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חַזְיֵיהּ דְּלָא הֲוָה נִיחָא לֵיהּ, אֲמַר לֵיהּ: מַאי דַּעְתָּיךְ — מִשּׁוּם דַּאֲמַר לֵיהּ שְׁמוּאֵל לְרַב יְהוּדָה: שִׁינָּנָא, לָא תִּיהְוֵי בְּעַבּוֹרֵי אַחְסָנְתָּא אֲפִילּוּ מִבְּרָא בִּישָׁא לִבְרָא טָבָא — דְּלָא יְדִיעָא מַאי זַרְעָא נָפֵיק מִינֵּיהּ, וְכׇל שֶׁכֵּן מִבְּרָא לִבְרַתָּא,
Rav Pappa vio que Yehuda bar Mareimar no estaba dispuesto a la idea de entrar en la casa. Le dijo: ¿Qué hay en tu mente? ¿No deseas entrar debido a aquello que Shmuel dijo a Rav Yehuda: Shinnana, no seas partícipe en la transferencia de una herencia incluso de un hijo malo a un hijo bueno, pues no se sabe qué descendencia saldrá de él? Quizás el hijo malo engendre hijos dignos. Y con mayor razón, no se debe ser partícipe en la transferencia de una herencia de un hijo a una hija.
הַאי נָמֵי תַּקַּנְתָּא דְרַבָּנַן הִיא, דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחַי: אֲמַר לֵיהּ: הָנֵי מִילֵּי מִדַּעְתֵּיהּ. לְעַשּׂוֹיֵיהּ נָמֵי? אֲמַר לֵיהּ: אַטּוּ מִי קָאָמֵינָא לָךְ דְּעוּל וְעַשְּׂיֵיהּ? עוּל וְלָא תְּעַשְּׂיֵיהּ קָאָמֵינָא. אֲמַר לֵיהּ: מַעֲלַאי דִּידִי הַיְינוּ עִשֻּׂיֵיהּ.
Rav Pappa continuó: ¿Te preocupa que tu llegada presione a Abba de Sura para dar a su hija una dote más sustancial? Pero esto también es una ordenanza de los Sabios, que un padre debe proporcionar una dote para su hija. Esto es como dijo el rabino Yoḥanan en nombre del rabino Shimon ben Yoḥai, como se citó arriba, que los Sabios promulgaron este asunto para que un hombre tome la iniciativa y escriba un acuerdo para dar a su hija una dote tan grande como la porción de sus bienes que su hijo recibirá como herencia. Yehuda bar Mareimar le dijo: Esto se aplica solo si el hombre da por su propia libre voluntad, pero ¿también se le debe obligar? Rav Pappa le dijo: ¿Te dije que entraras y lo obligaras? Yo solo dije que debías entrar, pero no lo obligues. Él le dijo: Mi misma entrada es un acto que efectivamente lo obligará, ya que aumentará su dote en mi honor.
אַכְפְּיֵיהּ וְעוֹל. אִישְׁתִּיק וִיתֵיב. סְבַר הָהוּא מִירְתָּח רָתַח. כַּתְבֵיהּ לְכֹל מַאי דַּהֲוָה לֵיהּ. לְסוֹף אֲמַר לֵיהּ: הַשְׁתָּא נָמֵי לָא מִישְׁתַּעֵי מָר? חַיֵּי דְּמָר, לָא שְׁבַיקִי מִידֵּי לְנַפְשַׁאי.
Finalmente, Rav Pappa obligó a Yehuda bar Mareimar y él entró. Permaneció en silencio y se sentó sin pronunciar palabra. Abba de Sura pensó que Yehuda bar Mareimar estaba enojado con él por no haber concedido a su hija una dote adecuada. Por lo tanto, él escribió en el contrato matrimonial todo lo que tenía como su dote, para apaciguarlo. Finalmente, cuando observó que Yehuda seguía en silencio, Abba de Sura le dijo: ¿Aun ahora el Maestro no hablará? Por la vida del Maestro, no he dejado nada para mí.
אֲמַר לֵיהּ: אִי מִינַּאי דִּידִי — אֲפִילּוּ הַאי נָמֵי דִּכְתַבְתְּ לָא נִיחָא לִי. אֲמַר לֵיהּ: הַשְׁתָּא נָמֵי אֶהְדַּר בִּי. אֲמַר לֵיהּ: שַׁוּוֹיֵי נַפְשָׁךְ הַדְרָנָא — לָא קָאָמֵינָא.
Yehuda bar Mareimar le dijo: Si estás actuando por mi bien, eso que escribiste tampoco me resulta aceptable. Finalmente, al comprender sus deseos, Abba de Sura le dijo a Yehuda bar Mareimar: Ahora también me retractaré, pues actué por error. Yehuda bar Mareimar le dijo: No dije eso para que tú te convirtieras en el tipo de persona que se retracta una vez que da su palabra. Debes mantener tu acuerdo, pero el acuerdo no era de mi agrado.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַב יֵימַר סָבָא מֵרַב נַחְמָן: מָכְרָה כְּתוּבָּתָהּ לְבַעְלָהּ, יֵשׁ לָהּ כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין אוֹ אֵין לָהּ כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין? אֲמַר לֵיהּ רָבָא: וְתִבְּעֵי לָךְ מוֹחֶלֶת.
§ Rav Yeimar el Anciano planteó un dilema ante Rav Naḥman: Si una esposa vendió su contrato matrimonial a su marido, es decir, le vendió el derecho de no tener que pagarle el contrato matrimonial si se divorcian o si ella enviuda, ¿tiene ella la cláusula del documento matrimonial relativa a los hijos varones, o no tiene la cláusula del documento matrimonial relativa a los hijos varones? Rava le dijo: Y puedes plantear el mismo dilema con respecto a una esposa que renuncia a su derecho a su contrato matrimonial. ¿Conserva ella la cláusula del documento matrimonial relativa a los hijos varones en este caso?
אֲמַר לֵיהּ: הַשְׁתָּא, מוֹכֶרֶת קָמִיבַּעְיָא לִי, דְּאַף עַל גַּב דְּאִיכָּא לְמֵימַר זוּזֵי אַנְסוּהָ, דְּאָמֵינָא כְּמַאן דְּקָא מָחוּ לַהּ מְאָה עוּכְלֵי בְּעוּכְלָא, מוֹחֶלֶת מִיבַּעְיָא?!
Rav Yeimar le dijo: Ahora bien, la halakha de quien vende su contrato matrimonial es un dilema para mí. Pues, aunque hay lugar para decir que el dinero la obligó, y que yo digo que ella es como alguien que es golpeado con cien golpes [ukelei] de un martillo [ukela], es decir, necesitaba activos líquidos en ese momento y por lo tanto vendió su contrato matrimonial contra su voluntad, aun así, todavía estoy dispuesto a considerar la posibilidad de que haya vendido el documento matrimonial con respecto a los hijos varones. Entonces, con respecto a quien renuncia a su contrato matrimonial, ¿es necesario plantear el dilema?
אָמַר רָבָא, פְּשִׁיטָא לִי: מוֹכֶרֶת כְּתוּבָּתָהּ לַאֲחֵרִים — יֵשׁ לָהּ כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין. מַאי טַעְמָא — זוּזֵי אַנְסוּהָ. מוֹחֶלֶת כְּתוּבָּתָהּ לְבַעְלָהּ — אֵין לָהּ כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין, מַאי טַעְמָא — אַחוֹלֵי אַחֵילְתַּהּ.
Rava dijo: Me resulta obvio que si una esposa vende su contrato matrimonial a otros, no a su marido sino a otra persona que esté dispuesta a pagar en el presente por la posibilidad de cobrar la suma indicada en su contrato matrimonial si más tarde ella se divorcia o enviuda, ella todavía tiene el documento matrimonial relativo a los hijos varones. ¿Cuál es la razón? El dinero la obligó a vender, y no tuvo la intención de renunciar a todos sus derechos. Asimismo, me queda claro que quien renuncia al derecho de cobrar su contrato matrimonial de su marido no tiene el documento matrimonial relativo a los hijos varones. ¿Cuál es la razón? Ella lo perdonó todo y no tiene intención de reclamar nada de su marido.
בָּעֵי רָבָא: מוֹכֶרֶת כְּתוּבָּתָהּ לְבַעְלָהּ, כְּמוֹכֶרֶת לַאֲחֵרִים דָּמֵי, אוֹ כְּמוֹחֶלֶת לְבַעְלָהּ דָּמֵי? בָּתַר דְּבַעְיַאּ הֲדַר פַּשְׁטַהּ: מוֹכֶרֶת כְּתוּבָּה לְבַעְלָהּ, כְּמוֹכֶרֶת לַאֲחֵרִים דָּמֵי.
Sin embargo, Rava planteó un dilema sobre el siguiente caso: Con respecto a una mujer que vende su contrato matrimonial a su marido, ¿se la considera como alguien que vende a otros, es decir, que no ha renunciado al documento matrimonial en lo concerniente a los hijos varones, o se la considera como alguien que renuncia a su derecho de cobrar su contrato matrimonial de su marido, es decir, que lo ha perdido todo? Después de plantear el dilema, posteriormente lo resolvió: una mujer que vende su contrato matrimonial a su marido es considerada como alguien que vende a otros, ya que se supone que lo hizo debido a dificultades económicas.
מֵתִיב רַב אִידִי בַּר אָבִין: מֵתָה — אֵין יוֹרְשִׁין שֶׁל זֶה וְאֵין יוֹרְשִׁין שֶׁל זֶה יוֹרְשִׁין כְּתוּבָּתָהּ. וְהָוֵינַן בַּהּ: כְּתוּבָּתָהּ מַאי עֲבִידְתַּהּ?!
Rav Idi bar Avin planteó una objeción: Aprendimos en una mishná (Yevamot 87b) que si el marido de una mujer se fue al extranjero, y después de oír el testimonio de un testigo de que estaba muerto la mujer volvió a casarse, y luego su primer marido regresó, ambos maridos deben divorciarse de ella, y ella no recibe el pago de su contrato matrimonial de ninguno de los dos hombres. Esa mishná continúa diciendo que si ella murió, ni los herederos de este, el primer marido, ni los herederos de aquel, el segundo marido, heredan la suma estipulada en su contrato matrimonial. Y nosotros discutimos la siguiente cuestión: Con respecto a un contrato matrimonial, ¿cuál es su propósito? En otras palabras, la mishná acaba de decir que ella no tiene derecho a un contrato matrimonial, entonces ¿cómo puede siquiera sugerirse que los herederos podrían heredarlo?
וְאָמַר רַב פָּפָּא: כְּתוּבַּת בְּנִין דִּכְרִין. וְאַמַּאי? הָכָא נָמֵי לֵימָא יֵצֶר אַנְסַהּ!
Y Rav Pappa dijo: Esto se refiere al documento matrimonial relativo a los hijos varones. No solo pierde su contrato matrimonial, sino que también pierde el derecho al documento matrimonial relativo a los hijos varones, ya que sus hijos no heredan de ella en absoluto. Rav Idi bar Avin explica su objeción. Pero si, según la declaración anterior, una esposa que vende su contrato matrimonial no ha renunciado al documento matrimonial relativo a los hijos varones, ¿por qué la mishná en Yevamot afirma que ninguno de los herederos de la mujer hereda el producto de su contrato matrimonial? Aquí también, en esa mishná, digamos que su deseo de casarse con otro hombre la obligó a casarse con su segundo marido. ¿Por qué habría de perder el documento matrimonial relativo a los hijos varones?
הָתָם, קְנָסָא הוּא דְּקַנְסוּהָ רַבָּנַן.
La Guemará responde: Allí se trata de una penalización con la que los Sabios la penalizaron. En otras palabras, la razón no es que ella pierda automáticamente el documento matrimonial relativo a los hijos varones, junto con el propio contrato matrimonial. Más bien, su pérdida del documento matrimonial relativo a los hijos varones es una de varias penalizaciones que los Sabios le impusieron por haberse vuelto a casar basándose en el testimonio de un solo testigo sin llevar a cabo su propia investigación exhaustiva sobre el destino de su marido. Por lo tanto, no se puede aprender de esa halakha con respecto al asunto que nos ocupa.
יָתֵיב רָבִין בַּר חֲנִינָא קַמֵּיהּ דְּרַב חִסְדָּא, וְיָתֵיב וְקָאָמַר מִשְּׁמֵיהּ דְּרַבִּי אֶלְעָזָר: מוֹחֶלֶת כְּתוּבָּתָהּ לְבַעְלָהּ — אֵין לָהּ מְזוֹנוֹת. אֲמַר לֵיהּ: אִי לָאו דְּקָאָמְרַתְּ לִי מִשְּׁמֵיהּ דְּגַבְרָא רַבָּא, הֲוָה אָמֵינָא לָךְ: ״מֵשִׁיב רָעָה תַּחַת טוֹבָה לֹא תָמוּשׁ רָעָה מִבֵּיתוֹ״?!
Ravin bar Ḥanina se sentó ante Rav Ḥisda, y se sentó y dijo la siguiente halakha en nombre de Rabbi Elazar: Una mujer que renuncia a su derecho de cobrar su contrato matrimonial de su marido no recibe de él su sustento. Rav Ḥisda le dijo: Si no me hubieras dicho esta halakha en nombre de un gran hombre, te habría dicho que esto es una injusticia, de acuerdo con el versículo "quien devuelve mal por bien, el mal no se apartará de su casa" (Proverbios 17:13). Después de que ella renuncia en favor de su marido a su derecho sobre su contrato matrimonial, lo cual fue un favor para su marido, también pierde su sustento.
יָתֵיב רַב נַחְמָן וְעוּלָּא וַאֲבִימִי בַּר רַב פַּפֵּי, וְיָתֵיב רַב חִיָּיא בַּר אַמֵּי גַּבַּיְיהוּ. אֲתָא הָהוּא גַּבְרָא דִּשְׁכִיבָא אֲרוּסָתוֹ, אָמְרִי לֵיהּ: זִיל קְבַר, אוֹ הַב לָהּ כְּתוּבְּתַהּ. אֲמַר לְהוּ רַב חִיָּיא, תְּנֵינָא: אִשְׁתּוֹ אֲרוּסָה — לֹא אוֹנֵן וְלֹא מִיטַּמֵּא לַהּ, וְכֵן הִיא — לֹא אוֹנֶנֶת וְלֹא מִיטַּמְּאָה לוֹ. מֵתָה — אֵינוֹ יוֹרְשָׁהּ, מֵת הוּא — גּוֹבָה כְּתוּבָּתָהּ.
La Guemará relata: Rav Naḥman estaba sentado, y Ulla y Avimei bar Rav Pappi también estaban sentados, y Rav Ḥiyya bar Ami estaba sentado con ellos, cuando cierto hombre se presentó ante ellos cuya prometida había muerto. Le dijeron: Ve y entiérrala, o entrega a sus herederos la suma estipulada en su contrato matrimonial. Rav Ḥiyya les dijo, sorprendido por su respuesta: Pero aprendimos que con respecto a la prometida de uno, él ni asume el estatus de doliente inmediato ni se vuelve ritualmente impuro por ella si es sacerdote, y de igual manera, ella tampoco asume el estatus de doliente inmediata ni se vuelve ritualmente impura por él. Si ella murió, él no hereda de ella, y si él murió, ella cobra el pago de su contrato matrimonial.
טַעְמָא דְּמֵת הוּא, הָא מֵתָה הִיא — אֵין לָהּ כְּתוּבָּה. מַאי טַעְמָא? אָמַר רַב הוֹשַׁעְיָא: שֶׁאֵין אֲנִי קוֹרֵא בָּהּ ״לִכְשֶׁתִּנָּשְׂאִי לְאַחֵר תִּטְּלִי מַה שֶּׁכָּתוּב לִיכִי״.
Rav Ḥiyya infiere lo siguiente de esta declaración: La razón de esta halakha es que él murió, de lo cual puede inferirse que si ella murió, no tiene contrato matrimonial, ni ninguna de las estipulaciones de un contrato matrimonial. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón por la que su contrato matrimonial queda cancelado al morir ella? Rav Hoshaya dijo: La razón es que no leo con respecto a ella la condición establecida en el contrato matrimonial: Cuando te cases con otro, él podrá tomar lo que está escrito para ti, ya que ella no puede casarse con otro.
כִּי אֲתָא רָבִין, אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: אֲרוּסָה שֶׁמֵּתָה — אֵין לָהּ כְּתוּבָּה. אֲמַר לְהוּ אַבָּיֵי, זִילוּ אִמְרוּ לֵיהּ:
La Guemará relata otro incidente: Cuando Ravin llegó de Eretz Yisrael a Babilonia, dijo que Reish Lakish dijo: Una mujer desposada que murió no tiene contrato matrimonial. Abaye dijo a los sabios que recitaban esta halakha en nombre de Ravin: Id, y decid a Ravin:

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