הָא מַנִּי – רַבִּי מֵאִיר הִיא, דְּאָמַר: אֵין אָדָם מוֹצִיא דְּבָרָיו לְבַטָּלָה.
La Guemará responde: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esta baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, quien dice: Una persona no hace una declaración de consagración en vano. Si alguien declaró un objeto consagrado, incluso si no usó la formulación correcta, su declaración se interpreta de una manera que la haga significativa. Por lo tanto, aunque el amo no dijo que el esclavo está consagrado con respecto a su valor monetario, su declaración se interpreta de esta manera. Sin embargo, Rav sostiene de acuerdo con la opinión discrepante de los Rabinos. En su opinión, el esclavo no está consagrado.
הָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא, דְּקָתָנֵי סֵיפָא: וְכֵן הוּא, שֶׁהִקְדִּישׁ עַצְמוֹ – עוֹשֶׂה וְאוֹכֵל, שֶׁלֹּא הִקְדִּישׁ אֶלָּא דָּמָיו. אִי אָמְרַתְּ בִּשְׁלָמָא רַבִּי מֵאִיר הִיא – שַׁפִּיר;
La Guemará comenta: Esto también tiene sentido, pues enseña en la cláusula final de la baraita: Y asimismo, un hombre libre que se consagró trabaja y se mantiene con su labor, pues consagró solo su valor monetario y no consagró su cuerpo. Concedido, si dices que esta baraitaestá de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, entonces toda la baraita queda bien explicada. Según la opinión de Rabí Meir, incluso cuando se consagró a sí mismo, su declaración se interpreta de modo que se refiere a un tipo de consagración que tiene sentido.
אֶלָּא אִי אָמְרַתְּ רַבָּנַן הִיא, בִּשְׁלָמָא עַבְדּוֹ – לִדְמֵי קָאֵי, אֶלָּא אִיהוּ – לִדְמֵי קָאֵי?!
Más bien, si dices que esta es la opinión de los Rabinos, concedido, la primera cláusula de la baraita, que trata de quien consagra a su esclavo, se entiende, pues su esclavo existe principalmente por valor monetario. Es lógico que cuando el dueño lo consagra, pretende consagrar su valor monetario. Sin embargo, en el caso de la cláusula final de la baraita, que se refiere a quien se consagra a sí mismo, ¿acaso él existe por valor monetario? Por lo tanto, la baraita debe estar de acuerdo con la opinión de Rabí Meir.
לֵימָא כְּתַנָּאֵי – הַמַּקְדִּישׁ עַבְדּוֹ, אֵין מוֹעֲלִין בּוֹ. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: מוֹעֲלִין בִּשְׂעָרוֹ. מַאי, לָאו בְּהָא קָמִיפַּלְגִי – דְּמָר סָבַר: קָדוֹשׁ; וּמָר סָבַר: לָא קָדוֹשׁ?
La Guemará sugiere: Digamos que esta disputa con respecto a quien consagra a su esclavo es paralela a una disputa entre tanaím. Una baraita enseñó: Con respecto a quien consagra a su esclavo, si luego alguien hace uso del esclavo, no hay uso indebido de propiedad consagrada al Templo. Rabán Shimón ben Gamliel dice: Hay uso indebido de propiedad consagrada al Templo si alguien hace uso de su cabello. ¿Acaso no es que discrepan sobre esta cuestión, ya que un Sabio, Rabán Shimón ben Gamliel, sostiene que el esclavo está consagrado, y por lo tanto se aplican las halakhot del uso indebido de propiedad consagrada, y un Sabio, el primer tanna, sostiene que el esclavo no está consagrado?
וְתִסְבְּרָא?! הַאי ״מוֹעֲלִין בּוֹ״ וְ״אֵין מוֹעֲלִין בּוֹ״?! הַאי ״קָדוֹשׁ״ וְ״אֵינוֹ קָדוֹשׁ״ מִיבְּעֵי לֵיהּ!
La Guemará pregunta: Y ¿cómo puedes entender que esa sea su disputa? Si ese fuera el caso, entonces estas expresiones de: Uno hace uso indebido de propiedad consagrada al Templo, y: No hay uso indebido de propiedad consagrada al Templo, no son las expresiones correctas. Deberían haber usado estas expresiones: Consagrado, y: No consagrado, si ese fuera realmente el tema de su disputa.
אֶלָּא דְּכוּלֵּי עָלְמָא קָדוֹשׁ, וְהָכָא בְּהָא קָמִיפַּלְגִי – דְּמָר סָבַר: עַבְדָּא כִּמְקַרְקְעֵי דָּמֵי; וּמָר סָבַר: כְּמִטַּלְטְלִי דָּמֵי.
Más bien, todos están de acuerdo en que el esclavo está consagrado, en oposición a la opinión de Rav. Y aquí discrepan sobre esto, pues un Sabio, el primer tanna, sostiene que un esclavo es considerado equivalente a la tierra, ya que los esclavos son comparados con la tierra en varias áreas de la halakha. Así como el uso indebido de propiedad consagrada no se aplica en el caso de la tierra, tampoco se aplica a los esclavos. Y un Sabio, Rabán Shimón ben Gamliel, sostiene que son considerados equivalentes a la propiedad mueble, y por lo tanto las halakhot del uso indebido de propiedad consagrada sí se aplican a los esclavos.
אִי הָכִי, אַדְּמִיפַּלְגִי בִּשְׂעָרוֹ, לִיפַּלְגוּ בְּגוּפוֹ!
La Guemará cuestiona esta explicación: Si es así, y discrepan con respecto a si un esclavo es equivalente a la tierra o a la propiedad mueble, en lugar de discrepar con respecto a si hacer uso del cabello del esclavo constituye un uso indebido de propiedad consagrada, que discrepen con respecto a si hacer uso del esclavo mismo constituye un uso indebido de propiedad consagrada.
אֶלָּא דְּכוּלֵּי עָלְמָא עַבְדָּא כִּמְקַרְקְעֵי דָּמֵי, וְהָכָא בִּשְׂעָרוֹ הָעוֹמֵד לִיגָּזֵז קָמִיפַּלְגִי – מָר סָבַר: כְּגָזוּז דָּמֵי; וּמָר סָבַר: לָאו כְּגָזוּז דָּמֵי.
Más bien, debe ser que todos están de acuerdo en que un esclavo es considerado equivalente a la tierra, y hacer uso del esclavo mismo no constituye un uso indebido de propiedad consagrada. Y aquí discrepan con respecto a su cabello que está listo para ser cortado, si todavía se considera parte del esclavo. Un Sabio, Rabán Shimón ben Gamliel, sostiene que se considera como si ya hubiera sido cortado y ya no fuera parte del esclavo. Como se lo considera separado, está sujeto a las halakhot del uso indebido de propiedad consagrada, como toda propiedad mueble. Y un Sabio, el primer tanna, sostiene que no se considera como si ya hubiera sido cortado. Hasta que sea cortado, el cabello es parte del esclavo y, como toda tierra, no está sujeto a las halakhot del uso indebido de propiedad consagrada.
לֵימָא הָנֵי תַּנָּאֵי – כְּהָנֵי תַּנָּאֵי? דִּתְנַן, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: יֵשׁ דְּבָרִים שֶׁהֵם כַּקַּרְקַע וְאֵינָן כַּקַּרְקַע, וְאֵין חֲכָמִים מוֹדִים לוֹ. כֵּיצַד? ״עֶשֶׂר גְּפָנִים טְעוּנוֹת מָסַרְתִּי לָךְ״, וְהַלָּה אוֹמֵר: ״אֵינָן אֶלָּא חָמֵשׁ״ – רַבִּי מֵאִיר מְחַיֵּיב; וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: כׇּל הַמְחוּבָּר לַקַּרְקַע הֲרֵי הוּא כַּקַּרְקַע.
La Guemará sugiere: Digamos que las opiniones de estos tanna’im son paralelas a las opiniones de aquellos tanna’im, como aprendimos en una mishná (Shevuot 42b) que Rabí Meir dice: Hay ciertas cosas que son como la tierra en cuanto a su forma pero no son tratadas como tierra desde una perspectiva halájica, pero los Rabinos no le conceden que esto sea así. ¿Cómo es eso? Si uno hace la afirmación: Te di diez vides cargadas de fruto para guardar, y el otro dice: Son solo cinco vides, entonces Rabí Meir obliga al demandado a prestar juramento, pues quien hace una admisión parcial a una reclamación relativa a bienes muebles está obligado a jurar que está diciendo la verdad. Y los Rabinos dicen: El estatus halájico de cualquier cosa que esté unida al suelo es como el suelo mismo, y por lo tanto no se presta juramento en este caso, así como no se presta juramento si se hace una admisión parcial a una reclamación relativa a tierra.
וְאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: עֲנָבִים הָעוֹמְדוֹת לִיבָּצֵר אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ; דְּרַבִּי מֵאִיר סָבַר: כִּבְצוּרוֹת דָּמְיָין; וְרַבָּנַן סָבְרִי: לָאו כִּבְצוּרוֹת דָּמְיָין.
La Guemará continúa la comparación: Y con respecto a esto, Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dice que la diferencia práctica entre ellos no se refiere a todas las vides. Existe solo en un caso de uvas que están listas para ser cosechadas, pues Rabí Meir sostiene que, dado que están listas para ser cosechadas, se consideran como si ya hubieran sido cosechadas, y el demandado debe prestar juramento, ya que está negando una reclamación relativa a bienes muebles. Y los Rabinos sostienen que no se consideran como si ya hubieran sido cosechadas, y todavía tienen el estatus de tierra. Esta disputa parece ser idéntica a la disputa entre Rabán Shimón ben Gamliel y los Rabinos.
אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי מֵאִיר – עַד כָּאן לָא קָאָמַר רַבִּי מֵאִיר הָתָם, אֶלָּא בַּעֲנָבִים – דְּכַמָּה דְּקָיְימָן מִיכְחָשׁ כְּחִישִׁי; אֲבָל הָכָא – כַּמָּה דְּקָאֵי אַשְׁבּוֹחֵי מַשְׁבַּח.
La Guemará rechaza esta sugerencia: La disputa en la baraita con respecto al cabello de un esclavo no es necesariamente paralela a la disputa con respecto a las uvas. Incluso si dices que esta es la opinión de Rabí Meir, que las uvas que están a punto de ser cosechadas se consideran como si ya hubieran sido cosechadas, esto no dicta la opinión de uno con respecto al cabello de un esclavo que está listo para ser cortado. Rabí Meir expresa su opinión solo allí, con respecto a las uvas, ya que cuanto más tiempo permanecen en la vid después de madurar, más se marchitan y se arruinan. Como ya no se benefician de su unión al suelo, se consideran como propiedad mueble. Sin embargo, aquí, con respecto al cabello, cuanto más tiempo permanece en el esclavo, más mejora, es decir, crece, y por lo tanto no debe considerarse como si ya hubiera sido cortado.
כִּי סְלֵיק רַבִּי חִיָּיא בַּר יוֹסֵף, אֲמַר לְהַאי שְׁמַעְתָּא דְרַב קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן. אֲמַר לֵיהּ: אָמַר רַב הָכִי? וְהוּא – לָא אָמַר הָכִי?! וְהָאָמַר עוּלָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הַמַּפְקִיר עַבְדּוֹ יָצָא לְחֵירוּת, וְצָרִיךְ גֵּט שִׁחְרוּר!
En relación con la declaración de Rav de que quien renuncia a la propiedad de su esclavo emancipa al esclavo, la Guemará relata: Cuando Rabí Ḥiyya bar Yosef ascendió de Babilonia a Eretz Yisrael, expuso esta halakha de Rav, que quien renuncia a la propiedad de su esclavo emancipa al esclavo, ante Rabí Yoḥanan. Rabí Yoḥanan le dijo con asombro: ¿Acaso Rav realmente dijo eso? Esto indica que Rabí Yoḥanan discrepaba de la declaración de Rav, lo que lleva a la Guemará a preguntar: ¿Pero no dijo eso el propio Rabí Yoḥanan? ¿Y no dijo Ulla que Rabí Yoḥanan dice: Con respecto a quien renuncia a la propiedad de su esclavo, el esclavo queda emancipado pero, sin embargo, requiere un acta de manumisión. Entonces, ¿por qué Rabí Yoḥanan estaba tan sorprendido por la declaración de Rav?
הָכִי קָאָמַר לֵיהּ: אָמַר רַב כְּווֹתִי? וְאִיכָּא דְאָמְרִי: לָא סַיְּימוּהָ קַמֵּיהּ, אֲמַר לֵיהּ: וְלָא אָמַר רַב צָרִיךְ גֵּט שִׁחְרוּר?! וְרַבִּי יוֹחָנָן לְטַעְמֵיהּ – דְּאָמַר עוּלָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הַמַּפְקִיר עַבְדּוֹ יָצָא לְחֵירוּת, וְצָרִיךְ גֵּט שִׁחְרוּר.
La Guemará responde: La Guemará responde que Rabí Yoḥanan no estaba objetando la opinión de Rav, sino que esto es lo que le dijo: ¿Acaso Rav realmente dijo de acuerdo con mi opinión? Y, alternativamente, hay quienes dicen que Rabí Ḥiyya bar Yosef no concluyó la declaración de Rav ante Rabí Yoḥanan diciendo que, no obstante, el esclavo requiere una carta de manumisión. Por lo tanto, Rabí Yoḥanan le dijo: ¿Y acaso Rav no dijo que el esclavo requiere una carta de manumisión? Y Rabí Yoḥanan concuerda con su línea estándar de razonamiento, como dice Ulla que Rabí Yoḥanan dice: Con respecto a quien renuncia a la propiedad de su esclavo, el esclavo queda emancipado pero, no obstante, requiere una carta de manumisión.
גּוּפָא – אָמַר עוּלָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הַמַּפְקִיר עַבְדּוֹ – יָצָא לְחֵירוּת, וְצָרִיךְ גֵּט שִׁיחְרוּר.
§ La Guemará analiza el asunto mismo: Ulla dice que Rabí Yoḥanan dice: Con respecto a quien renuncia a la propiedad de su esclavo, el esclavo queda emancipado, pero aun así requiere un acta de manumisión para ser considerado plenamente libre y poder casarse con una mujer judía.
אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי אַבָּא לְעוּלָּא: גֵּר שֶׁמֵּת וּבִזְבְּזוּ יִשְׂרָאֵל נְכָסָיו, וְהָיוּ בָּהֶן עֲבָדִים – בֵּין גְּדוֹלִים וּבֵין קְטַנִּים, קָנוּ עַצְמָן בְּנֵי חוֹרִין. אַבָּא שָׁאוּל אוֹמֵר: גְּדוֹלִים – קָנוּ עַצְמָן בְּנֵי חוֹרִין; קְטַנִּים – כׇּל הַמַּחְזִיק בָּהֶן, זָכָה בָּהֶן.
Rabí Abba planteó una objeción a Ulla a partir de una baraita: Si un converso murió y los judíos saquearon su propiedad, ya que sus posesiones se volvieron propiedad sin dueño con su muerte porque no tenía herederos, y entre sus posesiones había esclavos, entonces, ya fueran los esclavos adultos o menores, adquieren la propiedad de sí mismos y se convierten en hombres libres, pues pueden adquirirse a sí mismos de la propiedad sin dueño. Abba Shaul dice: Los esclavos adultos adquieren la propiedad de sí mismos y se convierten en hombres libres. Sin embargo, con respecto a los esclavos menores, cualquiera que tome posesión de ellos los adquiere.
וְכִי מִי כָּתַב גֵּט שִׁחְרוּר לְאֵלּוּ?
Esto parece difícil para el rabino Yoḥanan, pues se podría preguntar: Pero ¿quién escribió una carta de manumisión para aquellos esclavos que se convirtieron en hombres libres? Su amo murió sin liberarlos y, sin embargo, fueron emancipados. Por lo tanto, la baraita demuestra que, cuando un esclavo queda sin dueño, es emancipado por completo y no requiere una carta de manumisión para ser considerado un hombre libre.
אָמַר: דָּמֵי הַאי מִדְּרַבָּנַן כִּדְלָא גָּמְרִי אִינָשֵׁי שְׁמַעְתָּא. וְטַעְמָא מַאי? אָמַר רַב נַחְמָן, קָסָבַר עוּלָּא: עַבְדּוֹ דְּגֵר כִּי אִשְׁתּוֹ – מָה אִשְׁתּוֹ מִשְׁתַּלַּחַת בְּלֹא גֵּט, אַף עֲבָדָיו מִשְׁתַּלְּחִים בְּלֹא גֵּט.
Ulla dijo en respuesta: Este de los Rabinos, Rabí Abba, es como una persona que no ha estudiado halakha. Se negó a responder a la objeción de Rabí Abba, ya que no pensó que mereciera una respuesta. La Guemará pregunta: ¿Y cuál es la razón por la que estos esclavos no requieren una carta de manumisión? Rav Naḥman dijo que Ulla sostiene lo siguiente: Un esclavo de un converso es comparable a su esposa en este caso. Así como su esposa queda liberada por su muerte sin carta de divorcio, y ya no se la considera casada con respecto a ninguna halakhot, del mismo modo sus esclavos quedan liberados sin una carta de manumisión.
אִי הָכִי, אֲפִילּוּ יִשְׂרָאֵל נָמֵי! אָמַר קְרָא: ״וְהִתְנַחַלְתֶּם אוֹתָם לִבְנֵיכֶם אַחֲרֵיכֶם לָרֶשֶׁת אֲחוּזָּה״.
La Guemará cuestiona esta respuesta: Si es así, si un esclavo es comparable a una esposa, entonces incluso el esclavo de un judío que muere debería ser liberado por completo también, tal como lo es su esposa. ¿Por qué esta halajá habría de aplicarse solo al esclavo de un converso? La Guemará responde: El versículo dice con respecto a los esclavos: “Y podréis dejarlos en herencia a vuestros hijos después de vosotros, para que los posean como propiedad” (Levítico 25:46). Por lo tanto, los esclavos no son emancipados con la muerte de su amo, ya que los herederos tienen derecho sobre los esclavos. Sin embargo, en el caso de un converso que no tiene herederos, los esclavos son emancipados.
אִי הָכִי, הַמַּפְקִיר עַבְדּוֹ וָמֵת – נָמֵי; אַלְּמָה אָמַר אַמֵּימָר: הַמַּפְקִיר עַבְדּוֹ וָמֵת – אוֹתוֹ הָעֶבֶד אֵין לוֹ תַּקָּנָה? דְּאַמֵּימָר קַשְׁיָא.
La Guemará objeta: Si es así, entonces en el caso de alguien que renuncia a la propiedad de su esclavo y muere, los esclavos tampoco deberían requerir una carta de manumisión también, ya que no forman parte de la herencia de los hijos. ¿Por qué, entonces, dijo Ameimar que con respecto a alguien que renuncia a la propiedad de su esclavo y muere, no hay remedio para ese esclavo y no puede casarse con una mujer judía, ya que no hay nadie que lo emancipe? La Guemará responde: Esta declaración de Ameimar plantea una dificultad para la explicación de Rav Naḥman de la declaración de Ulla.
אָמַר רַבִּי יַעֲקֹב בַּר אִידֵּי אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: הֲלָכָה כְּאַבָּא שָׁאוּל. אָמַר לֵיהּ רַבִּי זֵירָא לְרַבִּי יַעֲקֹב בַּר אִידִי:
Rabí Ya’akov bar Idi dice que Rabí Yehoshua ben Levi dice: La halakha está de acuerdo con la opinión de Abba Shaul con respecto a un converso que murió y dejó esclavos. Rabí Zeira le dijo a Rabí Ya’akov bar Idi: