiedad en usufructo le pertenecen a él, pero la tierra misma permanece por completo en posesión del comprador. La ordenanza de Usha, en cambio, se aplica incluso a la tierra misma, y aun después de la muerte de su esposa él puede recuperarla, porque la hereda.
רַבִּי שִׁמְעוֹן חוֹלֵק בֵּין נְכָסִים. אֵלּוּ הֵן יְדוּעִין וְאֵלּוּ הֵן שֶׁאֵינָן יְדוּעִין? אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: יְדוּעִין — מְקַרְקְעֵי. שֶׁאֵינָן יְדוּעִין — מִטַּלְטְלִין. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֵלּוּ וָאֵלּוּ יְדוּעִין הֵן. וְאֵלּוּ הֵן שֶׁאֵינָן יְדוּעִין — כֹּל שֶׁיּוֹשֶׁבֶת כָּאן וְנָפְלוּ לָהּ נְכָסִים בִּמְדִינַת הַיָּם.
§ La mishná enseñó además que Rabí Shimon distingue entre bienes que son conocidos por el marido y bienes que le son desconocidos. La Guemará pregunta: ¿Cuáles bienes se consideran conocidos y cuáles bienes se consideran desconocidos? Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dijo: Los bienes conocidos se refieren a tierras, que no pueden ocultarse. El marido sabía que ella las heredaría, y se casó con ella con la intención de usar sus frutos. Los bienes desconocidos se refieren a bienes muebles. Y Rabí Yoḥanan dijo: Tanto estos, las tierras, como aquellos, los bienes muebles, se consideran bienes conocidos. Y estos son bienes desconocidos: son bienes en cualquier caso en que ella reside aquí y le fue legado un bien en ultramar. Dado que el marido no tomó en cuenta este bien al casarse con ella, la venta es válida a posteriori.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: אֵלּוּ הֵן שֶׁאֵינָן יְדוּעִין — כֹּל שֶׁיּוֹשֶׁבֶת כָּאן וְנָפְלוּ לָהּ נְכָסִים בִּמְדִינַת הַיָּם.
La Guemará comenta: Esa opinión también se enseña en una baraita. La baraita afirma: Estas son propiedades desconocidas: Son propiedades en cualquier caso en que ella reside aquí y una propiedad le fue legada en ultramar.
הָהִיא אִיתְּתָא דְּבָעֲיָא דְּתַבְרְחִינְהוּ לְנִכְסַהּ מִגַּבְרַהּ, כְּתַבְתִּינְהוּ לִבְרַתַּהּ. אִינְּסִיבָה וְאִיגָּרַשָׁה.
La Guemará relata: Había cierta mujer que estaba a punto de volver a casarse después de haberse divorciado o enviudado, que procuró alejar los derechos sobre su propiedad de ella de su futuro marido. Ella, por lo tanto, redactó un documento estipulando que su propiedad fuera entregada como regalo a su hija antes del matrimonio. Finalmente, la madre se casó y luego se divorció. Quería que su hija devolviera la propiedad, y su hija afirmó que le había sido dada como regalo.