אַף אָנוּ נֹאמַר: ״אַיְילוֹנִית״ — דּוּכְרָנִית, דְּלָא יָלְדָה.
Nosotros también diremos: Ailonit, una mujer sexualmente subdesarrollada, es un término que significa: Como un carnero [dukhranit], porque como una oveja macho [ayyil] ella no da a luz hijos.
מַתְנִי׳ הַגִּיּוֹרֶת וְהַשְּׁבוּיָה וְהַשִּׁפְחָה שֶׁנִּפְדּוּ וְשֶׁנִּתְגַּיְּירוּ וְשֶׁנִּשְׁתַּחְרְרוּ, פְּחוּתוֹת מִבְּנוֹת שָׁלֹשׁ שָׁנִים וְיוֹם אֶחָד — כְּתוּבָּתָן מָאתַיִם. וְיֵשׁ לָהֶן טַעֲנַת בְּתוּלִין.
MISHNÁ: Con respecto a una conversa, o una mujer cautiva, o una sierva, que fueron rescatadas en lo que respecta a la cautiva, o que se convirtió en lo que respecta a la conversa, o que fue liberada en lo que respecta a la sierva, cuando ella tenía menos de tres años y un día de edad, para todas ellas, su contrato matrimonial es de doscientos dinares, ya que su estado presunto es el de una virgen. Incluso si estuvieron sujetas a relaciones sexuales cuando eran menores que esa edad, el himen se restaura. Y están sujetas a una reclamación con respecto a su virginidad.
גְּמָ׳ אָמַר רַב הוּנָא: גֵּר קָטָן — מַטְבִּילִין אוֹתוֹ עַל דַּעַת בֵּית דִּין.
GUEMARÁ:Rav Huna dijo: Con respecto a un converso que es menor, se le sumerge en un baño ritual con el consentimiento del tribunal. Como un menor carece de la capacidad para tomar decisiones halájicas, el tribunal está autorizado para tomar esas decisiones en su lugar.
מַאי קָא מַשְׁמַע לַן — דִּזְכוּת הוּא לוֹ, וְזָכִין לָאָדָם שֶׁלֹּא בְּפָנָיו? תְּנֵינָא: זָכִין לְאָדָם שֶׁלֹּא בְּפָנָיו, וְאֵין חָבִין לָאָדָם שֶׁלֹּא בְּפָנָיו!
¿Qué es lo que Rav Huna viene a enseñarnos? ¿Está enseñando que es un privilegio para el menor convertirse, y que se puede actuar en beneficio de una persona incluso en su ausencia? Ya lo aprendimos explícitamente en una mishná (Eiruvin 81b): Se puede actuar en beneficio de una persona en su ausencia, pero no se puede actuar en contra del interés de una persona en su ausencia.
מַהוּ דְּתֵימָא: גּוֹי בְּהֶפְקֵירָא נִיחָא לֵיהּ, דְּהָא קַיְימָא לַן דְּעֶבֶד וַדַּאי בְּהֶפְקֵירָא נִיחָא לֵיהּ,
La declaración de Rav Huna era necesaria no sea que digas: Con respecto a un gentil, el libertinaje le es preferible, por lo que la conversión es contraria a sus intereses, tal como sostenemos que con respecto a un esclavo, el libertinaje es ciertamente preferible. Así como un esclavo no tiene interés en asumir las restricciones que vienen con la libertad, dado que un esclavo cananeo liberado es un converso al judaísmo, un gentil tendría la misma actitud hacia la conversión.
קָא מַשְׁמַע לַן: דְּהָנֵי מִילֵּי גָּדוֹל, דִּטְעַם טַעַם דְּאִיסּוּרָא, אֲבָל קָטָן — זְכוּת הוּא לוֹ.
Por lo tanto, Rav Huna nos enseña: Eso se aplica solo con respecto a un adulto, que ha probado el sabor de la prohibición. Por lo tanto, presumiblemente prefiere seguir siendo esclavo y entregarse al libertinaje. Sin embargo, con respecto a un menor, que aún no se ha involucrado en esas actividades, es un privilegio para él convertirse.
לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ: הַגִּיּוֹרֶת וְהַשְּׁבוּיָה וְהַשִּׁפְחָה שֶׁנִּפְדּוּ וְשֶׁנִּתְגַּיְּירוּ וְשֶׁנִּשְׁתַּחְרְרוּ, פְּחוּתוֹת מִבְּנוֹת שָׁלֹשׁ שָׁנִים וְיוֹם אֶחָד. מַאי לָאו, דְּאַטְבְּלִינְהוּ עַל דַּעַת בֵּית דִּין?
La Guemará sugiere: Digamos que la mishná respalda la declaración de Rav Huna: Con respecto a una conversa, o una mujer cautiva, o una sierva, que fueron rescatadas en lo que respecta a la cautiva, o que se convirtieron en lo que respecta a la conversa, o que fueron liberadas en lo que respecta a la sierva, cuando ella tenía menos de tres años y un día de edad; ¿qué, acaso no se refiere a un caso en el que las sumergieron, a las conversas menores y a las siervas, con el consentimiento del tribunal? Aparentemente, una conversión de ese tipo es válida.
לָא, הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן: בְּגֵר שֶׁנִּתְגַּיְּירוּ בָּנָיו וּבְנוֹתָיו עִמּוֹ, דְּנִיחָא לְהוּ בְּמַאי דְּעָבֵיד אֲבוּהוֹן.
La Guemará rechaza esa prueba: No, ¿de qué estamos tratando aquí? Se trata de un converso cuyos hijos e hijas menores se convirtieron con él, ya que están conformes con todo lo que su padre hace con respecto a ellos. Sin embargo, eso no se aplica a un niño que se está convirtiendo por su cuenta.
אָמַר רַב יוֹסֵף: הִגְדִּילוּ — יְכוֹלִין לְמַחוֹת. אֵיתִיבֵיהּ אַבָּיֵי: הַגִּיּוֹרֶת וְהַשְּׁבוּיָה וְהַשִּׁפְחָה שֶׁנִּפְדּוּ וְשֶׁנִּתְגַּיְּירוּ וְשֶׁנִּשְׁתַּחְרְרוּ, פְּחוּתוֹת מִבְּנוֹת שָׁלֹשׁ שָׁנִים וְיוֹם אֶחָד — כְּתוּבָּתָן מָאתַיִם. וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ הִגְדִּילוּ יְכוֹלִין לְמַחוֹת — יָהֲבִינַן לַהּ כְּתוּבָה דְּאָזְלָה וְאָכְלָה בְּגֵיוּתַהּ?
Rav Yosef dijo: En cualquier caso en que menores se convierten, cuando alcanzan la mayoría de edad pueden protestar y anular su conversión. Abaye planteó una objeción a su opinión a partir de la mishná: Con respecto a una conversa, o una mujer cautiva, o una sierva que fueron rescatadas, o que se convirtieron, o que fueron liberadas cuando tenían menos de tres años y un día de edad, su contrato matrimonial es de doscientos dinares. Y si se te ocurre decir que, cuando alcanzan la mayoría de edad pueden protestar y anular su conversión, ¿le damos a ella el pago del contrato matrimonial para que ella vaya y lo consuma en su estado gentil?
לְכִי גָדְלָה. לְכִי גָדְלָה נָמֵי מְמַחֲיָיא וְנָפְקָא! כֵּיוָן שֶׁהִגְדִּילָה שָׁעָה אַחַת וְלֹא מִיחֲתָה — שׁוּב אֵינָהּ יְכוֹלָה לְמַחוֹת.
La Guemará responde: Ella recibe el pago de su contrato matrimonial una vez que ha alcanzado la mayoría de edad y no protesta, pero no mientras siga siendo menor. La Guemará pregunta: Incluso cuando alcanza la mayoría de edad, ¿no existe la misma preocupación de que proteste y abandone el judaísmo? La Guemará responde: Una vez que alcanzó la mayoría de edad aunque sea por un solo momento y no protestó, ya no puede protestar. Esta mishná no plantea ninguna dificultad para la opinión de Rav Yosef.
מֵתִיב רָבָא, אֵלּוּ נְעָרוֹת שֶׁיֵּשׁ לָהֶן קְנָס: הַבָּא עַל הַמַּמְזֶרֶת וְעַל הַנְּתִינָה וְעַל הַכּוּתִית וְעַל הַגִּיּוֹרֶת וְעַל הַשְּׁבוּיָה וְעַל הַשִּׁפְחָה שֶׁנִּפְדּוּ וְשֶׁנִּתְגַּיְּירוּ וְשֶׁנִּשְׁתַּחְרְרוּ, פְּחוּתוֹת מִבְּנוֹת שָׁלֹשׁ שָׁנִים וְיוֹם אֶחָד, יֵשׁ לָהֶן קְנָס. וְאִי אָמְרַתְּ הִגְדִּילוּ יְכוֹלִין לְמַחוֹת — יָהֲבִינַן לַהּ קְנָס דְּאָזְלָה וְאָכְלָה בְּגֵיוּתַהּ?
Rava planteó una objeción a partir de una mishná (29a): Estos son los casos de jóvenes mujeres por las que hay una multa pagada a sus padres por quien las viola: Uno que mantiene relaciones con una mamzeret; o con una mujer gibeonita [netina], que fueron dadas [netunim] al servicio del pueblo y del altar (véase Josué 9:27); o con una mujer samaritana [kutit]. Además, lo mismo se aplica a quien mantiene relaciones con una conversa, o con una mujer cautiva, o con una sierva, siempre que las cautivas hayan sido rescatadas o que las conversas se hayan convertido, o que las siervas hayan sido liberadas cuando tenían menos de tres años y un día de edad, ya que solo en ese caso mantienen la presunción de virginidad. En todos estos casos, hay una multa pagada a sus padres si son violadas. Y si dices que cuando alcanzan la mayoría de edad pueden protestar y anular su conversión, ¿le damos el pago de la multa para que ella vaya y lo consuma en su estado gentil?
לְכִי גָדְלָה. לְכִי גָדְלָה נָמֵי מְמַחֲיָיא וְנָפְקָא! כֵּיוָן שֶׁהִגְדִּילָה שָׁעָה אַחַת וְלֹא מִיחֲתָה — שׁוּב אֵינָהּ יְכוֹלָה לְמַחוֹת.
La Guemará responde: Ella recibe el pago de la multa una vez que ha alcanzado la mayoría de edad y no protesta, pero no mientras siga siendo menor. La Guemará pregunta: Cuando ella también alcanza la mayoría de edad, ¿no existe la misma preocupación de que proteste y abandone el judaísmo? La Guemará responde: Una vez que alcanzó la mayoría de edad aunque fuera por un solo momento y no protestó, ya no puede protestar.
אַבָּיֵי לָא אָמַר כְּרָבָא: הָתָם קְנָסָא הַיְינוּ טַעְמָא — שֶׁלֹּא יְהֵא חוֹטֵא נִשְׂכָּר.
Abaye no formuló su objeción a partir de la misma fuente que Rava, porque allí, en la mishná citada por Rava, se trata de una multa, y en ese caso esta es la razón: para que el pecador no obtenga provecho. Los Sabios no eximieron al violador del pago de la multa únicamente por la preocupación de que la mujer que violó pueda, en última instancia, anular la conversión.
רָבָא לָא אָמַר כְּאַבַּיֵּי: כְּתוּבָּה הַיְינוּ טַעְמָא — שֶׁלֹּא תְּהֵא קַלָּה בְּעֵינָיו לְהוֹצִיאָהּ.
Rava no expuso su objeción de la misma fuente que Abaye, ya que, con respecto a una ketubá, esta es la razón por la que los Sabios la instituyeron: Para que su esposa no sea insignificante a sus ojos, permitiéndole divorciarse de ella fácilmente. Mientras esta mujer no niegue su conversión, es una mujer judía y los Sabios velaron por sus intereses.
מַתְנִי׳ הַגָּדוֹל שֶׁבָּא עַל הַקְּטַנָּה וְקָטָן שֶׁבָּא עַל הַגְּדוֹלָה וּמוּכַּת עֵץ — כְּתוּבָּתָן מָאתַיִם, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: מוּכַּת עֵץ כְּתוּבָּתָהּ מָנֶה.
MISHNÁ: Con respecto a un hombre adulto que tuvo relaciones con una niña menor de menos de tres años; o un niño menor de menos de nueve años que tuvo relaciones con una mujer adulta; o una mujer cuyo himen fue desgarrado por madera o por cualquier otro objeto extraño, para todas estas mujeres su contrato matrimonial es de doscientos dinares, ya que su estatus legal es el de una virgen. Esta es la declaración de Rabí Meir. Y los Sabios dicen: El contrato matrimonial de una mujer cuyo himen fue desgarrado por madera es de cien dinares, pues físicamente, dado que su himen no está intacto, ya no es virgen.
בְּתוּלָה, אַלְמָנָה, גְּרוּשָׁה וַחֲלוּצָה מִן הַנִּישּׂוּאִין — כְּתוּבָּתָן מָנֶה.
Con respecto a una virgen que sea viuda, divorciada, o una jalutzá que alcanzó ese estatus a partir de un estado de matrimonio, para todas estas mujeres su contrato matrimonial es de cien dinares,