אַלְמָא לָא אוֹקְמַהּ כְּרַבִּי יִשְׁמָעֵאל, דְּאָמַר רַבִּי חֲנִינָא: מוֹדֶה הָיָה רַבִּי יִשְׁמָעֵאל לְעִנְיַן קׇרְבָּן שֶׁאֵינוֹ חַיָּיב אֶלָּא חַטָּאת אַחַת, הַשְׁתָּא נָמֵי כְּרַבִּי יְהוּדָה לָא מִתּוֹקְמָא, דְּהָא אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר: מוֹדֶה הָיָה רַבִּי יְהוּדָה לְעִנְיַן קׇרְבָּן שֶׁאֵין מֵבִיא אֶלָּא חַטָּאת אַחַת!
¿Por qué no se interpreta la baraita de acuerdo con la opinión de Rabí Yishmael? La razón es como dice Rabí Ḥanina: Aunque Rabí Yishmael sostiene que quien come la grasa de un buey, una oveja y una cabra es pasible de recibir una serie separada de azotes por cada una, él concedería con respecto a traer una ofrenda, que si comió esos tipos de grasa prohibida en un solo lapso de conciencia, es responsable de traer solo una ofrenda por el pecado. También aquí, la baraita no debe interpretarse de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, pues ¿acaso no dice Rabí Eliezer: Rabí Yehuda concedería con respecto a traer una ofrenda, que si alguien comió grasa prohibida de animales sacrificiales, trae solo una ofrenda por el pecado?
אֶלָּא אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ מִשּׁוּם בַּר תּאוּטֵנִי: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּגוֹן שֶׁאֲכָלָן בִּשְׁנֵי תַמְחוּיִין, וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ, דְּאָמַר: תַּמְחוּיִין מְחַלְּקִים.
Más bien, Reish Lakish dijo en nombre del sabio bar Ta’utni: ¿De qué estamos tratando aquí, donde uno está obligado a traer dos ofrendas por el pecado por comer grasa prohibida de dos categorías? Estamos tratando con un caso en el que él comió la grasa prohibida de dos platos, es decir, donde cada porción fue preparada de una manera diferente, y esto es de acuerdo con la opinión de Rabbi Yehoshua, quien dice que los platos sirven para separar los actos de comer. Quien come alimento prohibido de dos platos diferentes en el curso de una sola falta de conciencia es considerado como alguien que ha transgredido dos prohibiciones y está obligado a traer una ofrenda por el pecado por cada una.
גּוּפָא: אָכַל חֵלֶב נְבֵילָה – לוֹקֶה שְׁתַּיִם, חֵלֶב מוּקְדָּשִׁין – לוֹקֶה שְׁתַּיִם, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: חֵלֶב מוּקְדָּשִׁין – לוֹקֶה שָׁלֹשׁ.
§ La Guemará vuelve a analizar el asunto mismo: Si alguien comió grasa prohibida de un cadáver animal, recibe azotes con dos series de latigazos por transgredir las prohibiciones de comer grasa prohibida y de consumir un cadáver animal. Si comió grasa prohibida de animales sacrificiales, recibe azotes con dos series de latigazos, tanto por comer grasa prohibida como por transgredir la prohibición que impide a un no sacerdote participar de los animales sacrificiales. Rabí Yehuda dice: Si alguien comió grasa prohibida de animales sacrificiales, recibe azotes con tres series de latigazos.
אֲמַר לֵיהּ רַב שֵׁיזְבִי לְרָבָא: בִּשְׁלָמָא לְרַבִּי יְהוּדָה, הַיְינוּ דִּכְתִיבִי קְרָאֵי: ״חֻקַּת עוֹלָם״. ״כׇּל חֵלֶב שׁוֹר וְכֶשֶׂב וָעֵז לֹא תֹאכֵלוּ״, ״וְכׇל זָר לֹא יֹאכַל קֹדֶשׁ״ – הָא תְּלָתָא לָאוִין. אֶלָּא לְרַבָּנַן, מַאי טַעְמַיְיהוּ?
Rav Sheizevi le dijo a Rava: Concedido, según la opinión de Rabí Yehuda, este es el significado de los tres versículos que están escritos: “Será un estatuto perpetuo por vuestras generaciones en todas vuestras moradas, que no comeréis ni grasa ni sangre” (Levítico 3:17); “No comeréis grasa alguna, de buey, ni de oveja, ni de cabra” (Levítico 7:23); “Y ningún no sacerdote participará del alimento sagrado” (Levítico 22:10), pues estos son tres preceptos prohibitivos, dos por comer grasa prohibida de animales sacrificiales, ya que los dos versículos que mencionan grasa están tratando de animales sacrificiales, y uno por la prohibición que impide a un no sacerdote participar de alimento consagrado. Pero según la opinión de los Rabinos, ¿cuál es su razonamiento? ¿Por qué uno es pasible de recibir solo dos series de azotes?
קָסָבְרִי: לָאו דְּ״חֻקַּת עוֹלָם״ בְּקָדָשִׁים, וְלָאו דְּ״חֵלֶב שׁוֹר״ בְּחוּלִּין. וּצְרִיכִי,
La Guemará responde: Los Sabios sostienen que la prohibición de: “Será estatuto perpetuo,” fue dicha con respecto a animales sacrificiales, pero la prohibición de: “No comeréis grasa de buey,” fue dicha con respecto a animales no sagrados. Por lo tanto, si alguien comió grasa prohibida de animales sacrificiales, es responsable de recibir solo dos series de azotes. Y ambos versículos son necesarios, ya que uno no podría haberse derivado del otro.
דְּאִי כְּתַב רַחֲמָנָא בְּקָדָשִׁים, הֲוָה אָמֵינָא: קָדָשִׁים הוּא דַּחֲמִירִי, דְּאָסוּר חֶלְבּוֹ, אֲבָל חוּלִּין – אֵימָא לָא, מִשּׁוּם הָכִי כְּתַב רַחֲמָנָא: ״כׇּל חֵלֶב שׁוֹר״.
Si el Misericordioso hubiera escrito la prohibición de comer grasa prohibida solo con respecto a animales sacrificiales, yo diría: Es solo en el caso de animales sacrificiales, cuyas prohibiciones son generalmente estrictas, que su grasa está prohibida. Pero con respecto a animales no sagrados uno podría decir que su grasa no está prohibida. Es por esa razón que el Misericordioso escribe: “No comeréis nada de grasa de buey.”
וְאִי כְּתַב: ״כׇּל חֵלֶב שׁוֹר״, הֲוָה אָמֵינָא: חֵלֶב דְחוּלִּין הוּא דְּאָסוּר מִשּׁוּם דְּלֹא הוּתַּר מִכְּלָלוֹ, אֲבָל חֵלֶב מוּקְדָּשִׁין דְּהוּתַּר מִכְּלָלוֹ, הֲוָה אָמֵינָא: מִדְּהוּתַּר בְּשָׂרָן אִישְׁתְּרִי נָמֵי חֶלְבָּן, צְרִיכִי.
Y, por el contrario, si el Misericordioso hubiera escrito solo: “No comeréis ninguna grasa de buey”, yo diría: Es solo la grasa de animales no sagrados la que está prohibida, puesto que no hay ninguna circunstancia en la que su prohibición general haya sido permitida, es decir, esas grasas de animales domesticados están siempre prohibidas. Pero, con respecto a los animales sacrificiales, cuya prohibición general fue permitida en ciertas circunstancias, es decir, con respecto al resto de su carne después de que la sangre fue rociada, yo diría que, del hecho de que su carne fue permitida, su grasa también fue permitida. Por lo tanto, ambos versículos son necesarios, para enseñar que la prohibición de comer grasa prohibida se aplica por igual a los animales sacrificiales y a los animales no sagrados.
וְרַבִּי יְהוּדָה סָבַר: כִּי כְּתִיב ״חֵלֶב שׁוֹר״, בָּעִנְיָינָא דְקָדָשִׁים כְּתִיב.
Y Rabí Yehuda sostiene que cuando está escrito: “No comeréis ninguna grasa de buey”, esto también está escrito con respecto al asunto de los animales sacrificiales, como se afirma después de la prohibición de comer grasa prohibida: “Porque cualquiera que coma la grasa del animal, del cual los hombres presenten una ofrenda encendida al Señor, incluso la persona que la coma será cortada de entre su pueblo” (Levítico 7:25), y esto se deriva empleando el principio hermenéutico: Un asunto se deriva de su contexto.
אֶלָּא מִכְּלָל דְּרַבָּנַן סָבְרִי: לָא יָלְפִינַן דָּבָר הַלָּמֵד מֵעִנְיָינוֹ?
La Guemará plantea una dificultad: Pero, ¿puede concluirse de aquí por inferencia que los Rabinos sostienen que no derivamoshalakhot empleando el principio hermenéutico de que: Un asunto se deriva de su contexto? Esto no puede ser correcto, pues es un principio básico y aceptado de exégesis.
לָא, דְּכוּלֵּי עָלְמָא דָּבָר הַלָּמֵד מֵעִנְיָינוֹ, וּבְהָא קָמִיפַּלְגִי, רַבִּי יְהוּדָה סָבַר: לְמֵידִין לָאו מִלָּאו וְלָאו מִכָּרֵת, וְרַבָּנַן סָבְרִי: לָאו מִלָּאו יָלְפִינַן, לָאו מִכָּרֵת לָא יָלְפִינַן.
La Guemará responde: No; todos están de acuerdo en que sí derivamos halakhot empleando el principio hermenéutico de: Un asunto se deriva de su contexto. Y es sobre esta cuestión que discrepan: Rabí Yehuda sostiene que derivamos las halakhot de una prohibición de las halakhot de otra prohibición, y derivamos las halakhot de una prohibición de el castigo de karet, y por lo tanto él deriva que la prohibición: “No comeréis nada de grasa de buey”, también está escrita con respecto a los animales sacrificiales a partir del versículo cercano relativo a karet, que se refiere a los animales sacrificiales. Y los Rabinos sostienen que, en general, derivamos las halakhot de una prohibición de las halakhot de otra prohibición, pero no derivamos las halakhot de una prohibición de el castigo de karet, y uno es pasible de karet por comer grasa prohibida de animales sacrificiales.
אֶלָּא לְרַבִּי יְהוּדָה, ״כׇּל חֵלֶב וְכׇל דָּם לֹא תֹאכֵלוּ״, לְמַאי אֲתָא? מִיבְּעֵי לֵיהּ לְהַקִּישׁ, דְּתַנְיָא: ״כׇּל חֵלֶב וְכׇל דָּם לֹא תֹאכֵלוּ״, מָה חֵלֶב לוֹקֶה שְׁתַּיִם – אַף דָּם לוֹקֶה שְׁתַּיִם, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין בּוֹ אֶלָּא אַזְהָרָה אֶחָת.
La Guemará pregunta: Pero si es así, entonces según Rabí Yehuda, ¿con qué propósito viene el versículo: “Será estatuto perpetuo por vuestras generaciones en todas vuestras moradas, que no comeréis ni grasa ni sangre” (Levítico 3:17)? Después de todo, él ya derivó la prohibición de comer la grasa prohibida de los animales sacrificiales del versículo: “No comeréis grasa de buey.” La Guemará responde: Él lo necesita para yuxtaponer la prohibición de consumir sangre a la prohibición de comer grasa prohibida. Como se enseña en una baraita: “No comeréis ni grasa ni sangre,” lo cual enseña que, así como por comer grasa prohibida uno recibe azotes con dos series de azotes, así también, por comer sangre uno recibe azotes con dos series de azotes. Esta es la opinión de Rabí Yehuda. Y los Rabinos dicen: Solo una prohibición se aplica a la sangre.
וּמַאי שְׁנָא חֵלֶב דְּלוֹקֶה שְׁתַּיִם בְּלָא הֶיקֵּישָׁא, דִּכְתַב בֵּיהּ תְּרֵי קְרָאֵי ״כׇּל חֵלֶב וְכׇל דָּם לֹא תֹאכֵלוּ״, ״כׇּל חֵלֶב שׁוֹר וְכֶשֶׂב״? דָּם נָמֵי בְּלָאו הֶיקֵּישָׁא נִילְקֵי שְׁתַּיִם, דִּכְתִיב בֵּיהּ תְּרֵי לָאוִין ״כׇּל חֵלֶב וְכׇל דָּם לֹא תֹאכֵלוּ״, ״וְכׇל דָּם לֹא תֹאכְלוּ בְּכֹל מוֹשְׁבֹתֵיכֶם לָעוֹף וְלַבְּהֵמָה״!
La Guemará pregunta: ¿Por qué es necesaria la yuxtaposición según Rabí Yehuda? ¿Y qué tiene de diferente la grasa prohibida, que la baraita afirma que quien la come recibe azotes con dos series de azotes incluso sin necesidad de derivar el doble castigo de una yuxtaposición? La razón debe ser que hay dos versículos escritos con respecto a ella: “No comeréis ni grasa ni sangre,” y: “No comeréis nada de grasa de buey ni de oveja.” Con respecto a la sangre también, incluso sin derivar la halajá de una yuxtaposición, quien la consume debería recibir azotes con dos series de azotes, ya que hay dos prohibiciones escritas con respecto a ella: “No comeréis ni grasa ni sangre,” y el versículo: “Y no comeréis ninguna clase de sangre, sea de ave o de animal, en todas vuestras moradas” (Levítico 7:26).
אֶלָּא אֵימָא: מָה חֵלֶב לוֹקֶה שָׁלֹשׁ, אַף דָּם לוֹקֶה שָׁלֹשׁ.
Más bien, di que la baraita establece lo siguiente: La yuxtaposición enseña que, así como por comer grasa prohibida uno recibe azotes con tres series de latigazos, dos por comer grasa prohibida de animales sacrificiales y una por la prohibición de que un no sacerdote participe de la comida sacrificial, del versículo: “Y ningún no sacerdote participará de la comida sagrada” (Levítico 22:10), así también, por comer sangre uno recibe azotes con tres series de latigazos.
וּמַאי שְׁנָא חֵלֶב דְּלוֹקֶה שָׁלֹשׁ? דִּכְתִיב בֵּיהּ הָלֵין תְּרֵי לָאוִין וְלָאו דְּזָרוּת – הָא תְּלָתָא? דָּם נָמֵי!
La Guemará vuelve a preguntar: ¿Y qué tiene de diferente la grasa prohibida, que es obvio que quien la come recibe azotes con tres series de azotes? La razón debe ser que estas dos prohibiciones están escritas con respecto a ella, y también existe la prohibición para un no sacerdote de participar de alimento consagrado, como se explicó antes, lo que suma tres. Lo mismo puede decirse también con respecto a la sangre: los dos versículos mencionados arriba, junto con la prohibición para un no sacerdote de participar de alimento consagrado, igualmente hacen a una persona pasible de recibir tres series de azotes. Si es así, la yuxtaposición es innecesaria.
אִיצְטְרִיךְ, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וְאִיתְמְעִיט דָּם מִטּוּמְאָה – לִיתְמְעִיט מִזָּרוּת, קָא מַשְׁמַע לַן הֶיקֵּישָׁא.
La Guemará responde: La yuxtaposición era necesaria, pues podría venir a tu mente decir: Dado que la sangre está excluida de la halajá de impureza ritual, ya que quien consume la sangre de animales sacrificiales en un estado de impureza ritual no ha transgredido la prohibición de consumir alimento sacrificial estando impuro, que también quede excluida de la prohibición de consumo por un no sacerdote. Para contrarrestar esto, Rabí Yehuda nos enseña que de la yuxtaposición se deriva que uno recibe tres series de azotes por consumir la sangre de animales sacrificiales, incluso por transgredir la prohibición aplicable a un no sacerdote.
וְאֶלָּא לְרַבָּנַן, הֶקֵּישָׁא לְמַאי אֲתָא?
La Guemará pregunta: Pero según los Sabios, que sostienen que solo una prohibición se aplica al consumo de la sangre de los animales sacrificiales y que uno no es pasible de recibir azotes por participar de ella como no sacerdote, ¿para qué viene esta yuxtaposición?
מִיבְּעֵי לֵיהּ לְכִדְתַנְיָא: ״כׇּל חֵלֶב וְכׇל דָּם לֹא תֹאכֵלוּ״, מָה חֵלֶב מְיוּחָד שֶׁחֶלְבּוֹ חָלוּק מִבְּשָׂרוֹ, וְאֵין מִצְטָרְפִין זֶה עִם זֶה – אַף דָּם, שֶׁדָּמוֹ חָלוּק מִבְּשָׂרוֹ.
La Guemará responde que lo requieren para aquello que se enseña en una baraita: El versículo declara: “No comeréis ni grasa ni sangre”, lo que enseña que así como la grasa prohibida es única en que la grasa del animal está separada de su carne, es decir, la grasa está prohibida y la carne está permitida, y, por lo tanto, no se combinan entre sí, es decir, si alguien comió medio volumen de aceituna de grasa prohibida y medio volumen de aceituna de carne permitida, no es responsable por comer un volumen de aceituna de alimento prohibido, así también, la prohibición relativa a la sangre no se combina con la carne de animales no casher para constituir el volumen de una aceituna en el caso de un animal cuya sangre está separada de su carne, ya que la pena de karet se aplica solo a la sangre del animal, mientras que su carne está prohibida por una prohibición estándar.
אוֹצִיא דַּם שְׁרָצִים, הוֹאִיל דְּאֵין דָּמָן חָלוּק מִבְּשָׂרָן – מִצְטָרְפִין.
La baraita continúa: En consecuencia, excluiré de esta halakha la sangre de los cadáveres de animales rastreros, ya que su sangre no está separada de su carne, es decir, no se aplica una prohibición separada a la sangre de los animales rastreros, y en consecuencia su carne y su sangre se combinan entre sí para formar el volumen de una aceituna de un animal rastrero.
וְהָא מֵהָכָא נָפְקָא? מֵהָתָם נָפְקָא: ״וְזֶה לָכֶם הַטָּמֵא״ – לִימֵּד עַל דַּם הַשֶּׁרֶץ וְהַשֶּׁרֶץ שֶׁמִּצְטָרְפִין זֶה עִם זֶה!
La Guemará pregunta: Pero ¿esta halajá se deriva de aquí, es decir, de la derivación del versículo: “No comeréis ni grasa ni sangre”? Se deriva de allí, de un versículo diferente, como se enseña en una baraita: El versículo dice: “Y estos son los que son impuros para vosotros entre los animales que se arrastran” (Levítico 11:29). Esto enseña con respecto a la sangre de uno de los ocho animales que se arrastran enumerados en la Torah y la carne del animal que se arrastra, que se combinan entre sí para constituir el volumen mínimo.
אִי לָאו הֶיקֵּישָׁא, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הָנֵי מִילֵּי לְטוּמְאָה, אֲבָל לַאֲכִילָה – אֵימָא לָא, אַשְׁמְעִינַן הֶיקֵּישָׁא לַאֲכִילָה.
La Guemará responde: De no ser por la yuxtaposición, podría pasársete por la mente decir que esta afirmación se aplica con respecto a la impureza ritual, que la sangre de uno de los animales rastreros enumerados en la Torah y su carne se combinan entre sí para constituir la medida del volumen de una lenteja requerida para transmitir impureza. Pero con respecto al consumo, se podría decir que no se combinan entre sí. Por lo tanto, la yuxtaposición nos enseña que se combinan incluso con respecto al consumo.
אָמַר רָבִינָא: הִילְכָּךְ, דַּם נָחָשׁ וּבְשָׂרוֹ מִצְטָרְפִין. מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? הַיְינוּ הֶיקֵּישָׁא! סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: שֶׁרֶץ, דְּאִיתְרַבִּי לְטוּמְאָה – אִיתְרַבִּי לַאֲכִילָה. נָחָשׁ, דְּלָא אִיתְרַבִּי לְטוּמְאָה – לָא אִיתְרַבִּי לַאֲכִילָה, קָא מַשְׁמַע לַן הֶיקֵּישָׁא: כׇּל מִילֵּי דְּאֵין דָּמוֹ חָלוּק מִבְּשָׂרוֹ מַשְׁמַע.
Ravina dijo: Por lo tanto, la sangre de una serpiente y su carne se combinan entre sí para constituir el volumen de una aceituna. La Guemará pregunta: ¿Qué nos enseña Ravina? Esto es exactamente la derivación de la yuxtaposición. La Guemará explica: Podría pasar por tu mente decir que, con respecto a un animal rastrero, cuya sangre está incluida con respecto a la impureza ritual, también está incluida con respecto al consumo; mientras que una serpiente, cuya sangre no está incluida con respecto a la impureza ritual, ya que no es uno de los ocho animales rastreros ritualmente impuros (véase Levítico 11:29–30), no está incluida con respecto al consumo. Por lo tanto, la yuxtaposición nos enseña que todo elemento cuya sangre no es distinta de su carne está incluido en la derivación de que su sangre y su carne se combinan entre sí.
אָמַר רָבָא: שָׁלֹשׁ כָּרֵיתוֹת הָאֲמוּרוֹת בַּדָּם. לְמַאי? אַחַת לְדַם חוּלִּין, וְאַחַת לְדַם קָדָשִׁים, וְאַחַת לְדַם הַתַּמְצִית.
§ Rava dice: Con respecto a las tres menciones de karet que se declaran con respecto a la sangre (Levítico 7:27, 17:10, 17:14), ¿sobre qué tipos de sangre enseñan? Una es para la sangre de animales no sagrados, una es para la sangre de animales sacrificiales, y una es para la sangre de exudado, es decir, la que exuda del cuello del animal después del chorro inicial de su degüello.
הָנִיחָא לְרַבִּי יְהוּדָה, דְּתַנְיָא: דַּם הַתַּמְצִית בְּאַזְהָרָה, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בְּכָרֵת.
La Guemará comenta: Esto encaja bien según la opinión de Rabí Yehuda, como se enseña en una baraita: Hay una prohibición establecida con respecto a la sangre de exudado, pero no se castiga con karet por consumirla. Esto no es tan grave como consumir sangre normal, por lo cual uno es pasible de karet. Rabí Yehuda dice: Uno es pasible de recibir karet por la sangre de exudado, ya que esta sangre se considera sangre plena.
אֶלָּא לְרַבָּנַן, הַהִיא לְמַאי אֲתָא? וַאֲפִילּוּ לְרַבִּי יְהוּדָה, כָּרֵת נָפְקָא לֵיהּ מִן ״כׇּל דָּם״!
La Guemará continúa: Pero según la opinión de los Rabinos, que dicen que no hay castigo de karet por consumir sangre de exudado, ¿para qué propósito viene esa tercera mención de karet con respecto a la sangre? La Guemará añade: E incluso según la opinión de Rabí Yehuda, él deriva el karet que se recibe por esta sangre de una fuente diferente, de la frase superflua: “Quien coma cualquier clase de sangre” (Levítico 17:10).
דְּתַנְיָא: רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: ״דָּם״, מָה תַּלְמוּד לוֹמַר ״כׇּל דָּם״?
Como se enseña en una baraita con respecto al versículo: “Y cualquier hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan entre ellos, que coma cualquier clase de sangre, pondré Mi rostro contra esa alma que come sangre, y la eliminaré de entre su pueblo” (Levítico 17:10), que Rabí Yehuda dice: El versículo podría haber dicho en la primera parte del versículo: Que come sangre. ¿Cuál es el significado cuando el versículo dice allí: “Que come cualquier clase de sangre”?
אֵין לִי אֶלָּא דַּם קָדָשִׁים שֶׁהַנֶּפֶשׁ יוֹצֵא בּוֹ, דַּם חוּלִּין וְדַם הַתַּמְצִית, מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״כׇּל דָּם״!
He derivado solo el castigo de karet con respecto a la sangre de animales sacrificiales, respecto de la cual el alma del animal sale del cuerpo cuando esta emerge, ya que la expiación se logra por medio de esta sangre, y el versículo siguiente dice: “Porque la vida de la carne está en la sangre, y Yo os la he dado sobre el altar para hacer expiación por vuestras almas” (Levítico 17:11). Rabí Yehuda continúa: ¿De dónde deduzco que el mismo castigo de karet se aplica a la sangre de un animal no sagrado y a la sangre de exudación? El versículo dice: “Cualquier clase de sangre.” La declaración de Rava, de que el castigo de karet por consumir sangre de exudación se deriva de un versículo diferente, tampoco concuerda con la opinión de Rabí Yehuda.
אֶלָּא אֵימָא: אֶחָד לְדַם חוּלִּין, וְאֶחָד לְדַם קָדָשִׁים, וְאֶחָד לְדַם כִּיסּוּי.
Más bien, di que esto es lo que quiere decir Rava: Una mención de karet es para la sangre de animales no sagrados, y una es para la sangre de animales sacrificiales, y una es para la sangre que debe cubrirse, es decir, la sangre de un animal no domesticado o de un ave, con respecto a los cuales hay una mitzvá de cubrir su sangre (véase Levítico 17:13).
וְאָמַר רָבָא: חֲמִשָּׁה לָאוִין הָאֲמוּרִין בְּדָם לָמָּה? אַחַת לְדַם חוּלִּין, וְאַחַת לְדַם קָדָשִׁים, וְאַחַת לְדַם כִּיסּוּי, וְאַחַת לְדַם אֵיבָרִין, וְאַחַת לְדַם הַתַּמְצִית.
Y Rava además dice: ¿Por qué hay cinco prohibiciones declaradas con respecto a la sangre (Levítico 3:17, 7:26, 17:14; Deuteronomio 12:16–23)? Una es para la sangre de animales no sagrados, y una es para la sangre de animales sacrificiales, y una es para la sangre de cobertura, y una es para la sangre que queda en las extremidades del animal, y una es para la sangre de exudación.
אָמַר רַבִּי אִילָא: אָכַל מַעֲשֵׂר דָּגָן וְתִירוֹשׁ וְיִצְהָר – לוֹקֶה שָׁלֹשׁ. וְהָא אֵין לוֹקִין עַל לָאו שֶׁבִּכְלָלוֹת! שָׁאנֵי הָכָא, דִּמְיַיתְּרִי קְרָאֵי –
§ Rabí Illa dice: Si alguien comió fuera de Jerusalén el segundo diezmo de grano, vino y aceite, recibe azotes con tres series de azotes (véase Deuteronomio 12:17). La Guemará plantea una dificultad: Pero no se reciben azotes por transgredir una prohibición general. La prohibición relativa a consumir el segundo diezmo fuera de Jerusalén es general, ya que incluye todas estas categorías. La Guemará explica: Aquí es diferente, pues los versículos son superfluos.
מִכְּדִי כְּתַב רַחֲמָנָא: ״וְאָכַלְתָּ לִפְנֵי ה׳ אֱלֹהֶיךָ מַעְשַׂר דְּגָנְךָ תִּירֹשְׁךָ וְיִצְהָרֶךָ״, בִּפְנִים – אִין, בַּחוּץ – לָא, לְמָה לִי דִּכְתַב רַחֲמָנָא: ״לֹא תוּכַל לֶאֱכֹל בִּשְׁעָרֶיךָ מַעְשַׂר דְּגָנְךָ וְתִירֹשְׁךָ וְיִצְהָרֶךָ״? לְחַלֵּק.
La Guemará explica: Dado que el Misericordioso escribe: “Y comerás delante del Señor tu Dios, en el lugar que Él escoja para hacer habitar allí Su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite” (Deuteronomio 14:23), de lo cual se deriva que dentro del lugar escogido, Jerusalén, sí, se puede comer el segundo diezmo, pero fuera de Jerusalén, no, no se puede comer el segundo diezmo; ¿por qué necesito que el Misericordioso escriba: “No podrás comer dentro de tus puertas el diezmo de tu grano, o de tu vino, o de tu aceite” (Deuteronomio 12:17)? Este versículo sirve para separar las prohibiciones relativas a los diezmos, para enseñar que uno es responsable por separado de recibir azotes por consumir cada tipo de producto.
אִי מֵהָהוּא, הֲוָה אָמֵינָא: הָנֵי מִילֵּי בַּעֲשֵׂה, אֲבָל בְּלָאו אֵימָא לָא, אַמְּטוּ לְהָכִי
La Guemará refuta esta prueba: Si la halajá se derivara solo de ese versículo, es decir: “Y comerás delante del Señor tu Dios”, yo diría que esta afirmación se aplica solo en la medida en que hay una prohibición derivada por inferencia de una mitzvá positiva, por cuya infracción no se reciben azotes, ya que tiene el estatus de una mitzvá positiva. Pero se podría decir que uno no transgrede una prohibición. Es por esto