אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אָבִין אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן קׇרְחָה, סָח לִי זָקֵן אֶחָד מֵאַנְשֵׁי יְרוּשָׁלַיִם: בְּבִקְעָה זוֹ הָרַג נְבוּזַרְאֲדָן רַב טַבָּחִים מָאתַיִם וְאַחַת עֶשְׂרֵה רִבּוֹא, וּבִירוּשָׁלַיִם הָרַג תִּשְׁעִים וְאַרְבַּע רִבּוֹא עַל אֶבֶן אַחַת, עַד שֶׁהָלַךְ דָּמָן וְנָגַע בְּדָמוֹ שֶׁל זְכַרְיָה, לְקַיֵּים מַה שֶּׁנֶּאֱמַר: ״וְדָמִים בְּדָמִים נָגְעוּ״.
§ Con respecto al exilio babilónico tras la destrucción del Primer Templo, Rabí Ḥiyya bar Avin dice que Rabí Yehoshua ben Korḥa dice: Un anciano de entre los habitantes de Jerusalén me relató: En este valle que está ante ustedes, Nebuzaradán, capitán de la guardia del rey babilonio Nabucodonosor, mató a 2.110.000 personas. Y en Jerusalén misma mató a 940.000 personas sobre una sola piedra, hasta que la sangre de sus víctimas fluyó y tocó la sangre de Zacarías, para cumplir lo que está dicho: “Y sangre toca sangre” (Oseas 4:2).
אַשְׁכְּחֵיהּ לִדְמֵיהּ דִּזְכַרְיָה דַּהֲוָה קָא מִרְתַח וְסָלֵיק, אֲמַר: מַאי הַאי? אֲמַרוּ לֵיהּ: דַּם זְבָחִים דְּאִשְׁתְּפוּךְ. אַיְיתִי דְּמֵי וְלָא אִידְּמוֹ.
La Guemará aclara los detalles de lo que ocurrió: Nebuzaradán encontró la sangre de Zacarías, hijo de Yehoyadá el sacerdote, y vio que estaba burbujeando desde el suelo, y dijo: ¿Qué es esto? Los que estaban en el Templo le dijeron: Es sangre sacrificial que había sido derramada allí. Él trajo sangre de animal, la comparó con la sangre que burbujeaba desde el suelo, y vio que no era similar a ella.
אֲמַר לְהוּ: אִי אָמְרִיתוּ לִי – מוּטָב, וְאִי לָאו – מְסָרֵיקְנָא לְבִשְׂרַיְיכוּ בְּמַסְרְקֵי דְפַרְזְלֵי. אָמְרִי לֵיהּ: מַאי נֵימָא לָךְ? נְבִיָּיא הֲוָה בַּן דַּהֲוָה קָא מוֹכַח לַן בְּמִילֵּי דִשְׁמַיָּא, קַמְינַן עִילָּוֵיהּ וּקְטַלְינַן לֵיהּ, וְהָא כַּמָּה שְׁנִין דְּלָא קָא נָיַיח דְּמֵיהּ.
Nebuzaradán les dijo: Si me dicen de quién es esta sangre, les irá bien. Pero si no, peinaré su carne con peines de hierro. Ellos le dijeron: ¿Qué te diremos? Había entre nosotros un profeta, que solía reprendernos acerca de asuntos celestiales, y nos levantamos contra él y lo matamos (II Crónicas 24:20–22), y desde hace muchos años ahora su sangre no se ha asentado.
אֲמַר לְהוּ: אֲנָא מְפַיֵּיסְנָא לֵיהּ. אַיְיתִי סַנְהֶדְרִי גְּדוֹלָה וְסַנְהֶדְרִי קְטַנָּה קְטַל עִילָּוֵיהּ, וְלָא נָח. בַּחוּרִים וּבְתוּלוֹת קְטַל עִילָּוֵיהּ, וְלָא נָח. אַיְיתִי תִּינוֹקוֹת שֶׁל בֵּית רַבָּן קְטַל עִילָּוֵיהּ, וְלָא נָח. אֲמַר לֵיהּ: זְכַרְיָה, זְכַרְיָה, טוֹבִים שֶׁבָּהֶן אִיבַּדְתִּים, נִיחָא לָךְ דְּאֹבְדִינְהוּ לְכוּלְּהוּ? כְּדַאֲמַר לֵיהּ הָכִי, נָח.
Nebuzaradán les dijo: Apaciguaré a Zacarías. Trajo a los miembros del Gran Sanedrín y de un Sanedrín menor y los mató junto a la sangre burbujeante, pero esta todavía no se calmó. Luego trajo jóvenes y vírgenes y los mató junto a ella, pero esta todavía no se calmó. Él luego trajo escolares y los mató junto a ella, pero esta todavía no se calmó. Finalmente, Nebuzaradán le dijo: Zacarías, Zacarías, he matado a los mejores de ellos. ¿Te complacería si los destruyera a todos? Cuando dijo esto, la sangre por fin se calmó.
בְּהַהִיא שַׁעְתָּא הַרְהַר תְּשׁוּבָה בְּדַעְתֵּיהּ, אֲמַר: וּמָה אִם עַל נֶפֶשׁ אַחַת, כָּךְ; הָהוּא גַּבְרָא דִּקְטַל כׇּל הָנֵי נִשְׁמָתָא – עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה! עֲרַק, אֲזַל שַׁדַּר שְׁטַר פִּרְטְתָא בְּבֵיתֵיהּ, וְאִגַּיַּיר.
En ese momento, Nebuzaradán contempló la idea del arrepentimiento y se dijo a sí mismo: Si, por la muerte de una sola alma, la de Zacarías, Dios castiga al pueblo judío de esta manera, entonces ese hombre, es decir, yo, que he matado a todas esas almas, con mayor razón estaré sujeto a un gran castigo de Dios. Huyó, envió a su casa un documento detallando lo que debía hacerse con sus bienes, y se convirtió al judaísmo.
תָּנָא: נַעֲמָן גֵּר תּוֹשָׁב הָיָה; נְבוּזַרְאֲדָן גֵּר צֶדֶק הָיָה;
Un Sabio enseñó una baraita relacionada con este asunto: Naamán, comandante del ejército del rey de Aram (véase II Reyes, capítulo 5), no era un converso, ya que no aceptó todas las mitzvot, sino que era un ger toshav, un gentil que reside en Eretz Israel y observa las siete mitzvot noájidas. Nebuzaradán, por el contrario, era un converso, como se explicó anteriormente.
מִבְּנֵי בָנָיו שֶׁל הָמָן לִמְּדוּ תּוֹרָה בִּבְנֵי בְרַק; מִבְּנֵי בָנָיו שֶׁל סִיסְרָא לִמְּדוּ תִּינוֹקוֹת בִּירוּשָׁלַיִם; מִבְּנֵי בָנָיו שֶׁל סַנְחֵרִיב לִמְּדוּ תּוֹרָה בָּרַבִּים – מַאן אִינּוּן? שְׁמַעְיָה וְאַבְטַלְיוֹן.
La Guemará añade que algunos de los descendientes de Hamán estudiaron Torá en Bnei Brak, y algunos de los descendientes de Sísara enseñaron a niños Torá en Jerusalén, y algunos de los descendientes de Senaquerib enseñaron Torá en público. ¿Quiénes son? Son Shemaya y Avtalyon, los maestros de Hillel el Anciano.
הַיְינוּ דִּכְתִיב: ״נָתַתִּי אֶת דָּמָהּ עַל צְחִיחַ סָלַע לְבִלְתִּי הִכָּסוֹת״.
En cuanto al incidente relacionado con la sangre de Zacarías, esto se insinúa en lo que está escrito: “He puesto su sangre sobre la roca desnuda para que no sea cubierta” (Ezequiel 24:8).
״הַקּוֹל קוֹל יַעֲקֹב וְהַיָּדַיִם יְדֵי עֵשָׂו״ – ״הַקּוֹל״, זֶה אַדְרִיָּינוּס קֵיסָר, שֶׁהָרַג בַּאֲלֶכְּסַנְדְּרִיָּא שֶׁל מִצְרַיִם שִׁשִּׁים רִבּוֹא עַל שִׁשִּׁים רִבּוֹא, כִּפְלַיִם כְּיוֹצְאֵי מִצְרַיִם. ״קוֹל יַעֲקֹב״ – זֶה אַסְפַּסְיָינוּס קֵיסָר, שֶׁהָרַג בִּכְרַךְ בֵּיתֵּר אַרְבַּע מֵאוֹת רִבּוֹא, וְאָמְרִי לַהּ: אַרְבַּעַת אֲלָפִים רִבּוֹא. ״וְהַיָּדַיִם יְדֵי עֵשָׂו״ – זוֹ מַלְכוּת הָרְשָׁעָה, שֶׁהֶחְרִיבָה אֶת בָּתֵּינוּ, וְשָׂרְפָה אֶת הֵיכָלֵנוּ, וְהִגְלְתָנוּ מֵאַרְצֵנוּ.
§ A propósito de su discusión sobre la destrucción del Templo y las calamidades que sobrevinieron a Israel, la Guemará cita el versículo: “La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú” (Génesis 27:22), que los Sabios expusieron de la siguiente manera: “La voz”; esto es el clamor suscitado por el emperador Adriano, quien hizo clamar al pueblo judío cuando mató a seiscientos mil sobre seiscientos mil en Alejandría de Egipto, el doble del número de hombres que salieron de Egipto. “La voz de Jacob”; esto es el clamor despertado por el emperador Vespasiano, que mató a cuatro millones de personas en la ciudad de Beitar. Y algunos dicen: mató a cuarenta millones de personas. “Y las manos son las manos de Esaú”; esto es el reino malvado de Roma que destruyó nuestro Templo, quemó nuestro Santuario y nos exilió de nuestra tierra.
דָּבָר אַחֵר: ״הַקּוֹל קוֹל יַעֲקֹב״ – אֵין לְךָ תְּפִלָּה שֶׁמּוֹעֶלֶת, שֶׁאֵין בָּהּ מִזַּרְעוֹ שֶׁל יַעֲקֹב. ״וְהַיָּדַיִם יְדֵי עֵשָׂו״ – אֵין לְךָ מִלְחָמָה שֶׁנּוֹצַחַת, שֶׁאֵין בָּהּ מִזַּרְעוֹ שֶׁל עֵשָׂו.
Alternativamente, “la voz es la voz de Jacob” significa que ninguna oración es eficaz en el mundo a menos que algún miembro de la descendencia de Jacob tenga parte en ella. La segunda cláusula del versículo, “y las manos son las manos de Esaú,” significa que ninguna guerra concede victoria a menos que algún miembro de la descendencia de Esaú tenga parte en ella.
וְהַיְינוּ דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: ״בְּשׁוֹט לָשׁוֹן תֵּחָבֵא״ – בְּחִירְחוּרֵי לָשׁוֹן תֵּחָבֵא. אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב, מַאי דִּכְתִיב: ״עַל נַהֲרוֹת בָּבֶל, שָׁם יָשַׁבְנוּ גַּם בָּכִינוּ בְּזׇכְרֵנוּ אֶת צִיּוֹן״? מְלַמֵּד שֶׁהֶרְאָהוּ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְדָוִד חוּרְבַּן בַּיִת רִאשׁוֹן וְחוּרְבַּן בַּיִת שֵׁנִי. חוּרְבַּן בַּיִת רִאשׁוֹן – שֶׁנֶּאֱמַר: ״עַל נַהֲרוֹת בָּבֶל שָׁם יָשַׁבְנוּ גַּם בָּכִינוּ״. בַּיִת שֵׁנִי – דִּכְתִיב: ״זְכוֹר ה׳ לִבְנֵי אֱדוֹם אֵת יוֹם יְרוּשָׁלִָים, הָאוֹמְרִים עָרוּ עָרוּ עַד הַיְסוֹד בָּהּ״.
Y esto es lo que dice Rabí Elazar: El versículo que dice: “Serás escondido del azote de la lengua” (Job 5:21), significa: Tendrás que ocultarte a causa de disputas provocadas por la lengua. Rav Yehuda dice que Rav dice: ¿Cuál es el significado de aquello que está escrito: “Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentamos y lloramos, cuando nos acordamos de Sión” (Salmos 137:1)? Esto enseña que el Santo, Bendito sea Él, mostró a David la destrucción del Primer Templo y la destrucción del Segundo Templo. Él vio la destrucción del Primer Templo, como está dicho: “Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentamos y lloramos.” Él vio la destrucción del Segundo Templo, como está escrito más adelante en ese mismo salmo: “Recuerda, oh Señor, contra los hijos de Edom el día de Jerusalén, cuando decían: ¡Arrasadla, arrasadla, hasta sus cimientos!” (Salmos 137:7), ya que el Segundo Templo fue destruido por los romanos, “los hijos de Edom”.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל, וְאִיתֵּימָא רַבִּי אַמֵּי, וְאָמְרִי לַהּ בְּמַתְנִיתָא תָּנָא: מַעֲשֶׂה בְּאַרְבַּע מֵאוֹת יְלָדִים וִילָדוֹת שֶׁנִּשְׁבּוּ לְקָלוֹן, הִרְגִּישׁוּ בְּעַצְמָן לְמָה הֵן מִתְבַּקְּשִׁים, אָמְרוּ: אִם אָנוּ טוֹבְעִין בַּיָּם – אָנוּ בָּאִין לְחַיֵּי הָעוֹלָם הַבָּא? דָּרַשׁ לָהֶן הַגָּדוֹל שֶׁבָּהֶן: ״אָמַר ה׳ מִבָּשָׁן אָשִׁיב, אָשִׁיב מִמְּצוּלוֹת יָם״ – ״מִבָּשָׁן אָשִׁיב״, מִבֵּין שִׁינֵּי אַרְיֵה; ״אָשִׁיב מִמְּצוּלוֹת יָם״, אֵלּוּ שֶׁטּוֹבְעִין בַּיָּם.
Rav Yehuda dice que Shmuel dice, y algunos dicen que fue Rabbi Ami quien dijo esto, y algunos dicen que esto fue enseñado en una baraita: Hubo un incidente que involucró a cuatrocientos niños y niñas que fueron tomados cautivos para fines de prostitución. Estos niños comprendieron por sí mismos lo que se esperaba de ellos, y dijeron: Si nosotros nos quitamos la vida y nos ahogamos en el mar, ¿llegaremos a la vida eterna en el Mundo Venidero? El mayor de entre ellos expuso el versículo: "El Señor dijo: Los haré volver de Basán, los haré volver de las profundidades del mar" (Salmos 68:23). "Los haré volver de Basán," es decir, de entre los dientes [bein shen] del león, y "los haré volver de las profundidades del mar" se refiere a aquellos que se ahogan en el mar por causa del Cielo.
כֵּיוָן שֶׁשָּׁמְעוּ יְלָדוֹת כָּךְ, קָפְצוּ כּוּלָּן וְנָפְלוּ לְתוֹךְ הַיָּם. נָשְׂאוּ יְלָדִים קַל וָחוֹמֶר בְּעַצְמָן, וְאָמְרוּ: מָה הַלָּלוּ, שֶׁדַּרְכָּן לְכָךְ – כָּךְ; אָנוּ, שֶׁאֵין דַּרְכֵּנוּ לְכָךְ – עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה! אַף הֵם קָפְצוּ לְתוֹךְ הַיָּם. וַעֲלֵיהֶם הַכָּתוּב אוֹמֵר: ״כִּי עָלֶיךָ הֹרַגְנוּ כׇל הַיּוֹם, נֶחְשַׁבְנוּ כְּצֹאן טִבְחָה״.
Cuando las muchachas oyeron esto, todas saltaron y cayeron al mar. Entonces los muchachos hicieron una inferencia a fortiori con respecto a sí mismos y dijeron: Si estas muchachas, para quienes las relaciones sexuales con hombres son su modo natural, actúan de tal manera, entonces nosotros, para quienes las relaciones sexuales con hombres no son nuestro modo natural, con mayor razón debemos comportarnos de la misma manera. Ellos también saltaron al mar. Con respecto a ellos y a otros como ellos el versículo declara: “Pues por Tu causa somos muertos todo el día; somos considerados como ovejas para el matadero” (Salmos 44:23).
וְרַב יְהוּדָה אָמַר: זוֹ אִשָּׁה וְשִׁבְעָה בָּנֶיהָ – אַתְיוּהּ לְקַמָּא לְקַמֵּיהּ דְּקֵיסָר, אֲמַרוּ לֵיהּ: פְּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה! אֲמַר לְהוּ, כָּתוּב בַּתּוֹרָה: ״אָנֹכִי ה׳ אֱלֹהֶיךָ״. אַפְּקוּהּ וְקַטְלוּהּ.
Y Rav Yehuda dijo: Este versículo se aplica a la mujer y sus siete hijos que murieron como mártires por la santificación del nombre de Dios. El incidente ocurrió de la siguiente manera: Llevaron al primero de los hijos de la mujer ante el emperador y le dijeron: Adora al ídolo. Él les dijo: No puedo hacerlo, pues está escrito en la Torah: “Yo soy el Señor tu Dios” (Éxodo 20:2). Ellos de inmediato lo sacaron y lo mataron.
אַתְיוּהּ לְאִידַּךְ לְקַמֵּיהּ דְּקֵיסָר, אֲמַרוּ לֵיהּ: פְּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה! אֲמַר לְהוּ, כָּתוּב בַּתּוֹרָה: ״לֹא יִהְיֶה לְךָ אֱלֹהִים אֲחֵרִים עַל פָּנָי״. אַפְּקוּהּ וְקַטְלוּהּ. אַתְיוּהּ לְאִידַּךְ, אֲמַרוּ לֵיהּ: פְּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה! אֲמַר לְהוּ, כָּתוּב בַּתּוֹרָה: ״זוֹבֵחַ לֵאלֹהִים יׇחֳרָם״. אַפְּקוּהּ וְקַטְלוּהּ.
Entonces ellos trajeron a otro hijo ante el emperador, y le dijeron: Adora al ídolo. Él les dijo: No puedo hacerlo, pues está escrito en la Torah: “No tendrás otros dioses delante de Mí” (Éxodo 20:3). Y así lo sacaron y lo mataron. Entonces ellos trajeron a otro hijo ante el emperador, y le dijeron: Adora al ídolo. Él les dijo: No puedo hacerlo, pues está escrito en la Torah: “El que ofrezca sacrificio a cualquier dios, salvo solo al Señor, será completamente destruido” (Éxodo 22:19). Y así lo sacaron y lo mataron.
אַתְיוּהּ לְאִידַּךְ, אֲמַרוּ לֵיהּ: פְּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה! אֲמַר לְהוּ, כָּתוּב בַּתּוֹרָה: ״לֹא תִשְׁתַּחֲוֶה לְאֵל אַחֵר״. אַפְּקוּהּ וְקַטְלוּהּ. אַתְיוּהּ לְאִידַּךְ, אֲמַרוּ לֵיהּ: פְּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה! אֲמַר לְהוּ, כָּתוּב בַּתּוֹרָה: ״שְׁמַע יִשְׂרָאֵל ה׳ אֱלֹהֵינוּ ה׳ אֶחָד״. אַפְּקוּהּ וְקַטְלוּהּ.
Ellos entonces trajeron a otro hijo, y le dijeron: Adora al ídolo. Él les dijo: No puedo hacerlo, pues está escrito en la Torah: “No te inclinarás ante ningún otro dios” (Éxodo 34:14). Y así lo sacaron y lo mataron. Ellos entonces trajeron a otro hijo más, y le dijeron: Adora al ídolo. Él les dijo: No puedo hacerlo, pues está escrito en la Torah: “Escucha, Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno” (Deuteronomio 6:4). Y así lo sacaron y lo mataron.
אַתְיוּהּ לְאִידַּךְ, אֲמַרוּ לֵיהּ: פְּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה! אֲמַר לְהוּ, כָּתוּב בַּתּוֹרָה: ״וְיָדַעְתָּ הַיּוֹם וַהֲשֵׁבוֹתָ אֶל לְבָבֶךָ, כִּי ה׳ הוּא הָאֱלֹהִים בַּשָּׁמַיִם מִמַּעַל וְעַל הָאָרֶץ מִתָּחַת, אֵין עוֹד״. אַפְּקוּהּ וְקַטְלוּהּ.
Ellos entonces trajeron a otro hijo, y le dijeron: Adora al ídolo. Él les dijo: No puedo hacerlo, pues está escrito en la Torah: “Reconoce, pues, hoy, y reflexiona en tu corazón, que el Señor, Él es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra; no hay otro” (Deuteronomio 4:39). Y así lo sacaron y lo mataron.
אַתְיוּהּ לְאִידַּךְ, אֲמַרוּ לֵיהּ: פְּלַח לַעֲבוֹדָה זָרָה! אֲמַר לְהוּ, כָּתוּב בַּתּוֹרָה: ״אֶת ה׳ הֶאֱמַרְתָּ וְגוֹ׳ וַה׳ הֶאֱמִירְךָ הַיּוֹם״, כְּבָר נִשְׁבַּעְנוּ לְהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא שֶׁאֵין אָנוּ מַעֲבִירִין אוֹתוֹ בְּאֵל אַחֵר, וְאַף הוּא נִשְׁבַּע לָנוּ שֶׁאֵין מַעֲבִיר אוֹתָנוּ בְּאוּמָּה אַחֶרֶת.
Entonces ellos trajeron aún a otro hijo, y le dijeron: Adora al ídolo. Él les dijo: No puedo hacerlo, pues está escrito en la Torah: “Has declarado al Señor hoy como tu Dios…y el Señor te ha declarado hoy como Su pueblo atesorado” (Deuteronomio 26:17–18). Ya hicimos un juramento al Santo, Bendito sea Él, de que no lo cambiaremos por otro dios, y Él también nos ha hecho un juramento de que no nos cambiará por otra nación.
אֲמַר לֵיהּ קֵיסָר: אֶישְׁדֵּי לָךְ גּוּשְׁפַּנְקָא וּגְחֵין וְשִׁקְלֵיהּ, כִּי הֵיכִי דְּלֵימְרוּ: קַבֵּיל עֲלֵיהּ הַרְמָנָא דְּמַלְכָּא. אֲמַר לֵיהּ: חֲבָל עֲלָךְ קֵיסָר, חֲבָל עֲלָךְ קֵיסָר; עַל כְּבוֹד עַצְמְךָ כָּךְ, עַל כְּבוֹד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה!
Fue el hermano menor quien dijo esto, y el emperador se compadeció de él. Buscando una manera de perdonarle la vida al muchacho, el emperador le dijo: Arrojaré mi sello delante de ti; inclínate y recógelo, para que la gente diga que ha aceptado la autoridad del rey [harmana]. El muchacho le dijo: Ay [ḥaval] de ti, César, ay de ti, César. Si piensas que por causa de tu honor yo debería cumplir tu orden y hacer esto, entonces por causa del honor del Santo, Bendito sea Él, con mayor razón debería cumplir Su mandamiento.
אַפְּקוּהּ לְמִיקְטְלֵיהּ, אֲמַרָה לְהוּ אִימֵּיהּ: יַהֲבוּהּ נִיהֲלִי וְאֶינַשְּׁקֵיהּ פּוּרְתָּא. אָמְרָה לוֹ: בָּנַיי, לְכוּ וְאִמְרוּ לְאַבְרָהָם אֲבִיכֶם: אַתָּה עָקַדְתָּ מִזְבֵּחַ אֶחָד וַאֲנִי עָקַדְתִּי שִׁבְעָה מִזְבְּחוֹת! אַף הִיא עָלְתָה לַגַּג וְנָפְלָה וּמֵתָה. יָצְתָה בַּת קוֹל וְאָמְרָה: ״אֵם הַבָּנִים שְׂמֵחָה״.
Mientras lo sacaban para matarlo, su madre les dijo: Dádmelo para que pueda darle un pequeño beso. Ella le dijo: Hijo mío, ve y dile a tu padre Abraham: Tú ataste a un hijo al altar, pero yo até siete altares. Ella también, al final, subió al techo, cayó y murió. Salió una Voz Divina y dijo: “La madre alegre de hijos” (Salmos 113:9), pues crió a sus hijos para que fueran devotos en su servicio a Dios.
רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי אָמַר: זוֹ מִילָה שֶׁנִּיתְּנָה בַּשְּׁמִינִי. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ אָמַר: אֵלּוּ תַּלְמִידֵי חֲכָמִים שֶׁמַּרְאִין הִלְכוֹת שְׁחִיטָה בְּעַצְמָן, דְּאָמַר רָבָא: כֹּל מִילֵּי לִיחְזֵי אִינִישׁ בְּנַפְשֵׁיהּ, בַּר מִשְּׁחִיטָה וְדָבָר אַחֵר.
Rabí Yehoshua ben Levi dice con respecto al versículo: “Por Tu causa somos muertos todo el día” (Salmos 44:23), que esto se refiere a la circuncisión, que fue dada para el octavo día, ya que la sangre de nuestros hijos recién nacidos es derramada por causa del pacto con Dios. Rabí Shimon ben Lakish dice: Este versículo fue dicho en referencia a los eruditos de la Torah que demuestran sobre sí mismos las halakhot del sacrificio ritual, es decir, demuestran en sus propios cuerpos cómo debe realizarse el sacrificio ritual y ocasionalmente se hieren en el proceso. Esto es como dice Rava: Una persona puede demostrar cualquier cosa usando su propio cuerpo para ilustrar el acto, excepto el sacrificio y otra cosa, un eufemismo para las relaciones sexuales.
רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק אָמַר: אֵלּוּ תַּלְמִידֵי חֲכָמִים שֶׁמְּמִיתִין עַצְמָן עַל דִּבְרֵי תוֹרָה, כִּדְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ – דְּאָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: אֵין דִּבְרֵי תוֹרָה מִתְקַיְּימִין אֶלָּא בְּמִי שֶׁמֵּמִית עַצְמוֹ עֲלֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״זֹאת הַתּוֹרָה אָדָם כִּי יָמוּת בְּאֹהֶל וְגוֹ׳״. אָמַר רַבָּה בַּר בַּר חָנָה אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אַרְבָּעִים סְאָה
Rav Naḥman bar Yitzḥak dice: Estas personas en el versículo son eruditos de la Torah que se matan por las palabras de la Torah, de acuerdo con la declaración de Rabbi Shimon ben Lakish. Pues Rabbi Shimon ben Lakish dice: Las palabras de la Torah perduran solo para quien se mata por ellas, como está dicho: “Esta es la Torah, cuando un hombre muere en una tienda” (Números 19:14). Rabba bar bar Ḥana dice que Rabbi Yoḥanan dice: Cuarenta se’a