מְזוֹנוֹת תַּחַת מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, וּמָעָה כֶּסֶף תַּחַת מוֹתָר, וְכֵיוָן דְּלָא קָא יָהֵיב לַהּ מָעָה כֶּסֶף — מוֹתָר דִּידַהּ הָוֵי. רַב אַדָּא בַּר אַהֲבָה סָבַר: תִּקְּנוּ מְזוֹנוֹת תַּחַת מוֹתָר, וּמָעָה כֶּסֶף תַּחַת מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, וְכֵיוָן דְּקָא יָהֵיב לַהּ מְזוֹנֵי, מוֹתָר דִּידֵיהּ הָוֵי.
sustento a cambio de sus ganancias, y la moneda de plata ma’a que él debe darle a cambio del excedente que ella sigue produciendo más allá de su cuota. Y dado que él no le da una moneda de plata ma’a, el excedente es de ella, a menos que parte de este quede después de su muerte, en cuyo caso el marido lo hereda. Rav Adda bar Ahava sostiene que establecieron el sustento a cambio del excedente, y una moneda de plata ma’a a cambio de sus ganancias. Y dado que él le proporciona sustento, el excedente es de él, y por lo tanto la santidad surte efecto sobre ello inmediatamente cuando ella produce el excedente.
בְּמַאי קָמִיפַּלְגִי? מָר סָבַר: מִידֵּי דִּשְׁכִיחַ מִמִּידֵּי דִּשְׁכִיחַ. וּמָר סָבַר: מִידֵּי דְּקִייץ מִמִּידֵּי דְּקִייץ.
La Guemará pregunta: ¿Con respecto a qué discrepan? La Guemará explica: Un Sabio, es decir, Rav y Shmuel, sostiene que establecieron algo común a cambio de algo común. En consecuencia, establecieron el sustento, que es común, a cambio de las ganancias, que también son comunes. Y un Sabio, Rav Adda bar Ahava, sostiene que establecieron algo con una cantidad fija a cambio de algo con una cantidad fija. En consecuencia, dado que una ma’a de plata es una cantidad fija y la cuota de las ganancias de una mujer también es fija, establecieron una a cambio de la otra.
מֵיתִיבִי: תִּקְּנוּ מְזוֹנוֹת תַּחַת מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ! אֵימָא: תַּחַת מוֹתַר מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ.
La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rav Adda bar Ahava a partir de una baraita: Establecieron el sustento a cambio de sus ganancias. Aparentemente, el sustento no es a cambio del excedente. La Guemará responde enmendando el texto de la baraita: Di: Establecieron el sustento a cambio del excedente de sus ganancias.
תָּא שְׁמַע: אִם אֵינוֹ נוֹתֵן לָהּ מָעָה כֶּסֶף לִצְרָכֶיהָ — מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ שֶׁלָּהּ. אֵימָא: מוֹתַר מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ שֶׁלָּהּ. וְהָא עֲלַהּ קָתָנֵי: מָה הִיא עוֹשָׂה לוֹ — מִשְׁקַל חָמֵשׁ סְלָעִים שְׁתִי בִּיהוּדָה!
La Guemará intenta otra prueba a partir de una mishná (64b): Ven y escucha: Si él no le da una ma’a de plata para sus necesidades, sus ganancias le pertenecen a ella. Esto indica que las ganancias fueron establecidas a cambio de la ma’a de plata, como sostuvo Rav Adda bar Ahava. La Guemará rechaza esto enmendando el texto de la mishná: Di: El excedente de sus ganancias le pertenece a ella. La Guemará cuestiona la enmienda: Pero se enseña en la continuación de esta mishná: ¿Cuál es la cantidad fija que ella debe ganar para él? Ella debe hilar el peso de cinco sela de hilos de la urdimbre en Judea, lo cual equivale a diez sela según las medidas de Galilea. Esta cláusula implica que la mishná no está tratando del excedente, sino de la cuota de sus ganancias obligatorias.
הָכִי קָאָמַר: מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ כַּמָּה הָוֵי, דְּלִידַּע מוֹתָר דִּידַהּ כַּמָּה — מִשְׁקַל חָמֵשׁ סְלָעִים שְׁתִי בִּיהוּדָה, שֶׁהֵן עֶשֶׂר סְלָעִים בַּגָּלִיל.
La Guemará responde: Esto es lo que está diciendo: Cuánto es la cantidad requerida de sus ganancias, para que se pueda saber cuánto de lo que ella produce constituye el excedente, y a esto la mishná respondió: El peso de cinco sela de hilos de la urdimbre en Judea, que es el equivalente de diez sela según las medidas de Galilea.
אָמַר שְׁמוּאֵל: הֲלָכָה כְּרַבִּי יוֹחָנָן הַסַּנְדְּלָר.
§ Shmuel dijo: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Yoḥanan el Zapatero. Un marido no puede consagrar en absoluto las ganancias de su esposa, ya que todavía no han llegado a existir.
וּמִי אָמַר שְׁמוּאֵל הָכִי? וְהָתְנַן: ״קֻוֽנָּם שֶׁאֲנִי עוֹשָׂה לְפִיךָ״ — אֵינוֹ צָרִיךְ לְהָפֵר. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: יָפֵר, שֶׁמָּא תַּעֲדִיף עָלָיו יָתֵר מִן הָרָאוּי לוֹ. רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן נוּרִי אָמַר: יָפֵר, שֶׁמָּא יְגָרְשֶׁנָּה וּתְהֵא אֲסוּרָה לַחֲזוֹר.
La Guemará pregunta: ¿Y Shmuel realmente dijo esto? Pero ¿no aprendimos en una mishná (Nedarim 85a): Si una mujer dijo: Lo que hago para alimentarte, es decir, lo que gano para ti, está prohibido como una ofrenda [konam], el marido no necesita anular este voto. Ella tiene una obligación previa de trabajar para él, y por lo tanto el konam no puede surtir efecto sobre algo que no le pertenece. Rabí Akiva dice: Aun así, el marido debe anular el voto, no sea que ella produzca más ingresos de lo apropiado para él, y entonces el konam surtirá efecto sobre la cantidad excedente. Rabí Yoḥanan ben Nuri dijo: Él debe anular el voto por una razón diferente, no sea que se divorcie de ella. Puesto que ella le hizo prohibidas sus ganancias, le estará prohibido volver a casarse con él después de su divorcio, ya que entonces le sería imposible evitar beneficiarse de las ganancias de su esposa.
וְאָמַר שְׁמוּאֵל: הֲלָכָה כְּרַבִּי יוֹחָנָן בֶּן נוּרִי. כִּי אָמַר שְׁמוּאֵל הֲלָכָה כְּרַבִּי יוֹחָנָן בֶּן נוּרִי, לְהַעְדָּפָה.
Y Shmuel dijo: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Yoḥanan ben Nuri, quien sostiene que la esposa puede hacer que sus ganancias futuras queden prohibidas para su marido antes de que esas ganancias lleguen a existir, para que la prohibición entre en vigor después de que ella se divorcie. Esto implicaría que Shmuel sostiene que es posible consagrar un objeto que aún no ha venido al mundo, en contra de lo que dijo Rabí Yoḥanan el Zapatero. La Guemará responde: Cuando Shmuel dijo que la halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Yoḥanan ben Nuri, se refería solo al excedente.
וְלֵימָא: הֲלָכָה כְּרַבִּי יוֹחָנָן בֶּן נוּרִי לְהַעְדָּפָה! אִי נָמֵי: אֵין הֲלָכָה כְּתַנָּא קַמָּא! אִי נָמֵי: הֲלָכָה כְּרַבִּי עֲקִיבָא!
La Guemará pregunta: Si es así, que diga explícitamente que la halajá está de acuerdo con la opinión de Rabí Yoḥanan ben Nuri con respecto al excedente, o alternativamente, debería decir que la halajá no está de acuerdo con el primer tanna, o alternativamente, debería simplemente decir: La halajá está de acuerdo con Rabí Akiva, quien se preocupa por la cantidad excedente.
אֶלָּא, אָמַר רַב יוֹסֵף: קֻוֽנָּמוֹת קָאָמְרַתְּ? שָׁאנֵי קֻוֽנָּמוֹת, מִתּוֹךְ שֶׁאָדָם אוֹסֵר פֵּירוֹת חֲבֵירוֹ עָלָיו, אָדָם מַקְדִּישׁ דָּבָר שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם.
Más bien, explícalo de otra manera, como dijo Rav Yosef: ¿Hablaste sobre konamot para demostrar tu afirmación de que uno puede consagrar objetos que aún no han venido al mundo? Los konamot son diferentes, ya que tienen un estatus especial, pues una persona puede prohibirse a sí misma el producto de otro. Si uno le dice a otro: Tu producto es konam para mí, le está prohibido comer ese producto, aunque no le pertenece y la prohibición solo se aplicará cuando llegue a su dominio. Esto indica que un konam tiene un poder único que permite a una persona consagrar un objeto que aún no ha venido al mundo, lo cual, según Rabí Yoḥanan el Zapatero, es una excepción al principio. En consecuencia, el fallo de Shmuel de acuerdo con Rabí Yoḥanan ben Nuri con respecto a konamot no es relevante para su opinión sobre la cuestión de las ganancias de una esposa.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: בִּשְׁלָמָא אָדָם אוֹסֵר פֵּירוֹת חֲבֵירוֹ עָלָיו — שֶׁכֵּן אָדָם אוֹסֵר פֵּירוֹתָיו עַל חֲבֵירוֹ. יֶאֱסֹר דָּבָר שֶׁלֹּא בָּא לְעוֹלָם עַל חֲבֵירוֹ, שֶׁכֵּן אֵין אָדָם אוֹסֵר פֵּירוֹת חֲבֵירוֹ עַל חֲבֵירוֹ?
Abaye le dijo: Esta analogía no puede servir como prueba. Concedido, una persona puede prohibirse a sí misma el producto de otra, pero esto es posible porque una persona puede prohibir su propio producto a otra. En ambos casos hay al menos un aspecto de la prohibición que está dentro de su dominio, ya sea cuando se prohíbe a sí misma el producto de otra, o cuando prohíbe a otros el producto que está en su propia posesión. Sin embargo, no se puede prohibir a otra persona un objeto que todavía no ha venido al mundo, ya que una persona no puede prohibir a otra el producto de un tercero. Así como no puede hacer un konam y volver prohibido para otra persona un producto que no está en su posesión, tampoco puede volver prohibido para otra persona un producto que todavía no ha venido al mundo. Si es así, ¿cómo puede una mujer volver prohibidas sus ganancias para su marido mediante un konam, si esas ganancias todavía no han venido al mundo?
אֶלָּא אָמַר רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: בְּאוֹמֶרֶת ״יִקְדְּשׁוּ יָדַי לְעוֹשֵׂיהֶם״, דְּיָדַיִם אִיתַנְהוּ בָּעוֹלָם.
Más bien, la Guemará rechaza esa explicación y en su lugar explica, como dijo Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua: la mishná no se refiere a un caso en que ella dijo: Mis ganancias son konam para ti, sino más bien a uno cuando ella dice: Mis manos están consagradas a Aquel que las hizo, y este konam puede surtir efecto porque las manos existen en el mundo.
וְכִי קָאָמְרָה הָכִי מִי מַקְדְּשָׁה? הָא מְשַׁעְבְּדָא לֵיהּ! דְּאָמְרָה לְכִי מִיגָּרְשָׁה.
La Guemará pregunta: Cuando ella dice esto en tales términos, ¿se vuelve consagrado? Ella está sujeta a su marido con respecto a sus ganancias, entonces ¿cómo puede consagrar aquello que no es suyo? La Guemará responde: Ella dice que la consagración surtirá efecto cuando se divorcie de su marido.
וּמִי אִיכָּא מִידֵּי דְּאִילּוּ הַשְׁתָּא לָא קַדִּישׁ וּלְקַמֵּיהּ קַדִּישׁ? אָמַר רַבִּי אִלְעַאי: אַלְּמָה לָא? אִילּוּ הָאוֹמֵר לַחֲבֵירוֹ ״שָׂדֶה זוֹ שֶׁאֲנִי מוֹכֵר לְךָ לִכְשֶׁאֶקָּחֶנָּה מִמְּךָ תִּיקְדַּשׁ״, מִי לָא קָדְשָׁה?
La Guemará pregunta: ¿Hay algo que una persona haría tal que, si se hiciera en el presente, la consagración no pudiera surtir efecto, y en el futuro la consagración sí pudiera surtir efecto? Rabí Elai dijo: ¿Por qué no? Si alguien le dijera a otro: Este campo que te estoy vendiendo quedará consagrado cuando lo compre de vuelta de ti, acaso no se vuelve consagrado ese campo cuando lo compra de vuelta? Parece que una persona puede hacer que un objeto llegue a estar consagrado en el futuro, aunque en el presente no pueda consagrarlo.
מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי יִרְמְיָה: מִי דָּמֵי? הָתָם, בְּיָדוֹ לְהַקְדִּישָׁהּ. הָכָא, אֵין בְּיָדָהּ לְגָרֵשׁ אֶת עַצְמָהּ. הָא לָא דָּמְיָא אֶלָּא לָאוֹמֵר לַחֲבֵירוֹ ״שָׂדֶה זוֹ שֶׁמָּכַרְתִּי לְךָ, לִכְשֶׁאֶקָּחֶנָּה מִמְּךָ — תִּיקְדַּשׁ״, דְּלָא קָדְשָׁה.
Rabí Yirmeya objeta esto: ¿Son estos casos comparables? Allí, con respecto a un campo, dado que el campo que está vendiendo le pertenece en el momento de la venta, está en su poder consagrarlo ahora. Por lo tanto, también puede hacer efectiva la santidad sobre él en un momento posterior. Pero aquí, no está en su poder divorciarse por sí misma. En consecuencia, la analogía no es válida. Más bien, esto solo es comparable a un caso diferente, cuando uno le dice a otro: Este campo que yo ya te vendí será consagrado cuando lo compre de nuevo de ti. En ese caso el campo no queda consagrado, ya que, cuando dijo esto, el campo no estaba en su posesión, y uno no puede consagrar un objeto que aún no ha venido al mundo.
מַתְקֵיף לַהּ רַב פָּפָּא: מִי דָּמֵי? הָתָם, גּוּפָא וּפֵירוֹת בִּידָא דְלוֹקֵחַ. הָכָא, גּוּפַהּ בִּידַהּ הוּא. הָא לָא דָּמְיָא אֶלָּא לָאוֹמֵר לַחֲבֵירוֹ
Rav Pappa objeta esto: ¿Es comparable la analogía de Rav Yirmeya ? Allí, el campo mismo y su producto están en posesión del comprador, y por lo tanto el vendedor no puede consagrarlos. Aquí, su cuerpo está en su posesión, pues ella posee sus manos. Más bien, esto solo es comparable a un caso en que uno le dice a otro: