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מִשּׁוּם אֵיבָה.
La Guemará explica: La razón es debido a la enemistad, para que él no le guarde rencor por encontrar objetos y retenérselos, lo que podría llevarlo a mostrarse reacio a proporcionarle sustento.
בְּמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ. מְנָלַן? דְּאָמַר רַב הוּנָא אָמַר רַב: מִנַּיִן שֶׁמַּעֲשֵׂה הַבַּת לָאָב, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְכִי יִמְכּוֹר אִישׁ אֶת בִּתּוֹ לְאָמָה״, מָה אָמָה מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ לְרַבָּהּ — אַף בַּת מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ לְאָבִיהָ. וְאֵימָא הָנֵי מִילֵּי קְטַנָּה, דְּמָצֵי מְזַבֵּן לַהּ, אֲבָל נַעֲרָה, דְּלָא מָצֵי מְזַבֵּן לַהּ — מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ דִּידַהּ הָווּ!
§ La mishná enseñó además que el padre tiene derecho a las ganancias de su hija. La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? La Guemará responde: Como dijo Rav Huna que Rav dijo: ¿De dónde se deriva que las ganancias de una hija pertenecen a su padre? Como está escrito: “Y si un hombre vende a su hija para ser sierva” (Éxodo 21:7), lo que indica que, así como con respecto a una sierva, sus ganancias pertenecen a su amo, ya que fue vendida para ese propósito, así también con respecto a una hija, sus ganancias van a su padre. La Guemará pregunta: Pero se puede decir que esto se aplica solo a una menor, ya que el padre puede venderla como sierva. Sin embargo, con respecto a una joven, a quien él no puede vender, quizá sus ganancias deban pertenecer a ella.
מִסְתַּבְּרָא דְּאָבִיהָ הָווּ, דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ לָאו דְּאָבִיהָ, אֶלָּא הָא דְּזַכִּי לֵיהּ רַחֲמָנָא לְאָב לְמִימְסְרַהּ לְחוּפָּה, הֵיכִי מָצֵי מָסַר לַהּ? הָא קָמְבַטֵּל לַהּ מִמַּעֲשֵׂה יָדֶיהָ.
La Guemará responde: Es razonable que las ganancias de ella vayan a su padre, pues, si se te ocurriera decir que las ganancias de ella no pertenecen a su padre, ¿qué hay del hecho de que el Misericordioso otorga al padre el derecho de llevar a su hija, cuando ella es una joven, a la jupá? ¿Cómo puede él llevarla a la jupá? ¿Acaso no hace así que ella descuide sus ganancias en ese momento, ya que no puede trabajar mientras se está casando? Si ella tiene los derechos sobre sus propias ganancias, puede oponerse por este motivo.
פָּרֵיךְ רַב אַחַאי: אֵימָא דְּיָהֵיב לַהּ שְׂכַר פְּקַעְתַּהּ. אִי נָמֵי דִּמְסַר לָהּ בְּלֵילְיָא. אִי נָמֵי דִּמְסַר לַהּ בְּשַׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים.
Rav Aḥai refuta esta afirmación: Di que, cuando él la lleva al dosel nupcial, le da el salario que ella deja de percibir al hacer una pausa en su trabajo, y por lo tanto la objeción anterior no se aplica. Alternativamente, se refiere a un caso en el que él la llevó al dosel nupcial por la noche, cuando ella no trabaja. Alternativamente, significa que él la llevó al dosel nupcial en Shabbatot o Festividades, cuando está prohibido trabajar.
אֶלָּא: קְטַנָּה לָא צְרִיכָא קְרָא — הַשְׁתָּא זַבּוֹנֵי מְזַבֵּין לַהּ, מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ מִיבְּעֵי?! [אֶלָּא] כִּי אִיצְטְרִיךְ קְרָא, לְנַעֲרָה.
Más bien, la Guemará vuelve a la exposición original basada en el caso de una sierva hebrea, y sostiene que con respecto a una menor, no es necesario derivar de un versículo que su padre tiene derecho a sus ganancias, por la siguiente razón: Ahora bien, si su padre tiene el derecho de venderla como sierva, ¿es necesario decir que sus ganancias le pertenecen? Más bien, cuando el versículo era necesario, era para enseñar que las ganancias de una joven también pertenecen a su padre.
בַּהֲפָרַת נְדָרֶיהָ. מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״בִּנְעוּרֶיהָ בֵּית אָבִיהָ״.
§ La mishná enseñó que un padre tiene derecho a efectuar la anulación de los votos de su hija. La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? La Guemará responde que está escrito: “Estando en su juventud, en la casa de su padre” (Números 30:17), y la Torah procede a explicar que durante este período un padre puede anular los votos de su hija.
וּמְקַבֵּל אֶת גִּיטָּהּ. מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״וְיָצְאָה ... וְהָיְתָה״, אִיתַּקּוּשׁ יְצִיאָה לַהֲוָיָיהּ.
La mishná enseñó además: Y él acepta su acta de divorcio en nombre de ella. La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? La Guemará responde que está escrito: “Y ella sale de su casa y va y llega a ser esposa de otro hombre” (Deuteronomio 24:2). Este versículo yuxtapone la salida de un matrimonio y el llegar a ser esposa, lo que enseña que las halakhot del desposorio se aplican a su salida de la casa de su marido mediante un acta de divorcio. En consecuencia, así como un padre tiene el derecho de aceptar el desposorio en nombre de su hija, también puede recibir un acta de divorcio en nombre de ella.
וְאֵינוֹ אוֹכֵל פֵּירוֹת בְּחַיֶּיהָ. תָּנוּ רַבָּנַן: הָאָב אֵינוֹ אוֹכֵל פֵּירוֹת בְּחַיֵּי בִתּוֹ. רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: הָאָב אוֹכֵל פֵּירוֹת בְּחַיֵּי בִתּוֹ. בְּמַאי קָמִיפַּלְגִי? תַּנָּא קַמָּא סָבַר: בִּשְׁלָמָא בַּעַל, תַּקִּינוּ לֵיה רַבָּנַן פֵּירֵי, דְּאִם כֵּן מִימְּנַע וְלָא פָּרֵיק,
§ La mishná enseñó que un padre no puede consumir los frutos de la propiedad de su hija durante la vida de ella. Los Sabios enseñaron en una baraita: Un padre no puede consumir los frutos de la propiedad de su hija durante la vida de su hija. Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dice: Un padre puede consumir estos frutos durante la vida de su hija. La Guemará pregunta: ¿Con respecto a qué principio discrepan? La Guemará explica que el primer tanna sostiene: Concedido, en el caso de un marido, los Sabios decretaron para él que consumiera sus frutos, pues si no fuera así, se abstendría de redimirla si fuera capturada. El derecho de un marido a consumir los frutos de la propiedad de su esposa fue instituido para corresponder a su obligación de redimir a su esposa del cautiverio.
אֶלָּא אָב, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר — דְּמִימְּנַע וְלָא פָּרֵיק? בְּלָאו הָכִי פָּרֵיק לַהּ! וְרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה סָבַר: אָב נָמֵי מִימְּנַע וְלָא פָּרֵיק. סָבַר: כִּיסָא נְקִיטָא עִילָּוַהּ, תֵּיזִיל וְתִפְרוֹק נַפְשַׁהּ.
Sin embargo, en el caso de un padre, ¿qué hay que decir? ¿Que se abstendrá de redimirla? Incluso sin esto, sin este derecho a los frutos de su propiedad, él la redimirá, pues es su hija y ciertamente no hará la vista gorda ante su propia carne y sangre. Y Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, sostiene: Si se le priva del derecho a los frutos de la propiedad de su hija, un padre también se abstendrá de redimirla, pues razonará: Una bolsa de dinero está en su mano para un momento de necesidad, así que que vaya y se redima a sí misma.
נִיסֵּת, יָתֵר עָלָיו הַבַּעַל שֶׁהוּא אוֹכֵל כּוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: כָּתַב לָהּ פֵּירוֹת, כְּסוּת וְכֵלִים שֶׁיָּבוֹאוּ עִמָּהּ מִבֵּית אָבִיהָ לְבֵית בַּעְלָהּ — מֵתָה, לֹא זָכָה הַבַּעַל בִּדְבָרִים הַלָּלוּ. מִשּׁוּם רַבִּי נָתָן אָמְרוּ: זָכָה הַבַּעַל בִּדְבָרִים הַלָּלוּ.
§ La mishna enseñó además que, si la hija se casó, el marido tiene más derechos que su padre, pues él consume los frutos de su propiedad. Los Sabios enseñaron en una baraita: Si el padre escribió para ella en su contrato matrimonial que estaba proporcionando frutos, ropa y utensilios que vendrían con ella como dote desde la casa de su padre hasta la casa de su marido, y ella murió durante el período de desposorio, el marido no tiene derecho a estos objetos. Dijeron en nombre de Rabí Natán: El marido sí tiene derecho a estos objetos.
לֵימָא בִּפְלוּגְתָּא דְּרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה וְרַבָּנַן קָמִיפַּלְגִי, דִּתְנַן: נִתְאַרְמְלָה אוֹ נִתְגָּרְשָׁה, בֵּין מִן הַנִּשּׂוּאִין בֵּין מִן הָאֵירוּסִין — גּוֹבָה אֶת הַכֹּל. רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה אוֹמֵר: מִן הַנִּשּׂוּאִין — גּוֹבָה אֶת הַכֹּל, וּמִן הָאֵירוּסִין — בְּתוּלָה גּוֹבָה מָאתַיִם, וְאַלְמָנָה מָנֶה,
La Guemará sugiere: Digamos que la disputa de estos tanaímes paralela a la disputa entre Rabí Elazar ben Azaria y los Sabios. Como aprendimos en una mishná (54b): Si una mujer quedó viuda o se divorció, ya sea del matrimonio o del compromiso, cobra la suma íntegra especificada en su contrato matrimonial, incluida cualquier cantidad adicional que su marido añadió a la suma estándar requerida por los Sabios. Rabí Elazar ben Azaria dice: Si quedó viuda o se divorció del matrimonio, cobra la suma íntegra. Pero si quedó viuda o se divorció del compromiso, tiene derecho a cobrar solo la suma mínima estándar requerida por los Sabios: Si fue comprometida como virgen, cobra doscientos dinares, y si era viuda tiene derecho a cien dinares.

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