הוּא דְּאָמַר, כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב – דְּתַנְיָא, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב אוֹמֵר: פְּעָמִים שֶׁאָדָם נִשְׁבָּע עַל טַעֲנַת עַצְמוֹ. כֵּיצַד? ״מָנֶה לְאָבִיךְ בְּיָדִי, וְהֶאֱכַלְתִּיו פְּרָס״ – הֲרֵי זֶה נִשְׁבָּע. וְזֶה הוּא שֶׁנִּשְׁבָּע עַל טַעֲנַת עַצְמוֹ.
La Guemará responde: Rabí Yitzḥak expresó su opinión de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer ben Ya’akov, como se enseña en una baraita (Tosefta, Shevuot 5:10) que Rabí Eliezer ben Ya’akov dice: Hay ocasiones en que una persona presta juramento sobre su propia reclamación. ¿Cómo es eso? Uno le dice a otro: Cien dinares de tu difunto padre estaban en mi posesión, pues yo había tomado prestada esa suma de él. Y yo ya le pagué parte [peras] de ella, pero todavía te debo cincuenta dinares. En este caso, no se le cree a menos que preste juramento de que pagó la mitad, como cualquiera que admite parte de una reclamación. Y este es un ejemplo de un caso en el que alguien presta juramento sobre su propia reclamación. Aunque nadie le ha reclamado nada, aun así presta juramento sobre la base de su propia declaración.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵינוֹ אֶלָּא כְּמֵשִׁיב אֲבֵידָה, וּפָטוּר.
Pero los Rabinos dicen: en tal caso, el prestatario es considerado solamente como alguien que devuelve un objeto perdido, y por lo tanto está exento de un juramento. La postura de Rabí Yitzḥak es similar a la de Rabí Eliezer ben Ya’akov. Dado que el hallador dice que encontró solo la mitad de lo que el propietario afirma que se perdió, se lo trata como alguien que admite parte de una reclamación y, por lo tanto, presta juramento.
וְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב – לֵית לֵיהּ: ״מֵשִׁיב אֲבֵידָה – פָּטוּר״?! אָמַר רַב: בְּטוֹעֲנוֹ קָטָן.
La Guemará pregunta: Pero ¿acaso Rabí Eliezer ben Ya’akov no sostiene que quien devuelve un objeto perdido está exento de un juramento? Rav dice: El caso en disputa entre Rabí Eliezer ben Ya’akov y los Rabinos no es uno en el que nadie haya reclamado nada al prestatario, pues en tal caso todos están de acuerdo en que el prestatario está exento de prestar juramento. Más bien, es un caso en el que el acreedor ha muerto, dejando un hijo como heredero, y este menor confronta al prestatario y le reclama cien dinares de él, que alega que fueron prestados por su difunto padre. El otro admite haber tomado el dinero prestado, pero afirma que ya devolvió la mitad de la suma. Como admite parte de la reclamación, presta juramento de que sí pagó la otra parte.
קָטָן, מִידֵּי מְשָׁשָׁא אִית בֵּיהּ?! וְהָתְנַן: אֵין נִשְׁבָּעִין עַל טַעֲנַת חֵרֵשׁ, שׁוֹטֶה וְקָטָן!
La Guemará pregunta: ¿Tiene la reclamación de un menor alguna sustancia? ¿Pero no aprendimos en una mishná (Shevuot 38b): No se presta juramento en respuesta a la reclamación de un sordomudo, un incapaz mental o un menor, ya que la reclamación de alguien que carece de competencia halájica no tiene significado alguno. Según esto, si un menor presentara una reclamación contra el prestatario, sería como si no hubiera ninguna reclamación en absoluto, sino solo la admisión del prestatario, y por lo tanto el prestatario debería estar exento de prestar juramento.
מַאי ״קָטָן״ – גָּדוֹל; וְאַמַּאי קָרֵי לֵיהּ ״קָטָן״? דִּלְגַבֵּי מִילֵּי דְאָבִיו, קָטָן הוּא.
La Guemará responde: ¿A qué tipo de menor se refería Rav? Se refería al hijo adulto del acreedor. ¿Y por qué Rav lo llama menor, si en realidad es adulto? Es porque, en lo que respecta a los asuntos de su padre, él es como un menor. No sabe con certeza cuánto dinero devolvió el prestatario, sino que simplemente dice que cree que le debe más a su padre.
אִי הָכִי, טַעֲנַת עַצְמוֹ?! טַעֲנַת אֲחֵרִים הוּא! טַעֲנַת אֲחֵרִים, וְהוֹדָאַת עַצְמוֹ.
La Guemará pregunta: Si es así, que estamos tratando un caso en el que el hijo adulto del acreedor fallecido presentó una reclamación contra el deudor, ¿cómo puede Rabí Eliezer ben Ya’akov decir acerca de esta reclamación que es su propia reclamación? ¿Es este un juramento hecho sobre su propia reclamación? Es un juramento hecho sobre la reclamación de otros, es decir, del hijo. La Guemará responde: Rabí Eliezer ben Ya’akov lo llama un juramento hecho sobre la propia reclamación de una persona, aunque en realidad es la reclamación de otros, porque es su propia admisión la que lo obliga a prestar el juramento.
כּוּלְּהוּ טַעֲנָתָא נָמֵי, טַעֲנַת אֲחֵרִים וְהוֹדָאַת עַצְמוֹ נִינְהוּ! אֶלָּא בִּדְרַבָּה קָמִיפַּלְגִי – דְּאָמַר רַבָּה, מִפְּנֵי מָה אָמְרָה תּוֹרָה: מוֹדֶה מִקְצָת הַטַּעֲנָה – יִשָּׁבַע? חֲזָקָה – אֵין אָדָם מֵעִיז פָּנָיו בִּפְנֵי בַּעַל חוֹבוֹ;
La Guemará objeta: Todas las reclamaciones que conducen al juramento de quien admite parte de la reclamación también son una combinación de la reclamación de otros y la propia admisión del demandado. Más bien, Rabí Eliezer ben Ya’akov y los Rabinos discrepan con respecto a la siguiente explicación dada por Rabba, pues Rabba dice: ¿Por qué razón dijo la Torah que quien admite parte de la reclamación presentada contra él presta juramento con respecto al resto de la reclamación, que él niega, mientras que quien niega toda la reclamación no está obligado a prestar juramento? Rabba responde: El juramento por admisión parcial se basa en una presunción con respecto al comportamiento del demandado. Existe la presunción de que una persona no sería tan descarada como para estar ante su acreedor y negar su deuda cuando su acreedor sabe que está mintiendo.
וְהַאי, בְּכוּלֵּיהּ בָּעֵי לְמִכְפְּרֵיהּ לֵיהּ, וְהַאי דְּלָא כַּפְרֵיהּ – מִשּׁוּם דְּאֵין אָדָם מֵעִיז פָּנָיו בִּפְנֵי בַּעַל חוֹבוֹ; וּבְכוּלֵּיהּ בָּעֵי דְּלוֹדֵי לֵיהּ, וְהַאי דְּלָא אוֹדִי לֵיהּ – אִישְׁתְּמוֹטֵי הוּא דְּקָא מִשְׁתְּמִיט לֵיהּ – סָבַר: עַד דְּהָווּ לִי זוּזֵי וּפָרַעְנָא לֵיהּ; וְאָמַר רַחֲמָנָא: רְמִי שְׁבוּעָה עִילָּוֵיהּ, כִּי הֵיכִי דְּלוֹדֵי לֵיהּ בְּכוּלֵּיהּ.
Rabba continúa: Y este que admite parte de la reclamación querría negar todo, y la única razón por la que no lo niega todo es porque una persona no sería tan descarada ante su acreedor. Y, de hecho, querría admitir toda la reclamación ante él. Y la razón por la que no admitió toda la reclamación ante él y dijo que en realidad le debe la suma entera es que estaba eludiendo su obligación temporalmente. El deudor no tiene dinero y piensa: Le pagaré a mi acreedor todo lo que pueda permitirme ahora, y eludiré pagar el resto hasta que tenga suficiente dinero, y entonces le pagaré el resto, que todavía no he admitido. Por lo tanto, el Misericordioso dice: Impón un juramento al deudor para inducirlo a admitir toda la deuda ante el acreedor.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב סָבַר: לָא שְׁנָא בּוֹ וְלָא שְׁנָא בִּבְנוֹ – אֵינוֹ מֵעֵיז, וְהִילְכָּךְ לָאו מֵשִׁיב אֲבֵידָה הוּא; וְרַבָּנַן סָבְרִי: בּוֹ הוּא דְּאֵינוֹ מֵעֵיז, אֲבָל בִּבְנוֹ מֵעֵיז, וּמִדְּלֹא מֵעֵיז – מֵשִׁיב אֲבֵידָה הוּא.
Siguiendo el razonamiento de Rabba, la diferencia de opinión entre Rabbi Eliezer ben Ya’akov y los Rabinos puede explicarse de la siguiente manera: Rabbi Eliezer ben Ya’akov sostiene que no hay diferencia entre el acreedor mismo y el hijo del acreedor, ya que en todos los casos el deudor no sería tan descarado como para negar su deuda. Por lo tanto, el deudor no es considerado como alguien que devuelve un objeto perdido. Rabbi Eliezer ben Ya’akov sostiene que el razonamiento de Rabba se aplica también en este caso, por lo que está obligado a prestar juramento. Y los Rabinos sostienen que él no sería tan descarado como para negar una deuda ante el acreedor mismo, pero ante el hijo de su acreedor sí sería descarado y negaría por completo la reclamación. Y puesto que no fue tan descarado como para negar toda la reclamación, sino que admitió parte de ella, él es considerado como alguien que devuelve un objeto perdido, y por lo tanto está exento de prestar juramento.