קָא מִדַּבְּרַתְּ אַלְמְנוּת חַיִּים?! אֲמַרָה לֵיהּ: אִי לְדִידִי צָיֵית — יָתֵיב תְּרֵי סְרֵי שְׁנֵי אַחְרָינְיָי[תָא]. אָמַר: בִּרְשׁוּת קָא עָבֵידְנָא. הֲדַר אָזֵיל וְיָתֵיב תְּרֵי סְרֵי שְׁנֵי אַחְרָינְיָי[תָא] בְּבֵי רַב. כִּי אֲתָא אַיְיתִי בַּהֲדֵיהּ עֶשְׂרִין וְאַרְבְּעָה אַלְפֵי תַּלְמִידֵי, שְׁמַעָה דְּבֵיתְהוּ, הֲוָת קָא נָפְקָא לְאַפֵּיהּ. אֲמַרוּ לַהּ שִׁיבָבָתָא: שְׁאִילִי מָאנֵי לְבוֹשׁ וְאִיכַּסַּאי. אֲמַרָה לְהוּ: ״יוֹדֵעַ צַדִּיק נֶפֶשׁ בְּהֶמְתּוֹ״. כִּי מָטְיָא לְגַבֵּיהּ, נְפַלָה עַל אַפַּהּ, קָא מְנַשְּׁקָא לֵיהּ לְכַרְעֵיהּ. הֲווֹ קָא מְדַחֲפִי לַהּ שַׁמָּעֵיהּ. אֲמַר לְהוּ: שִׁבְקוּהָ, שֶׁלִּי וְשֶׁלָּכֶם — שֶׁלָּהּ הוּא.
¿llevarías la vida de una viuda de un hombre vivo, viviendo sola mientras tu marido está en otro lugar? Ella le dijo: Si él me escuchara, se sentaría y estudiaría otros doce años. Cuando Rabí Akiva oyó esto, dijo: Tengo permiso para hacer esto. Regresó y se sentó otros doce años en la casa de estudio. Cuando volvió, trajo consigo veinticuatro mil estudiantes. Su esposa oyó y salió a su encuentro para recibirlo. Sus vecinas dijeron: Pide prestada algo de ropa y póntela, pues tu vestimenta actual no es apropiada para encontrarte con una persona importante. Ella les dijo: “El justo entiende la vida de su animal” (Proverbios 12:10). Cuando llegó a él, cayó sobre su rostro y besó sus pies. Sus asistentes la apartaron porque no sabían quién era, y él les dijo: Dejadla en paz, pues mi conocimiento de Torah y el vuestro es en realidad de ella.
שְׁמַע אֲבוּהָ דַּאֲתָא גַּבְרָא רַבָּה לְמָתָא, אָמַר: אֵיזִיל לְגַבֵּיהּ, אֶפְשָׁר דְּמֵפַר נִדְרַאי. אֲתָא לְגַבֵּיהּ, אֲמַר לֵיהּ: אַדַּעְתָּא דְּגַבְרָא רַבָּה מִי נְדַרְתְּ? אָמַר לוֹ: אֲפִילּוּ פֶּרֶק אֶחָד, וַאֲפִילּוּ הֲלָכָה אַחַת. אֲמַר לֵיהּ: אֲנָא הוּא. נְפַל עַל אַפֵּיהּ וְנַשְּׁקֵיהּ עַל כַּרְעֵיהּ וִיהַב לֵיהּ פַּלְגָא מָמוֹנֵיהּ. בְּרַתֵּיה דְּרַבִּי עֲקִיבָא עֲבַדָא לֵיהּ לְבֶן עַזַּאי הָכִי. וְהַיְינוּ דְּאָמְרִי אִינָשֵׁי: רְחֵילָא בָּתַר רְחֵילָא אָזְלָא, כְּעוֹבָדֵי אִמָּא כָּךְ עוֹבָדֵי בְּרַתָּא.
Mientras tanto, su padre oyó que un gran hombre había llegado a la ciudad. Dijo: Iré a él. Quizás anule mi voto y yo pueda mantener a mi hija. Él fue a verlo para preguntar sobre la anulación de su voto, y Rabí Akiva le dijo: ¿Hiciste tu voto pensando que este Akiva llegaría a ser un gran hombre? Él le dijo: Si hubiera creído que sabría aunque fuera un capítulo o incluso una sola halakha, no habría sido tan severo. Él le dijo: Soy yo. Ben Kalba Savua cayó sobre su rostro, besó sus pies y le dio la mitad de su dinero. La Guemará relata: La hija de Rabí Akiva hizo lo mismo por ben Azzai, que también era una persona sencilla, y ella hizo que él estudiara Torah de manera similar, comprometiéndose con él y enviándolo a estudiar. Esto explica el dicho popular que la gente dice: La oveja sigue a la oveja; las acciones de la hija son las mismas que las de su madre.
רַב יוֹסֵף בְּרֵיהּ דְּרָבָא שַׁדְּרֵיהּ אֲבוּהִי לְבֵי רַב לְקַמֵּיהּ דְּרַב יוֹסֵף. פְּסַקוּ לֵיהּ שֵׁית שְׁנֵי. כִּי הֲוָה תְּלָת שְׁנֵי, מְטָא מַעֲלֵי יוֹמָא דְכִפּוּרֵי, אָמַר: אֵיזִיל וְאֶיחְזִינְהוּ לְאִינָשֵׁי בֵּיתִי. שְׁמַע אֲבוּהִי, שְׁקַל מָנָא וּנְפַק לְאַפֵּיהּ. אֲמַר לֵיהּ: זוֹנָתְךָ נִזְכַּרְתָּ? אִיכָּא דְאָמְרִי אֲמַר לֵיהּ: יוֹנָתְךָ נִזְכַּרְתָּ? אִיטְּרוּד. לָא מָר אִיפְּסִיק, וְלָא מָר אִיפְּסִיק.
Sobre el mismo tema se relata: Rav Yosef, hijo de Rava, fue enviado por su padre a la casa de estudio para aprender ante el gran Sabio Rav Yosef. Ellos acordaron que él permaneciera seis años en la casa de estudio. Cuando habían pasado tres años, llegó la víspera de Yom Kippur y dijo: Iré a ver a los miembros de mi casa, es decir, a su esposa. Su padre oyó esto y tomó un arma, como si fuera a la guerra, y salió a su encuentro. Según una versión, le dijo: ¿Recordaste a tu señora, que estás abandonando tus estudios para ver a una mujer? Hay quienes dicen que le dijo: ¿Recordaste a tu paloma? Como tanto el padre como el hijo estaban envueltos en una discusión, estaban preocupados y este Maestro no comió la comida de interrupción antes de Yom Kippur, y aquel Maestro tampoco comió la comida de interrupción ese día.
מַתְנִי׳ הַמּוֹרֶדֶת עַל בַּעְלָהּ — פּוֹחֲתִין לָהּ מִכְּתוּבָּתָהּ שִׁבְעָה דִּינָרִין בַּשַּׁבָּת. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: שִׁבְעָה טַרְפְּעִיקִין. עַד מָתַי הוּא פּוֹחֵת — עַד כְּנֶגֶד כְּתוּבָּתָהּ. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: לְעוֹלָם הוּא פּוֹחֵת וְהוֹלֵךְ, עַד שֶׁאִם תִּפּוֹל לָהּ יְרוּשָּׁה מִמָּקוֹם אַחֵר, גּוֹבָה הֵימֶנָּה. וְכֵן, הַמּוֹרֵד עַל אִשְׁתּוֹ — מוֹסִיפִין עַל כְּתוּבָּתָהּ שְׁלֹשָׁה דִּינָרִין בְּשַׁבָּת. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: שְׁלֹשָׁה טַרְפְּעִיקִין.
MISHNÁ: Una mujer que se rebela contra su marido es multada; su contrato matrimonial se reduce en siete dinares cada semana. Rabí Yehuda dice: siete medios dinares [terapa’ikin] cada semana. ¿Hasta cuándo reduce él su contrato matrimonial? Hasta que las reducciones sean equivalentes a su contrato matrimonial, es decir, hasta que él ya no le deba dinero alguno, momento en el cual se divorcia de ella sin pago alguno. Rabí Yosei dice: Siempre puede seguir deduciendo de la suma, incluso más allá de lo que se le debe por su contrato matrimonial, de modo que, si ella recibe una herencia de otra fuente, él pueda cobrar de ella la cantidad adicional. Y de manera similar, si un hombre se rebela contra su esposa, es multado y se añaden tres dinares por semana a su contrato matrimonial. Rabí Yehuda dice: tres terapa’ikin.
גְּמָ׳ מוֹרֶדֶת מִמַּאי? רַב הוּנָא אָמַר: מִתַּשְׁמִישׁ הַמִּטָּה. רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא אָמַר: מִמְּלָאכָה. תְּנַן: וְכֵן הַמּוֹרֵד עַל אִשְׁתּוֹ. בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר מִתַּשְׁמִישׁ, לְחַיֵּי. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר מִמְּלָאכָה, מִי מְשׁוּעְבָּד לַהּ? אִין, בְּאוֹמֵר ״אֵינִי זָן וְאֵינִי מְפַרְנֵס״.
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿Contra qué se rebela ella; cuál es la naturaleza de la rebelión discutida en la mishná? Rav Huna dijo: Contra mantener relaciones maritales. Rabí Yosei, hijo de Rabí Janina, dijo: Contra las tareas que ella está obligada a realizar para su marido. La Guemará aclara esta disputa. La mishná dice: Del mismo modo, si un hombre se rebela contra su esposa. Está bien, según quien dice que la rebelión es contra las relaciones maritales, pues este tipo de rebelión puede aplicarse igualmente a un marido. Sin embargo, según quien dice que ella se rebela contra realizar tareas, ¿está él sometido a ella para realizar tareas? La Guemará responde: Sí, lo está, pues la mishná está tratando de alguien que dice: No sustentaré ni mantendré a mi esposa.
וְהָאָמַר רַב: הָאוֹמֵר ״אֵינִי זָן וְאֵינִי מְפַרְנֵס״ — יוֹצִיא וְיִתֵּן כְּתוּבָּה! וְלָאו לְאִמְּלוֹכֵי בֵּיהּ בָּעֵי?
La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso Rav no dijo: Quien dice: No sustentaré ni mantendré a mi esposa debe inmediatamente divorciarse de ella y darle el pago de su contrato matrimonial? ¿Qué relevancia tiene una discusión sobre una multa semanal? La Guemará responde: ¿No se le debe consultar para investigar si se retractará de su decisión? Mientras tanto, mientras el tribunal discute el asunto con él y le explica que debe divorciarse de su esposa si no se retracta de su decisión, se le multa con la adición de tres dinares por semana a su contrato matrimonial.
מֵיתִבִי: אַחַת לִי אֲרוּסָה, וּנְשׂוּאָה, וַאֲפִילּוּ נִדָּה, וַאֲפִילּוּ חוֹלָה, וַאֲפִילּוּ שׁוֹמֶרֶת יָבָם.
La Guemará plantea una objeción a partir de una baraita con respecto a una mujer rebelde: Es lo mismo para mí, es decir, se aplica la misma halakha, ya sea que la mujer que se rebeló sea una mujer desposada, o una mujer casada, o incluso una mujer menstruante, o incluso si está enferma, o incluso si es una viuda que espera a su yavam para realizar el matrimonio de levirato.
בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר מִמְּלָאכָה, שַׁפִּיר. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר מִתַּשְׁמִישׁ — נִדָּה בַּת תַּשְׁמִישׁ הִיא? אָמַר לָךְ: אֵינוֹ דּוֹמֶה מִי שֶׁיֵּשׁ לוֹ פַּת בְּסַלּוֹ לְמִי שֶׁאֵין לוֹ.
La Guemará analiza la baraita. Concedido, según quien dice que su rebeldía se refiere a realizar tareas, está bien. Sin embargo, según quien dice que ella se rebela contra mantener relaciones maritales, ¿acaso una mujer menstruante es apta para mantener relaciones maritales? No lo es y, por lo tanto, su negativa no tendría significado. La Guemará responde: Quien sostiene esa opinión podría haberte dicho: Quien tiene pan en su canasta, es decir, quien ha mantenido relaciones maritales con su esposa en el pasado, no es comparable a quien no tiene pan en su canasta. Como ella declara su negativa a mantener relaciones maritales, él sufre por esa negativa incluso cuando ella está menstruando o enferma.
אִיכָּא דְּאָמְרִי: בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר מִתַּשְׁמִישׁ, הַיְינוּ דְּקָתָנֵי חוֹלָה.
Hay quienes dicen que la objeción fue formulada de manera diferente. Concedido, según quien dice que la rebelión discutida en la mishná se refiere a mantener relaciones conyugales, esta explicación es consistente con lo que se enseña con respecto a una mujer enferma, que sea multada como una mujer rebelde, pues incluso si no es capaz de trabajar, todavía puede ser rebelde en lo que respecta a las relaciones conyugales.