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וּמוֹדֶה בִּקְנָס פָּטוּר. וְרַבָּנַן סָבְרִי, כִּי קָא תָבַע — בּוֹשֶׁת וּפְגָם קָא תָבַע.
Y el principio es que quien admite que está obligado a pagar una multa queda exento. Dado que el hombre no habría estado obligado a pagar incluso si hubiera admitido su culpa, su negación de culpabilidad no se considera una negación de responsabilidad monetaria, e incluso si jura falsamente que no es responsable, aun así no llega a estar obligado a traer una ofrenda. Y los Rabinos sostienen que cuando el padre reclama el pago en el tribunal, lo que reclama es la compensación por la humillación y degradación. Su enfoque principal no está en la multa, y por lo tanto la negación se refiere a una reclamación monetaria ordinaria.
בְּמַאי קָא מִיפַּלְגִי? אָמַר רַב פָּפָּא, רַבִּי שִׁמְעוֹן סָבַר: לָא שָׁבֵיק אִינִישׁ מִידֵּי דְּקִיץ, וְתָבַע מִידֵּי דְּלָא קִיץ. וְרַבָּנַן סָבְרִי: לָא שָׁבֵיק אִינִישׁ מִידֵּי דְּכִי מוֹדֵי בֵּיהּ לָא מִיפְּטַר, וְתָבַע מִידֵּי דְּכִי מוֹדֵה בֵּיהּ מִיפְּטַר.
La Guemará pregunta: Si esta explicación es correcta, ¿con respecto a qué los tanna’im discrepan? Rav Pappa dijo: Rabí Shimon sostiene que una persona no deja de lado algo que es fijo, por ejemplo, una multa, y reclama algo que no es fijo, por ejemplo, la compensación por humillación y degradación, que debe ser evaluada por el tribunal. En consecuencia, una demanda por violación es esencialmente una exigencia de la multa. Y, por el contrario, los Rabinos sostienen que una persona no deja de lado algo que, si el demandado lo admite, no queda exento de pago, por ejemplo, humillación y degradación, y reclama algo que, si el demandado lo admite, queda exento de pago. En consecuencia, sostienen que el litigio está centrado principalmente en la compensación por la humillación y la degradación.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַבִּי אֲבִינָא מֵרַב שֵׁשֶׁת: בַּת הַנִּיזּוֹנֶת מִן הָאַחִין — מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ לְמִי?
§ Rabí Avina planteó un dilema ante Rav Sheshet: Con respecto a una hija que es sostenida por sus hermanos, es decir, una huérfana cuyos hermanos le proporcionan su sustento de la propiedad de su padre, de acuerdo con la estipulación en el contrato matrimonial entre sus padres que exige que el padre pague el sustento de su hija con sus bienes, a quién pertenecen sus ganancias?
בִּמְקוֹם אָב קָיְימִי, מָה הָתָם — מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ לָאָב, הָכָא נָמֵי — מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ לָאַחִין, אוֹ דִלְמָא: לָא דָּמֵי לְאָב. הָתָם — מִדִּידֵיהּ מִיתַּזְנָא, הָכָא — לָאו מִדִּידְהוּ מִיתַּזְנָא.
Rabí Avina explica los lados del dilema. Se podría decir que los hermanos ocupan el lugar del padre: Así como allí, si su padre está vivo, sus ganancias van al padre, también aquí sus ganancias van a los hermanos. O quizá esto no es similar al caso de un padre vivo. ¿Por qué no? Porque allí, ella es sostenida con bienes de él, y por lo tanto él tiene derecho a recibir sus ganancias, mientras que aquí, ella no es sostenida con bienes de ellos sino con la herencia de su padre, y en consecuencia ellos no deben recibir sus ganancias.
אֲמַר לֵיהּ, תְּנֵיתוּהָ: אַלְמָנָה נִיזּוֹנֶת מִנִּכְסֵי יְתוֹמִים וּמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ שֶׁלָּהֶן.
Rav Sheshet le dijo: Tú ya aprendiste la respuesta a este dilema de una mishná (Ketubot 81a): Una viuda es mantenida con los bienes de los huérfanos, y sus ganancias les pertenecen. Esto indica que, aunque una viuda recibe su sustento del patrimonio de su difunto marido, de acuerdo con las estipulaciones del contrato matrimonial, los huérfanos no obstante tienen derecho a sus ganancias. El mismo razonamiento debe aplicarse a una huérfana mantenida por sus hermanos.
מִי דָּמֵי? אַלְמְנָתוֹ, לָא נִיחָא לֵיהּ בְּהַרְוָוחָה. בִּתּוֹ, נִיחָא לֵיהּ בְּהַרְווֹחָה.
La Guemará refuta este argumento: ¿Son las dos situaciones comparables? En el caso de su viuda, el difunto no está necesariamente dispuesto a que ella viva con comodidad. En consecuencia, ella tiene derecho solo al mínimo garantizado en el contrato matrimonial, mientras que sus ganancias van a sus herederos. En cambio, con respecto a su hija, él sí está dispuesto y le interesa que ella viva con comodidad, y por lo tanto le permite conservar sus ganancias para que pueda tener el dinero extra.
לְמֵימְרָא דְּבִתּוֹ עֲדִיפָא לֵיהּ מֵאַלְמְנָתוֹ? וְהָאָמַר רַבִּי אַבָּא אָמַר רַבִּי יוֹסֵי: עָשׂוּ אַלְמָנָה אֵצֶל הַבַּת כַּבַּת אֵצֶל אַחִין בִּנְכָסִין מוּעָטִין,
La Guemará pregunta: ¿Quiere eso decir que el bienestar de su hija es más preferible para él que el de su viuda? Pero ¿no dijo Rabí Abba que Rabí Yosei dijo: Los Sabios establecieron la halajá de una viuda con respecto a la hija, que también tiene derecho a manutención del patrimonio, como la halajá de una hija con respecto a los hermanos en un caso de patrimonio pequeño que es insuficiente para el sustento tanto de la muchacha como de sus hermanos?
מָה הַבַּת אֵצֶל אַחִין — הַבַּת נִיזּוֹנֶת, וְהָאַחִין יִשְׁאֲלוּ עַל הַפְּתָחִים, אַף אַלְמָנָה אֵצֶל הַבַּת — אַלְמָנָה נִיזּוֹנֶת, וְהַבַּת תִּשְׁאַל עַל הַפְּתָחִים. לְעִנְיַן זִילוּתָא — אַלְמְנָתוֹ עֲדִיפָא לֵיהּ. לְעִנְיַן הַרְוָוחָה — בִּתּוֹ עֲדִיפָא לֵיהּ.
Rabí Abba explica: Así como en el caso de una hija con respecto a los hermanos, la halakha es que la hija es sostenida con los bienes del padre, y si los hermanos no tienen nada para comer, deben ir a mendigar caridad a las puertas de la gente, así también, en el caso de una viuda con respecto a la hija, la viuda es sostenida y las hijas mendigan caridad a las puertas de la gente. Esto indica que un hombre se preocupa más por su viuda que por su hija. La Guemará explica: Los dos casos no son comparables. Con respecto a la degradación, su viuda es preferible para él, es decir, si una de ellas debe verse obligada a ir pidiendo limosna, un hombre preferiría que fuera su hija y no su viuda. En cambio, con respecto a la comodidad, la comodidad de su hija es más preferible para él que la de su viuda.
מֵתִיב רַב יוֹסֵף: מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ וּמְצִיאָתָהּ, אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא גָּבְתָה — מֵת הָאָב הֲרֵי הֵן שֶׁל אַחִין. טַעְמָא דִּבְחַיֵּי הָאָב, הָא לְאַחַר מִיתַת הָאָב — לְעַצְמָהּ. מַאי לָאו בְּנִיזּוֹנֶת? לָא, בְּשֶׁאֵינָהּ נִיזּוֹנֶת.
Rav Yosef planteó una objeción a la conclusión de Rav Sheshet de que las ganancias de la huérfana pertenecen a los hermanos, a partir de la mishná: Con respecto a sus ganancias y a los objetos perdidos que ella encontró, aunque todavía no los haya cobrado, si el padre murió, estos pertenecen a sus hermanos. Rav Yosef infiere: La razón de esta halakha es que ella adquirió sus ganancias en vida de su padre, lo que indica que el dinero que gana después de la muerte del padre le pertenece a ella. ¿Qué, acaso no se está refiriendo incluso a una hija que es sostenida con cargo a su patrimonio? La Guemará refuta esta afirmación: No, se trata de una hija que no es sostenida con sus bienes, sino que se mantiene por medio de sus propias ganancias.
אִי בְּשֶׁאֵינָהּ נִיזּוֹנֶת, מַאי לְמֵימְרָא? אֲפִילּוּ לְמַאן דְּאָמַר יָכוֹל הָרַב לוֹמַר לָעֶבֶד ״עֲשֵׂה עִמִּי וְאֵינִי זָנָךְ״. הָנֵי מִילֵּי בְּעֶבֶד כְּנַעֲנִי, דְּלָא כְּתִיב בֵּיהּ ״עִמָּךְ״.
La Guemará pregunta: Si la mishná está hablando de alguien que no es mantenido con cargo a su patrimonio, ¿cuál es el propósito de afirmar esto? Es obvio que esta es la halajá, ya que incluso según quien dijo que un amo puede decirle a su esclavo: Trabaja para mí, pero no te alimentaré, es decir, que un amo no está legalmente obligado a proporcionar sustento a su esclavo, esto se aplica solo a un esclavo cananeo, respecto de quien no está escrito en la Torah: «Contigo», y por lo tanto su amo no está obligado a alimentarlo.
אֲבָל עֶבֶד עִבְרִי דִּכְתִיב בֵּיהּ ״עִמָּךְ״ — לֹא. כׇּל שֶׁכֵּן בִּתּוֹ!
Sin embargo, en el caso de un esclavo hebreo, como está escrito con respecto a él: “Contigo” (Deuteronomio 15:16), lo que indica que tiene derecho a vivir con su amo en igualdad de condiciones, el amo no puede obligar al esclavo a servirle a menos que lo mantenga. Con mayor razón, en lo que respecta a su hija, no puede ser que esta joven tenga que trabajar y dar su salario a los hermanos si ellos no están obligados a mantenerla al mismo tiempo.
אָמַר רַבָּה בַּר עוּלָּא: לֹא נִצְרְכָה אֶלָּא לְהַעֲדָפָה. אָמַר רָבָא: גַּבְרָא רַבָּה כְּרַב יוֹסֵף לָא יָדַע דְּאִיכָּא הַעֲדָפָה, וְקָמוֹתֵיב תְּיוּבְתָּא?
Rabba bar Ulla dijo: Es necesario solo con respecto al excedente. La mishná no está implicando que los hermanos puedan tomar las ganancias de ella producidas después de la muerte del padre y no mantenerla, dejándola sin nada. Más bien, la cuestión se refiere a una joven cuyas ganancias le proporcionan más de lo que necesita para su sustento, dejándole un excedente. Es este excedente el que le pertenece a ella, y no a sus hermanos. Rava dijo en respuesta a la explicación de Rabba bar Ulla: ¿Es posible que un hombre tan grande como Rav Yosef no sepa que hay una explicación según la cual el caso implícito de la mishná se refiere al excedente, y en su ignorancia plantee una refutación contra Rav Sheshet? Ciertamente este no puede ser el caso.
אֶלָּא אָמַר רָבָא: רַב יוֹסֵף מַתְנִיתִין גּוּפָא קַשְׁיָא לֵיהּ. דְּקָתָנֵי: מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ וּמְצִיאָתָהּ, אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא גָּבְתָה. מְצִיאָתָהּ מִמַּאן גָּבְיָא?
Más bien, Rava dijo: la mishná misma plantea una dificultad para la opinión de Rav Sheshet, y esta dificultad llevó a Rav Yosef a su conclusión. Esto es como la mishná enseña: sus ganancias y los objetos perdidos que ella encontró, aunque ella aún no los haya cobrado. Rava analiza esta afirmación: Con respecto a los objetos que ella encontró, ¿de quién los cobra? El concepto de cobrar es inapropiado en este caso.
אֶלָּא לָאו, הָכִי קָאָמַר: מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ כִּמְצִיאָתָהּ, מָה מְצִיאָתָהּ בְּחַיֵּי הָאָב — לָאָב, לְאַחַר מִיתַת הָאָב — לְעַצְמָהּ, אַף מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ נָמֵי: בְּחַיֵּי הָאָב — לָאָב, לְאַחַר מִיתַת הָאָב — לְעַצְמָהּ. שְׁמַע מִינַּהּ.
Más bien, ¿no es el caso que esto es lo que la mishná dijo: Las ganancias de ella son como objetos que ella ha encontrado: Así como los objetos que ella ha encontrado en vida de su padre pertenecen a su padre, y después de la muerte del padre pertenecen a ella, así también, la misma regla se aplica también a sus ganancias: En vida del padre, van al padre, y después de la muerte del padre pertenecen a ella, incluso cuando ella es mantenida de la herencia. La Guemará concluye: Podemos aprender de esto por inferencia que la mishná trata de sus ganancias mismas, y no de su excedente, en contraste con la interpretación de Rav Sheshet.
אִיתְּמַר נָמֵי, אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: בַּת הַנִּיזּוֹנֶת מִן הָאַחִין, מַעֲשֵׂה יָדֶיהָ לְעַצְמָהּ. אָמַר רַב כָּהֲנָא: מַאי טַעְמָא — דִּכְתִיב: ״וְהִתְנַחַלְתֶּם אוֹתָם לִבְנֵיכֶם אַחֲרֵיכֶם״. ״אוֹתָם לִבְנֵיכֶם״, וְלֹא בְּנוֹתֵיכֶם לִבְנֵיכֶם. מַגִּיד שֶׁאֵין אָדָם מוֹרִישׁ זְכוּת בִּתּוֹ לִבְנוֹ.
Esta halakha también fue declarada por amora’im, pues Rav Yehuda dijo que Rav dijo: En el caso de una hija que es mantenida por los hermanos, sus ganancias sin embargo pertenecen a ella. Rav Kahana dijo: ¿Cuál es la razón de esto? Como está escrito con respecto a los esclavos: “Y podréis hacerlos herencia para vuestros hijos después de vosotros” (Levítico 25:46), de lo cual se infiere: Son ellos, solo los esclavos, a quienes legáis a vuestros hijos, y no legáis vuestras hijas a vuestros hijos. Este versículo enseña que un hombre no lega un derecho que tiene sobre su hija a su hijo. Todos los derechos que un hombre posee sobre su hija son derechos personales, que no son transferibles por herencia.
מַתְקֵיף לַהּ רַבָּה: וְאֵימָא בְּפִיתּוּי הַבַּת וּקְנָסוֹת וַחֲבָלוֹת הַכָּתוּב מְדַבֵּר. וְכֵן תָּנָא רַב חֲנִינָא: בְּפִתּוּי הַבַּת וּקְנָסוֹת וַחֲבָלוֹת הַכָּתוּב מְדַבֵּר!
Rabba objeta enérgicamente a esta explicación de que el versículo se refiere a los derechos de un hombre sobre las ganancias de su hija: Pero se puede decir que el versículo está hablando de la multa que un padre recibe en el caso de la seducción de su hija, y de las multas que se le pagan si ella es violada, y de la compensación que se le debe por las lesiones que ella sufrió, y el versículo indica que estos derechos no se transmiten a sus herederos. Y Rav Ḥanina igualmente enseñó explícitamente que el versículo está hablando de pagos que un padre recibe en el caso de la seducción de su hija, y de las multas que se le deben si ella es violada, y de la compensación por las lesiones que ella sufrió.
חֲבָלוֹת, צַעֲרָא דְגוּפָא נִינְהוּ. אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בַּר חֲנִינָא:
La Guemará cuestiona esta interpretación: Con respecto a las lesiones, estas son el resultado de su dolor corporal, y el principio rector es que cualquier compensación por el dolor físico de una hija no pertenece a su padre, quien simplemente la conserva en fideicomiso para ella. Si es así, la categoría de lesiones no debería haber sido incluida en esta lista. Rabí Yosei bar Ḥanina dijo:

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