Drashot AI Logo
בְּהַהִיא הֲנָאָה דְּקָא מִשְׁתַּנְּיָא לֵיהּ בֵּין מִלְוָה יְשָׁנָה לְמִלְוָה חֲדָשָׁה, גָּמַר וּמְשַׁעְבֵּיד נַפְשֵׁיהּ.
Con ese beneficio que recibe el prestatario cuando su deuda cambia de una deuda antigua a una deuda nueva, se compromete plenamente con el nuevo prestamista. El prestatario prefiere tener un nuevo prestamista a quien pueda pedir una prórroga del plazo para el pago de su deuda.
אֲמַר לֵיהּ הוּנָא מָר בְּרֵיהּ דְּרַב נְחֶמְיָה לְרַב אָשֵׁי: אֶלָּא מֵעַתָּה, כְּגוֹן הָנֵי דְּבֵי בַּר אֶלְיָשִׁיב, דְּכָפְתִי וְשָׁקְלִי לְאַלְתַּר, הָכִי נָמֵי דְּלָא קָנוּ?!
Huna Mar, hijo de Rav Neḥemya, dijo a Rav Ashi: Si es así, ¿qué hay de un caso en que la deuda es transferida a estos miembros de la casa de bar Elyashiv? Pues esas personas implacables atan a los deudores con esposas y toman su dinero de inmediato cuando llega el momento del pago. Ciertamente no añadirían al tiempo que el prestatario tiene para devolver el primer préstamo, y él no se comprometería con ellos voluntariamente. Asimismo, ¿dirás que ellos no adquieren el dinero en presencia de las tres partes, ya que el prestatario no aceptaría este arreglo?
וְכִי תֵּימָא הָכִי נָמֵי, אִם כֵּן נָתַתָּ דְּבָרֶיךָ לְשִׁיעוּרִין!
Y si dijeras que en efecto este método no es eficaz en un caso de este tipo, entonces has hecho que tu afirmación quede sujeta a circunstancias. En otras palabras, la aplicación de la adquisición en presencia de las tres partes no es absoluta, sino que depende de si, en este caso particular, el prestatario acepta transferir su deuda de una persona a otra.
אֶלָּא אָמַר מָר זוּטְרָא: הָנֵי תְּלָת מִילֵּי שַׁוִּינְהוּ רַבָּנַן כְּהִלְכְתָא בְּלָא טַעְמָא: חֲדָא – הָא; וְאִידַּךְ – דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: הַכּוֹתֵב כׇּל נְכָסָיו לְאִשְׁתּוֹ – לֹא עֲשָׂאָהּ אֶלָּא אַפִּיטְרוֹפְּיָא; וְאִידַּךְ – דְּאָמַר רַב חֲנַנְיָא: הַמַּשִּׂיא אִשָּׁה לִבְנוֹ גָּדוֹל בַּבַּיִת – קְנָאוֹ.
Más bien, la Guemará se retracta de la explicación anterior en favor de lo que dijo Mar Zutra: Estos tres asuntos fueron instituidos por los Sabios como una halakha sin razón, es decir, instituyeron estas ordenanzas a pesar de que el mecanismo lógico por el cual funcionan no está claro: Uno es este caso de una adquisición en presencia de las tres partes. Y otro es aquello que dice Rav Yehuda que dice Shmuel: Quien escribe todos sus bienes a su esposa como regalo la ha convertido solo en una administradora [eppitrofeya], pero ella no se convierte en la propietaria. Y otro es aquello que dice Rav Ḥananya: Con respecto a quien casa a una mujer con su hijo mayor, y la boda tiene lugar en su casa, el hijo ha adquirido esa casa.
אֲמַר לֵיהּ רַב לְרַב אַחָא בַּרְדְּלָא: קַבָּא דְּמוֹרִיקָא אִית לִי גַּבָּךְ; יַהֲבֵיהּ לִפְלוֹנִי. בְּאַפֵּיהּ קָאָמֵינָא לָךְ דְּלָא הָדַרְנָא בִּי.
Con respecto a la adquisición en presencia de las tres partes, la Guemará relata: Rav dijo a Rav Aḥa Bardela: Tengo contigo un kav de azafrán [morika] que me debes; dáselo a fulano. Rav añadió: Yo digo esto a ti en su presencia para no retractarme de esta declaración.
מִכְּלָל דְּאִי בָּעֵי הָדַר בֵּיהּ, מָצֵי הָדַר בֵּיהּ?! הָכִי קָאָמַר: דְּבָרִים הַלָּלוּ לֹא נִיתְּנוּ לַחֲזָרָה.
La Guemará pregunta: ¿Se puede aprender por inferencia que si él no hubiera estipulado de esta manera y hubiera querido retractarse de su declaración, podría de hecho retractarse? Esto significaría que una adquisición estándar en presencia de las tres partes no es plenamente efectiva. La Guemará responde que esto es lo que Rav dijo: Les digo esto en su presencia porque estos tipos de declaraciones emitidas en presencia de las tres partes no pueden retractarse, es decir, Rav no estaba agregando una condición, sino explicando la halajá.
הָא אָמַר רַב חֲדָא זִימְנָא; דְּאָמַר רַב הוּנָא אָמַר רַב: ״מָנֶה לִי בְּיָדְךָ, תְּנֵהוּ לוֹ לִפְלוֹנִי״, בְּמַעֲמַד שְׁלָשְׁתָּן – קָנָה!
La Guemará pregunta: Pero ¿por qué se registra en absoluto esta declaración de Rav? Rav ya dijo esta halajá una vez. Como dice Rav Huna que Rav dice: Con respecto a alguien que le dice a otro: Yo tengo cien dinares en tu posesión, entrégalos a fulano, si esto ocurrió en presencia de las tres partes, esa tercera persona los adquirió.
אִי מֵהַהִיא, הֲוָה אָמֵינָא הָנֵי מִילֵּי מַתָּנָה מְרוּבָּה, אֲבָל מַתָּנָה מוּעֶטֶת לָא לִיבְעֵי בְּפָנָיו, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará explica: Si el método de adquisición en presencia de las tres partes se derivara solo de esa halakha, yo diría que este asunto, es decir, la necesidad de la presencia de la tercera parte, se aplica solo a la transferencia de un gran regalo. Sin embargo, en el caso de un pequeño regalo no es necesario hacer esto en presencia del destinatario. En cambio, el donante puede simplemente dar instrucciones y así transferir el regalo a la otra persona, ya que no hay razón para pensar que se retractaría. Por lo tanto, Rav nos enseña que este no es el caso, pues en todos los casos la transferencia surte efecto solo en presencia de las tres partes.
הָנְהוּ גִּינָּאֵי דַּעֲבֻיד חוּשְׁבָּנָא בַּהֲדֵי הֲדָדֵי. פָּשׁ חֲמֵשׁ אִיסְתְּרֵי זוּזֵי גַּבֵּי חַד מִנַּיְיהוּ, אָמְרִי לֵיהּ: ״יַהֲבִינְהוּ נִיהֲלֵיהּ לְמָרֵי אַרְעָא״ – בְּאַפֵּי מָרֵי אַרְעָא, וּקְנֹה מִינֵּיהּ.
La Guemará relata: Había ciertos jardineros que hicieron un cálculo del dinero adeudado unos a otros, y quedaron con uno de ellos cinco isterei zuzei más de lo que debía haber recibido. Los otros le dijeron: Da el dinero al dueño de la tierra, y dijeron esto en presencia del dueño de la tierra, y el dueño de la tierra adquirió el dinero de él. En otras palabras, el dueño de la tierra realizó un acto apropiado de adquisición que obligó al jardinero a pagar esa cantidad.
לְסוֹף אֲזַל עֲבַד חוּשְׁבָּנָא בֵּין דִּילֵיהּ לְנַפְשֵׁיהּ, לָא פָּשׁ גַּבֵּיהּ וְלָא מִידֵּי. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, אֲמַר לֵיהּ: מַאי אֶיעְבֵּיד לָךְ? חֲדָא, דְּאָמַר רַב הוּנָא אָמַר רַב. וְעוֹד, הָא קְנוֹ מִינָּךְ.
En última instancia, ese jardinero fue e hizo un cálculo por su cuenta y concluyó que no se había dejado nada extra con él. Se presentó ante Rav Naḥman para preguntar qué hacer. Rav Naḥman le dijo: ¿Qué puedo hacer por ti? La primera cuestión es que Rav Huna dijo que Rav dijo que una adquisición en presencia de las tres partes surte efecto de inmediato, y por lo tanto el dueño de la tierra ya ha adquirido el dinero. Y además, él realizó un acto real de adquisición y así adquirió el dinero de ti.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: אַטּוּ הַאי, מִי קָאָמַר ״לָא יָהֲבִינָא״?! ״דְּלֵיכָּא גַּבַּאי״ קָאָמַר! אֲמַר לֵיהּ: אִם כֵּן, קִנְיָן בְּטָעוּת הוּא, וְכׇל קִנְיָן בְּטָעוּת חוֹזֵר.
Rava le dijo a Rav Naḥman: ¿Quiere eso decir que el jardinero dijo: No daré? En otras palabras, no se negó a dar una suma a la que estaba obligado. Él en realidad dijo: Lo que no está en mi posesión, pues sus colegas le dijeron que diera cinco isterei zuzei que permanecían en su posesión, y ahora afirma que ese dinero en realidad le pertenece. Rav Naḥman le dijo: Si es así, es una adquisición realizada por error, y toda adquisición realizada por error revierte al propietario anterior.
אִיתְּמַר: ״הוֹלֵךְ מָנֶה לִפְלוֹנִי שֶׁאֲנִי חַיָּיב לוֹ״, אָמַר רַב: חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתוֹ; וְאִם בָּא לַחְזוֹר – אֵינוֹ חוֹזֵר. וּשְׁמוּאֵל אָמַר: מִתּוֹךְ שֶׁחַיָּיב בְּאַחְרָיוּתוֹ, אִם בָּא לַחְזוֹר – חוֹזֵר.
§ Se declaró que los amora’im discreparon con respecto al siguiente dilema: Si alguien instruye a un agente: Entrega cien dinares a fulano, pues le debo esa suma, Rav dice: La persona que le envía el dinero asume la responsabilidad financiera por su pérdida. Si el agente pierde los cien dinares, el remitente debe dar otros cien dinares para saldar su deuda. Pero si el remitente trata de retractarse de este pago después de haberlo entregado al agente, no puede retractarse. Y Shmuel dice: Puesto que el remitente asume la responsabilidad financiera por su pérdida, esto indica que los cien dinares se consideran en su dominio, lo que significa que si trata de retractarse, puede retractarse.
לֵימָא בְּהָא קָמִיפַּלְגִי – דְּמָר סָבַר: ״הוֹלֵךְ״ כִּ״זְכִי״ דָּמֵי, וּמָר סָבַר: ״הוֹלֵךְ״ לָאו כִּ״זְכִי״ דָּמֵי?
La Guemará sugiere: Digamos que discrepan sobre esta cuestión, pues un Sabio, Rav, sostiene que decir: Entrega, es como decir: Adquiere, y por lo tanto el agente adquiere inmediatamente el dinero en nombre del destinatario. Por esta razón el remitente no puede retractarse. Y un Sabio, Shmuel, sostiene que decir: Entrega, no es como decir: Adquiere, y como el destinatario todavía no ha adquirido el dinero, el remitente puede retractarse.
לָא; דְּכוּלֵּי עָלְמָא ״הוֹלֵךְ״ כִּ״זְכִי״ דָּמֵי, וְהָכָא בְּהָא קָמִיפַּלְגִי – מָר סָבַר: לָא אָמְרִינַן מִיגּוֹ. וּמָר סָבַר: אָמְרִינַן מִיגּוֹ.
La Guemará rechaza esto: No; todos están de acuerdo en que decir: Entrega, es como decir: Adquiere, y aquí, en este caso, discrepan sobre esto: Un Sabio, Rav, sostiene que no decimos que puesto que el remitente tiene responsabilidad financiera por la pérdida del dinero, puede retractarse. Por lo tanto, no puede retractarse. Y un Sabio, Shmuel, sostiene que sí decimos que puesto que el remitente tiene responsabilidad financiera por la pérdida del dinero, puede retractarse.
תַּנְיָא כְּווֹתֵיהּ דְּרַב: ״הוֹלֵךְ מָנֶה לִפְלוֹנִי שֶׁאֲנִי חַיָּיב לוֹ״; ״תֵּן מָנֶה לִפְלוֹנִי שֶׁאֲנִי חַיָּיב לוֹ״; ״הוֹלֵךְ מָנֶה לִפְלוֹנִי – פִּקָּדוֹן שֶׁיֵּשׁ לוֹ בְּיָדִי״; ״תֵּן מָנֶה לִפְלוֹנִי – פִּקָּדוֹן שֶׁיֵּשׁ לוֹ בְּיָדִי״ – חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתוֹ, וְאִם בָּא לַחְזוֹר – אֵינוֹ חוֹזֵר.
La Guemará comenta: Se enseña en una baraita de acuerdo con la opinión de Rav (Tosefta 1:6): Si uno dijo a otro: Entrega cien dinares a fulano, pues le debo esa suma, o si dijo: Da cien dinares a fulano, pues le debo esa suma, o si dijo: Entrega cien dinares a fulano, pues son un depósito que él tiene en mi posesión, o: Da cien dinares a fulano, pues son un depósito que él tiene en mi posesión, en todos estos casos el remitente asume la responsabilidad financiera por su pérdida, pero si procura retractarse, no puede retractarse.
פִּקָּדוֹן, לֵימָא לֵיהּ: אֵין רְצוֹנוֹ שֶׁיְּהֵא פִּקְדוֹנוֹ בְּיַד אַחֵר! אָמַר רַבִּי זֵירָא: כְּשֶׁהוּחְזַק כַּפְרָן.
La Guemará pregunta con respecto a esta baraita: En un caso en que el agente acepta sobre sí llevar un depósito a sus dueños, que el remitente, que es el custodio del depósito, le diga al agente: No es la voluntad del dueño del depósito que su depósito esté en posesión de otro. Dado que esta transferencia no es en interés del dueño del depósito, el dinero debe permanecer completamente en posesión del remitente, y por lo tanto él debe poder retractarse. Rabí Zeira dice: Esto se refiere a un caso en el que el remitente, el custodio del depósito, está establecido como negador de obligaciones financieras. Por esta razón, el dueño del depósito prefiere que el dinero sea transferido a otra persona, y el remitente no puede alegar que no es la voluntad del dueño del depósito que su depósito esté en posesión de otro.
רַב שֵׁשֶׁת הֲוָה לֵיהּ אֲשַׁרְתָּא דְּסַרְבָּלֵי בְּמָחוֹזָא. אֲמַר לֵיהּ לְרַב יוֹסֵף בַּר חָמָא: בַּהֲדֵי דְּאָתֵית, אַיְיתִינְהוּ נִיהֲלִי. אֲזַל, יַהֲבִינְהוּ לֵיהּ. אָמְרִי לֵיהּ: נִיקְנֵי מִינָּךְ; אֲמַר לְהוּ: אִין.
La Guemará relata: Rav Sheshet tenía un crédito [asharta] de mantos [sarbelei] en la ciudad de Meḥoza, es decir, tenía un acuerdo fijo con comerciantes según el cual les daría mantos para vender en la ciudad de Meḥoza y ellos luego le reembolsarían. Rav Sheshet le dijo a Rav Yosef bar Ḥama: Cuando vengas aquí desde Meḥoza, tráeme el dinero. Rav Yosef fue y le llevó el dinero . Quienes le dieron el dinero le dijeron: Hagamos una adquisición por lo que has recibido, para que si algo le sucede al dinero, tú seas responsable. Él les dijo: Sí.
לְסוֹף אִישְׁתְּמִיט לְהוּ. כִּי אֲתָא לְגַבֵּיהּ, אֲמַר לֵיהּ: שַׁפִּיר עֲבַדְתְּ, דְּלָא שַׁוִּית נַפְשָׁךְ ״עֶבֶד לֹוֶה לְאִישׁ מַלְוֶה״. לִישָּׁנָא אַחֲרִינָא: שַׁפִּיר עֲבַדְתְּ; ״עֶבֶד לֹוֶה לְאִישׁ מַלְוֶה״.
Finalmente, él escapó de ellos y no realizó el acto de adquisición. Cuando Rav Yosef compareció ante Rav Sheshet y le contó lo que había ocurrido, Rav Sheshet le dijo: Hiciste bien, pues no te convertiste en el sujeto del versículo: “El prestatario es siervo del prestamista” (Proverbios 22:7), al obligarte sin motivo. En otra versión de este incidente, Rav Sheshet dijo a Rav Yosef: Hiciste bien, como dice el versículo: “El prestatario es siervo del prestamista”, es decir, los comerciantes que tomaron prestado de mí deben asumir la responsabilidad de asegurar que el dinero me llegue.
רַבִּי אַחַי בְּרַבִּי יֹאשִׁיָּה הֲוָה לֵיהּ אִיסְפְּקָא דְכַסְפָּא בִּנְהַרְדְּעָא,
La Guemará relata además: Rabí Aḥai, hijo de Rabí Yoshiya, tenía un recipiente de plata [ispeka] en la ciudad de Neharde’a.

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria