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מַאי לִמְקוֹם שֶׁאִמָּהּ? שָׁמְעַתְּ מִינַּהּ בַּת אֵצֶל הָאֵם, לָא שְׁנָא גְּדוֹלָה וְלָא שְׁנָא קְטַנָּה.
¿Cuál es el propósito de enfatizar: Al lugar donde vive su madre? Concluye de aquí que una hija vive con su madre; no es diferente si es una mujer adulta, y no es diferente si es una niña menor.
לֹא יֹאמְרוּ שְׁנֵיהֶם וְכוּ׳.
§ Se enseñó en la mishná que, si dos hombres están obligados a mantener a esta muchacha, ambos no pueden conjuntamente decir que serán socios en su manutención. Más bien, cada uno cumple su obligación de manera independiente.
הָהוּא גַּבְרָא דְּאוֹגַר לֵיהּ רִיחְיָא לְחַבְרֵיהּ לִטְחִינָה. לְסוֹף אִיעַתַּר, זְבֵין רִיחְיָא וְחַמְרָא,
La Guemará relata que había cierto hombre que alquiló una piedra de molino a otro a cambio del pago de molienda, es decir, quien alquilaba la piedra de molino debía pagar el costo del alquiler moliendo todo lo que el dueño necesitara que se moliera. Al final, el dueño de la piedra de molino se enriqueció y compró otra piedra de molino y un burro, y ya no necesitaba los servicios del arrendatario para moler cosas para él.
אֲמַר לֵיהּ: עַד הָאִידָּנָא הֲוָה טָחֵינְנָא גַּבָּךְ, הַשְׁתָּא הַב לִי אַגְרָא. אֲמַר לֵיהּ: מִיטְחָן טָחֵינְנָא לָךְ.
El dueño de la piedra de molino le dijo al arrendatario: Hasta ahora yo obtenía lo que necesitaba molido por ti, y el servicio que prestabas era en lugar del pago por el alquiler de la piedra de molino. Ahora, como ya no necesito ese servicio, págame por la piedra de molino. El arrendatario dijo en respuesta a él: Yo moleré para ti porque eso fue lo que acepté, pero no acepté tener que pagar dinero.
סְבַר רָבִינָא לְמֵימַר: הַיְינוּ מַתְנִיתִין לֹא יֹאמְרוּ שְׁנֵיהֶם ״הֲרֵי אָנוּ זָנִין אוֹתָהּ כְּאֶחָד״, אֶלָּא אֶחָד זָנָהּ וְאֶחָד נוֹתֵן לָהּ דְּמֵי מְזוֹנוֹת.
Ravina pensó decir que esto es lo mismo que la mishná que establece que ambos no pueden conjuntamente decir: Nosotros sustentaremos a la niña como uno en sociedad. Más bien, uno la sustenta, proporcionándole alimento, mientras que el otro le da el valor monetario del sustento. En ese caso, aunque la condición original era proporcionar a la niña sustento en forma de alimento, cuando las circunstancias cambiaron, el marido anterior quedó obligado a pagarle su sustento en forma de dinero. Así también aquí, debido al cambio de circunstancias, el arrendatario debe pagar al dueño de la piedra de molino con dinero.
אֲמַר לֵיהּ רַב עַוִּירָא: מִי דָּמֵי? הָתָם, חַד כְּרֵיסָא אִית לַהּ, תַּרְתֵּי כְּרֵיסָתָא לֵית לַהּ. הָכָא מָצֵי אֲמַר לֵיהּ: טְחוֹן וְזַבֵּין, טְחוֹן וְאוֹתֵיב.
Rav Avira le dijo a Ravina: ¿Son comparables los dos casos? Allí, en el caso de la muchacha, ella tiene solo un estómago; no tiene dos estómagos. Por lo tanto, es imposible que ambos la mantengan con alimento. Aquí, en el caso de la piedra de molino, el arrendatario puede decirle: Muele y vende, muele y almacena para usarlo más tarde; es decir, el dueño de la piedra de molino puede usar su nueva piedra para moler para otros con ganancia y, al mismo tiempo, el arrendatario seguirá moliendo el grano del dueño según su acuerdo. Por lo tanto, el arrendatario no está obligado a cambiar los términos del acuerdo original.
וְלָא אֲמַרַן אֶלָּא דְּלֵית לֵיהּ טְחִינָא לְרִיחְיָא, אֲבָל אִית לֵיהּ טְחִינָא לְרִיחְיָא — כְּגוֹן זוֹ כּוֹפִין אוֹתוֹ עַל מִדַּת סְדוֹם.
La Guemará señala: Dijimos esto solo en un caso en el que el arrendatario no tiene ninguna otra molienda que hacer con la piedra de molino, y sin la molienda que el arrendatario hace para el propietario, el molino permanecerá inoperante. Sin embargo, si tiene otra molienda que hacer con la piedra de molino, es decir, en lugar de moler el grano del propietario puede moler el grano de otros por una tarifa y así pagar en dinero su alquiler, en un caso como este se le obliga a cesar su conducta característica de Sodoma y a pagar su alquiler en forma de dinero.
מַתְנִי׳ אַלְמָנָה שֶׁאָמְרָה: אִי אֶפְשִׁי לָזוּז מִבֵּית בַּעְלִי — אֵין הַיּוֹרְשִׁין יְכוֹלִין לוֹמַר לָהּ: ״לְכִי לְבֵית אָבִיךְ וְאָנוּ זָנִין אוֹתָךְ״, אֶלָּא זָנִין אוֹתָהּ, וְנוֹתְנִין לָהּ מָדוֹר לְפִי כְּבוֹדָהּ.
MISHNÁ: En el caso de una viuda que dijo: No quiero mudarme de la casa de mi marido, sino que deseo permanecer allí, los herederos no pueden decirle: Ve a la casa de tu padre y nosotros te mantendremos. Más bien, ellos la mantienen en la casa de su marido y le dan alojamiento acorde con su dignidad.
אָמְרָה: ״אִי אֶפְשִׁי לָזוּז מִבֵּית אַבָּא״ — יְכוֹלִין הַיּוֹרְשִׁין לוֹמַר לָהּ: אִם אַתְּ אֶצְלֵנוּ — יֵשׁ לִיךְ מְזוֹנוֹת, וְאִם אֵין אַתְּ אֶצְלֵנוּ אֵין לִיךְ מְזוֹנוֹת.
Sin embargo, si ella dijo: No quiero mudarme de la casa de mi padre, y ustedes deben llevarme mi sustento allí, los herederos pueden decirle: Si tú vives con nosotros, tú tendrás sustento de nosotros, pero si no vives con nosotros, tú no tendrás sustento de nosotros.
אִם הָיְתָה טוֹעֶנֶת מִפְּנֵי שֶׁהִיא יַלְדָּה וְהֵן יְלָדִים — זָנִין אוֹתָהּ וְהִיא בְּבֵית אָבִיהָ.
Si ella argumentó que no desea vivir en la casa de su difunto marido porque es joven, y ellos, los herederos, también son jóvenes, y es impropio que vivan juntos en la misma casa, entonces ellos la sostienen y ella permanece en la casa de su padre.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: מִשְׁתַּמֶּשֶׁת בַּמָּדוֹר כְּדֶרֶךְ שֶׁמִּשְׁתַּמֶּשֶׁת בְּחַיֵּי בַעְלָהּ. בַּעֲבָדִים וּשְׁפָחוֹת כְּדֶרֶךְ שֶׁמִּשְׁתַּמֶּשֶׁת בְּחַיֵּי בַעְלָהּ. בְּכָרִים וּכְסָתוֹת כְּדֶרֶךְ שֶׁמִּשְׁתַּמֶּשֶׁת בְּחַיֵּי בַעְלָהּ. בִּכְלֵי כֶסֶף וּבִכְלֵי זָהָב כְּדֶרֶךְ שֶׁמִּשְׁתַּמֶּשֶׁת בְּחַיֵּי בַעְלָהּ. שֶׁכָּךְ כָּתַב לָהּ: ״וְאַתְּ תְּהֵא יָתְבַתְּ בְּבֵיתִי וּמִיתַּזְנָא מִנִּכְסַי כֹּל יְמֵי מֵגַר אַרְמְלוּתִיךְ בְּבֵיתִי״.
GUEMARÁ:Los Sabios enseñaron: Una viuda que permanece en la casa de su marido usa las habitaciones de la misma manera en que ella las usaría en vida de su marido. Ella usa los esclavos y las siervas de la misma manera en que ella los usaría en vida de su marido, las almohadas y las sábanas de la misma manera en que ella las usaría en vida de su marido, y los utensilios de plata y los utensilios de oro de la misma manera en que ella los usaría en vida de su marido. Ella mantiene todos los derechos que tenía durante la vida de su marido porque esto es lo que él le escribió en el texto del contrato matrimonial: Y residirás en mi casa y serás sustentada de mis bienes todos los días que vivas en mi casa como viuda.
תָּנֵי רַב יוֹסֵף: ״בְּבֵיתִי״ — וְלֹא בְּבִקְתִּי.
Rav Yosef enseñó: El marido estipuló en el contrato matrimonial: Tú residirás en mi casa, con la implicación de: Y no en mi choza. Por lo tanto, si la casa es demasiado pequeña, ella no puede obligar a los herederos a permitirle vivir en la casa con ellos.
אָמַר רַב נַחְמָן: יְתוֹמִים שֶׁמָּכְרוּ מְדוֹר אַלְמָנָה — לֹא עָשׂוּ וְלֹא כְּלוּם.
Rav Naḥman dijo: Los huérfanos que vendieron las habitaciones de vivienda de una viuda no hicieron nada, es decir, la venta es inválida.
וּמַאי שְׁנָא מִדְּרַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן? דְּאָמַר רַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: יְתוֹמִים שֶׁקָּדְמוּ וּמָכְרוּ בִּנְכָסִים מוּעָטִין — מַה שֶּׁמָּכְרוּ מָכְרוּ.
La Guemará pregunta: ¿Y en qué se diferencia este caso de aquello que el rabino Asi dijo que dijo el rabino Yoḥanan? Pues el rabino Asi dijo que el rabino Yoḥanan dijo: Con respecto a huérfanos que vendieron preventivamente de la pequeña cantidad de propiedad que su padre les dejó antes de que el tribunal la destinara al sustento de las hijas, que no heredan, lo que vendieron está vendido, aunque actuaron de manera impropia. Entonces, ¿por qué es inválida la venta de las habitaciones de vivienda de una viuda?
הָתָם לָא מִשְׁתַּעְבְּדִי לַהּ מֵחַיִּים, הָכָא מִשְׁתַּעְבְּדִי לַהּ מֵחַיִּים.
La Guemará responde: Allí, en el caso de huérfanos que vendieron una propiedad que, según la halakha, debe conservarse para mantener a las hijas huérfanas, la propiedad no está hipotecada a las hijas huérfanas desde la vida de su padre, ya que el gravamen sobre la propiedad derivado de la obligación de mantener a las hijas surge solo después de la muerte del padre. Aquí, en el caso de la vivienda de la viuda, la propiedad está hipotecada a ella desde la vida de su marido, quien estaba obligado incluso mientras vivía a proporcionarle un lugar donde vivir.
אָמַר אַבָּיֵי, נְקִיטִינַן: מְדוֹר אַלְמָנָה שֶׁנָּפַל — אֵין הַיּוֹרְשִׁין חַיָּיבִין לִבְנוֹתוֹ,
Abaye dijo: Sostenemos por autoridad de la tradición que en el caso de que la vivienda de una viuda se derrumbó, los herederos no están obligados a reconstruirla, ya que están obligados a mantenerla en la residencia que estaba hipotecada a su favor y no están obligados a proporcionarle un lugar donde vivir.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: מְדוֹר אַלְמָנָה שֶׁנָּפַל — אֵין הַיּוֹרְשִׁין חַיָּיבִין לִבְנוֹתוֹ. וְלֹא עוֹד, אֶלָּא אֲפִילּוּ הִיא אוֹמֶרֶת ״הַנִּיחוּנִי וְאֶבְנֶנּוּ מִשֶּׁלִּי״ — אֵין שׁוֹמְעִין לָהּ.
Esto también se enseña en una baraita: En el caso de una vivienda de viuda que se derrumbó, los herederos no están obligados a reconstruirla. Y no solo esto, sino que incluso si ella dice: Déjenme y yo la reconstruiré con mis propios fondos, no se la escucha, y los herederos no tienen que permitirle reconstruirla.
בָּעֵי אַבָּיֵי: שִׁיפְּצָה, מַאי? תֵּיקוּ.
Abaye planteó un dilema: Si ella reparó la casa, ¿cuál es la halakha? ¿Es como si la casa se hubiera derrumbado y hubiera sido reconstruida, en cuyo caso ella ya no tiene derechos sobre ella, o puede permanecer en la casa mientras siga en pie? La Guemará concluye: El dilema quedará sin resolver.
אָמְרָה אִי אֶפְשִׁי.
§ Aprendimos en la mishná: Si ella dijo: No quiero mudarme de la casa de mi padre, y ustedes deben llevarme mi sustento allí, los herederos no están obligados a mantenerla.
וְלִיתְּבוּ לַהּ כִּי יָתְבָה הָתָם? מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַב הוּנָא. דְּאָמַר רַב הוּנָא: בִּרְכַּת הַבַּיִת בְּרוּבָּה.
La Guemará pregunta: Y ¿por qué es así? Deberían darle manutención tal como le darían si estuviera viviendo allí, es decir, en la casa de su marido. La Guemará responde: Esto respalda la opinión de Rav Huna, pues Rav Huna dijo: La bendición de la casa está en su abundancia de residentes. Esto significa que la cantidad de bendición en un hogar es proporcional al número de personas que viven allí. Cuando muchas personas viven juntas en una misma casa, los gastos per cápita disminuyen. Los herederos pueden decirle que si ella se queda con ellos en la casa, el gasto de su manutención será menor que si vive por su cuenta.
וְלִיתְּבוּ לַהּ לְפִי בִּרְכַּת הַבַּיִת? הָכִי נָמֵי.
La Guemará pregunta: Y deben darle el sustento en la casa de su padre según la bendición de la casa, es decir, según la cantidad que estarían obligados a pagar si ella viviera con ellos. La Guemará responde: En efecto, la intención de la mishná es que pueden pagarle esta cantidad, no que puedan evitar por completo mantenerla.
אָמַר רַב הוּנָא: לְשׁוֹן חֲכָמִים בְּרָכָה, לְשׁוֹן חֲכָמִים עוֹשֶׁר, לְשׁוֹן חֲכָמִים מַרְפֵּא. בְּרָכָה הָא דַּאֲמַרַן.
Rav Huna dijo: El lenguaje de los Sabios enseña bendición, el lenguaje de los Sabios enseña riqueza, y el lenguaje de los Sabios enseña sanación. Se pueden aprender lecciones importantes sobre estos asuntos de la manera en que los Sabios formularon sus dictámenes halájicos. ¿Cómo es esto? Con respecto a la bendición, es lo que dijimos arriba acerca de las bendiciones del hogar.
עוֹשֶׁר, דִּתְנַן: הַמּוֹכֵר פֵּירוֹת לַחֲבֵירוֹ, מָשַׁךְ וְלֹא מָדַד — קָנָה, מָדַד וְלֹא מָשַׁךְ — לֹא קָנָה. וְאִם הָיָה פִּקֵּחַ — שׂוֹכֵר אֶת מְקוֹמוֹ.
La lengua de los Sabios enseña sobre la riqueza, como aprendimos en una mishná (Bava Batra 84b): Quien vende productos a otro, si el comprador tiró de los productos como acto de adquisición pero no los midió, los ha adquirido. Si los midió pero no tiró de ellos, no los ha adquirido. Y si el comprador era perspicaz y quería asegurarse de que el vendedor no se retractara del trato, alquilaría el lugar donde estaban los productos, y así adquiriría los productos inmediatamente desde el momento en que los midiera. Esta mishná enseña un buen consejo en asuntos monetarios.
מַרְפֵּא, דִּתְנַן: לֹא יִלְעוֹס אָדָם חִטִּין וְיַנִּיחַ עַל גַּבֵּי מַכָּתוֹ בַּפֶּסַח, מִפְּנֵי שֶׁמַּחְמִיצוֹת.
El lenguaje de los Sabios enseña sobre la curación, como aprendimos en una mishná (Pesaḥim 39b): Una persona no debe masticar trigo y luego ponerlo sobre su herida durante Pésaj porque el trigo se volverá leudado como resultado. Este comentario de los Sabios indica que el trigo masticado es beneficioso para tratar una herida.
תָּנוּ רַבָּנַן, בִּשְׁעַת פְּטִירָתוֹ שֶׁל רַבִּי, אָמַר: לְבָנַי אֲנִי צָרִיךְ. נִכְנְסוּ בָּנָיו אֶצְלוֹ. אָמַר לָהֶם: הִזָּהֲרוּ בִּכְבוֹד אִמְּכֶם. נֵר יְהֵא דָּלוּק בִּמְקוֹמוֹ, שׁוּלְחָן יְהֵא עָרוּךְ בִּמְקוֹמוֹ, מִטָּה תְּהֵא מוּצַּעַת בִּמְקוֹמָהּ. יוֹסֵף חׇפְנִי שִׁמְעוֹן אֶפְרָתִי הֵם שִׁמְּשׁוּנִי בְּחַיַּי, וְהֵם יְשַׁמְּשׁוּנִי בְּמוֹתִי.
§ Los Sabios enseñaron: En el momento del fallecimiento de Rabí Yehuda HaNasi, él dijo: Necesito a mis hijos. Sus hijos entraron en su habitación. Les dijo como última voluntad y testamento: Tengan cuidado con el honor de su madre. Dijo además: Mi lámpara debe estar encendida en su lugar habitual, mi mesa debe estar puesta en su lugar habitual, y la cama debe estar arreglada en su lugar habitual. Yosef Ḥeifani y Shimon Efrati; ellos me sirvieron durante mi vida y me servirán en mi muerte.
הִזָּהֲרוּ בִּכְבוֹד אִמְּכֶם. דְּאוֹרָיְיתָא הִיא, דִּכְתִיב: ״כַּבֵּד אֶת אָבִיךָ וְאֶת אִמֶּךָ״! אֵשֶׁת אָב הֲוַאי.
La Guemará aclara las diversas peticiones que él hizo a sus hijos: Tengan cuidado con el honor de su madre. La Guemará pregunta: ¿Por qué habría necesitado decir esto? Después de todo, esto es requerido por la ley de la Torah, como está escrito: “Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 20:11)? La Guemará responde: Ella era la esposa de su padre. No era su madre, sino su madrastra, y por lo tanto necesitó advertirles con respecto a su honor.
אֵשֶׁת אָב נָמֵי דְּאוֹרָיְיתָא הִיא, דְּתַנְיָא: ״כַּבֵּד אֶת אָבִיךָ וְאֶת אִמֶּךָ״, ״אֶת אָבִיךָ״ — זוֹ אֵשֶׁת אָבִיךָ, ״וְאֶת אִמֶּךָ״ — זוֹ בַּעַל אִמֶּךָ, וָיו יְתֵירָה — לְרַבּוֹת אֶת אָחִיךָ הַגָּדוֹל!
La Guemará pregunta: Honrar a la esposa del padre también está requerido por la ley de la Torah, como se enseña en una baraita: Honra a tu padre [et avikha] y a tu madre [ve’et immekha]. La preposición et en la frase: Tu padre; esto enseña que debes honrar a la esposa de tu padre. Del mismo modo, la preposición et en la frase: Y tu madre; esto enseña que debes honrar al esposo de tu madre. Y la letra adicional vav, que se añade como prefijo en la frase “ve’et immekha”, está incluida para agregar a tu hermano mayor a aquellos que deben ser honrados.
הָנֵי מִילֵּי מֵחַיִּים, אֲבָל לְאַחַר מִיתָה לָא.
La Guemará responde: Estahalajá, según la cual uno está obligado por la ley de la Torah a respetar a la esposa de su padre, se aplica solo durante la vida de su padre. Mientras el padre vive, por respeto a él, su esposa también debe ser tratada con respeto. Sin embargo, después de su muerte, no, ya no existe obligación alguna de honrar a una madrastra. Fue por esta razón que Rabí Yehuda HaNasi tuvo que advertir a sus hijos sobre este asunto.
״נֵר יְהֵא דָּלוּק בִּמְקוֹמוֹ, שׁוּלְחָן יְהֵא עָרוּךְ בִּמְקוֹמוֹ, מִטָּה תְּהֵא מוּצַּעַת בִּמְקוֹמָהּ״, מַאי טַעְמָא? כֹּל בֵּי שִׁמְשֵׁי הֲוָה אָתֵי לְבֵיתֵיהּ.
Rabí Yehuda HaNasi ordenó a sus hijos: Mi lámpara debe estar encendida en su lugar habitual, mi mesa debe estar puesta en su lugar habitual, y la cama debe estar arreglada en su lugar habitual. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón por la que hizo estas peticiones? La Guemará explica: Cada víspera de Shabat, incluso después de su fallecimiento, Rabí Yehuda HaNasi venía a su casa como lo había hecho durante su vida, y por lo tanto deseaba que todo estuviera dispuesto como de costumbre.
הַהוּא בֵּי שִׁמְשָׁא אֲתַאי שִׁבָבְתָּא, קָא קָרְיָה אַבָּבָא, אֲמַרָה אַמְּתֵיהּ: שְׁתִיקוּ, דְּרַבִּי יָתֵיב. כֵּיוָן דִּשְׁמַע, שׁוּב לָא אֲתָא, שֶׁלֹּא לְהוֹצִיא לַעַז עַל צַדִּיקִים הָרִאשׁוֹנִים.
La Guemará relata el siguiente incidente: Sucedió en cierta víspera de Shabat que un vecino vino, llamó y golpeó a la puerta. Su sirvienta le dijo a ella: Quédate callada, pues Rabí Yehuda HaNasi está sentado. Cuando él oyó que su sirvienta reveló su presencia al vecino, no volvió a venir, para no arrojar sospechas sobre los justos anteriores que no se aparecían a sus familias después de su muerte.
״יוֹסֵף חׇפְנִי שִׁמְעוֹן אֶפְרָתִי, הֵם שִׁמְּשׁוּנִי בְּחַיַּי וְהֵם יְשַׁמְּשׁוּנִי בְּמוֹתִי״. סְבוּר מִינָּה בְּהָדֵין עָלְמָא הוּא דְּקָאָמַר, כֵּיוָן דַּחֲזוֹ דְּקָדֵים עַרְסַיְיהוּ לְעַרְסֵיהּ, אָמְרִי: שְׁמַע מִינַּהּ לְהָהוּא עָלְמָא הוּא דְּקָאָמַר.
La Guemará amplía la declaración de Rabí Yehuda HaNasi: Yosef Ḥeifani y Shimon Efrati, ellos me sirvieron durante mi vida y me servirán en mi muerte. Se entendió de esta declaración que Rabí Yehuda HaNasi estaba hablando de este mundo, que estos dos debían servirle en su muerte y encargarse de su entierro. Sin embargo, cuando vieron que sus féretros precedían su féretro, es decir, que murieron antes que él, dijeron: Concluye de aquí que él estaba hablando de ese mundo. Lo atenderán en el Mundo Venidero.
וְהַאי דַּאֲמַר הָכִי — דְּלָא לֵימְרוּ: מִילְּתָא הֲוַאי לְהוּ וְעַד הָאִידָּנָא נָמֵי זְכוּתוֹ דְּרַבִּי הוּא דְּאַהַנְיָא לְהוּ.
Y la razón por la que dijo esto fue para que la gente no dijera: Había algo malo en ellos, y hasta ahora también, fue el mérito de Rabí Yehuda HaNasi lo que los benefició y les impidió morir a causa de sus pecados. Ahora que Rabí Yehuda HaNasi está muriendo, su mérito ya no los protege. Por lo tanto, Rabí Yehuda HaNasi aclaró que la razón de sus muertes era permitirles acompañarlo en la muerte como en la vida.
אָמַר לָהֶן: לְחַכְמֵי יִשְׂרָאֵל אֲנִי צָרִיךְ. נִכְנְסוּ אֶצְלוֹ חַכְמֵי יִשְׂרָאֵל, אָמַר לָהֶן: ״אַל תִּסְפְּדוּנִי בָּעֲיָירוֹת,
§ El rabino Yehuda HaNasi dijo además a sus asistentes: Necesito a los Sabios de Israel. Los Sabios de Israel entraron en su habitación. Él les dijo: No me elogien en elogios fúnebres en los pequeños pueblos

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