כְּלֵי שָׁרֵת מַהוּ שֶׁיֵּעָשׂוּ מִקׇּדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת? צוֹרֶךְ מִזְבֵּחַ נִינְהוּ, וּמִקׇּדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת אָתוּ? אוֹ צוֹרֶךְ קׇרְבָּן נִינְהוּ, וּמִתְּרוּמַת הַלִּשְׁכָּה הָיוּ עוֹשִׂין אוֹתָן? אֲמַר לֵיהּ: אֵין נַעֲשִׂין אֶלָּא מִתְּרוּמַת הַלִּשְׁכָּה.
Con respecto a los utensilios de servicio del Templo, ¿cuál es la halakha con respecto a la posibilidad de que puedan prepararse usando dinero consagrado para el mantenimiento del Templo? La Guemará explica los dos lados del dilema: ¿Son necesidades del altar, y por lo tanto provenían de dinero consagrado para el mantenimiento del Templo, o son necesidades de las ofrendas, y por lo tanto se preparaban con la colecta de la cámara del tesoro del Templo ? Rav le dijo: Se preparan únicamente con la colecta de la cámara.
אֵיתִיבֵיהּ: ״וּכְכַלּוֹתָם הֵבִיאוּ לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ וִיהוֹיָדָע (הַכֹּהֵן) אֶת שְׁאָר הַכֶּסֶף וַיַּעֲשֵׂהוּ כֵלִים לְבֵית ה׳ כְּלֵי שָׁרֵת וְגוֹ׳״!
Rav Huna planteó una objeción a esto a partir de un versículo que trata de quienes estaban a cargo del mantenimiento de la estructura del Templo: “Y cuando terminaron, llevaron el resto del dinero ante el rey y Joiada, con el cual se hicieron utensilios para la casa del Señor, utensilios con los que ministrar, y tazones, y sartenes, y utensilios de oro y plata” (II Crónicas 24:14). Esto indica que los utensilios pueden prepararse con dinero consagrado para el mantenimiento del Templo.
אֲמַר לֵיהּ: דְּאַקְרְיָיךְ כְּתוּבֵי לָא אַקְרְיָיךְ נְבִיאֵי, ״אַךְ לֹא יֵעָשֶׂה בֵּית ה׳ סִפּוֹת וְגוֹ׳ כִּי לְעֹשֵׂי הַמְּלָאכָה יִתְּנֻהוּ״.
Rav le dijo: Quien te enseñó los Escritos no te enseñó los Profetas, pues olvidaste el versículo paralelo en los Profetas: “Pero no se hacían para la casa del Señor copas de plata, despabiladeras, tazones, trompetas, ningún utensilio de oro ni utensilio de plata, del dinero que era traído a la casa del Señor; porque se lo daban a los que hacían la obra” (II Reyes 12:14–15). Este versículo prueba que los utensilios no se preparaban con el dinero donado para el mantenimiento del Templo.
אִי הָכִי, קָשׁוּ קְרָאֵי אַהֲדָדֵי! לָא קַשְׁיָא: כָּאן שֶׁגָּבוּ וְהוֹתִירוּ, כָּאן שֶׁגָּבוּ וְלֹא הוֹתִירוּ.
La Guemará pregunta: Si es así, los versículos se contradicen entre sí, pues en un lugar se afirma que los utensilios del Templo pueden financiarse con el dinero donado para el mantenimiento del Templo, mientras que en el otro versículo se afirma que ese dinero se utilizó exclusivamente para quienes participaban en el trabajo real de mantenimiento del Templo. La Guemará responde: Esto no es difícil; aquí se habla de un caso en el que recaudaron fondos y hubo dinero sobrante. Estos fondos podían usarse para los utensilios del Templo. Por el contrario, aquí, el versículo se refiere a una situación en la que recaudaron fondos y no sobró nada, y por lo tanto todo el dinero fue destinado al trabajo real de mantenimiento del Templo.
וְכִי גָּבוּ וְהוֹתִירוּ מַאי הָוֵי? אָמַר רַבִּי אֲבָהוּ: לֵב בֵּית דִּין מַתְנֶה עֲלֵיהֶן, אִם הוּצְרְכוּ — הוּצְרְכוּ, וְאִם לָאו — יְהוּ לִכְלֵי שָׁרֵת.
La Guemará pregunta: ¿Y si recolectaron dinero y hubo algún sobrante, qué importa? Después de todo, ese dinero fue consagrado para otro propósito. Si los utensilios del Templo no podían prepararse con dinero consagrado para el mantenimiento del Templo, ¿cómo pudieron usar parte de esos fondos para este propósito? Rabí Abbahu dijo: El tribunal inicialmente hace una estipulación mental respecto del dinero recolectado: Si es necesario para el mantenimiento del Templo, es necesario y se asigna en consecuencia, y si no, será usado para los utensilios de servicio.
תָּנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: כְּלֵי שָׁרֵת בָּאִין מִתְּרוּמַת הַלִּשְׁכָּה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֶת שְׁאָר הַכֶּסֶף״, אֵיזֶהוּ כֶּסֶף שֶׁיֵּשׁ לוֹ שִׁירַיִים — הֱוֵי אוֹמֵר זֶה תְּרוּמַת הַלִּשְׁכָּה.
La escuela del rabino Yishmael enseñó: La financiación de los utensilios de servicio del Templo proviene de la colecta de la cámara del tesoro del Templo, como está dicho: “El resto del dinero” (II Crónicas 24:14). ¿Qué dinero tiene un remanente? Debes decir que esto se refiere a la colecta de la cámara. Después de que el dinero era llevado a la cámara, una cierta porción se apartaba para las necesidades de las ofrendas, mientras que el resto se usaba para otros fines.
וְאֵימָא שִׁירַיִים גּוּפַיְיהוּ? כִּדְאָמַר רָבָא: ״הָעוֹלָה״ — עוֹלָה רִאשׁוֹנָה, הָכִי נָמֵי: ״הַכֶּסֶף״ — כֶּסֶף רִאשׁוֹן.
La Guemará pregunta: Pero se puede decir que el propio remanente fue usado para los utensilios del Templo, y la expresión “el resto del dinero” no se refiere a los fondos de los que hay un remanente, sino al remanente de las donaciones que quedaron en la cámara después de que se retiró la primera colecta. La Guemará responde: Esto es como dijo Rava en otro lugar, que la expresión “el holocausto” (Levítico 6:5), con artículo definido, se refiere a el primer holocausto; asimismo, el término “el dinero” (II Crónicas 24:14) se refiere a el primer dinero, es decir, el dinero retirado de la colecta de la cámara.
מֵיתִיבִי: הַקְּטוֹרֶת וְכׇל קׇרְבְּנוֹת צִבּוּר — בָּאִין מִתְּרוּמַת הַלִּשְׁכָּה, מִזְבַּח הַזָּהָב וּלְבוֹנָה וּכְלֵי שָׁרֵת — בָּאִין מִמּוֹתַר נְסָכִים.
La Guemará plantea una objeción de la siguiente fuente: Los fondos para el incienso y todas las ofrendas comunitarias provienen de la recaudación de la cámara del tesoro del Templo. Los fondos para el altar de oro, ubicado dentro del Santuario y sobre el cual se ofrecía el incienso, el incienso de olíbano y los utensilios de servicio todos provienen del sobrante del dinero apartado para las libaciones.
מִזְבַּח הָעוֹלָה, הַלְּשָׁכוֹת וְהָעֲזָרוֹת — בָּאִין מִקׇּדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת. חוּץ לְחוֹמַת הָעֲזָרָה — בָּאִין מִשְּׁיָרֵי הַלְּשָׁכוֹת. זוֹ הִיא שֶׁשָּׁנִינוּ: חוֹמַת הָעִיר וּמִגְדְּלוֹתֶיהָ וְכׇל צׇרְכֵי הָעִיר בָּאִין מִשְּׁיָרֵי הַלִּשְׁכָּה.
Los fondos para el mantenimiento de el altar de los holocaustos, que estaba ubicado fuera del Santuario y sobre el cual se quemaban la mayoría de las ofrendas, y para las cámaras, y para los diversos patios, provienen de dinero consagrado para el mantenimiento del Templo. Los fondos para aquellos asuntos que están fuera de los muros del patio del Templo provienen del remanente de las cámaras. Y con respecto a esto aprendimos: La muralla de la ciudad, sus torres y todas las necesidades de la ciudad de Jerusalén igualmente provienen del remanente de la cámara. Según esta fuente, los fondos para los utensilios sagrados provenían del dinero sobrante de los fondos apartados para las libaciones, y no de la colecta de la cámara del tesoro del Templo.
תַּנָּאֵי הִיא, דִּתְנַן: מוֹתַר תְּרוּמָה, מָה הָיוּ עוֹשִׂין בָּהּ? רִיקּוּעֵי זָהָב צִיפּוּי לְבֵית קׇדְשֵׁי הַקֳּדָשִׁים, רַבִּי יִשְׁמָעֵאל אוֹמֵר: מוֹתַר פֵּירוֹת — לְקֵיץ הַמִּזְבֵּחַ. מוֹתַר תְּרוּמָה — לִכְלֵי שָׁרֵת.
La Guemará responde: Es una disputa entre tanaím, como aprendimos en una mishná (Shekalim 6a): ¿Qué hacían con el sobrante de los fondos de la colecta de shekalim que no se habían gastado en ofrendas comunitarias? Compraban placas de oro como revestimiento para las paredes y el suelo del Santo de los Santos. Rabí Yishmael dice: Había diferentes tipos de remanentes en el Templo, cada uno con regulaciones separadas. El sobrante del producto se utilizaba para comprar la repleción [keitz] del altar, es decir, holocaustos sacrificados cuando de otro modo el altar estaría inactivo. El sobrante de los fondos de la colecta se utilizaba para comprar utensilios de servicio.
רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: מוֹתַר תְּרוּמָה — לְקֵיץ הַמִּזְבֵּחַ, מוֹתַר נְסָכִים — לִכְלֵי שָׁרֵת. רַבִּי חֲנִינָא סְגַן הַכֹּהֲנִים אוֹמֵר: מוֹתַר נְסָכִים לְקֵיץ הַמִּזְבֵּחַ, מוֹתַר תְּרוּמָה לִכְלֵי שָׁרֵת. וְזֶה וָזֶה, לֹא הָיוּ מוֹדִים בְּפֵירוֹת.
Rabí Akiva dice: El excedente de los fondos de la colecta de shekalim se utilizaba para comprar los animales para la reposición del altar, ya que originalmente habían sido recaudados para ofrendas. El excedente de las libaciones se utilizaba para comprar utensilios de servicio. Rabí Ḥanina, el sumo sacerdote adjunto, dice: El excedente de las libaciones se utilizaba para comprar animales para la reposición del altar, mientras que el excedente de los fondos de la colecta de shekalim se utilizaba para comprar utensilios de servicio. Tanto este Sabio, Rabí Akiva, como aquel Sabio, Rabí Ḥanina, no estaban de acuerdo con la opinión de Rabí Yishmael con respecto al excedente del producto.
״פֵּירוֹת״ מַאי הִיא? — דְּתַנְיָא: מוֹתַר תְּרוּמָה מָה הָיוּ עוֹשִׂין בָּהּ? לוֹקְחִין פֵּירוֹת בְּזוֹל וּמוֹכְרִין אוֹתָם בְּיוֹקֶר, וְהַשָּׂכָר — מְקַיְּצִין בּוֹ אֶת הַמִּזְבֵּחַ. וְזוֹ הִיא שֶׁשָּׁנִינוּ: מוֹתַר פֵּירוֹת לְקֵיץ הַמִּזְבֵּחַ.
La Guemará pregunta: ¿Qué es este producto? Como se enseñó en una baraita: ¿Qué hacían con el excedente de los fondos de la colecta? Lo usaban para comprar producto a bajo precio y posteriormente vender ese producto a alto precio, y la ganancia obtenida de este comercio se usaba para la reposición del altar. Y con respecto a esto aprendimos: El excedente de los fondos del producto se usaba para comprar los animales para la reposición del altar.
מַאי ״זֶה וָזֶה לֹא הָיוּ מוֹדִין בְּפֵירוֹת״? דִּתְנַן: מוֹתַר שְׁיָרֵי לִשְׁכָּה מָה הָיוּ עוֹשִׂין בָּהֶן? לוֹקְחִין בָּהֶן יֵינוֹת שְׁמָנִים וּסְלָתוֹת, וְהַשָּׂכָר — לַהֶקְדֵּשׁ, דִּבְרֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אֵין מִשְׂתַּכְּרִין בְּשֶׁל הֶקְדֵּשׁ, אַף לֹא בְּשֶׁל עֲנִיִּים.
La Guemará pregunta: Si es así, ¿cuál es la razón por la que tanto este Sabio, Rabí Akiva, como aquel Sabio, Rabí Ḥanina, no estuvieron de acuerdo con la opinión de Rabí Yishmael con respecto al producto sobrante? La Guemará responde: Rabí Akiva es consistente con su opinión en otra parte, como aprendimos en una mishná (Shekalim 6a): ¿Qué hacían con el remanente sobrante de la cámara? Ellos compraban vino, aceite y harina fina y los vendían a quienes los necesitaban para sus ofrendas privadas. Y la ganancia de estas ventas iba a propiedad consagrada, es decir, al tesoro del Templo. Esta es la declaración de Rabí Yishmael. Rabí Akiva dice: No se puede generar ganancia mediante la venta de propiedad consagrada, ni se puede obtener ganancia de fondos apartados para los pobres.
בְּשֶׁל הֶקְדֵּשׁ מַאי טַעְמָא לָא — אֵין עֲנִיּוּת בִּמְקוֹם עֲשִׁירוּת. בְּשֶׁל עֲנִיִּים מַאי טַעְמָא לָא — דִּלְמָא מִתְרְמֵי לְהוּ עַנְיָא וְלֵיכָּא לְמִיתְּבָא לֵיהּ.
La Guemará explica la razón del dictamen de Rabí Akiva: ¿Cuál es la razón por la que no se puede usar propiedad consagrada para generar una ganancia? Es porque no hay pobreza en un lugar de riqueza, es decir, el Templo siempre debe administrarse de manera espléndida. Por lo tanto, no se pueden usar fondos del Templo para generar pequeñas ganancias a la manera de los pobres. ¿Cuál es la razón por la que no se pueden usar fondos apartados para los pobres para obtener una ganancia? Es porque quizás uno se encuentre con una persona pobre y no haya nada para darle, ya que todo el dinero está invertido en alguna transacción comercial.
מִי שֶׁהָלַךְ לִמְדִינַת הַיָּם. אִיתְּמַר, רַב אָמַר:
§ La Guemará vuelve a la mishná, que trata del caso de alguien que se fue al extranjero y su esposa está reclamando manutención. Se afirmó que los amora’im debatieron la siguiente cuestión. Rav dijo: