Drashot AI Logo
מַתְנִי׳ יְתוֹמִין שֶׁסָּמְכוּ אֵצֶל בַּעַל הַבַּיִת, אוֹ שֶׁמִּינָּה לָהֶן אֲבִיהֶן אַפּוֹטְרוֹפּוֹס – חַיָּיב לְעַשֵּׂר פֵּירוֹתֵיהֶם.
MISHNÁ: Con respecto a huérfanos que viven con un propietario que se ocupa de todas sus necesidades y asuntos, incluso si ni su padre ni el tribunal lo nombraron oficialmente para esta tarea, o si su padre les nombró un administrador [apotropos], esta persona está obligada a separar el diezmo de su producción.
אַפּוֹטְרוֹפּוֹס שֶׁמִּינָּהוּ אֲבִי יְתוֹמִים, יִשָּׁבַע. מִינּוּהוּ בֵּית דִּין – לֹא יִשָּׁבַע. אַבָּא שָׁאוּל אוֹמֵר: חִילּוּף הַדְּבָרִים.
Con respecto a un administrador nombrado por el padre de los huérfanos, cuando devuelve todos los bienes a los huérfanos al alcanzar la mayoría de edad, él presta juramento de que no tomó nada de lo suyo para sí mismo. En cambio, si el tribunal lo nombró para servirles como administrador, entonces no está obligado a prestar tal juramento. Abba Shaul dice: Los asuntos se invierten. Un administrador nombrado por el tribunal presta juramento, pero un administrador nombrado por el padre de los huérfanos no está obligado a hacerlo.
גְּמָ׳ וּרְמִינְהוּ: ״אַתֶּם״ – וְלֹא שׁוּתָּפִין; ״אַתֶּם״ – וְלֹא אֲרִיסִין; ״אַתֶּם״ – וְלֹא אַפּוֹטְרוֹפִּין, וְלֹא הַתּוֹרֵם אֶת שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ!
GEMARA: La mishná enseña que un administrador está obligado a diezmar la producción de los huérfanos bajo su cuidado. La Guemará plantea una contradicción a partir de una baraita que expone un versículo que trata de la terumá del diezmo, dada por un levita a un sacerdote: “Así también vosotros ofreceréis una ofrenda al Señor” (Números 18:28). El énfasis puesto en la palabra “vosotros” enseña lo siguiente: “Vosotros” separáis terumá, pero no los socios, es decir, un socio no puede separar terumá en nombre del otro. “Vosotros” separáis terumá, pero no los aparceros. “Vosotros” separáis terumá, pero no los administradores, y “vosotros” separáis terumá, pero no quien separa terumá de una producción que no es suya. ¿Cómo, entonces, puede la mishná decir que un administrador puede, e incluso está obligado a, diezmar la producción de los huérfanos bajo su cuidado, cuando esa producción no le pertenece?
אָמַר רַב חִסְדָּא, לָא קַשְׁיָא: כָּאן לְהַאֲכִיל, כָּאן לְהַנִּיחַ.
Rav Ḥisda dijo que esto no es difícil: Aquí la mishná trata de un administrador que separa los diezmos de la producción de los huérfanos para alimentarlos con ella. Como no se le permite alimentarlos con producción de la que no se han separado los diezmos, los Sabios le permitieron separar los diezmos de aquello que les da para comer. Allí la baraita se refiere a una producción que no es necesaria para el sustento de los huérfanos; más bien, el administrador desea ponerla aparte en estado diezmado. Como no es el propietario de la producción, carece de autoridad para separar los diezmos de ella.
וְהָתַנְיָא: הָאַפּוֹטְרוֹפִּין תּוֹרְמִין וּמְעַשְּׂרִין – לְהַאֲכִיל וְלֹא לְהַנִּיחַ. וּמוֹכְרִין לָהֶן בְּהֵמָה, עֲבָדִים וּשְׁפָחוֹת, בָּתִּים, שָׂדוֹת וּכְרָמִים – לְהַאֲכִיל, אֲבָל לֹא לְהַנִּיחַ. וּמוֹכְרִין לָהֶן פֵּירוֹת, יֵינוֹת, שְׁמָנִים וּסְלָתוֹת – לְהַאֲכִיל אֲבָל לֹא לְהַנִּיחַ.
Y se enseña en una baraita (Tosefta, Terumot 1:10) que esta distinción se hace según si el administrador tiene la intención de dar el producto a los huérfanos para comer o de almacenarlo: Los administradores pueden separar teruma y diezmos del producto de los huérfanos que está bajo su cuidado para alimentarlos con él, pero no con la intención de apartarlo. Y los administradores pueden vender los bienes de los huérfanos por ellos de la siguiente manera: ganado, esclavos y esclavas, casas, campos y viñedos, para alimentar a los huérfanos, de modo que tengan algo que comer de inmediato, pero no con la intención de reservar el producto para uso futuro. Y también pueden vender por ellos producto, vino, aceite y harina para alimentarlos, pero no con la intención de reservar el producto para una fecha posterior.
וְעוֹשִׂין לָהֶן לוּלָב וַעֲרָבָה וְסוּכָּה וְצִיצִית, וְכׇל דָּבָר שֶׁיֵּשׁ לוֹ קִצְבָה; לְאֵיתוֹיֵי שׁוֹפָר. וְלוֹקְחִין לָהֶם סֵפֶר תּוֹרָה, תְּפִילִּין וּמְזוּזוֹת, וְכׇל דָּבָר שֶׁיֵּשׁ לוֹ קִצְבָה; לְאֵתוֹיֵי מְגִילָּה.
La baraita continúa: Y los administradores proporcionan los siguientes artículos necesarios para el cumplimiento de una mitzvá para los huérfanos, con sus bienes: Un lulav, una rama de sauce, una sukka, flecos rituales y cualquier artículo usado para una mitzvá que implique un gasto fijo. La Guemará señala que las palabras: cualquier artículo usado para una mitzvá sirven para incluir un shofar. Y pueden comprar un rollo de la Torah, filacterias, mezuzot y cualquier otro artículo usado para una mitzvá que implique un gasto fijo. La Guemará comenta que estas últimas palabras sirven para incluir una Meguilá, el Rollo de Ester, leído en Purim.
וְאֵין פּוֹסְקִין עֲלֵיהֶם צְדָקָה, וְאֵין פּוֹדִין עֲלֵיהֶן אֶת הַשְּׁבוּיִין, וְלֹא כׇּל דָּבָר שֶׁאֵין לוֹ קִצְבָה; לְאֵתוֹיֵי תַּנְחוּמֵי אֲבֵלִים.
La baraita continúa: Pero los administradores no pueden comprometerse a dar caridad en nombre de huérfanos, ni pueden rescatar cautivos en su nombre con sus bienes. Tampoco pueden hacer nada con los bienes de los huérfanos que no implique un gasto fijo. La Guemará explica que esta última frase sirve para incluir aquello que se lleva para consolar a los dolientes. Un administrador no puede usar bienes pertenecientes a los huérfanos bajo su cuidado para este propósito.
וְאֵין אַפּוֹטְרוֹפִּין רַשָּׁאִין לָדוּן – לָחוּב וְלִזְכּוֹת – בְּנִכְסֵי יְתוֹמִים. לִזְכּוֹת – אַמַּאי לָא? אֶלָּא ״לָחוּב עַל מְנָת לִזְכּוֹת״ בְּנִכְסֵי יְתוֹמִים.
La baraita continúa: Y a los administradores no se les permite involucrarse en litigios, si el propósito es aceptar una obligación o asegurar una ganancia para la propiedad de los huérfanos. La Guemará pregunta: ¿Por qué no se les permite entrar en litigio para asegurar una ganancia? La Guemará aclara: Más bien, esto significa que a los administradores no se les permite involucrarse en litigios en los que aceptarán una obligación financiera sobre el patrimonio de los huérfanos, incluso si lo hacen para finalmente asegurar una ganancia para la propiedad del huérfano.
וְאֵין אַפּוֹטְרוֹפִּין רַשָּׁאִין לִמְכּוֹר בְּרָחוֹק וְלִגְאוֹל בְּקָרוֹב; בְּרָעָה וְלִגְאוֹל בְּיָפָה. מַאי טַעְמָא? דְּדִלְמָא מִשְׁתַּדְּפִין.
La baraita continúa: Y a los administradores no se les permite vender un campo perteneciente a los huérfanos, ubicado en un lugar lejano, y usar lo recaudado para redimir un campo que su padre había vendido en un lugar cercano, aunque esto normalmente se considera un intercambio favorable. Del mismo modo, a los administradores no se les permite vender un campo malo y usar lo recaudado para redimir uno bueno. La Guemará explica: ¿Cuál es la razón de esto? La razón es que quizá los campos comprados se arruinen, y resulte que el administrador haya causado a los huérfanos una pérdida con su compra.
וְאֵין אַפּוֹטְרוֹפִּין רַשָּׁאִין לִמְכּוֹר שָׂדוֹת – וְלִיקַּח עֲבָדִים, אֲבָל מוֹכְרִין עֲבָדִים – וְלוֹקְחִין בָּהֶן שָׂדוֹת. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אַף לֹא לִמְכּוֹר עֲבָדִים וְלִיקַּח שָׂדוֹת. מַאי טַעְמָא? דִּלְמָא לָא מְשַׁפְּיָין.
La baraita continúa: Y a los administradores no se les permite vender campos pertenecientes a los huérfanos y usar lo recaudado para comprar esclavos. Pero pueden vender los esclavos de los huérfanos y usar su producto para comprar campos, ya que la tierra se considera un bien más estable. Rabán Shimon ben Gamliel dice: Los administradores ni siquiera pueden vender esclavos y usar lo recaudado para comprar campos. La Guemará explica: ¿Cuál es la razón de esto? Quizás resulte que la propiedad no es segura [meshappeyan], siendo la titularidad de los campos impugnada por otros, y en consecuencia el administrador habrá complicado más los asuntos de los huérfanos como resultado de su compra.
וְאֵין אַפּוֹטְרוֹפִּין רַשָּׁאִין לְהוֹצִיא עֲבָדִים לְחֵירוּת; אֲבָל מוֹכְרִין אוֹתָן לַאֲחֵרִים, וַאֲחֵרִים מוֹצִיאִין אוֹתָן לְחֵירוּת. רַבִּי אוֹמֵר: אוֹמֵר אֲנִי, אַף הוּא – נוֹתֵן דְּמֵי עַצְמוֹ וְיוֹצֵא, מִפְּנֵי שֶׁהוּא כְּמוֹכְרוֹ לוֹ;
La baraita continúa: Y a los administradores no se les permite liberar esclavos que pertenecen a los huérfanos bajo su cuidado, incluso si es necesario hacerlo por cualquier motivo. Pero pueden venderlos a otros, y entonces esos otros pueden liberarlos. Rabí Yehuda HaNasi dice: Yo digo que incluso él, el propio esclavo, puede dar su propio valor monetario al administrador y así quedar libre, debido a que es como si el administrador hubiera vendido al esclavo a sí mismo. Es irrelevante si es alguna otra persona o el propio esclavo quien paga su precio de compra.
וְצָרִיךְ לְחַשֵּׁב עִמָּהֶן בָּאַחֲרוֹנָה. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אֵינוֹ צָרִיךְ. אֵין עוֹשִׂין אַפּוֹטְרוֹפִּין נָשִׁים וַעֲבָדִים וּקְטַנִּים, וְאִם מִינָּן אֲבִי יְתוֹמִין – הָרְשׁוּת בְּיָדוֹ.
La baraita continúa: Y el administrador debe rendir cuentas a los huérfanos al final, cuando alcancen la mayoría de edad y les entregue la propiedad. En ese momento, calcula todos los gastos e ingresos generados por su propiedad durante el período en que sirvió como administrador. Rabban Shimon ben Gamliel dice: No está obligado a hacerlo, ya que el tribunal confía en su integridad. El tribunal no nombra a mujeres, esclavos ni menores como administradores, pero si el padre de los huérfanos nombró a uno de ellos como administrador de sus huérfanos, tiene permiso para hacerlo.
הָהוּא אַפּוֹטְרוֹפּוֹס דַּהֲוָה בְּשִׁבָבוּתֵיהּ דְּרַבִּי מֵאִיר, דַּהֲוָה קָא מְזַבֵּין אַרְעָתָא וְזָבֵין עַבְדֵי, וְלָא שַׁבְקֵיהּ רַבִּי מֵאִיר. אַחְווֹ לֵיהּ בְּחֶלְמֵיהּ ״אֲנִי לַהֲרוֹס וְאַתָּה לִבְנוֹת?!״ אֲפִילּוּ הָכִי לָא אַשְׁגַּח, אֲמַר: דִּבְרֵי חֲלוֹמוֹת לֹא מַעֲלִין וְלֹא מוֹרִידִין.
Se relata que había cierto administrador en el vecindario de Rabí Meir que estaba vendiendo tierras pertenecientes a los huérfanos y comprando esclavos con lo recaudado, y Rabí Meir no le permitió hacer esto, ya que la práctica es contraria a la halakha. Le mostraron en su sueño las palabras: ¿Yo deseo destruir y tú construyes? Él entendió esto como una señal de que Dios quería que los huérfanos sufrieran un colapso financiero y, por lo tanto, sería preferible permitir que el administrador continuara con su práctica. Aun así, Rabí Meir no prestó atención a su sueño, y dijo: Las palabras que aparecen en los sueños no elevan ni rebajan; no deben tomarse en consideración.
הָנְהוּ בֵּי תְרֵי דְּאִיגָּרִי בְּהוּ שָׂטָן, דְּכֹל בֵּי שִׁמְשֵׁי הֲווֹ קָא מִינְּצוּ בַּהֲדֵי הֲדָדֵי. אִיקְּלַע רַבִּי מֵאִיר לְהָתָם, עַכְּבִינְהוּ תְּלָתָא בֵּי שִׁמְשֵׁי, עַד דַּעֲבַד לְהוּ שְׁלָמָא. שַׁמְעֵיהּ דְּקָאָמַר: וַוי, דְּאַפְּקֵיהּ רַבִּי מֵאִיר לְהָהוּא גַּבְרָא מִבֵּיתֵיהּ.
A propósito de un incidente relacionado con Rabí Meir, la Guemará relata otra historia sobre él: Había dos personas que, incitadas por Satanás, discutían entre sí cada viernes por la tarde al anochecer. Rabí Meir acertó a llegar al lugar donde discutían. Él les impidió pelear durante tres viernes por la tarde al anochecer, hasta que finalmente hizo la paz entre ellos. Entonces oyó a Satanás decir: ¡Ay, que Rabí Meir expulsó a ese hombre, Satanás, de su casa! Esto indica que el propio Satanás habita entre quienes tienen discordia.
הָהוּא אַפּוֹטְרוֹפּוֹס דַּהֲוָה בְּשִׁבָבוּתֵיהּ דְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי, דַּהֲוָה קָא מְזַבֵּין אַרְעָא וְזָבֵין תּוֹרֵי, וְלָא אֲמַר לֵיהּ וְלָא מִידֵּי; סָבַר לַהּ כְּרַבִּי יוֹסֵי – דְּתַנְיָא, אָמַר רַבִּי יוֹסֵי: מִיָּמַי לֹא קָרִיתִי לְאִשְׁתִּי ״אִשְׁתִּי״ וּלְשׁוֹרִי ״שׁוֹרִי״, אֶלָּא לְאִשְׁתִּי ״בֵּיתִי״, וּלְשׁוֹרִי ״שָׂדִי״.
Se relata que había cierto administrador de huérfanos que estaba en el vecindario de Rabí Yehoshua ben Levi y que vendía tierras y compraba bueyes en nombre de los huérfanos, y él no le dijo nada al administrador en el sentido de que estuviera actuando de manera impropia. La Guemará explica que Rabí Yehoshua ben Levi sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei, como se enseña en una baraita que Rabí Yosei dijo: En todos mis días, no llamé a mi esposa: Mi esposa, ni a mi buey: Mi buey. Más bien, llamaba a mi esposa: Mi hogar, porque ella es la esencia de mi hogar, y llamaba a mi buey: Mi campo, porque la fuerza principal detrás de las mejoras del campo es el buey que lo ara. De manera similar, Rabí Yehoshua ben Levi sostiene que comprar bueyes para trabajar la tierra se considera como comprar la tierra misma y que, en consecuencia, no debe presentarse protesta contra el administrador, que vendió tierras pertenecientes a los huérfanos para comprar bueyes con el producto de la venta.
הָנְהוּ יַתְמֵי דַּהֲווֹ סְמִיכִי גַּבֵּי הָהִיא סָבְתָּא. הֲוָה לְהוּ תּוֹרְתָּא, שְׁקַלָה וְזַבֵּינְתַּהּ נִיהֲלַיְיהוּ. אֲתוֹ קְרוֹבִים לְקַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, אֲמַרוּ לֵיהּ: מַאי עֲבִידְתַּהּ דִּמְזַבְּנָא? אֲמַר לְהוּ: ״יְתוֹמִים שֶׁסָּמְכוּ אֵצֶל בַּעַל הַבַּיִת״ תְּנַן.
Además, se relata que ciertos huérfanos que vivían con una anciana tenían un buey, y ella lo tomó y lo vendió en nombre de ellos. Parientes de esos huérfanos comparecieron ante Rav Naḥman y le dijeron: ¿Qué está haciendo ella al vender la propiedad de los huérfanos? ¿Quién la autorizó a hacerlo? Rav Naḥman les dijo: Aprendimos de la expresión en la mishná: Si los huérfanos viven con un propietario, ese nombramiento oficial como administrador no es necesario. El hecho de que los huérfanos vivieran con la mujer y que ella cuidara de ellos bastó para conferirle la autoridad de una administradora.
וְהָא אִיַּיקַּר! בִּרְשׁוּתָא דְלוֹקֵחַ אִיַּיקַּר. וְהָא לָא נְקִיטִי דְּמֵי!
Los familiares continuaron con su objeción a la venta: Pero ¿no aumentó después el valor del animal , lo cual es motivo para invalidar la transacción? Rav Naḥman respondió: El animal aumentó de valor mientras estaba en posesión del comprador, y esto no se considera una pérdida sufrida por los huérfanos. Los familiares le dijeron: Pero ellos no todavía recibieron el dinero, y, en consecuencia, la venta estaba incompleta.
אֲמַר לְהוּ: אִם כֵּן, הַיְינוּ דְּרַב חֲנִילַאי בַּר אִידֵּי אָמַר שְׁמוּאֵל – דְּאָמַר רַב חֲנִילַאי בַּר אִידֵּי אָמַר שְׁמוּאֵל: נִכְסֵי יְתוֹמִין הֲרֵי הֵן כְּהֶקְדֵּשׁ, וְלָא מִקְּנֵי אֶלָּא בְּכַסְפָּא.
Rav Naḥman les dijo: Si es así, esto es lo que Rav Ḥanilai bar Idi dice que Shmuel dice, pues Rav Ḥanilai bar Idi dice que Shmuel dice: La propiedad de los huérfanos es como propiedad consagrada y queda plenamente adquirida solo con la transferencia de dinero. Como todavía no recibieron el dinero, pueden aumentar el precio de la compra o retractarse de toda la venta.
חַמְרֵיהּ דְּרַבְנָא עוּקְבָא יַתְמָא – מַשְׁכוּהּ בְּאַרְבְּעָה אַרְבְּעָה, וְאִיַּיקַּר וְקָם בְּשִׁיתָּא שִׁיתָּא. אֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, אֲמַר לְהוּ: הַיְינוּ דְּרַב חֲנִילַאי בַּר אִידִי – דְּאָמַר רַב חֲנִילַאי בַּר אִידִי אָמַר שְׁמוּאֵל: נִכְסֵי יְתוֹמִין הֲרֵי הֵן כְּהֶקְדֵּשׁ, וְלָא מִקְּנֵי אֶלָּא בְּכַסְפָּא.
De manera similar, se relata que quienes vinieron a comprar el vino de Rabbana Ukva, el huérfano, lo arrastraron a su posesión después de haber acordado un precio de compra de cuatro dinares por barril. Pero antes de que los compradores pagaran realmente por el vino, aumentó de valor y su precio quedó en seis dinares por barril. Las partes comparecieron ante Rav Naḥman para obtener un fallo sobre el asunto. Él les dijo: Esto está sujeto a lo que dijo Rav Ḥanilai bar Idi, pues Rav Ḥanilai bar Idi dice que Shmuel dice: La propiedad de los huérfanos es como propiedad consagrada, y queda plenamente adquirida solo con la transferencia de dinero. En consecuencia, los compradores pagan el precio actual, más alto, o la venta puede quedar anulada.
מְשׁוּךְ פֵּירֵי מִיַּתְמֵי; אִיַּיקּוּר – הַיְינוּ דְּרַב חֲנִילַאי בַּר אִידִי. זוּל – לֹא יְהֵא כֹּחַ הֶדְיוֹט חָמוּר מֵהֶקְדֵּשׁ.
La Guemará registra varias leyes adicionales relacionadas con este tema: Si los compradores llevaron a su posesión productos pertenecientes a huérfanos pero todavía no pagaron por ellos, y después los productos aumentaron de valor, esto está sujeto a lo que dijo Rav Ḥanilai bar Idi: la propiedad de los huérfanos se adquiere plenamente solo con la transferencia del dinero, y hasta que se efectúe el pago la transacción todavía puede quedar anulada. Pero si los productos disminuyeron de valor, y los compradores desean retractarse de la venta, se puede argumentar: Así como se dice que el poder de una persona común no debe ser mayor que el de la tesorería del Templo, así también el poder de los huérfanos no debe ser menor que el de otras personas. Dado que los compradores llevaron la propiedad de los huérfanos a su posesión, realizando así un acto de adquisición, la venta es válida y los compradores no pueden retractarse.
אִמְּשִׁיכוּ לְהוּ פֵּירֵי לְיַתְמֵי; אִיַּיקַּר – לֹא יְהֵא כֹּחַ הֶדְיוֹט חָמוּר מֵהֶקְדֵּשׁ. זוּל – סְבוּר מִינָּה, הַיְינוּ דְּרַב חֲנִילַאי בַּר אִידִי;
Si el tutor retiró productos a su posesión en nombre de los huérfanos, pero todavía no pagó por ellos, y después aumentaron de valor, entonces, así como el poder de una persona común no debe ser mayor que el de la tesorería del Templo, así también el poder de los huérfanos no debe ser menor que el de otras personas. Por lo tanto, los huérfanos adquieren los productos según su precio en el momento en que el tutor los retiró a su posesión. Pero si los productos disminuyeron de valor, y ahora el tutor desea cancelar la venta, los estudiantes en la casa de estudio entendieron de aquí que esto está incluido en lo que dijo Rav Ḥanilai bar Idi, que las transacciones que involucran a huérfanos se completan solo con la transferencia del dinero, y por lo tanto el tutor puede retractarse de la venta y adquirir los productos al precio más bajo.
אֲמַר לְהוּ רַב שִׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב אִידִי: הָא רָעָה הִיא לְדִידְהוּ – דְּזִמְנִין דְּמִצְטַרְכִי לְפֵירֵי, וְלֵיכָּא דְּיָהֵיב לְהוּ עַד דְּיָהֲבִי זוּזֵי.
Rav Sheisha, hijo de Rav Idi, les dijo: Esto sería malo para los huérfanos si fueran tratados de esta manera, ya que a veces podrían necesitar productos agrícolas y nadie se los daría antes de que ellos realmente paguen el dinero. Es preferible que sean tratados como los demás compradores, que completan su adquisición cuando atraen los productos a su posesión.
יָהֲבִי יַתְמֵי זוּזֵי אַפֵּירֵי; זוּל – לֹא יְהֵא כֹּחַ הֶדְיוֹט חָמוּר מִן הֶקְדֵּשׁ. אִיַּיקַּר – סְבוּר מִינַּהּ, הַיְינוּ דְּרַב חֲנִילַאי בַּר אִידִי;
Si los huérfanos dieron dinero para la compra de productos pero todavía no los transfirieron físicamente a su posesión, y después los productos disminuyeron de valor, entonces se aplica el principio de que el poder de una persona común, el vendedor, no debe ser mayor que el tesoro del Templo. Por lo tanto, los huérfanos pueden retractarse de la compra, ya que todavía no se ha realizado un acto de adquisición. Pero si los productos aumentaron de valor, y los huérfanos desean mantener la venta, los estudiantes en la casa de estudio entendieron de aquí que esto está incluido en lo que dijo Rav Ḥanilai bar Idi, que las transacciones que involucran a huérfanos se completan con la transferencia del dinero, y por lo tanto los huérfanos adquieren los productos al precio más bajo.
אֲמַר לְהוּ רַב שִׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב אִידִי: הָא רָעָה הִיא לְדִידְהוּ –
Rav Sheisha, hijo de Rav Idi, les dijo: Esto sería malo para los huérfanos si fueran tratados de esta manera,

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria