חוֹבֵל בַּחֲבֵירוֹ נָמֵי, אִם כֵּן בִּטַּלְתָּ ״לֹא יוֹסִיף פֶּן יוֹסִיף״! עֵדִים זוֹמְמִין נָמֵי, אִם כֵּן בִּטַּלְתָּ ״וְהָיָה אִם בִּן הַכּוֹת הָרָשָׁע״! אֶלָּא: עֵדִים זוֹמְמִין, אֶפְשָׁר לְקַיּוֹמַהּ בְּבֶן גְּרוּשָׁה וּבֶן חֲלוּצָה. חוֹבֵל בַּחֲבֵירוֹ נָמֵי, אִיכָּא לְקַיּוֹמַהּ כְּגוֹן שֶׁהִכָּהוּ הַכָּאָה שֶׁאֵין בָּהּ שָׁוֶה פְּרוּטָה.
La Guemará pregunta: Según ese razonamiento, lo mismo sería cierto también para quien hiere a otro; si es así, si paga y no recibe latigazos, has dejado sin efecto la prohibición: “Cuarenta golpes le dará; no excederá, no sea que si excediere” (Deuteronomio 25:3). Lo mismo sería cierto también para los testigos conspiradores; si es así, has dejado sin efecto el versículo interpretado como referido al asunto de los testigos conspiradores: “Y será, si el hombre malvado merece ser azotado” (Deuteronomio 25:2). Más bien, con respecto a los testigos conspiradores, ese versículo puede cumplirse en el caso del hijo de una divorciada o del hijo de una ḥalutza. Si unos testigos declararon que un sacerdote es hijo de una divorciada o de una ḥalutza y se descubrió que eran testigos conspiradores, no hay pago y reciben latigazos. Con respecto a quien hiere a otro también, el versículo puede cumplirse en un caso en que lo golpeó con un golpe que no causa un daño equivalente al valor de una peruta.
אֲחוֹתוֹ נָמֵי, אִיכָּא לְקַיּוֹמַהּ בַּאֲחוֹתוֹ בּוֹגֶרֶת! אָמַר לָךְ רַבִּי יוֹחָנָן: הַאי ״תַּחַת אֲשֶׁר עִינָּהּ״ מִיבְּעֵי לֵיהּ לְכִדְאַבָּיֵי. דְּאָמַר אַבָּיֵי, אָמַר קְרָא: ״תַּחַת אֲשֶׁר עִינָּהּ״. הַאי ״תַּחַת אֲשֶׁר עִינָּהּ״, מִכְּלָל דְּאִיכָּא בּוֹשֶׁת וּפְגָם.
La Guemará plantea una dificultad: Si es así, también con respecto a su hermana, los azotes pueden aplicarse en el caso de alguien que tuvo relaciones forzadas con su hermana que es una mujer adulta. Como no hay multa en ese caso, recibe azotes y el versículo no es superfluo. La Guemará responde: Rabí Yoḥanan podría decirte que no está de acuerdo con Ulla porque este versículo: “Porque él la afligió” (Deuteronomio 22:29), no está disponible para una analogía verbal, ya que lo necesita para derivar de acuerdo con aquello que Abaye dijo, como dijo Abaye, que el versículo establece: La multa de cincuenta dinares es un pago “porque él la afligió”; por inferencia se puede concluir que, además de la multa, hay compensación por humillación y degradación.
וְעוּלָּא? נָפְקָא לֵיהּ מִדְּרָבָא. דְּאָמַר רָבָא, אָמַר קְרָא: ״וְנָתַן הָאִישׁ הַשּׁוֹכֵב עִמָּהּ לַאֲבִי הַנַּעֲרָה חֲמִשִּׁים כָּסֶף״, הֲנָאַת שְׁכִיבָה חֲמִשִּׁים, מִכְּלָל דְּאִיכָּא בּוֹשֶׁת וּפְגָם.
La Guemará pregunta: Y Ulla, que usa este versículo para derivar una analogía verbal, ¿de dónde deriva la halakha expuesta por Abaye? La Guemará responde: La deriva de la declaración de Rava, quien deriva esa halakha del mismo versículo, como dijo Rava que el versículo dice: “Y el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta siclos de plata” (Deuteronomio 22:29). La frase superflua “que se acostó con ella” enseña que es por el placer de acostarse con ella que él paga cincuenta siclos, es decir, cincuenta sela; por inferencia, se puede concluir que, además de la multa, hay compensación por humillación y degradación.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: עֵדִים זוֹמְמִין מָמוֹנָא מְשַׁלְּמִי וּמִילְקָא לָא לָקֵי, מִשּׁוּם דְּלָאו בְּנֵי הַתְרָאָה נִינְהוּ. אָמַר רָבָא: תִּדַּע. נַיתְרֵי בְּהוּ אֵימַת? נַיתְרֵי בְּהוּ מֵעִיקָּרָא — אָמְרִי: אִישְׁתְּלִין. נַיתְרֵי בְּהוּ בִּשְׁעַת מַעֲשֶׂה — פָּרְשִׁי וְלָא מַסְהֲדִי. נַיתְרֵי בְּהוּ לְבַסּוֹף — מַאי דַהֲוָה הֲוָה.
§ Rabí Eliezer dice: La razón por la que los testigos conspiradores pagan dinero pero no reciben azotes es debido a que no están sujetos a advertencia previa, y sin advertencia previa no hay azotes. Rava dijo: Sabe que esto es cierto, ya que no hay una manera práctica de advertirles, pues ¿cuándo les advertiríamos? Quizá deberíamos advertirles inicialmente, antes de que vengan a testificar; en ese caso, la advertencia sería ineficaz porque podrían decir: Lo olvidamos la advertencia. Entonces deberíamos advertirles en el momento del acto, justo antes de que testifiquen; en ese caso se irían y no testificarían en absoluto, ya que la preocupación por posibles repercusiones los intimidaría hasta el silencio. O deberíamos advertirles al final, después de su testimonio; en ese caso lo hecho, hecho está, y la advertencia en ese momento no tiene sentido.
מַתְקֵיף לַהּ אַבָּיֵי: וְנַיתְרֵי בְּהוּ בְּתוֹךְ כְּדֵי דִבּוּר? מַתְקֵיף לַהּ רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרַב אִיקָא: וְנַיתְרֵי בְּהוּ מֵעִיקָּרָא וּנְרַמֵּז בְּהוּ רַמּוֹזֵי?
Abaye objeta enérgicamente a esto: Y advirtámosles dentro de un intervalo equivalente al tiempo de hablar, durante el breve período después de que completaron sus declaraciones, momento en el cual el testimonio aún no se considera concluido. Dado que todavía pueden retractarse o enmendar su testimonio durante ese período, una advertencia dada en ese momento sería oportuna y eficaz. Rav Aḥa, hijo de Rav Ika, también objeta enérgicamente a esto: Y advirtámosles de antemano, antes de que testifiquen, y hagámosles una señal durante el testimonio mismo, recordándoles la advertencia previa para que no puedan alegar que la olvidaron.
הֲדַר אָמַר אַבָּיֵי: לָאו מִילְּתָא הִיא דַּאֲמַרִי. אִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ עֵדִים זוֹמְמִין צְרִיכִין הַתְרָאָה, כִּי לָא מַתְרִינַן בְּהוּ לָא קָטְלִינַן לְהוּ. מִי אִיכָּא מִידֵּי דְּאִינְהוּ בָּעוּ קָטְלִי בְּלָא הַתְרָאָה, וְאִינְהוּ בָּעוּ הַתְרָאָה? הָא בָּעֵינַן ״וַעֲשִׂיתֶם לוֹ כַּאֲשֶׁר זָמַם לַעֲשׂוֹת לְאָחִיו״, וְלֵיכָּא.
Abaye dijo entonces: Aquello que afirmé no es un asunto significativo. Más bien, si se te ocurre que los testigos conspiradores requieren advertencia previa, cuando no les advertimos no los matamos. Sin embargo, ¿hay algún caso en el que procuraron matar al acusado sin advertencia previa para él, ya que su testimonio era falso, y para castigarlos requieren advertencia previa? ¿Acaso no exigimos que su castigo refleje el versículo "Y haréis con él como conspiró hacer con su hermano" (Deuteronomio 19:19)? Y si requieren advertencia previa, no es así.
מַתְקֵיף לַהּ רַב סַמָּא בְּרֵיהּ דְּרַב יִרְמְיָה: אֶלָּא מֵעַתָּה, בֶּן גְּרוּשָׁה וּבֶן חֲלוּצָה, דְּלָא מִ״כַּאֲשֶׁר זָמַם״ קָא מִיתְרַבֵּי — לִיבְעֵי הַתְרָאָה! אָמַר קְרָא: ״מִשְׁפַּט אֶחָד יִהְיֶה לָכֶם״, מִשְׁפָּט הַשָּׁוֶה לְכוּלְּכֶם.
Rav Samma, hijo de Rav Yirmeya, objeta enérgicamente a esto: Sin embargo, si lo que dices es así, cuando testigos acusan falsamente a un sacerdote de ser hijo de una divorciada o hijo de una ḥalutza, como no están incluidos en el versículo “Como él conspiró” sino que más bien son castigados por violar la prohibición “No darás falso testimonio contra tu prójimo”, que requieran advertencia previa. La Guemará responde que el versículo dice: “Tendréis una sola ley” (Levítico 24:22), lo que significa que debe haber una ley igual para todos vosotros. Dado que en los casos estándar de testigos conspiradores no se requiere advertencia previa, incluso en casos excepcionales como el testimonio de que un sacerdote es hijo de una divorciada o de una ḥalutza, no se requiere advertencia previa.
רַב שִׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב אִידִי אָמַר: חוֹבֵל בַּחֲבֵירוֹ נָמֵי, מָמוֹנָא מְשַׁלֵּם וּמִילְקָא לָא לָקֵי, מֵהָכָא: ״וְכִי יִנָּצוּ אֲנָשִׁים וְנָגְפוּ אִשָּׁה הָרָה וְיָצְאוּ יְלָדֶיהָ״. וְאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: בְּמַצּוּת שֶׁבְּמִיתָה הַכָּתוּב מְדַבֵּר, דִּכְתִיב: ״וְאִם אָסוֹן יִהְיֶה וְנָתַתָּ נֶפֶשׁ תַּחַת נָפֶשׁ״.
§ Rav Sheisha, hijo de Rav Idi, dijo: El hecho de que, en el caso de quien hiere a otro, también paga dinero y no recibe azotes se deriva no por medio de una analogía verbal, sino de aquí: “Si unos hombres riñen y hieren a una mujer embarazada, de modo que su hijo salga de ella, y aun así no sigue daño, será castigado según lo que le imponga el marido de la mujer” (Éxodo 21:22). Y Rabbi Elazar dijo: El versículo está hablando de una riña que implica muerte, es decir, procuraban matarse el uno al otro, como está escrito: “Y si sigue algún daño, entonces darás alma por alma” (Éxodo 21:23).
הֵיכִי דָמֵי? אִי דְּלָא אַתְרוֹ בֵּיהּ — אַמַּאי מִיקְּטִיל? אֶלָּא פְּשִׁיטָא דְּאַתְרוֹ בֵּיהּ, וּמוּתְרֶה לְדָבָר חָמוּר, הָוֵי מוּתְרֶה לְדָבָר הַקַּל. וְאָמַר רַחֲמָנָא ״וְלֹא יִהְיֶה אָסוֹן עָנוֹשׁ יֵעָנֵשׁ״.
La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias de este caso? Si no advirtieron previamente a uno que no matara al otro, ¿por qué se le da muerte si sobreviene la muerte de su oponente? Más bien, obviamente, es un caso en el que le advirtieron, y el principio es que quien es advertido con respecto a un asunto grave, asesinar a su prójimo, queda advertido con respecto a un asunto menor, herir a su prójimo. Y, aunque se le advierte contra herir a otro, lo cual viola una prohibición y es castigable con azotes, el Misericordioso declara: “Y sin embargo, si no sigue daño, ciertamente será castigado” (Éxodo 21:22), lo que indica que uno paga y no es azotado.
מַתְקֵיף לַהּ, רַב אָשֵׁי: מִמַּאי דְּמוּתְרֶה לְדָבָר חָמוּר הָוֵי מוּתְרֶה לְדָבָר הַקַּל? דִּלְמָא לָא הָוֵי?! אִם תִּמְצָא לוֹמַר הָוֵי, מִמַּאי דְּמִיתָה חֲמוּרָה?
Rav Ashi objeta enérgicamente a esta prueba. Ante todo, con respecto a tu suposición inicial, ¿de dónde deduces que quien fue advertido con respecto a un asunto grave queda advertido también con respecto a un asunto más leve? Quizá no sea considerado advertido con respecto al asunto más leve. Además, incluso si dices que uno sí está de hecho advertido con respecto a un asunto más leve, ¿de dónde deduces que la pena de muerte es un castigo más grave que los azotes?