וְקַיְימָא לַן: מַאי ״כּוֹתֵב״ — אוֹמֵר!
Y sostenemos sobre esta cuestión: ¿Cuál es el significado de: Escribe? Significa: Dice. Para renunciar a su derecho sobre los frutos de los bienes de su esposa, no necesita necesariamente escribir esto en un documento; basta con decirlo verbalmente ante testigos. Parece, por lo tanto, que Rabí Yehuda sostiene que una estipulación verbal es suficiente para un asunto monetario de ley rabínica.
אָמַר אַבָּיֵי: לַכֹּל יֵשׁ כְּתוּבָּה, וְלֹא לַכֹּל יֵשׁ פֵּירוֹת. מִילְּתָא דִּשְׁכִיחָא — עֲבַדוּ בַּהּ רַבָּנַן חִיזּוּק, מִילְּתָא דְלָא שְׁכִיחָא — לָא עֲבַדוּ בַּהּ רַבָּנַן חִיזּוּק.
Abaye dijo: Hay una distinción entre los dos casos. Toda mujer casada tiene un contrato matrimonial, pero no todos los maridos tienen el derecho a los frutos, ya que no toda mujer aporta bienes al matrimonio. Por lo tanto, con respecto a un asunto común, como un contrato matrimonial, los Sabios reforzaron sus pronunciamientos al respecto al insistir en que cualquier estipulación para cambiar los términos debe hacerse por escrito. Sin embargo, con respecto a un asunto poco común, como los frutos de la propiedad, los Sabios no reforzaron sus pronunciamientos al respecto, y una declaración verbal es suficiente.
הֲרֵי חַמָּרִים, דִּשְׁכִיחִי, וְלָא עֲבַדוּ לַהּ רַבָּנַן חִיזּוּק!
La Guemará cuestiona esta respuesta: Pero con respecto a la halajá de los conductores de burros, que es un asunto común, Rabí Yehuda no sostiene que los Sabios reforzaron sus pronunciamientos al respecto.
דִּתְנַן: הַחַמָּרִין שֶׁנִּכְנְסוּ לָעִיר, וְאָמַר אֶחָד מֵהֶן: שֶׁלִּי חָדָשׁ, וְשֶׁל חֲבֵרִי יָשָׁן. שֶׁלִּי אֵינוֹ מְתוּקָּן, וְשֶׁל חֲבֵרִי מְתוּקָּן אֵין נֶאֱמָנִים. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: נֶאֱמָנִים.
Esto es como aprendimos en una mishná (Demai 4:7): En el caso de arriadores de asnos que entraron en una ciudad para vender sus mercancías, y uno de ellos dijo: Mi producto es de la cosecha nueva y todavía está húmedo y no es tan bueno, pero el de mi compañero es de la cosecha vieja, o dijo: El mío no es apto para el uso, es decir, no se han separado los diezmos, pero el de mi compañero es apto para el uso, a los arriadores no se les concede credibilidad. Existe la sospecha de que puedan estar mintiendo. Puede que tengan un acuerdo entre ellos por el cual uno hará esta declaración en una ciudad y en la siguiente ciudad se alternarán, para parecer creíbles, de modo que uno de ellos siempre pueda vender sus mercancías. Rabí Yehuda dice: Se los considera creíbles. Esto indica que Rabí Yehuda sostiene que una estipulación verbal es suficiente incluso para un asunto monetario común de ley rabínica.
אָמַר אַבָּיֵי: וַדַּאי דְּדִבְרֵיהֶם — עֲבַדוּ רַבָּנַן חִיזּוּק. סָפֵק דְּדִבְרֵיהֶם, לָא עֲבַדוּ רַבָּנַן חִיזּוּק. רָבָא אָמַר: בִּדְמַאי הֵקֵילּוּ.
Abaye dijo: Hay una distinción entre los casos. Con respecto a un asunto determinado que implica un decreto rabínico, como la suma principal del contrato matrimonial, los Sabios reforzaron sus pronunciamientos, pero con respecto a un asunto incierto que implica un decreto rabínico, como el caso de los conductores de asnos, los Sabios no reforzaron sus pronunciamientos. Rava dijo: Los Sabios no reforzaron sus pronunciamientos en el caso de los conductores de asnos porque, en general, fueron indulgentes con las cuestiones relativas a la prohibición de productos de diezmo dudoso [demai], ya que la halakha de demai es en sí misma una rigurosidad, pues la mayoría de los amei ha’aretz separan los diezmos de sus productos.
רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: כׇּל הַפּוֹחֵת וְכוּ׳. כׇּל הַפּוֹחֵת אֲפִילּוּ בִּתְנָאָה — אַלְמָא קָסָבַר תְּנָאוֹ בָּטֵל, וְאִית לַהּ. וְכֵיוָן דְּאָמַר לַהּ ״לֵית לִיךְ אֶלָּא מָנֶה״ — לָא סָמְכָא דַּעְתַּהּ, וְהָוְיָא לַהּ בְּעִילָתוֹ בְּעִילַת זְנוּת.
§ La mishná dice: Rabí Meir dice: En el caso de cualquiera que reduzca la cantidad del contrato matrimonial a menos de doscientos dinares para una virgen o cien dinares para una viuda, este matrimonio equivale a una relación sexual licenciosa. La Guemará infiere del lenguaje de la mishná: La frase Cualquiera que reduzca la cantidad del contrato matrimonial significa incluso si él hizo una estipulación y ella estuvo de acuerdo. Aparentemente, Rabí Meir sostenía que su estipulación en este caso es nula y ella tiene la capacidad de cobrar la cantidad completa establecida por los Sabios, pero, sin embargo, como él le dijo: Solo tienes cien dinares, ella no confía en el contrato matrimonial y no lo ve como un matrimonio verdadero, y, por lo tanto, la relación se convierte en una relación sexual licenciosa.
וְהָא שָׁמְעִינַן לֵיהּ לְרַבִּי מֵאִיר דְּאָמַר: כׇּל הַמַּתְנֶה עַל מַה שֶּׁכָּתוּב בַּתּוֹרָה — תְּנָאוֹ בָּטֵל. הָא בִּדְרַבָּנַן — תְּנָאוֹ קַיָּים?! קָסָבַר רַבִּי מֵאִיר כְּתוּבָּה דְּאוֹרָיְיתָא.
Pero nosotros hemos oído que Rabí Meir dijo que cualquiera que estipule en contra de lo que está escrito en la Torah, su estipulación es nula. Esto implica que, si alguien hace una estipulación sobre una ley rabínica, su estipulación sí es válida, y por lo tanto todavía queda la pregunta de por qué la estipulación acerca del contrato matrimonial es nula, ya que un contrato matrimonial es una ordenanza rabínica. La Guemará responde: Rabí Meir sostiene que un contrato matrimonial es un requisito de la ley de la Torah. En consecuencia, si alguien hizo una estipulación para reducir la cantidad del contrato matrimonial, esto es una estipulación en contra de lo que está escrito en la Torah, y es nula.
תַּנְיָא, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: כׇּל הַפּוֹחֵת לִבְתוּלָה מִמָּאתַיִם וּלְאַלְמָנָה מִמָּנֶה — הֲרֵי זוֹ בְּעִילַת זְנוּת. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: רַשַּׁאי. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: רָצָה, כּוֹתֵב לִבְתוּלָה שְׁטָר שֶׁל מָאתַיִם, וְהִיא כּוֹתֶבֶת לוֹ: ״הִתְקַבַּלְתִּי מִמְּךָ מָנֶה״, וּלְאַלְמָנָה מָנֶה, וְהִיא כּוֹתֶבֶת לוֹ: ״הִתְקַבַּלְתִּי מִמְּךָ חֲמִשִּׁים זוּז״.
Se enseña en una baraita: Rabí Meir dice: En el caso de cualquiera que reduzca la cantidad del contrato matrimonial a menos de doscientos dinares para una virgen o cien dinares para una viuda, esto convierte el matrimonio en una relación sexual licenciosa. Rabí Yosei dice: Está permitido reducir la cantidad mediante una estipulación verbal, siempre que la esposa esté de acuerdo. Rabí Yehuda dice: Si uno desea, puede escribir para una virgen un documento por doscientos dinares, y ella puede escribirle un recibo que diga: Recibí cien dinares de ti. Y de manera similar, para una viuda se puede escribir cien dinares, y ella puede escribir para él: Recibí cincuenta dinares de ti.
וְסָבַר רַבִּי יוֹסֵי רַשַּׁאי? וּרְמִינְהִי: אֵין עוֹשִׂין כְּתוּבַּת אִשָּׁה מִטַּלְטְלִין, מִפְּנֵי תִּיקּוּן הָעוֹלָם. אָמַר רַבִּי יוֹסֵי: וְכִי מָה תִּיקּוּן הָעוֹלָם יֵשׁ בְּזוֹ? וַהֲלֹא אֵין קְצוּבִין וּפוֹחֲתִין!
La Guemará pregunta: ¿Y realmente Rabí Yosei sostiene que le está permitido reducir la cantidad? La Guemará plantea una contradicción basándose en una baraita: El cobro del contrato matrimonial de una mujer no puede hacerse depender de bienes muebles. Este es un decreto rabínico promulgado para el mejoramiento del mundo. Rabí Yosei dijo: ¿Qué mejoramiento del mundo se logra con este decreto? El precio de los bienes muebles no es fijo, y por lo tanto pueden devaluarse.
תַּנָּא קַמָּא נָמֵי ״אֵין עוֹשִׂין״ קָאָמַר! אֶלָּא לָאו הָכִי קָאָמַר: בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים — בְּשֶׁלֹּא קִבֵּל עָלָיו אַחְרָיוּת, אֲבָל קִבֵּל עָלָיו אַחְרָיוּת — עוֹשִׂין. וַאֲתָא רַבִּי יוֹסֵי לְמֵימַר כִּי קִיבֵּל עָלָיו אַחְרָיוּת אַמַּאי עוֹשִׂין? וַהֲלֹא אֵין קְצוּבִין וּפוֹחֲתִין!
La Guemará analiza el texto de la baraita: El primer tanna también dijo: Un contrato matrimonial no puede hacerse depender de bienes muebles. ¿Cuál es el desacuerdo de Rabí Yosei con él? Más bien, ¿no es que esto es lo que dijo el primer tanna: En qué caso se dijo esta declaración? En un caso en que no se proporcionó una garantía para los bienes muebles. Pero si se proporcionó una garantía, el contrato matrimonial puede hacerse depender de ello. Y Rabí Yosei viene a decir: Incluso si se proporcionó una garantía, ¿por qué puede el contrato matrimonial hacerse depender de ello? El precio no es fijo, y puede devaluarse.
הַשְׁתָּא, וּמָה הָתָם דְּדִלְמָא פָּחֲתִי — חָיֵישׁ רַבִּי יוֹסֵי, הָכָא, דְּוַדַּאי קָא פָּחֲתָה — לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?! הָכִי הַשְׁתָּא?! הָתָם לָא יָדְעָה דְּתַחֵיל, הָכָא יָדְעָה וְקָא מָחֲלָה.
Ahora que se ha aclarado el significado de la baraita, la Guemará pregunta: Así como allí, en el caso de bienes muebles, donde quizás estos se devalúen, Rabí Yosei se preocupa de que la esposa quizá no reciba el valor total de su contrato matrimonial, aquí, donde sin duda se devaluarán, ¿acaso no es tanto más claro que él se preocuparía? La Guemará responde: ¿Cómo pueden compararse estos casos? Allí, ella no sabe si su contrato matrimonial se devaluará, y no hay razón para suponer que ella renunciará a la obligación de él hacia ella. Pero aquí, ella sabe y renunció a ello.
אֲחָתֵיהּ דְּרָמֵי בַּר חָמָא הֲוָת נְסִיבָא לְרַב אַוְיָא.
La Guemará relata: La hermana de Rami bar Ḥama estaba casada con Rav Avya.