״שָׂדֶה זוֹ שֶׁמִּשְׁכַּנְתִּי לְךָ, לִכְשֶׁאֶפְדֶּנָּה מִמְּךָ — תִּיקְדַּשׁ״, דְּקָדְשָׁה.
Este campo que te hipotecé y de cuyo producto te estás beneficiando será consagrado cuando lo redima de ti. La halakha es que queda consagrado, ya que el campo mismo no fue transferido a la propiedad de otra persona.
מַתְקֵיף לַהּ רַב שִׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב אִידִי: מִי דָּמֵי? הָתָם, בְּיָדוֹ לִפְדּוֹתָהּ. הָכָא, אֵין בְּיָדָהּ לְגָרֵשׁ עַצְמָהּ! הָא לָא דָּמְיָא אֶלָּא לָאוֹמֵר לַחֲבֵירוֹ ״שָׂדֶה זוֹ שֶׁמִּשְׁכַּנְתִּי לְךָ לְעֶשֶׂר שָׁנִים, לִכְשֶׁאֶפְדֶּנָּה מִמְּךָ — תִּיקְדַּשׁ״, דְּקָדְשָׁה.
Rav Sheisha, hijo de Rav Idi, objeta a esto: ¿Es comparable? Allí, en el caso en que él hipotecó el campo, está en su poder redimirlo, mientras que aquí, con respecto a una mujer que hace que sus ganancias estén prohibidas para su marido, no está en su poder divorciarse de su marido. Esto solo es comparable a alguien que le dice a otro: Este campo que te he hipotecado por diez años será consagrado cuando lo redima de ti. La halakha es que queda consagrado. De manera similar, en este caso, a pesar del hecho de que sus ganancias pertenecen a su marido, cuando se divorcie volverán a ella, y puesto que sus manos siempre le han pertenecido, puede consagrar sus ganancias.
מַתְקֵיף לַהּ רַב אָשֵׁי: מִי דָּמֵי? הָתָם, לְעֶשֶׂר שָׁנִים מִיהָא בְּיָדוֹ לִפְדּוֹתָהּ. הָכָא, אֵין בְּיָדָהּ לְגָרֵשׁ עַצְמָהּ לְעוֹלָם.
Rav Ashi objeta esto: ¿Es comparable? Allí, después de diez años, en cualquier caso, estará en su poder redimirlo, mientras que aquí, con respecto a una mujer, nunca está en su poder divorciarse por sí misma de su marido. En consecuencia, no hay manera de que ella consagre sus ganancias futuras.
אֶלָּא, אָמַר רַב אָשֵׁי: קוּנָּמוֹת קָא אָמְרַתְּ? שָׁאנֵי קוּנָּמוֹת, דִּקְדוּשַּׁת הַגּוּף נִינְהוּ, וְכִדְרָבָא. דְּאָמַר רָבָא: הֶקְדֵּשׁ, חָמֵץ וְשִׁחְרוּר — מַפְקִיעִין מִידֵי שִׁיעְבּוּד.
Más bien, la contradicción entre los dos dictámenes de Shmuel debe resolverse de una manera diferente. Rav Ashi dijo: ¿Hablaste sobre konamot? Los konamot son diferentes, ya que son un tipo de santidad inherente, y por lo tanto el konam puede surtir efecto sobre un objeto que está subordinado a otra persona, de acuerdo con la halakha articulada por Rava. Como dijo Rava: La consagración, la prohibición del pan leudado en Pésaj y la liberación de un esclavo pueden todas anular un gravamen sobre la propiedad. Si una propiedad fue hipotecada a otra persona, y luego el dueño la consagró, o si el pan leudado fue hipotecado y llegó Pésaj y se volvió prohibido beneficiarse de él, o si un esclavo fue hipotecado y luego liberado por su dueño, el gravamen queda anulado. Dado que konam es una forma de consagración, puede surtir efecto sobre un objeto incluso cuando está subordinado a otro en el momento en que el dueño lo prohibió, similar al caso de una propiedad hipotecada.
וְנִקְדְּשׁוּ מֵהַשְׁתָּא? אַלְּמוּהָ רַבָּנַן לְשִׁיעְבּוּדֵיהּ דְּבַעַל, כִּי הֵיכִי דְּלָא תִּיקְדַּשׁ מֵהַשְׁתָּא.
La Guemará pregunta: Si es así, que un konam puede quitar el gravamen sobre una propiedad, que sus ganancias se vuelvan consagradas desde ahora, incluso antes de que su marido se divorcie de ella. La Guemará responde: Los Sabios reforzaron el gravamen del marido para que no se vuelva consagrado ahora. Sin embargo, dado que en general un konam puede surtir efecto sobre artículos hipotecados, puede surtir efecto sobre sus ganancias después de que ella sale de la jurisdicción de su marido.
מַתְנִי׳ וְאֵלּוּ מְלָאכוֹת שֶׁהָאִשָּׁה עוֹשָׂה לְבַעְלָהּ: טוֹחֶנֶת, וְאוֹפָה, וּמְכַבֶּסֶת, מְבַשֶּׁלֶת, וּמְנִיקָה אֶת בְּנָהּ, מַצַּעַת לוֹ הַמִּטָּה, וְעוֹשָׂה בַּצֶּמֶר. הִכְנִיסָה לוֹ שִׁפְחָה אַחַת — לֹא טוֹחֶנֶת וְלֹא אוֹפָה וְלֹא מְכַבֶּסֶת. שְׁתַּיִם — אֵין מְבַשֶּׁלֶת, וְאֵין מְנִיקָה אֶת בְּנָהּ. שָׁלֹשׁ — אֵין מַצַּעַת לוֹ הַמִּטָּה, וְאֵין עוֹשָׂה בַּצֶּמֶר. אַרְבַּע — יוֹשֶׁבֶת בְּקָתֶדְרָא.
MISHNA:Y estas son las tareas que una esposa debe realizar para su marido: Ella muele trigo para hacer harina, y hornea, y lava la ropa, cocina, y amamanta a su hijo, hace la cama de su marido, y hace hilo de lana hilándola. Si ella le trajo una sirvienta, es decir, trajo a la sirvienta consigo al matrimonio, la sirvienta realizará algunas de estas tareas. En consecuencia, la esposa no necesita moler, ni necesita hornear, ni necesita lavar la ropa. Si ella le trajo dos sirvientas, no necesita cocinar ni necesita amamantar a su hijo si no quiere, sino que puede entregar al niño a una nodriza. Si ella le trajo tres sirvientas, no necesita hacer su cama ni necesita hacer hilo de lana. Si ella le trajo cuatro sirvientas, puede sentarse en una silla [katedra] como una reina y no hacer nada, ya que sus sirvientas hacen todo su trabajo por ella.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: אֲפִילּוּ הִכְנִיסָה לוֹ מֵאָה שְׁפָחוֹת — כּוֹפָהּ לַעֲשׂוֹת בַּצֶּמֶר, שֶׁהַבַּטָּלָה מְבִיאָה לִידֵי זִימָּה. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אַף הַמַּדִּיר אֶת אִשְׁתּוֹ מִלַּעֲשׂוֹת מְלָאכָה — יוֹצִיא וְיִתֵּן כְּתוּבָּה, שֶׁהַבַּטָּלָה מְבִיאָה לִידֵי שִׁיעֲמוּם.
Rabí Eliezer dice: Incluso si ella le trajo cien sirvientas, él puede obligarla a hilar lana, pues la ociosidad conduce al libertinaje. En consecuencia, es mejor que una mujer esté haciendo algún tipo de trabajo. Rabán Shimon ben Gamliel dice: Incluso quien hace un voto de que su esposa tiene prohibido hacer cualquier trabajo debe divorciarse de ella y darle el pago de su contrato matrimonial, pues la ociosidad conduce a la idiotez.
גְּמָ׳ טוֹחֶנֶת סָלְקָא דַּעְתָּךְ?! אֶלָּא אֵימָא: מַטְחֶנֶת. וְאִיבָּעֵית אֵימָא: בְּרִיחְיָא דִּידָא.
GEMARA: Con respecto a la elección de terminología de la mishná, la Guemará pregunta: ¿Podría entrar en tu mente que ella muele el trigo hasta convertirlo en harina? Ordinariamente, la molienda se realiza en un molino usando piedras de molino que son giradas por agua o por animales, por lo que la mujer misma en realidad no muele el trigo. La Guemará responde: Más bien, di que ella supervisa la molienda llevando trigo al molino y asegurándose de que sea molido correctamente. Alternativamente, si quieres, di en cambio: Ella puede moler el trigo por sí misma con un molino de mano.
מַתְנִיתִין דְּלָא כְּרַבִּי חִיָּיא, דְּתָנֵי רַבִּי חִיָּיא: אֵין אִשָּׁה אֶלָּא לְיוֹפִי, אֵין אִשָּׁה אֶלָּא לְבָנִים. וְתָנֵי רַבִּי חִיָּיא: אֵין אִשָּׁה אֶלָּא לְתַכְשִׁיטֵי אִשָּׁה. וְתָנֵי רַבִּי חִיָּיא: הָרוֹצֶה שֶׁיְּעַדֵּן אֶת אִשְׁתּוֹ — יַלְבִּישֶׁנָּה כְּלֵי פִשְׁתָּן. הָרוֹצֶה שֶׁיַּלְבִּין אֶת בִּתּוֹ — יַאֲכִילֶנָּה אֶפְרוֹחִים וְיַשְׁקֶנָּה חָלָב סָמוּךְ לְפִירְקָהּ.
La Guemará comenta: La mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Ḥiyya, pues Rabí Ḥiyya enseña: una esposa es solo para la belleza, y una esposa es solo para los hijos, pero no para las tareas del hogar. Y Rabí Ḥiyya enseña: una esposa es solo para llevar adornos femeninos. Y Rabí Ḥiyya asimismo enseña: quien desee embellecer a su esposa debe vestirla con prendas de lino, y quien desee blanquear a su hija para que tenga una tez clara, debe alimentarla con pollos jóvenes y darle leche para beber cerca del tiempo de su madurez.
וּמְנִיקָה אֶת בְּנָהּ. לֵימָא מַתְנִיתִין דְּלָא כְּבֵית שַׁמַּאי. דְּתַנְיָא: נָדְרָה שֶׁלֹּא לְהָנִיק אֶת בְּנָהּ, בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: שׁוֹמֶטֶת דַּד מִפִּיו. בֵּית הִלֵּל אוֹמְרִים: כּוֹפָהּ וּמְנִיקָתוֹ. נִתְגָּרְשָׁה — אֵינוֹ כּוֹפָהּ. וְאִם הָיָה מַכִּירָהּ — נוֹתֵן לָהּ שְׂכָרָהּ וְכוֹפָהּ, וּמְנִיקָתוֹ מִפְּנֵי הַסַּכָּנָה.
§ La mishná menciona entre las obligaciones de una esposa que ella amamanta a su hijo. La Guemará sugiere: Digamos que la mishná no está de acuerdo con la opinión de Beit Shammai, como se enseña en una baraita: Si una mujer hizo un voto de no amamantar a su hijo, Beit Shammai dicen: Puesto que hizo el voto, ella debe quitar su pezón de la boca del niño y no amamantarlo. Beit Hillel dicen: Su marido puede obligarla, y ella debe amamantar al niño incluso contra su voluntad. Sin embargo, si ella se divorció y por lo tanto ya no tenía más obligaciones hacia su marido, él no puede obligarla. No obstante, si el bebé la reconocía, entonces incluso después del divorcio, su marido puede pagarle un salario como nodriza y obligarla a amamantar debido al peligro de que el niño muera de hambre si se niega a mamar de otra mujer. Esta baraita indica que, según Beit Shammai, una mujer no tiene obligación de amamantar a su hijo. Si hubiera tenido una obligación previa hacia su marido de amamantar al niño, el voto no habría surtido efecto.
אֲפִילּוּ תֵּימָא בֵּית שַׁמַּאי, הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן: כְּגוֹן שֶׁנָּדְרָה הִיא, וְקִיֵּים לַהּ הוּא. וְקָסָבְרִי בֵּית שַׁמַּאי: הוּא נוֹתֵן אֶצְבַּע בֵּין שִׁינֶּיהָ, וּבֵית הִלֵּל סָבְרִי: הִיא נָתְנָה אֶצְבַּע בֵּין שִׁינֶּיהָ.
La Guemará rechaza esta sugerencia: Incluso si dices que la mishná también está de acuerdo con la opinión de Beit Shammai, aquí estamos tratando de un caso en el que ella hizo este voto y su marido lo ratificó por ella al abstenerse de anularlo. Beit Shammai sostienen que en ese caso se considera como si él hubiera puesto su dedo entre los dientes de ella, es decir, él hizo que el voto permaneciera en vigor, lo que significa que en ese caso la responsabilidad recae sobre él. Dado que rechazó la oportunidad de anular el voto, su obligación de amamantar queda cancelada. Beit Hillel sostienen que en ese caso ella puso su dedo entre sus propios dientes, es decir, ella hizo que el voto permaneciera en vigor. En consecuencia, aunque él ratificó su voto, la responsabilidad recae sobre ella y, por esta razón, su obligación no queda anulada.
וְנִפְלְגוּ בִּכְתוּבָּה בְּעָלְמָא. וְעוֹד: תַּנְיָא, בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: אֵינָהּ מְנִיקָה! אֶלָּא מְחַוַּורְתָּא מַתְנִיתִין דְּלָא כְּבֵית שַׁמַּאי.
La Guemará pregunta: Si es así, que la disputa trata de quién es responsable cuando una mujer hace un voto y su marido ratifica el voto, y no trata específicamente de su obligación de amamantar a su hijo, entonces que disputen sobre un contrato matrimonial en general, con respecto a si una mujer tiene o no derecho al pago de su contrato matrimonial si hace un voto para prohibir que su marido obtenga beneficio de ella. Y además, se enseña en una baraitaque Beit Shammai explícitamente dicen con respecto a todas las mujeres, no específicamente en el contexto de los votos: Ella no necesita amamantar si no quiere. Más bien, está claro que la mishná no está de acuerdo con la opinión de Beit Shammai.
אִם הָיָה מַכִּירָהּ.
La Guemará anterior cita una baraita en la que se enseña que si el bebé la reconocía, su marido puede obligarla a continuar amamantando incluso después de divorciarse, pero debe pagarle por la lactancia.