שֶׁלֹּא כָּתַב לָהּ אֶלָּא עַל מְנָת לְכוֹנְסָהּ. לְמַאן דְּאָמַר לֹא זָכָה — כְּרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה. וּמַאן דְּאָמַר זָכָה — כְּרַבָּנַן.
La razón es que él escribió que ella tendría derecho a la cantidad adicional solo con la condición de que él se casara con ella, y dado que él no se casó con ella, ella no tiene derecho a la cantidad adicional. La Guemará compara las respectivas opiniones: El que dice que el marido no tiene derecho a su dote sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar ben Azaria, y por lo tanto dictamina que así como un marido garantiza a su esposa una suma adicional en su contrato matrimonial solo si realmente se casan, el padre de la esposa también da la dote solo con la condición de que la pareja se case. Y el que dijo que el marido sí tiene derecho a su dote sostiene de acuerdo con la opinión de los Rabinos, porque el documento está plenamente en vigor incluso antes del matrimonio.
לָא, דְּכוּלֵּי עָלְמָא כְּרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה. מַאן דְּאָמַר לֹא זָכָה — כְּרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה, וּמַאן דְּאָמַר זָכָה — עַד כָּאן לָא קָאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה אֶלָּא מִדִּידֵיהּ לְדִידַהּ, שֶׁלֹּא כָּתַב לָהּ אֶלָּא עַל מְנָת לְכוֹנְסָהּ.
La Guemará refuta esta sugerencia: No, todos están de acuerdo en que la halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar ben Azarya, y la explicación es la siguiente: Aquel que dijo que él no tiene derecho a la dote claramente sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar ben Azarya, como se indicó arriba; y aquel que dice que el marido sí tiene derecho a su dote distinguiría entre los dos casos: Rabí Elazar ben Azarya afirma que el contrato matrimonial no entra plenamente en vigor hasta el matrimonio solo con respecto a una concesión de él para ella, es decir, la suma adicional que el marido añade a su contrato matrimonial, pues él lo escribió para ella solo con la condición de que él se casara con ella, y no tenía intención de darle nada antes de que ella se convirtiera en su esposa.
אֲבָל מִדִּידַהּ לְדִידֵיהּ אֲפִילּוּ רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה מוֹדֵי, דְּמִשּׁוּם אִיחַתּוֹנֵי הוּא, וְהָא אִיחַתַּנֻי לְהוּ.
Sin embargo, con respecto a aquello que es dado por su padre a él, es decir, la dote, incluso Rabbi Elazar ben Azarya concede que el marido tiene derecho a este dinero, ya que el regalo de un padre se debe al matrimonio, es decir, él quiere que las familias queden unidas en matrimonio, y ellas ya han quedado unidas en matrimonio. La dote dada por el padre no tiene nada que ver con la transición del compromiso al matrimonio propiamente dicho.
חַיָּיב בִּמְזוֹנוֹתֶיהָ וְכוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: תִּיקְּנוּ מְזוֹנוֹתֶיהָ תַּחַת מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, וּקְבוּרָתָהּ תַּחַת כְּתוּבָּתָהּ, לְפִיכָךְ בַּעַל אוֹכֵל פֵּירוֹת.
§ La mishná enseña que el marido está obligado a proporcionar a su esposa sustento, redención del cautiverio y entierro. Los Sabios enseñaron en una baraita: Los Rabinos instituyeron que el marido debe proporcionar a su esposa su sustento a cambio de sus derechos sobre sus ganancias, y de manera similar decretaron que el marido debe encargarse de su entierro a cambio de que él herede la dote que ella llevó al matrimonio y que está escrita en su contrato matrimonial. En consecuencia, el marido puede consumir los frutos de su propiedad.
פֵּירוֹת מַאן דְּכַר שְׁמַיְיהוּ?! חַסּוֹרֵי מְחַסְּרָא, וְהָכִי קָתָנֵי: תִּיקְּנוּ מְזוֹנוֹתֶיהָ תַּחַת מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, וּפִירְקוֹנָהּ תַּחַת פֵּירוֹת, וּקְבוּרָתָהּ תַּחַת כְּתוּבָּתָהּ. לְפִיכָךְ בַּעַל אוֹכֵל פֵּירוֹת.
La Guemará expresa sorpresa ante esta última afirmación: Produce, ¿quién mencionó algo acerca de eso? La baraita no mencionó previamente produce en absoluto, entonces ¿cómo llegó a una conclusión halájica con respecto a produce? La Guemará explica que la baraita está incompleta, y esto es lo que enseña: Instituyeron que un marido debe proporcionar a su esposa su sustento a cambio de sus derechos sobre sus ganancias; y es su deber proporcionarle a ella redención del cautiverio a cambio de su derecho a consumir los frutos de su propiedad; y es su obligación encargarse de su entierro a cambio de que él herede la dote que ella llevó al matrimonio y que está escrita en su contrato matrimonial. En consecuencia, un marido puede consumir los frutos de su propiedad.
מַאי ״לְפִיכָךְ״?
Aunque la Guemará ha explicado cómo el tanna llegó a hablar sobre productos, la redacción de la baraita sigue siendo problemática. ¿Cuál es el significado de la palabra por consiguiente en este contexto?
מַהוּ דְּתֵימָא: מֵיכָל לָא נֵכְלִינְהוּ, אַנּוֹחֵי נַנְּחִינְהוּ. דְּאִם כֵּן, מִימְּנַע וְלָא פָּרֵיק, קָא מַשְׁמַע לַן דְּהָא עֲדִיפָא. זִימְנִין דְּלָא מָלוּ, וּפָרֵיק לַהּ מִדִּידֵיהּ.
La Guemará explica: No sea que digas que el marido no debe consumir los frutos, sino dejarlos, para que, si necesita fondos para rescatar a su esposa, los tenga disponibles, pues, si no se le obliga a hacerlo, se abstendrá de rescatarla, ya que no estará dispuesto a gastar su propio dinero para ese propósito; el tanna, por lo tanto, nos enseña que esto —este arreglo— es preferible, porque a veces los frutos no alcanzarán los fondos necesarios para rescatarla del cautiverio, y él no la rescataría si se esperara que usara los fondos producidos por su propiedad. En consecuencia, los Sabios decretaron que él consume los frutos de inmediato y que debe rescatarla con sus propios fondos si ella es tomada cautiva.
וְאֵיפוֹךְ אֲנָא!
Después de analizar el lenguaje de la baraita, la Guemará dirige su atención a la propia halakha. Pero puedo invertir estas conexiones; ¿por qué la baraita dice que la obligación del marido de proporcionar sustento a su esposa fue instituida a cambio de su derecho a las ganancias de ella, en lugar de otro de sus derechos, por ejemplo, su derecho a consumir los frutos de su propiedad?
אָמַר אַבָּיֵי: תִּיקְּנוּ מָצוּי לְמָצוּי, וְשֶׁאֵינוֹ מָצוּי לְשֶׁאֵינוֹ מָצוּי.
Abaye dijo: Los Sabios instituyeron una obligación común a cambio de un derecho común, y instituyeron una obligación poco común a cambio de un derecho poco común. En otras palabras, los Sabios instituyeron la obligación del marido de proporcionar sustento a su esposa, que es relevante de manera regular, a cambio de su derecho a las ganancias de ella, que también se aplica regularmente. Las otras obligaciones y derechos del marido son relevantes con menor frecuencia.
אָמַר רָבָא: הַאי תַּנָּא סָבַר מְזוֹנוֹת מִדְּאוֹרָיְיתָא, דְּתַנְיָא: ״שְׁאֵרָהּ״ — אֵלּוּ מְזוֹנוֹת, וְכֵן הוּא אוֹמֵר: ״וַאֲשֶׁר אָכְלוּ שְׁאֵר עַמִּי״. ״כְּסוּתָהּ״ — כְּמַשְׁמָעוֹ. ״עוֹנָתָהּ״ — זוֹ עוֹנָה הָאֲמוּרָה בַּתּוֹרָה, וְכֵן הוּא אוֹמֵר: ״אִם תְּעַנֶּה אֶת בְּנוֹתַי״.
§ Rava dijo: Este tanna, en la baraita citada a continuación, sostiene que la obligación del marido de proporcionar a su esposa sustento se aplica por la ley de la Torah, como se enseña con respecto al versículo relativo a las obligaciones del marido hacia su esposa: “Si toma para sí otra mujer, no disminuirá su alimento [she’era], su vestido [kesuta] ni sus derechos conyugales [onata]” (Éxodo 21:10). “She’era”; esto es sustento, y asimismo dice: “Que también comen la carne [she’er] de mi pueblo” (Miqueas 3:3). “Kesuta” se entiende en su sentido literal como referido a la vestimenta. “Onata”; estos son sus derechos conyugales, que están establecidos en la Torah, y así dice: “Si afligieres [te’aneh] a mis hijas” (Génesis 31:50), lo que indica que un marido no puede privar a su esposa de sus derechos conyugales.
רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר: ״שְׁאֵרָהּ״ — זוֹ עוֹנָה. וְכֵן הוּא אוֹמֵר: ״אִישׁ אִישׁ אֶל כׇּל שְׁאֵר בְּשָׂרוֹ לֹא תִקְרְבוּ לְגַלּוֹת עֶרְוָה״. ״כְּסוּתָהּ״ — כְּמַשְׁמָעוֹ. ״עוֹנָתָהּ״ — אֵלּוּ מְזוֹנוֹת, וְכֵן הוּא אוֹמֵר: ״וַיְעַנְּךָ וְיַרְעִיבֶךָ״.
La baraita continúa: Rabí Elazar dice: “She’era”; estos son sus derechos conyugales, y así dice: “Ninguno de vosotros se acercará a ningún pariente cercano [she’er] suyo para descubrir su desnudez” (Levítico 18:6), lo que demuestra que la palabra she’er se usa en el contexto de las relaciones sexuales. “Kesuta” se entiende en su sentido literal como referencia a la vestimenta. “Onata”; esto es sustento, y así dice: “Y Él te afligió [vayanekha], y te hizo padecer hambre, y te alimentó con maná” (Deuteronomio 8:3).