וּבְכוּלַּהּ בָּעֵי דְּלוֹדֵי לֵיהּ. וְהַאי דְּלָא אוֹדִי לֵיהּ — כִּי הֵיכִי דְּלִישְׁתְּמִיט לֵיהּ, וְסָבַר: עַד דְּהָוֵה לִי זוּזֵי וּפָרַעְנָא לֵיהּ. וְרַחֲמָנָא אָמַר: רְמִי שְׁבוּעָה עֲלֵיהּ, כִּי הֵיכִי דְּלוֹדֵי לֵיהּ בְּכוּלֵּיהּ.
Y, como resultado, le habría gustado admitirle que le debe el préstamo completo. Y la razón por la que no le admitió que le debe el préstamo completo es para que pueda temporalmente evitar pagarle. Y racionaliza hacerlo, diciéndose a sí mismo: Solo lo estoy evitando hasta el momento en que tenga dinero, y entonces le pagaré. Debido a la preocupación de que la admisión parcial esté motivada por esa racionalización y de que la reclamación del prestamista sea verdadera, el Misericordioso dice: Impónle un juramento para que admita que le debe el préstamo completo.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב סָבַר: לָא שְׁנָא בּוֹ וְלָא שְׁנָא בִּבְנוֹ, אֵינוֹ מֵעִיז, וְהִלְכָּךְ לָאו מֵשִׁיב אֲבֵידָה הָוֵי. וְרַבָּנַן סָבְרִי: בּוֹ הוּא דְּאֵינוֹ מֵעִיז, אֲבָל בִּבְנוֹ — מֵעִיז. וּמִדְּלֹא הֵעִיז — מֵשִׁיב אֲבֵידָה הָוֵי.
Rabí Eliezer ben Ya’akov sostiene: no hay diferencia con respecto al propio acreedor, y no hay diferencia con respecto a su hijo. El deudor no sería tan insolente como para negar la deuda. Y por lo tanto, no es considerado como alguien que devuelve un objeto perdido por iniciativa propia. Más bien, se le considera como alguien que admite parcialmente su deuda en respuesta a una reclamación y, por lo tanto, está obligado a prestar juramento. Sin embargo, los Rabinos sostienen: En presencia del acreedor uno no sería insolente, pero en presencia de su hijo, que no le prestó el dinero, él sería insolente y negaría la reclamación por completo. Dado que tenía la opción de negar completamente el préstamo y optó por admitir parte de la reclamación, él es considerado como alguien que devuelve un objeto perdido y su reclamación es aceptada sin juramento.
מַתְנִי׳ הָעֵדִים שֶׁאָמְרוּ: כְּתַב יָדֵינוּ הוּא זֶה, אֲבָל אֲנוּסִים הָיִינוּ, קְטַנִּים הָיִינוּ, פְּסוּלֵי עֵדוּת הָיִינוּ — הֲרֵי אֵלּוּ נֶאֱמָנִים. וְאִם יֵשׁ עֵדִים שֶׁהוּא כְּתַב יָדָם, אוֹ שֶׁהָיָה כְּתַב יָדָם יוֹצֵא מִמָּקוֹם אַחֵר — אֵינָן נֶאֱמָנִין.
MISHNA: Con respecto a los testigos que dijeron en su testimonio para ratificar sus firmas en un documento: Firmamos el documento y esta es nuestra letra; sin embargo, fuimos obligados a firmar, o éramos menores cuando firmamos, o éramos testigos descalificados, por ejemplo, somos parientes de una de las partes, se les considera creíbles. Dado que el documento queda ratificado sobre la base de su testimonio, también queda invalidado sobre la base de su testimonio. Sin embargo, si hay otros testigos que testifican que es su letra, o si su letra aparece en un documento de otro lugar, lo que permite confirmar sus firmas comparando los dos documentos, entonces los testigos que firmaron el documento no se consideran creíbles. El documento no queda invalidado con base en su testimonio, porque la ratificación del documento no depende de su testimonio, ya que sus firmas pueden autenticarse de manera independiente.
גְּמָ׳ אָמַר רָמֵי בַּר חָמָא: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁאָמְרוּ ״אֲנוּסִים הָיִינוּ מֵחֲמַת מָמוֹן״. אֲבָל ״אֲנוּסִים הָיִינוּ מֵחֲמַת נְפָשׁוֹת״ — הֲרֵי אֵלּוּ נֶאֱמָנִין.
GEMARA: Con respecto a la cláusula final en la mishná, en la que se afirma que si hay corroboración independiente de las firmas de los testigos, el documento no queda invalidado sobre la base de su testimonio, Rami bar Ḥama dice: Los Sabios enseñaron esta halakha solo en un caso en que dijeron: Fuimos obligados a firmar el documento debido a una amenaza económica. Su testimonio los incrimina, ya que testificaron falsamente por dinero, y el principio es: no se acepta el testimonio de quien se incrimina a sí mismo. Sin embargo, si los testigos dijeron: Fuimos obligados a firmar el documento debido a una amenaza contra nuestras vidas, se los considera creíbles, ya que ese testimonio no es autoincriminatorio, pues en ese caso está permitido dar falso testimonio.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: כֹּל כְּמִינֵּיהּ?! כֵּיוָן שֶׁהִגִּיד — שׁוּב אֵינוֹ חוֹזֵר וּמַגִּיד. וְכִי תֵּימָא: הָנֵי מִילֵּי עַל פֶּה, אֲבָל בִּשְׁטָר — לָא, וְהָא אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: עֵדִים הַחֲתוּמִים עַל הַשְּׁטָר — נַעֲשָׂה כְּמִי שֶׁנֶּחְקְרָה עֵדוּתָן בְּבֵית דִּין!
Rava le dijo a Rami bar Ḥama: ¿Está en su poder retractarse de su testimonio? Hay un principio: Una vez que un testigo declaró su testimonio en el tribunal, no puede volver a declarar un testimonio que contradiga su testimonio anterior. Y si dices que este principio se aplica específicamente al testimonio oral, pero con respecto al testimonio en un documento, no, el principio no se aplica y uno puede retractarse de ese testimonio, ¿acaso no dijo Reish Lakish: El estatus legal de los testigos que son signatarios en el documento llega a ser como el de aquellos cuyo testimonio fue contrainterrogado en el tribunal. Por lo tanto, así como no se puede retractarse del testimonio oral, tampoco puede retractarse del testimonio escrito.
אֶלָּא, כִּי אִתְּמַר — אַרֵישָׁא אִתְּמַר: הֲרֵי אֵלּוּ נֶאֱמָנִין, אָמַר רָמֵי בַּר חָמָא: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁאָמְרוּ: אֲנוּסִין הָיִינוּ מֵחֲמַת נְפָשׁוֹת, אֲבָל אָמְרוּ: אֲנוּסִין הָיִינוּ מֵחֲמַת מָמוֹן — אֵין נֶאֱמָנִין. מַאי טַעְמָא: אֵין אָדָם מֵשִׂים עַצְמוֹ רָשָׁע.
Más bien, cuando se cita la declaración de Rami bar Ḥama, se cita con respecto a la primera cláusula de la mishná, que si no hay corroboración independiente de sus firmas, se los considera creíbles. Rami bar Ḥama dijo: Los Sabios enseñaron esta halakhasolo en un caso en que los testigos dijeron: Fuimos obligados a firmar el documento debido a una amenaza contra nuestras vidas, ya que en ese caso no se incriminan a sí mismos. Sin embargo, si los testigos dijeron: Fuimos obligados a firmar el documento debido a una amenaza monetaria, no se los considera creíbles. ¿Cuál es la razón por la que no se los considera creíbles? Se basa en el principio: Nadie se hace a sí mismo malvado, y no se acepta el testimonio autoincriminatorio.
תָּנוּ רַבָּנַן: אֵין נֶאֱמָנִים לְפוֹסְלוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: נֶאֱמָנִים. בִּשְׁלָמָא לְרַבָּנַן כִּי טַעְמַיְיהוּ, שֶׁהַפֶּה שֶׁאָסַר הוּא הַפֶּה שֶׁהִתִּיר. אֶלָּא לְרַבִּי מֵאִיר, מַאי טַעְמָא? בִּשְׁלָמָא פְּסוּלֵי עֵדוּת, מַלְוֶה גּוּפֵיהּ מֵעִיקָּרָא מִידָּק דָּיֵיק וּמַחְתֵּם. קְטַנִּים נָמֵי, כִּדְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ. דְּאָמַר רֵישׁ לָקִישׁ:
§ Los Sabios enseñaron: Los testigos que testifican para invalidar sus firmas en un documento no son considerados creíbles para invalidar el documento; esta es la declaración de Rabbi Meir. Y los Rabinos dicen: Son considerados creíbles. La Guemará pregunta: Concedido, según los Rabinos, su opinión corresponde a su razonamiento expuesto anteriormente: La boca que prohibió eso, es decir, ratificó el documento, es la boca que permitió eso, es decir, invalidó el pagaré. Sin embargo, según Rabbi Meir, ¿cuál es la razón por la que no se acepta su testimonio para invalidar el documento? Concedido, no se acepta su testimonio de que eran testigos descalificados, ya que el propio prestamista inicialmente se asegura de que los testigos sean aptos para testificar y solo entonces los hace firmar el documento. Del mismo modo, según Rabbi Meir, su testimonio de que eran menores tampoco se acepta, de acuerdo con la declaración de Rabbi Shimon ben Lakish, como dijo Reish Lakish: