וּמַאי שְׁנָא מִדְּרַבִּי אַמֵּי? הָתָם, אִיכָּא לְמֵימַר טָעֵי בִּדְרַבִּי יִרְמְיָה. הָכָא, כֵּיוָן דְּקָא מַפְסֵיד כּוּלֵּיהּ אַגְרֵיהּ – וַאֲתָא וַאֲמַר, אֵימוֹר קוּשְׁטָא קָאָמַר.
La Guemará pregunta: ¿Y en qué este caso es diferente del caso en el que Rabí Ami dijo que no se considera creíble al escriba para invalidar el rollo de la Torah? La Guemará responde: Allí puede decirse que el escriba estaba mintiendo y solo quería angustiar al comprador del rollo de la Torah. Afirmó que había escrito los nombres de Dios sin la intención adecuada porque cometió el error de Rabí Yirmeya. Pensó, como pensó Rabí Yirmeya, que como resultado de su supuesta admisión perdería solo su salario por escribir los nombres sagrados, pero aun así recibiría pago por el resto del rollo. Aquí, por el contrario, puesto que el escriba sabe que, al afirmar que no procesó el pergamino con la intención adecuada, provoca la pérdida de todo su salario, y aun así viene y dice esto, se debe decir que dice la verdad y debe considerárselo creíble. Puesto que se lo considera creíble y no hay preocupación de que solo quisiera angustiar al comprador, el rollo de la Torah queda invalidado.
מַתְנִי׳ הֵעִיד רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן גּוּדְגְּדָא עַל הַחֵרֶשֶׁת שֶׁהִשִּׂיאָהּ אָבִיהָ, שֶׁהִיא יוֹצְאָה בְּגֵט;
MISHNÁ:Rabí Yoḥanan ben Gudgeda testificó ante los Sabios sobre el caso de una mujer sordomuda que fue casada por su padre cuando era menor de edad, de modo que su matrimonio tuvo efecto según la ley de la Torah. Dijo que ella puede ser liberada de su matrimonio mediante una carta de divorcio, ya sea siendo menor de edad o después de alcanzar la adultez. Aunque, como mujer sordomuda, no es legalmente competente para dar su consentimiento, el divorcio es válido porque el divorcio no requiere el consentimiento de la mujer.
וְעַל קְטַנָּה בַּת יִשְׂרָאֵל שֶׁנִּשֵּׂאת לְכֹהֵן, שֶׁאוֹכֶלֶת בִּתְרוּמָה, וְאִם מֵתָה – בַּעְלָהּ יוֹרְשָׁהּ;
Y de manera similar, él testificó sobre el caso de la hija menor de una no sacerdotal que quedó huérfana de padre y luego fue casada con un sacerdote por su madre o su hermano, de modo que su matrimonio tuvo efecto por ley rabínica. Dijo que, sin embargo, ella puede comer terumá, aunque según la ley de la Torah está prohibido que quien no pertenece a una familia sacerdotal coma terumá. Y además, si esta muchacha muere, entonces su marido la hereda en su patrimonio. No se dice que, porque la validez del matrimonio es por ley rabínica y no por ley de la Torah, él no tiene derecho a heredarla.
וְעַל הַמָּרִישׁ הַגָּזוּל שֶׁבְּנָאוֹ בְּבִירָה, שֶׁיִּטּוֹל אֶת דָּמָיו, מִפְּנֵי תַּקָּנַת הַשָּׁבִים;
Y Rabí Yoḥanan ben Gudgeda también testificó acerca de una viga robada que ya había sido incorporada en un gran edificio [bira], que la víctima del robo recibe solo el valor de la viga, pero no la viga misma, debido a una ordenanza instituida para el penitente. Según la ley de la Torah, un ladrón está obligado a devolver cualquier objeto robado que esté en su posesión, siempre que su forma no haya sido alterada. Si alguien robó una viga y la incorporó a un edificio, entonces, según la ley de la Torah, tendría que destruir el edificio y devolver la viga. Para fomentar el arrepentimiento, los Sabios fueron indulgentes y permitieron que un ladrón devolviera el valor de la viga.
וְעַל חַטָּאת הַגְּזוּלָה שֶׁלֹּא נוֹדְעָה לְרַבִּים – שֶׁהִיא מְכַפֶּרֶת, מִפְּנֵי תִּיקּוּן הַמִּזְבֵּחַ.
Y, por último, Rabí Yoḥanan ben Gudgeda testificó acerca de una ofrenda por el pecado que fue obtenida mediante robo pero que no era públicamente sabido que había sido obtenida de esa manera. Dijo que efectúa expiación para el ladrón que la sacrifica, para beneficio del altar, como se explicará en la Guemará.
גְּמָ׳ אָמַר רָבָא: מֵעֵדוּתוֹ שֶׁל רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן גּוּדְגְּדָא – אָמַר לְעֵדִים: רָאוּ גֵּט זֶה שֶׁאֲנִי נוֹתֵן לָהּ, וְחָזַר וְאָמַר לָהּ: כִּנְסִי שְׁטַר חוֹב זֶה – הֲרֵי זוֹ מְגוֹרֶשֶׁת. מִי לָא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן גּוּדְגְּדָא לָא בָּעֵינַן דַּעְתַּהּ? הָכָא נָמֵי לָא בָּעֵינַן דַּעְתַּהּ.
GUEMARÁ:Rava dice: Aprende del testimonio de Rabbi Yoḥanan ben Gudgeda en la mishná que, si el marido en secreto dice a los testigos: Miren este documento de divorcio que yo estoy por dar a mi esposa, y luego él dice a su esposa: Toma este pagaré, entonces ella está divorciada incluso cuando ella misma no sabe que el documento en su mano es un documento de divorcio. ¿No dijo Rabbi Yoḥanan ben Gudgeda que no requerimos el consentimiento de la mujer para un documento de divorcio, ya que el divorcio surte efecto incluso cuando ella es sordomuda, que no es legalmente competente para dar su consentimiento? Aquí también, se debe decir que no requerimos el consentimiento de la mujer.
פְּשִׁיטָא! מַהוּ דְּתֵימָא, כֵּיוָן דְּאָמַר: ״כִּנְסִי שְׁטַר חוֹב זֶה״, בַּטּוֹלֵי בַּטְּלֵיהּ; קָא מַשְׁמַע לַן, אִם אִיתָא דְּבַטְּלֵיהּ – לְעֵדִים הֲוָה אָמַר לְהוּ. וְהַאי דְּקָאָמַר הָכִי – מִשּׁוּם כִּיסּוּפָא.
La Guemará pregunta: ¿No es esto obvio? ¿Por qué no habría de ser válido el divorcio? La Guemará explica: No sea que digas: Puesto que él dijo a su esposa: Toma este pagaré, después de hablar con los testigos, quiso anular el acta de divorcio con estas palabras; por lo tanto, Rava nos enseña: Si realmente fuera así que quiso anular el acta de divorcio, les habría dicho a los testigos que esa era su intención. El hecho de que no lo hiciera indica que no tenía intención de anularla. Y la razón por la que dijo a su esposa que le estaba entregando un pagaré es por vergüenza, pues le daba vergüenza decirle que le estaba dando un acta de divorcio. En consecuencia, se lo entregó de tal manera que ella no supo de inmediato que lo que había recibido era un acta de divorcio.
וְעַל קְטַנָּה בַּת יִשְׂרָאֵל: וְאִילּוּ חֵרֶשֶׁת – לָא אָכְלָה. מַאי טַעְמָא? גְּזֵירָה שֶׁמָּא יַאֲכִיל חֵרֵשׁ בְּחֵרֶשֶׁת.
§ La mishná enseña que Rabí Yoḥanan ben Gudgeda testificó sobre el caso de una hija menor de un no sacerdote que fue casada con un sacerdote, y dijo que ella puede participar de la terumá. La Guemará comenta: Esto indica que solo la hija menor puede participar de la terumá, mientras que de esto se puede inferir que una mujer sordomuda que fue casada con un sacerdote no puede participar de la terumá. La Guemará explica: ¿Cuál es la razón de esto? Los Sabios decretaron que una mujer sordomuda casada con un sacerdote no puede participar de la terumá, no sea que un sacerdote sordomudo llegue a dar terumá a su esposa sordomuda, ya que es común que hombres sordomudos se casen con mujeres sordomudas, pero su matrimonio no es válido según la ley de la Torah.
וְלֹיכֵול – קָטָן אוֹכֵל נְבֵלוֹת הוּא!
La Guemará pregunta: ¿Por qué importa esto? Entonces que él la alimente con terumá. ¿Acaso no es como una menor que come carroña de animales prohibida? Dado que la mujer sordomuda no es considerada legalmente competente, no está sujeta a la prohibición de participar de la terumá. Como en el caso de una menor que está comiendo alimento prohibido, no hay obligación de impedirle hacerlo.
גְּזֵרָה שֶׁמָּא יַאֲכִיל חֵרֵשׁ בְּפִיקַּחַת.
La Guemará responde: Más bien, los Sabios decretaron que una mujer sordomuda casada con un sacerdote no puede participar de la terumá no sea que un sacerdote sordomudo llegue a dar terumá a su esposa halájicamente competente. Dado que la validez de su matrimonio es por ley rabínica, por lo tanto está prohibido que la mujer participe de la terumá, ya que según la ley de la Torah, ella no es la esposa de un sacerdote. Existe la preocupación de que no se haga una distinción entre el matrimonio de un hombre halájicamente competente y una mujer sordomuda, en cuyo caso a la mujer se le permite participar de la terumá, y el matrimonio de un hombre sordomudo y una mujer halájicamente competente, en cuyo caso a la mujer se le prohíbe participar de la terumá. Debido a este error, un hombre sordomudo podría llegar a dar a su esposa algo que le está prohibido.
וְלֹאכֵול בִּתְרוּמָה דְּרַבָּנַן! גְּזֵירָה שֶׁמָּא אָתֵי לְאוֹכוֹלֵי בִּתְרוּמָה דְּאוֹרָיְיתָא.
La Guemará pregunta: Pero que ella coma terumá que está definida como tal por la ley rabínica, ya que un matrimonio válido por la ley rabínica debería bastar para permitir el consumo de esa terumá. La Guemará responde: Los Sabios decretaron que él no puede darle de comer terumá ni siquiera por la ley rabínica, no sea que llegue a darle de comer terumá según la ley de la Torah.
וְעַל הַמָּרִישׁ הַגָּזוּל שֶׁבְּנָאוֹ: תָּנוּ רַבָּנַן: גָּזַל מָרִישׁ וּבְנָאוֹ בְּבִירָה – בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: מְקַעְקֵעַ כׇּל הַבִּירָה כּוּלָּהּ וּמַחְזִיר מָרִישׁ לִבְעָלָיו; וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: אֵין לוֹ אֶלָּא דְּמֵי מָרִישׁ בִּלְבַד, מִשּׁוּם תַּקָּנַת הַשָּׁבִין.
§ La mishná enseña que Rabí Yoḥanan ben Gudgeda además testificó sobre una viga robada que ya estaba incorporada en una construcción, y dijo que la parte perjudicada recibe el valor de la viga, pero no la viga misma. Con respecto a esto, los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta, Bava Kamma 10:5): Si alguien robó a otro una viga y la incorporó a una construcción, Beit Shammai dicen: Debe demoler toda la construcción y devolver la viga a sus dueños. Y Beit Hillel dicen: La parte perjudicada recibe solo el valor de la viga, pero no la viga misma, debido a una ordenanza instituida por el bien de los penitentes. Para fomentar el arrepentimiento, los Sabios fueron indulgentes y exigieron al ladrón que devolviera solo el valor de la viga. La mishná fue enseñada de acuerdo con la opinión de Beit Hillel.
וְעַל חַטָּאת הַגְּזוּלָה כּוּ׳: אָמַר עוּלָּא: דְּבַר תּוֹרָה, בֵּין נוֹדְעָה וּבֵין לֹא נוֹדְעָה – אֵינָהּ מְכַפֶּרֶת;
§ La mishná enseña que Rabí Yoḥanan ben Gudgeda testificó sobre una ofrenda por el pecado que fue obtenida mediante robo, y dijo que, siempre que no fuera de conocimiento público que fue obtenida de esa manera, efectúa expiación por el ladrón. Ulla dice: Según la ley de la Torah, la halakha es la siguiente: Ya sea que se sepa o que no se sepa que la ofrenda por el pecado fue obtenida mediante robo, no efectúa expiación por el ladrón que la sacrifica.
מַאי טַעְמָא? יֵאוּשׁ כְּדִי לָא קָנֵי; וּמָה טַעַם אָמְרוּ: לֹא נוֹדְעָה מְכַפֶּרֶת? שֶׁלֹּא יְהוּ כֹּהֲנִים עֲצֵבִין.
¿Cuál es la razón de esto? La desesperación del dueño por recuperar un objeto que le fue robado no basta por sí sola para permitir que el ladrón adquiera el objeto robado. Dado que el animal robado no fue alterado de ninguna manera, no pertenece al ladrón, y este no puede sacrificarlo como ofrenda y lograr expiación por medio de él. ¿Y cuál es la razón por la que los Sabios dijeron que, si no era públicamente conocido que la ofrenda por el pecado fue obtenida mediante robo, produce expiación? Es para que los sacerdotes no se angustien por haber sacrificado un animal no apto para el altar.
אָמְרִי לֵיהּ רַבָּנַן לְעוּלָּא: וְהָאֲנַן – ״מִפְּנֵי תִּיקּוּן הַמִּזְבֵּחַ״ תְּנַן? אָמַר לָהֶם: כֵּיוָן דְּכֹהֲנִים עֲצֵבִין, נִמְצָא מִזְבֵּחַ בָּטֵל.
Los rabinos le dijeron a Ulla: ¿Cómo puedes explicar el asunto de esta manera? ¿Pero no aprendimos en la mishná: Esto efectúa expiación en beneficio del altar, lo que indica que la halakha fue establecida en beneficio del altar, y no en beneficio de los sacerdotes? Ulla les dijo: Cuando los sacerdotes están angustiados, el altar queda inactivo. Los sacerdotes no sacrificarán todas las ofrendas cuando estén angustiados.
וְרַב יְהוּדָה אָמַר: דְּבַר תּוֹרָה, בֵּין נוֹדְעָה בֵּין לֹא נוֹדְעָה – מְכַפֶּרֶת; מַאי טַעְמָא? יֵאוּשׁ כְּדִי קָנֵי;
Esta es una explicación, pero Rav Yehuda dice: Según la ley de la Torah, sea conocido o no sea conocido que la ofrenda por el pecado fue obtenida mediante robo, produce expiación para el ladrón que la sacrifica. ¿Cuál es la razón de esto? La desesperanza del dueño de recuperar un objeto que le fue robado por sí sola permite al ladrón adquirir el objeto robado. Una vez que el dueño desespera de recobrar la posesión, el objeto robado se convierte en propiedad del ladrón y él puede consagrarlo. Por lo tanto, la ofrenda fue sacrificada de manera apropiada, y produce expiación para el ladrón.