״תְּאֵנָה״: כִּגְרוֹגֶרֶת לְהוֹצָאַת שַׁבָּת.
Higo alude a la medida de un volumen de higo seco con respecto a las halakhot de sacar en Shabbat. Una persona es responsable por sacar comida apta para el consumo humano en Shabbat, siempre que saque una cantidad equivalente al volumen de un higo seco de esa comida.
״רִמּוֹן״, כְּדִתְנַן: כׇּל כְּלֵי בַּעֲלֵי בָתִּים שִׁיעוּרָן כְּרִימּוֹנִים.
La granada enseña la medida, como aquello que aprendimos en una mishná: Todos los utensilios de madera ritualmente impuros pertenecientes a propietarios de vivienda comunes se vuelven puros al romperse, pues los utensilios rotos no pueden contraer ni mantener impureza ritual, y se consideran rotos si tienen agujeros del tamaño de granadas.
״אֶרֶץ זֵית שֶׁמֶן (וּדְבָשׁ)״: אֶרֶץ שֶׁכׇּל שִׁיעוּרֶיהָ כְּזֵיתִים. כׇּל שִׁיעוּרֶיהָ סָלְקָא דַּעְתָּךְ?! וְהָאִיכָּא הָנֵי דַּאֲמַרַן! אֶלָּא אֵימָא: אֶרֶץ שֶׁרוֹב שִׁיעוּרֶיהָ כְּזֵיתִים.
Los Sabios interpretaron: Una tierra de aceite de oliva y miel, como: Una tierra cuyas medidas son todas del volumen de una aceituna. La Guemará plantea una pregunta: ¿Se te ocurre que sea una tierra cuyas medidas, todas ellas, son del volumen de una aceituna? ¿Acaso no están aquellas medidas que nosotros acabamos de mencionar arriba, que no son del volumen de una aceituna? Más bien, di: Una tierra en la que la mayoría de sus medidas son del volumen de una aceituna, pues la mayoría de las medidas, por ejemplo, las relativas a alimentos prohibidos y a la impureza transmitida por un cadáver en una tienda y por el contacto con el cadáver de un animal, son del volumen de una aceituna.
״דְּבַשׁ״, כְּכוֹתֶבֶת הַגַּסָּה לְיוֹם הַכִּיפּוּרִים.
Miel, es decir, dátiles de los que se extrae miel de dátil, también determina una medida, como con respecto a comer en Yom Kippur, donde uno solo es responsable si come el volumen de un dátil grande de alimento. Claramente, las medidas relativas a las mitzvot están explícitamente escritas en la Torah y no fueron transmitidas a Moisés en el Sinaí.
וְתִיסְבְּרָא שִׁיעוּרִין מִיכְתָּב כְּתִיבִי? אֶלָּא הִלְכְתָא נִינְהוּ, וְאַסְמְכִינְהוּ רַבָּנַן אַקְּרָאֵי.
La Guemará refuta este argumento: ¿Y puedes sostener que todas estas medidas están explícitamente escritas en la Torá con respecto a cada una de las halakhot mencionadas anteriormente? Más bien, son halakhot que fueron transmitidas a Moisés en el Sinaí, y los Sabios las apoyaron en versículos de la Torá.
חֲצִיצִין, דְּאוֹרָיְיתָא נִינְהוּ! דִּכְתִיב: ״וְרָחַץ אֶת כָּל בְּשָׂרוֹ (בַּמַּיִם)״, שֶׁלֹּא יְהֵא דָּבָר חוֹצֵץ בֵּין בְּשָׂרוֹ לַמַּיִם. ״בַּמַּיִם״ — בְּמֵי מִקְוֶה. ״כׇּל בְּשָׂרוֹ״ — מַיִם שֶׁכׇּל גּוּפוֹ עוֹלֶה בָּהֶן, וְכַמָּה הֵן — אַמָּה עַל אַמָּה בְּרוּם שָׁלֹשׁ אַמּוֹת. וְשִׁיעֲרוּ חֲכָמִים מֵי מִקְוֶה אַרְבָּעִים סְאָה.
Rabí Ḥiyya bar Ashi dijo anteriormente que Rav dijo que las leyes que rigen las interposiciones que invalidan la inmersión ritual son halakhot transmitidas a Moisés en el Sinaí. La Guemará cuestiona esta afirmación: Estas también están escritas en la Torah, como está escrito: “Y bañará toda su carne en el agua” (Levítico 15:16), y los Sabios derivaron que nada debe interponerse entre su carne y el agua. El artículo definido en la expresión “en el agua” indica que esta inmersión se realiza en el agua mencionada en otra parte, es decir, específicamente en el agua de un baño ritual, y no en cualquier agua. Y la expresión “toda su carne” indica que debe ser en agua en la que pueda entrar todo su cuerpo, es decir, en la que una persona pueda sumergir todo su cuerpo de una sola vez. ¿Y cuánta agua es esa? Es un codo por un codo por una altura de tres codos. Y los Sabios calcularon el volumen de un baño ritual de este tamaño y determinaron que las aguas de un baño ritual miden cuarenta se’a. Como esto se deriva de la Torah Escrita, ¿qué necesidad hay de una halakha transmitida a Moisés en el Sinaí?
כִּי אִיצְטְרִיךְ הִילְכְתָא, לִשְׂעָרוֹ. וְכִדְרַבָּה בַּר רַב הוּנָא, דְּאָמַר רַבָּה בַּר רַב הוּנָא: נִימָא אַחַת קְשׁוּרָה חוֹצֶצֶת, שָׁלֹשׁ אֵינָן חוֹצְצוֹת, שְׁתַּיִם אֵינִי יוֹדֵעַ.
La Guemará responde: La halajá transmitida a Moisés en el Sinaí es necesaria con respecto a su cabello, que también debe ser accesible al agua sin interposición. Y esto está de acuerdo con la opinión de Rabba bar Rav Huna, pues Rabba bar Rav Huna dijo: Un solo cabello atado en un nudo constituye una interposición e invalida la inmersión. Tres cabellos atados juntos en un nudo no constituyen una interposición, porque tres cabellos no pueden atarse tan apretadamente que el agua no pueda penetrarlos. Con respecto a dos cabellos atados juntos en un nudo, no sé la halajá. Esta halajá con respecto al cabello es una halajá transmitida a Moisés en el Sinaí.
שְׂעָרוֹ נָמֵי דְּאוֹרָיְיתָא הוּא, דְּתַנְיָא: ״וְרָחַץ אֶת כָּל בְּשָׂרוֹ״ — אֶת הַטָּפֵל לִבְשָׂרוֹ, וְזֶהוּ שֵׂעָר!
La Guemará plantea una dificultad: la halakha con respecto a su cabello también está escrita en la Torah, como fue enseñado en una baraita: Y bañará toda [et kol] su carne. La palabra superflua et viene a ampliar e incluir aquello que es subordinado a su carne, y eso es el cabello.
כִּי אֲתַאי הִילְכְתָא לְרוּבּוֹ וּלְמִיעוּטוֹ וּלְמַקְפִּיד וּלְשֶׁאֵין מַקְפִּיד, וְכִדְרַבִּי יִצְחָק.
La Guemará responde: La halakha transmitida a Moisés desde el Sinaí viene a enseñar los detalles de las interposiciones sobre el cuerpo con respecto a su mayoría y su minoría, y con respecto a quien es particular y quien no es particular, de acuerdo con la opinión de Rabí Yitzḥak.
דְּאָמַר רַבִּי יִצְחָק: דְּבַר תּוֹרָה רוּבּוֹ וּמַקְפִּיד עָלָיו חוֹצֵץ, וְשֶׁאֵינוֹ מַקְפִּיד עָלָיו אֵינוֹ חוֹצֵץ. וְגָזְרוּ עַל רוּבּוֹ שֶׁאֵינוֹ מַקְפִּיד מִשּׁוּם רוּבּוֹ הַמַּקְפִּיד, וְעַל מִיעוּטוֹ הַמַּקְפִּיד מִשּׁוּם רוּבּוֹ הַמַּקְפִּיד.
Como dijo el rabino Yitzḥak: Según la ley de la Torah, si hay una interposición entre la persona y el agua, y cubre la mayor parte de su cuerpo, y él es particular y quiere que se quite la sustancia interpuesta, solo entonces se la considera una interposición que invalida la inmersión en un baño ritual. Sin embargo, si no es particular con respecto a esa sustancia, no se la considera una interposición. Los Sabios, sin embargo, emitieron un decreto que prohíbe las sustancias que cubren la mayor parte del cuerpo de una persona con respecto a las cuales no es particular, debido a las sustancias que cubren la mayor parte del cuerpo de una persona con respecto a las cuales sí es particular. Y, emitieron un decreto que prohíbe las sustancias que cubren la menor parte de su cuerpo con respecto a las cuales uno es particular, debido a las sustancias que cubren la mayor parte de su cuerpo con respecto a las cuales uno es particular.
וְלִיגְזוֹר נָמֵי עַל מִיעוּטוֹ שֶׁאֵינוֹ מַקְפִּיד מִשּׁוּם מִיעוּטוֹ הַמַּקְפִּיד, אִי נָמֵי מִשּׁוּם רוּבּוֹ שֶׁאֵינוֹ מַקְפִּיד!
La Guemará plantea una pregunta: Entonces, decretemos también que se considere una interposición a las sustancias que cubren la minoría del cuerpo de una persona con respecto a las cuales no es particular, debido a las sustancias que cubren la minoría de su cuerpo con respecto a las cuales uno sí es particular, o alternativamente, debido a las sustancias que cubren la mayoría de su cuerpo con respecto a las cuales no es particular.
הִיא גּוּפַהּ גְּזֵירָה, וַאֲנַן נֵיקוּם וְנִיגְזוֹר גְּזֵירָה לִגְזֵירָה?!
La Guemará responde: No promulgamos ese decreto, porque la halakha que considera tanto una interposición que cubre la minoría de su cuerpo, sobre la cual uno es particular, como una interposición que cubre la mayoría de su cuerpo, sobre la cual uno no es particular, una interposición, es en sí misma un decreto. ¿Hemos de entonces levantarnos y promulgar un decreto para evitar la violación de otro decreto? En cualquier caso, estos detalles con respecto a las interposiciones no están escritos ni aludidos en la Torah; más bien, son halakhot transmitidas a Moisés desde el Sinaí.
מְחִיצּוֹת, דְּאוֹרָיְיתָא נִינְהוּ!
Rabí Ḥiyya bar Ashi dijo que Rav dijo que las halakhot de las particiones fueron transmitidas a Moisés desde el Sinaí. La Guemará también cuestiona esta afirmación: Están escritas en la Torah, ya que el principio fundamental de que una partición de diez palmos de altura establece un dominio separado se deriva de la Torah.
דְּאָמַר מָר: אָרוֹן תִּשְׁעָה וְכַפּוֹרֶת טֶפַח, הֲרֵי כָּאן עֲשָׂרָה.
Como dijo el Maestro: el santa Arca en el Tabernáculo tenía nueve palmos de altura, como afirma el versículo que su altura era de un codo y medio. Un codo contiene seis palmos, por lo que su altura totalizaba nueve palmos. Y la cubierta sobre el Arca tenía un palmo, lo que suma diez. Existe una tradición de que la Presencia Divina no desciende al dominio de este mundo, lo cual se deriva del versículo que afirma que la Presencia Divina se revelaría desde encima de la cubierta del Arca. Aparentemente, una partición de diez palmos crea un dominio separado.
לָא צְרִיכָא, לְרַבִּי יְהוּדָה דְּאָמַר: אַמַּת בִּנְיָן בְּאַמָּה בַּת שִׁשָּׁה. אַמַּת כֵּלִים בְּאַמָּה בַּת חֲמִשָּׁה.
La Guemará responde: La halajá transmitida a Moisés en el Sinaí es necesaria solo según la opinión de Rabí Yehuda, quien dijo: El codo mencionado con respecto a la construcción del Tabernáculo y del Templo era un gran codo de seis palmos, mientras que el codo mencionado con respecto a los utensilios sagrados era un codo de cinco palmos. Según esta opinión, el Arca, que medía un codo y medio, y su cubierta, que medía un palmo, sumaban ocho palmos y medio. Por lo tanto, no puede derivarse nada con respecto a una partición de diez palmos.
וּלְרַבִּי מֵאִיר דְּאָמַר: כׇּל הָאַמּוֹת הָיוּ בְּבֵינוֹנִית, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará plantea una pregunta. Y según la opinión de Rabí Meir, quien dijo: Todos los codos eran medianos, codos regulares de seis palmos; ¿qué se puede decir? Aparentemente, según su opinión, las leyes que rigen las particiones están explícitamente declaradas en la Torah.
לְרַבִּי מֵאִיר, כִּי אֲתַאי הִילְכְתָא — לְגוּד וּלְלָבוּד וּלְדוֹפֶן עֲקוּמָּה.
La Guemará responde: Según la opinión de Rabí Meir, la halajá con respecto a una partición de diez palmos está efectivamente escrita en la Torah. Sin embargo, la halajá transmitida a Moisés desde el Sinaí viene a enseñar otras halajot relativas a las particiones, por ejemplo, las halajot de extensión [gode], según las cuales una partición existente se extiende hacia arriba o hacia abajo para completar la medida requerida; y las halajot de unión [lavud], según las cuales dos superficies sólidas se unen si están separadas por un espacio de menos de tres palmos; y las halajot de la pared curva de una sucá. Una sucá es válida incluso si hay hasta cuatro codos de techado inválido, siempre que este techado esté adyacente a una de las paredes de la sucá. En ese caso, el techado inválido se considera una extensión curvada de la pared. Estos conceptos ciertamente no están escritos en la Torah.
הָיָה גָּבוֹהַּ מֵעֶשְׂרִים אַמָּה וּבָא לְמַעֲטוֹ, כַּמָּה מְמַעֵט? כַּמָּה מְמַעֵט?! כַּמָּה דִּצְרִיךְ לֵיהּ!
La Guemará vuelve a las leyes de los callejones: Si la viga transversal que cruza la entrada de un callejón estaba a más de veinte codos del suelo y alguien viene a reducir su altura, ¿cuánto debe reducirla? La Guemará se sorprende por la pregunta: ¿Cuánto debe reducirla? La cantidad que necesita para hacer que su altura sea inferior a veinte codos.
אֶלָּא: רׇחְבּוֹ בְּכַמָּה? רַב יוֹסֵף אָמַר: טֶפַח, אַבָּיֵי אָמַר: אַרְבָּעָה.
Más bien, el espacio entre la viga transversal y el suelo debe, por supuesto, reducirse a veinte codos. Sin embargo, cuando se eleva el callejón, ¿cuál debe ser el ancho de la sección elevada para que el callejón sea apto para cargar dentro de él? Rav Yosef dijo: Un palmo. Abaye dijo: Cuatro palmos.
לֵימָא בְּהָא קָא מִיפַּלְגִי דְּמַאן דְּאָמַר טֶפַח, קָסָבַר: מוּתָּר לְהִשְׁתַּמֵּשׁ תַּחַת הַקּוֹרָה,
La Guemará sugiere: Digamos que estos amora’im discrepan sobre esto: Aquel que dijo un palmo sostiene que se permite utilizar el área debajo de la viga transversal que se extiende sobre la entrada del callejón, pues sostiene que la viga transversal sirve como una partición, y el callejón se considera como si estuviera sellado por una partición que desciende desde el borde exterior de la viga transversal que da al dominio público. Dado que el área debajo de la viga transversal es parte del callejón y mide menos de veinte codos, hay una demarcación conspicua para quien está de pie en el callejón.