דַּאֲפִילּוּ בִּתּוֹ, חוֹבָה הוּא דְּלֵיכָּא, הָא מִצְוָה אִיכָּא.
Que incluso con respecto a su hija, no hay obligación de proveer su sustento; sin embargo, hay una mitzvá de hacerlo.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא רַבִּי יְהוּדָה, וְהָכִי קָאָמַר: הָאָב אֵינוֹ חַיָּיב בִּמְזוֹנוֹת בִּתּוֹ, וְכׇל שֶׁכֵּן לִבְנוֹ. הָא מִצְוָה בִּבְנוֹ אִיכָּא, וְקַל וָחוֹמֶר לַבָּנוֹת. וְהָא דְּקָתָנֵי בִּתּוֹ — הָא קָא מַשְׁמַע לַן דַּאֲפִילּוּ בִּתּוֹ חוֹבָה לֵיכָּא.
Y si lo deseas, di que la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, y esto es lo que dijo en la mishná: Un padre no está obligado a proporcionar sustento a su hija, y con mayor razón no está obligado a proporcionar a su hijo. De aquí puede inferirse que hay al menos una mitzvá con respecto a un hijo, y lo mismo se aplica por inferencia a fortiori con respecto a las hijas. Y la razón por la que la mishná enseña el caso de su hija es porque nos enseña esto: Que incluso con respecto a su hija no hay obligación, a pesar de la mitzvá de protegerla de la deshonra.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן בְּרוֹקָא, וְהָכִי קָאָמַר: אֵינוֹ חַיָּיב בִּמְזוֹנוֹת בִּתּוֹ, וְהוּא הַדִּין לִבְנוֹ. וְהוּא הַדִּין דַּאֲפִילּוּ מִצְוָה נָמֵי לֵיכָּא, וְאַיְּידֵי דְּבָנוֹת לְאַחַר מִיתַת אֲבִיהֶן חוֹבָה, תְּנָא נָמֵי אֵינוֹ חַיָּיב.
Y si lo deseas, di que la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Yoḥanan ben Beroka, y esto es lo que dijo en la mishná: Un padre no está obligado a proporcionar sustento a su hija, y lo mismo es cierto con respecto a proporcionarlo a su hijo. Y lo mismo es cierto con respecto a una mitzvá; ni siquiera hay una mitzvá de alimentar ni a los hijos ni a las hijas, pero dado que el tanna quiso decir con respecto a las hijas que después de la muerte de su padre existe una obligación de mantenerlas con cargo a su patrimonio, también enseñó de manera paralela que el padre no está obligado a proporcionar sustento a sus hijas durante su vida. En consecuencia, es incorrecto inferir de aquí que hay una mitzvá de mantenerlas a pesar de la falta de obligación; más bien, el tanna quiere decir que no hay obligación ni siquiera una mitzvá de hacerlo.
אָמַר רַבִּי אִילְעָא אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ מִשּׁוּם רַבִּי יְהוּדָה בַּר חֲנִינָא: בְּאוּשָׁא הִתְקִינוּ שֶׁיְּהֵא אָדָם זָן אֶת בָּנָיו וְאֶת בְּנוֹתָיו כְּשֶׁהֵן קְטַנִּים. אִיבַּעְיָא לְהוּ: הִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ אוֹ אֵין הִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ? תָּא שְׁמַע: כִּי הֲוָה אָתוּ לְקַמֵּיהּ דְּרַב יְהוּדָה אֲמַר לְהוּ: יָארוּד יָלְדָה, וְאַבְּנֵי מָתָא שָׁדְיָא?!
§ Rabí Ile’a dijo que Reish Lakish dijo en nombre de Rabí Yehuda bar Ḥanina: En Usha los Sabios instituyeron que un hombre debe mantener a sus hijos e hijas cuando son menores. Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿la halakha está de acuerdo con su opinión o la halakha no está de acuerdo con su opinión? ¿Debe un hombre alimentar a sus hijos pequeños en la práctica o no? La Guemará responde: Ven y escucha: Cuando venían ante Rav Yehuda para quejarse de un padre que se negaba a mantener a sus hijos, él les decía: ¿El chacal [yarod] engendra descendencia y arroja la obligación de alimenta-los sobre los habitantes de la ciudad? Incluso un chacal alimenta a sus crías, y ciertamente es apropiado que un padre sostenga a sus hijos.
כִּי הֲוָה אָתוּ לְקַמֵּיהּ דְּרַב חִסְדָּא, אֲמַר לְהוּ: כְּפוֹ לֵיהּ אֲסִיתָא בְּצִבּוּרָא, וְלֵיקוּם וְלֵימָא: עוֹרְבָא בָּעֵי בְּנֵיהּ וְהָהוּא גַּבְרָא לָא בָּעֵי בְּנֵיהּ?! וְעוֹרְבָא בָּעֵי בְּנֵיהּ? וְהָכְתִיב: ״לִבְנֵי עוֹרֵב אֲשֶׁר יִקְרָאוּ״! לָא קַשְׁיָא, הָא בְּחִיוָּרֵי, הָא בְּאוּכָּמֵי.
Cuando venían ante Rav Ḥisda para presentar una queja similar, él les decía: Denle vuelta a un mortero para él en público, como una plataforma elevada, y que ese padre se ponga de pie y diga sobre sí mismo: El cuervo quiere cuidar de sus hijos, y sin embargo este hombre no quiere mantener a sus hijos. La Guemará cuestiona esta afirmación: ¿Y acaso el cuervo quiere alimentar a sus hijos? ¿Pero no está escrito: “Él da a la bestia su alimento, a los cuervos jóvenes que claman” (Salmos 147:9)? Este versículo indica que los padres de los cuervos jóvenes no los alimentan. La Guemará responde: Esto no es difícil, pues en este caso se refiere a los blancos, y en aquel caso se refiere a los negros. Hay diferentes tipos de cuervos, algunos de los cuales alimentan a sus crías y otros no.
כִּי הֲוָה אָתֵי לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא, אֲמַר לֵיהּ: נִיחָא לָךְ דְּמִיתַּזְנִי בְּנָיךְ מִצְּדָקָה?
La Guemará relata además: Cuando un incidente de este tipo llegaba ante Rava, él le decía al padre: ¿Es satisfactorio para ti que tus hijos sean mantenidos por la caridad? Todos estos incidentes prueban que la halakha no está de acuerdo con la ordenanza de Usha; aunque estos Sabios afirmaron enérgicamente que es apropiado que un padre mantenga a sus hijos, no lo obligaron a hacerlo por la autoridad del tribunal.
וְלָא אֲמַרַן, אֶלָּא דְּלָא אֲמִיד, אֲבָל אֲמִיד — כָּפֵינַן לֵיהּ עַל כֻּרְחֵיהּ. כִּי הָא דְּרָבָא כַּפְיֵיהּ לְרַב נָתָן בַּר אַמֵּי וְאַפֵּיק מִינֵּיהּ אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי לִצְדָקָה.
La Guemará añade: Y dijimos esta halakhasolo cuando él no es rico y debe esforzarse mucho para proporcionar alimento a sus hijos, pero si es rico, lo obligamos contra su voluntad a mantenerlos. Como este caso de Rava, que obligó a Rav Natan bar Ami, que era un hombre rico, a donar a la caridad, y recaudó de él cuatrocientos dinares para caridad. Esto muestra que, incluso en ausencia de una obligación particular, el tribunal obligará a una persona a dar caridad si puede permitírselo. El mismo razonamiento ciertamente se aplica a los propios hijos de un hombre.
אָמַר רַבִּי אִילְעָא אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: בְּאוּשָׁא הִתְקִינוּ הַכּוֹתֵב כׇּל נְכָסָיו לְבָנָיו — הוּא וְאִשְׁתּוֹ נִזּוֹנִים מֵהֶם.
§ Rabí Ile’a dijo que Reish Lakish dijo: En Usha los Sabios instituyeron que, en el caso de alguien que escribe un documento declarando que está dando todos sus bienes como regalo a sus hijos en vida, él y su esposa son mantenidos de los bienes hasta su muerte.
מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי זֵירָא וְאִיתֵּימָא רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי: גְּדוֹלָה מִזּוֹ אָמְרוּ, אַלְמְנָתוֹ נִזּוֹנֶת מִנְּכָסָיו, הוּא וְאִשְׁתּוֹ מִיבַּעְיָא?!
Rabí Zeira objeta esto, y algunos dicen que esta objeción fue planteada por Rabí Shmuel bar Naḥmani: ¿Cuál es el significado de este fallo? Después de todo, los Sabios dijeron algo más grande que eso: la viuda de un hombre es sostenida con sus bienes incluso si su patrimonio fue heredado por su hija y, por lo tanto, pertenece al marido de ella. Aunque la propiedad es comparable a la propiedad del patrimonio que fue vendida a un tercero, de la cual una viuda no tiene derecho a reclamar su sustento, en este caso los Sabios decretaron que ella puede reclamar su sustento del patrimonio de su difunto marido para evitar que pierda por completo. Con esto en mente, ¿es necesario afirmar que él y su esposa, durante su vida, reciben su sustento de la propiedad que él dio como regalo a sus hijos?
דִּשְׁלַח רָבִין בְּאִיגַּרְתֵּיהּ: מִי שֶׁמֵּת וְהִנִּיחַ אַלְמָנָה וּבַת — אַלְמְנָתוֹ נִיזּוֹנֶת מִנְּכָסָיו. נִישֵּׂאת הַבַּת — אַלְמְנָתוֹ נִיזּוֹנֶת מִנְּכָסָיו.
La Guemará proporciona el trasfondo de este dictamen: Como Ravin envió en su carta a Babilonia: Con respecto a alguien que murió y dejó una viuda y una hija, su viuda es mantenida de su propiedad, ya que esto es una estipulación del contrato matrimonial. Si la hija, que es la heredera de su padre, se casó, la herencia se considera propiedad en usufructo cuyos frutos pertenecen a su marido, pero aun así su viuda es mantenida de su propiedad.
מֵתָה הַבַּת, אָמַר רַבִּי יְהוּדָה בֶּן אֲחוֹתוֹ שֶׁל רַבִּי יוֹסֵי בַּר חֲנִינָא: עַל יָדִי הָיָה מַעֲשֶׂה, וְאָמְרוּ: אַלְמְנָתוֹ נִיזּוֹנֶת מִנְּכָסָיו. הוּא וְאִשְׁתּוֹ מִיבַּעְיָא?!
Si la hija murió y su marido heredó de ella, Rabí Yehuda, hijo de la hermana de Rabí Yosei bar Ḥanina, dijo: Estuve involucrado en un caso de este tipo cuando esta misma cuestión fue presentada ante los Sabios para una decisión, y ellos dijeron: Incluso en este caso, su viuda es mantenida de su propiedad. La Guemará reitera: Dicho todo eso, ¿es necesario afirmar que él y su esposa tienen derecho a recibir su sustento de la propiedad que dio a su hijo?
מַהוּ דְּתֵימָא: הָתָם הוּא דְּלֵיכָּא דְּטָרַח, אֲבָל הָכָא — נִטְרַח לְדִידֵיהּ וּלְדִידַהּ, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará responde: La ordenanza es necesaria no sea que digas que es en ese caso allí, con respecto a una viuda, donde instituyeron esta halakha, ya que no hay nadie que se esfuerce por ella, puesto que está sola, pero aquí, donde el marido está vivo, él puede esforzarse por sí mismo y por ella, es decir, por su esposa. La ordenanza de Usha, por lo tanto, nos enseña que el tribunal no lo obliga a hacerlo, y ellas pueden reclamar su sustento de su propiedad anterior.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: הִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ אוֹ לֵית הִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ? תָּא שְׁמַע: דְּרַבִּי חֲנִינָא וְרַבִּי יוֹנָתָן הֲווֹ קָיְימִי, אֲתָא הָהוּא גַּבְרָא גְּחֵין וְנַשְּׁקֵיהּ לְרַבִּי יוֹנָתָן אַכַּרְעֵיהּ, אֲמַר לֵיהּ רַבִּי חֲנִינָא: מַאי הַאי? אֲמַר לֵיהּ: כּוֹתֵב נְכָסָיו לְבָנָיו הוּא,
Se planteó un dilema ante los sabios: ¿está la halakha de acuerdo con la opinión de Rabí Ile’a, o la halakha no está de acuerdo con su opinión? La Guemará responde: Ven y escucha, pues Rabí Ḥanina y Rabí Yonatan estaban de pie juntos, y cierto hombre se acercó, se inclinó y besó el pie de Rabí Yonatan. Rabí Ḥanina le dijo a Rabí Yonatan: ¿Qué es esto? ¿Por qué te debe tal muestra de gratitud? Él le dijo: Él escribió un documento declarando que estaba dando su propiedad a sus hijos,