יוֹצְאָה בְּגֵט צְרִיכָה לְהַמְתִּין שְׁלֹשָׁה חֳדָשִׁים.
Quien deja la unión matrimonial mediante una carta de divorcio debe esperar tres meses antes de volver a casarse.
מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? תְּנֵינָא כּוּלְּהוּ: הַמְמָאֶנֶת בְּאִישׁ — הוּא מוּתָּר בִּקְרוֹבוֹתֶיהָ, וְהִיא מוּתֶּרֶת בִּקְרוֹבָיו, וְלֹא פְּסָלָהּ מִן הַכְּהוּנָּה. נָתַן לָהּ גֵּט — הוּא אָסוּר בִּקְרוֹבוֹתֶיהָ, וְהִיא אֲסוּרָה בִּקְרוֹבָיו, וּפְסָלָהּ מִן הַכְּהוּנָּה.
La Guemará pregunta: ¿Qué nos enseña Shmuel al decirnos todo esto? Nosotros ya aprendimos todo esto en Yevamot (108a): En el caso de una que se niega a seguir viviendo con cierto hombre, él está permitido a sus parientes y ella está permitida a los parientes de él, y ella no queda descalificada de casarse con el sacerdocio. Si él le dio una carta de divorcio, entonces él está prohibido a sus parientes y ella está prohibida a los parientes de él, y ella queda descalificada de casarse con el sacerdocio.
צְרִיכָה לְהַמְתִּין שְׁלֹשָׁה חֳדָשִׁים אִיצְטְרִיכָא לֵיהּ, דְּלָא תְּנַן.
La Guemará responde: Fue necesario para él mencionar que, si ella recibe una carta de divorcio, debe esperar tres meses antes de volver a casarse, ya que no aprendimos esa halakha en la mishná. Una vez que Shmuel mencionó la diferencia entre una mujer que se niega a seguir viviendo con su marido y una que está divorciada, mencionó las otras diferencias entre los dos casos.
לֵימָא כְּתַנָּאֵי, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: אֵין מַעֲשֵׂה קְטַנָּה כְּלוּם, וְאֵין בַּעְלָהּ זַכַּאי בִּמְצִיאָתָהּ, וְלֹא בְּמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, וְלֹא בַּהֲפָרַת נְדָרֶיהָ, וְאֵינוֹ יוֹרְשָׁהּ, וְאֵינוֹ מִיטַּמֵּא לָהּ. כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר: אֵינָהּ כְּאִשְׁתּוֹ לְכׇל דָּבָר, אֶלָּא שֶׁצְּרִיכָה מֵיאוּן.
La Guemará sugiere: Digamos que esta disputa entre Rav y Shmuel es paralela a una disputa entre tanaím, como enseña la baraita: Rabí Eliezer dice: El acto de matrimonio de una niña menor no es nada, es decir, no tiene efecto legal, cuando es dada en matrimonio no por su padre, y su marido no tiene derecho a ningún objeto perdido que ella encuentre, ni a sus ganancias; y él no puede anular sus votos; y no hereda de ella; ni se vuelve impuro por ella si es sacerdote. El principio es que su estatus legal no es el de su esposa en todos los sentidos, sino solo que ella requiere una negativa para salir del matrimonio.
רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: מַעֲשֵׂה קְטַנָּה כְּלוּם, וּבַעְלָהּ זַכַּאי בִּמְצִיאָתָהּ, וּבְמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, וּבַהֲפָרַת נְדָרֶיהָ, וְיוֹרְשָׁהּ, וּמִיטַּמֵּא לָהּ. כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר: הֲרֵי הִיא כְּאִשְׁתּוֹ לְכׇל דָּבָר, אֶלָּא שֶׁיּוֹצְאָה בְּמֵיאוּן.
Rabí Yehoshua dice: El acto de matrimonio de una niña menor es algo, es decir, tiene efecto legal, y su marido tiene derecho a cualquier objeto perdido que ella encuentre y a sus ganancias; y él puede anular sus votos; y él hereda de ella; y se vuelve impuro por ella, incluso si es sacerdote. El principio es que su estatus legal es el de su esposa en todo sentido, excepto por el hecho de que ella sale de esta unión mediante rechazo y no necesita una carta de divorcio.
לֵימָא רַב דְּאָמַר כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר וּשְׁמוּאֵל דְּאָמַר כְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ?
¿Diremos que Rav dijo que ella no recibe el pago de su contrato matrimonial de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer, quien sostiene que su matrimonio no tuvo efecto, y que Shmuel dijo que ella sí recibe el pago de su contrato matrimonial de acuerdo con la opinión de Rabí Yehoshua, quien sostiene que su matrimonio sí tuvo efecto?
אַלִּיבָּא דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי.
La Guemará rechaza esto: Según la opinión de Rabí Eliezer, todos están de acuerdo en que el matrimonio de una niña menor no tiene validez legal y, como dijo Rav, ella no tiene derecho al pago de su ketubá.
כִּי פְּלִיגִי אַלִּיבָּא דְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ: שְׁמוּאֵל כְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ, וְרַב: עַד כָּאן לָא קָאָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ הָתָם אֶלָּא מִדִּידַהּ לְדִידֵיהּ, אֲבָל מִדִּידֵיהּ לְדִידַהּ — לָא.
Cuando discrepan, discrepan de acuerdo con la opinión de Rabí Yehoshua. Shmuel está de acuerdo con la opinión literal de Rabí Yehoshua. Y Rav dice que cuando Rabí Yehoshua dijo allí que una niña menor tiene el estatus legal de su esposa en todos los sentidos, fue solo con respecto a sus obligaciones hacia él. Pero con respecto a sus obligaciones hacia ella, dado que según la ley de la Torah no están casados, los Sabios no pudieron obligar al marido a pagarle nada.
וְלֹא בְּלָאוֹת. אֲמַר לֵיהּ רַב הוּנָא בַּר חִיָּיא לְרַב כָּהֲנָא: אֲמַרְתְּ לַן מִשְּׁמֵיהּ דִּשְׁמוּאֵל: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא נִכְסֵי מְלוֹג, אֲבָל נִכְסֵי צֹאן בַּרְזֶל, אִית לַהּ.
§ La mishná enseña que una muchacha que se niega a seguir viviendo con su marido, una mujer prohibida por la ley rabínica como pariente secundaria, y una ailonit no tienen derecho al pago de un contrato matrimonial y no tienen derecho a sus ropas gastadas. Rav Huna bar Ḥiyya dijo a Rav Kahana: Tú nos dijiste en nombre de Shmuel: Enseñaron que ella no tiene derecho a sus ropas gastadas solo con respecto a los artículos desgastados de bienes de usufructo [nikhsei melog], pero sí tiene derechos sobre los artículos desgastados de sus bienes garantizados [tzon barzel].
הָוֵי בַּהּ רַב פָּפָּא: אַהֵיָיא? אִילֵּימָא אַמְּמָאֶנֶת, אִי דְּאִיתַנְהוּ — אִידֵּי וְאִידֵּי שָׁקְלָא. וְאִי דְּלֵיתַנְהוּ — אִידֵּי וְאִידִי לָא שָׁקְלָא!
Rav Pappa discutió esto y se preguntó: ¿A qué parte de la mishná se refiere esto? Si decimos que se refiere a una mujer que se niega a seguir viviendo con su marido, entonces si los artículos desgastados todavía existen, ella toma ambos, tanto las propiedades de usufructo como las propiedades garantizadas. Como el matrimonio queda anulado, ella toma todo lo que le pertenece. Y si ya no están en existencia y se desgastaron por completo con el paso del tiempo, entonces ella no recibe compensación por ninguno de ellos, ya que el marido tenía derecho a hacer uso de ellos.
אֶלָּא אַאַיְילוֹנִית: אִי דְּאִיתַנְהוּ — אִידֵּי וְאִידֵּי שָׁקְלָא, אִי דְּלֵיתַנְהוּ — אִיפְּכָא מִיבְּעֵי לֵיהּ: נִכְסֵי מְלוֹג דְּבִרְשׁוּתַהּ קָיְימִי — אִית לַהּ, נִכְסֵי צֹאן בַּרְזֶל דְּלָאו בִּרְשׁוּתַהּ קָיְימִי — לֵית לַהּ!
Más bien, debe ser que la declaración de Shmuel se refiere a una ailonit. Esto también es difícil, pues, en ese caso, si los bienes todavía están en existencia, ella recibe ambos, tanto la propiedad de usufructo como la propiedad garantizada. Si ya no están en existencia, entonces Shmuel debería haber dicho lo contrario y haber dicho: Con respecto a la propiedad de usufructo, que permanece en su posesión durante el matrimonio, sí recibe compensación por ella en caso de que el matrimonio sea anulado. Sin embargo, no recibe compensación por la propiedad garantizada, que no permanece en su posesión durante el matrimonio, sino en posesión de su marido.
אֶלָּא אַשְּׁנִיָּה, וּקְנַסוּ רַבָּנַן לְדִידַהּ בְּדִידֵיהּ וּלְדִידֵיהּ בְּדִידַהּ.
Más bien, debe ser que la declaración de Shmuel se refiere a una pariente prohibida secundaria, y la razón de esta halakha es que los Sabios penalizaron tanto al marido como a la esposa por violar una prohibición rabínica. Los Sabios le impusieron una penalización a ella con respecto a las obligaciones de él hacia ella, y no se le reembolsa por la propiedad usufructuaria desgastada. Y le impusieron una penalización a él con respecto a las obligaciones de ella hacia él, de modo que él es responsable de reembolsarle por la propiedad garantizada desgastada.
אָמַר רַב שִׁימִי בַּר אָשֵׁי, שְׁמַע מִינַּהּ מִדְּרַב כָּהֲנָא: עַיִּילָא לֵיהּ גְּלִימָא — קַרְנָא הָוֵי, וְלָא מִכַּסֵּי לַהּ וְאָזֵיל עַד דְּבָלֵי.
Rav Shimi bar Ashi dijo: Concluye de la declaración de Rav Kahana que si una esposa trajo al hogar a su marido un manto después de que ya estaban casados, esto es considerado capital, y él no puede ir a cubrirse con él hasta que se desgaste. Con respecto a la tierra que la esposa obtiene durante el matrimonio, el marido tiene derecho a beneficiarse de ella consumiendo sus frutos. Del hecho de que Rav Kahana afirmara que es solo en este caso particular que a la mujer no se le reembolsa por la ropa que se desgastó por el uso de su marido, se puede inferir que, en general, el marido no tiene derecho a usar una prenda que ella obtiene, hasta el punto de que se desgaste.
וְהָאָמַר רַב נַחְמָן פֵּירָא הָוֵי! דְּרַב נַחְמָן פְּלִיגָא.
La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso Rav Naḥman no dijo que el uso del manto es considerado los frutos de su propiedad, a los que el marido tiene derecho? La Guemará responde: La declaración de Rav Naḥman está en desacuerdo con esa opinión.
אֵין לָהֶן כְּתוּבָּה. אָמַר שְׁמוּאֵל: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא מָנֶה מָאתַיִם, אֲבָל תּוֹסֶפֶת, יֵשׁ לָהֶן.
§ La mishná enseña que estas mujeres específicas no tienen derecho al pago de un contrato matrimonial. Shmuel dijo: Enseñaron esto solo con respecto al principal del contrato matrimonial, que los Sabios instituyeron para todas las mujeres, por un total de cien dinares para una viuda y doscientos dinares para una virgen. Sin embargo, la suma adicional indicada en el contrato matrimonial, que su marido especificó para ellas por su propia voluntad, se considera un regalo y ellas tienen derecho a ella.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: נָשִׁים שֶׁאָמְרוּ חֲכָמִים אֵין לָהֶן כְּתוּבָּה, כְּגוֹן הַמְמָאֶנֶת וְחַבְרוֹתֶיהָ — אֵין לָהֶן מָנֶה מָאתַיִם, אֲבָל תּוֹסֶפֶת — יֵשׁ לָהֶן.
La Guemará señala: Eso también se enseña en una baraita: Mujeres con respecto a quienes los Sabios dijeron: No tienen derecho al pago de un contrato matrimonial, por ejemplo, una que se negó a permanecer casada con su marido, y sus compañeras, no tienen derecho al principal de cien dinares o doscientos dinares. Pero, en cuanto a la suma adicional estipulada en el contrato matrimonial que el marido añadió por su propia voluntad, sí tienen derecho a ella.
נָשִׁים שֶׁאָמְרוּ חֲכָמִים יוֹצְאוֹת שֶׁלֹּא בִּכְתוּבָּה, כְּגוֹן עוֹבֶרֶת עַל דָּת וְחַבְרוֹתֶיהָ — אֵין לָהֶן תּוֹסֶפֶת, וְכׇל שֶׁכֵּן מָנֶה מָאתַיִם. וְהַיּוֹצֵאת מִשּׁוּם שֵׁם רָע — נוֹטֶלֶת מַה שֶּׁלְּפָנֶיהָ וְיוֹצְאָה.
Sin embargo, las mujeres con respecto a quienes los Sabios dijeron: Se divorcian sin recibir pago por su contrato matrimonial, por ejemplo, una mujer que viola los preceptos de la halakha o la costumbre judía, y sus semejantes, no tienen derecho a la suma adicional estipulada por sus maridos en el contrato matrimonial. Y puesto que violaron y transgredieron las mitzvot, es con mayor razón que no tienen derecho a recibir los cien dinares principales o doscientos dinares, ya que los Sabios las penalizaron y anularon todas las obligaciones de sus maridos registradas en el contrato matrimonial. Y la que se divorcia porque adquirió mala reputación por libertinaje toma lo que queda de su propiedad usufructuaria y se divorcia.
מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַב הוּנָא, דְּאָמַר רַב הוּנָא: זִינְּתָה לֹא הִפְסִידָה
La Guemará señala: Esta baraita respalda la opinión de Rav Huna, como dijo Rav Huna: Una mujer que fue licenciosa no ha perdido