אֶלָּא אִי בִּלְקִיחַת בְּעָלִים, אִי בַּעֲשִׂיַּית כֹּהֵן.
cuando son adquiridos por su dueño, si el dueño lo consagró explícitamente como holocausto u ofrenda por el pecado cuando lo adquirió, o mediante las acciones del sacerdote cuando ofrece las aves como sacrificios. Por lo tanto, aunque las mujeres no verbalizaron sus intenciones, se considera como si hubieran hecho una estipulación desde el principio. Por lo tanto, este caso no es un ejemplo de designación retroactiva.
וְאַכַּתִּי: סָבַר רַבִּי יוֹסֵי אֵין בְּרֵירָה? וְהָתַנְיָא: עַם הָאָרֶץ שֶׁאָמַר לְחָבֵר ״קַח לִי אֲגוּדָּה אַחַת שֶׁל יָרָק אוֹ גְּלוּסְקָא אַחַת״ — אֵינוֹ צָרִיךְ לְעַשֵּׂר, דִּבְרֵי רַבִּי יוֹסֵי.
Y aun así puede plantearse la pregunta: ¿Acaso Rabí Yosei realmente sostiene que no hay designación retroactiva? ¿No se enseñó en una baraita: Si un am ha’aretz, de quien no se sabe que sea escrupuloso en separar los diezmos, le dijo a un ḥaver, conocido por ser meticuloso en su observancia de la halakha y especialmente de las leyes de teruma y los diezmos, antes de que el ḥaver fuera al mercado a comprarse verduras de otro am ha’aretz: Cómprame también un manojo de verduras o una torta [geluska], el ḥaver no necesita separar los diezmos del alimento que le da al am ha’aretz. La única razón por la que el alimento necesita ser diezmado es porque es demai, y un am ha’aretz no es estricto en ese asunto. Esta es la declaración de Rabí Yosei. De este fallo puede deducirse que Rabí Yosei acepta el principio de la designación retroactiva, ya que el ḥaver compró manojos de verduras sin especificar cuál era para sí mismo y cuál para el am ha’aretz, y cuando le dio uno al am ha’aretz, quedó retroactivamente claro que había comprado ese manojo para el am ha’aretz desde el principio, y por lo tanto no necesita separar de él los diezmos como demai.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: צָרִיךְ לְעַשֵּׂר. אֵיפוֹךְ.
Y los Rabinos dicen: Debe separar el diezmo de ello. Como no aceptamos el principio de designación retroactiva, todo lo que el ḥaver compró lo compró para sí mismo, y el hecho de que después diera parte de ello al am ha’aretz no lo exime de su obligación original de separar los diezmos del demai. En cualquier caso, parece que la opinión de Rabí Yosei en esta baraita contradice su opinión en la Tosefta citada arriba con respecto al vino. La Guemará responde: Invierte las opiniones en la baraita y di que, según Rabí Yosei, debe separar el diezmo del producto que da al am ha’aretz, mientras que los Rabinos le permiten proceder sin separar el diezmo.
תָּא שְׁמַע, הָאוֹמֵר: ״מַעֲשֵׂר שֶׁיֵּשׁ לִי בְּבֵיתִי מְחוּלָּל עַל סֶלַע שֶׁתַּעֲלֶה בְּיָדִי מִן הַכִּיס״. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: מְחוּלָּל!
La Guemará intenta traer otra prueba. Ven y escucha una prueba de una Tosefta diferente: En el caso de uno que dice: El segundo diezmo que tengo en mi casa será redimido sobre la moneda de sela que llegue a subir a mi mano cuando la saque de la bolsa, es decir, no tenía una moneda particular en mente, Rabí Yosei dice: El segundo diezmo queda redimido. Cuando la moneda es sacada de la bolsa, se aclara retroactivamente que esta es la moneda que tenía en mente desde el principio. Esto indica que Rabí Yosei acepta el principio de designación retroactiva.
אֵיפוֹךְ, אֵימָא: רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: לֹא חִילֵּל. וּמַאי חֲזֵית דְּאָפְכַתְּ תַּרְתֵּי מִקַּמֵּי חֲדָא, אֵיפוֹךְ חֲדָא מִקַּמֵּי תַּרְתֵּי!
La Guemará responde de nuevo: Invierte las atribuciones y di que Rabí Yosei dice: No ha redimido el segundo diezmo. La Guemará plantea una dificultad: ¿Qué viste para invertir dos fuentes por una, y hacer que las dos baraitot se ajusten a la mishná, que indica que Rabí Yosei sostiene que no hay designación retroactiva? Quizá debería invertir una fuente, es decir, la mishná, por causa de las dos baraitot, y decir que en realidad Rabí Yosei acepta el principio de designación retroactiva, y que la fuente aislada que indica lo contrario es la que debe ser revisada.
הָא וַדַּאי אִיפְּכָא תַּנְיָא, דְּקָתָנֵי סֵיפָא: וּמוֹדֶה רַבִּי יוֹסֵי בְּאוֹמֵר ״מַעֲשֵׂר שֶׁיֵּשׁ לִי בְּתוֹךְ בֵּיתִי יְהֵא מְחוּלָּל עַל סֶלַע חֲדָשָׁה שֶׁתַּעֲלֶה בְּיָדִי מִן הַכִּיס״ — שֶׁחִילֵּל. מִדְּקָאָמַר הָכָא שֶׁחִילֵּל, מִכְּלָל דְּהָתָם — לֹא חִילֵּל.
La Guemará responde: EstaTosefta fue ciertamente enseñada al revés, ya que la cláusula posterior dice: Y Rabí Yosei concede con respecto a quien dice: El segundo diezmo que tengo en mi casa será redimido con el nuevo sela, moneda que llegue a subir a mi mano cuando la saque de la bolsa, que él ha redimido el segundo diezmo. La Guemará hace la siguiente inferencia: Del hecho de que aquí se dijo que él ha redimido el segundo diezmo, puede probarse por inferencia que allí, en la primera cláusula de la Tosefta, no redimió el segundo diezmo. Por lo tanto, la redacción que se encuentra en la parte anterior de la baraita es claramente incorrecta y debe invertirse.
הַאי סֶלַע חֲדָשָׁה הֵיכִי דָּמֵי? אִי דְּאִיכָּא תַּרְתֵּי תְּלָת, דְּיֵשׁ בְּרֵירָה — הַיְינוּ קַמַּיְיתָא? אֶלָּא דְּלֵיכָּא אֶלָּא חֲדָא — מַאי ״תַּעֲלֶה״?
La Guemará plantea una pregunta con respecto a la halakha citada en la Tosefta: Esta nueva sela, ¿cuáles son sus circunstancias? Si se refiere a una situación en la que hay dos o tres monedas en su bolsa, de modo que no está claro a qué moneda se refiere, y existe la posibilidad de designación retroactiva, esto es exactamente lo mismo que el primer caso. ¿Por qué dictamina aquí, a diferencia del caso anterior, que hay designación retroactiva? Más bien, debe referirse a una situación en la que tiene solo una moneda en su bolsa. Pero si es así, ¿qué significa la expresión: Llegará a salir?
אַיְּידֵי דְּתָנֵי רֵישָׁא ״תַּעֲלֶה״, תְּנָא סֵיפָא נָמֵי ״תַּעֲלֶה״.
La Guemará responde: En realidad, se refiere a un caso en el que una persona tiene solo una moneda en su bolsa, y la redacción de la cláusula final es imprecisa. Dado que la primera cláusula enseñó la halajá usando esta expresión: Llegará a salir, la cláusula final también enseñó la halajá usando esta misma expresión: Llegará a salir, aunque se refería a la única moneda nueva que tiene en su bolsa.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא לְרַב נַחְמָן: מַאן הַאי תַּנָּא דַּאֲפִילּוּ בִּדְרַבָּנַן לֵית לֵיהּ בְּרֵירָה? דְּתַנְיָא: אָמַר לַחֲמִשָּׁה הֲרֵינִי מְעָרֵב עַל אֵיזֶה מִכֶּם שֶׁאֶרְצֶה, רָצִיתִי — יֵלֵךְ, לֹא רָצִיתִי — לֹא יֵלֵךְ. רָצָה מִבְּעוֹד יוֹם — עֵירוּבוֹ עֵירוּב, מִשֶּׁחָשֵׁיכָה — אֵין עֵירוּבוֹ עֵירוּב.
Rava dijo a Rav Naḥman: ¿Quién es este tanna que no acepta el principio de la designación retroactiva incluso con respecto a los decretos rabínicos? Como fue enseñado en una baraita: Si una persona dijo a cinco personas: Por la presente establezco un eiruv para cualquiera de ustedes que yo elija, de modo que la persona que haya elegido pueda caminar dos mil codos desde el lugar del eiruv, mientras que aquel a quien no haya elegido no podrá caminar dos mil codos desde la ubicación del eiruv, se aplica la siguiente distinción: Si eligió a la persona para quien estaba haciendo el eiruv antes de Shabat, cuando todavía era de día, su eiruv es un eiruv válido; pero si solo lo eligió después del anochecer, su eiruv no es un eiruv válido. El tanna de esta baraita aparentemente rechaza el principio de la designación retroactiva, incluso con respecto a las disposiciones rabínicas, pues si no fuera así, el eiruv debería ser válido incluso si solo eligió a la persona para quien estaba haciendo el eiruv después del anochecer.
אִישְׁתִּיק, וְלָא אֲמַר לֵיהּ וְלָא מִידֵּי. וְלֵימָא לֵיהּ תַּנָּא דְּבֵי אַיּוֹ הוּא! לָא שְׁמִיעַ לֵיהּ.
Rav Naḥman guardó silencio y no le dijo nada a Rava. La Guemará pregunta: Y que Rav Naḥman le dijera que la baraita es la opinión de un Sabio de la escuela de Ayo, de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, que sostiene que incluso con respecto a un eiruv no hay designación retroactiva. La Guemará responde: Él no aceptó la versión de Ayo de la opinión de Rabí Yehuda y la consideró incorrecta.
רַב יוֹסֵף אָמַר: תַּנָּאֵי שָׁקְלַתְּ מֵעָלְמָא? תַּנָּאֵי הִיא! דְּתַנְיָא: הֲרֵינִי מְעָרֵב לְשַׁבָּתוֹת שֶׁל כׇּל הַשָּׁנָה, רָצִיתִי — אֵלֵךְ, לֹא רָצִיתִי — לֹא אֵלֵךְ. רָצָה מִבְּעוֹד יוֹם — עֵירוּבוֹ עֵירוּב. מִשֶּׁחָשֵׁיכָה, רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: עֵירוּבוֹ עֵירוּב, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין עֵירוּבוֹ עֵירוּב.
Rav Yosef dijo, en su estilo singular: ¿Acaso han eliminado a los tanna’im del mundo? ¿No hay ningún tanna que sostenga esta posición? La posibilidad de designación retroactiva con respecto a los decretos rabínicos es una disputa entre tanna’im, como fue enseñado en una baraita: Uno dijo: Por la presente establezco un eiruv para los Shabbatot de todo el año, de modo que, si quiero hacer uso de él, podré caminar dos mil codos desde el eiruv, y, si no quiero hacerlo, no caminaré. Si quiso hacer uso del eiruv para un Shabbat en particular mientras aún era de día, su eiruv es un eiruv válido para ese Shabbat. Sin embargo, si solo decidió después del anochecer que quería que el eiruv estuviera en vigor, los tanna’im discrepan: Rabí Shimon dice: Su eiruv es un eiruv válido; y los Rabinos dicen: Su eiruv no es un eiruv válido. Esto indica que, según los Rabinos, no hay designación retroactiva, incluso con respecto a los eiruvin, mientras que Rabí Shimon sostiene que su eiruv está en vigor debido al principio de designación retroactiva.
וְהָא שָׁמְעִינַן לְרַבִּי שִׁמְעוֹן דְּלֵית לֵיהּ בְּרֵירָה, קַשְׁיָא דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן אַדְּרַבִּי שִׁמְעוֹן! אֶלָּא אֵיפוֹךְ.
La Guemará pregunta: ¿No hemos oído que Rabí Shimon no acepta el principio de la designación retroactiva en el caso del vino de los Kutim? La contradicción entre una decisión de Rabí Shimon y otra decisión del propio Rabí Shimon es difícil. La Guemará responde: Más bien, invierte las opiniones y di que es Rabí Shimon quien sostiene que su eiruv no es válido, y por lo tanto puede ser identificado como el tanna que sostiene que no hay designación retroactiva en absoluto, incluso con respecto a los decretos rabínicos.
מַאי קַשְׁיָא? דִּילְמָא כִּי לֵית לֵיהּ לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בְּרֵירָה — בִּדְאוֹרָיְיתָא, אֲבָל בִּדְרַבָּנַן — אִית לֵיהּ!
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la dificultad aquí? Quizás sea con respecto a la ley de la Torah que Rabí Shimon no acepta el principio de designación retroactiva, pero con respecto a los decretos rabínicos, sí acepta el principio de designación retroactiva. Por lo tanto, no es necesario invertir las opiniones.
קָסָבַר רַב יוֹסֵף: מַאן דְּאִית לֵיהּ בְּרֵירָה, לָא שְׁנָא בִּדְאוֹרָיְיתָא, לָא שְׁנָא בִּדְרַבָּנַן — אִית לֵיהּ. וּמַאן דְּלֵית לֵיהּ בְּרֵירָה, לָא שְׁנָא בִּדְאוֹרָיְיתָא וְלָא שְׁנָא בִּדְרַבָּנַן — לֵית לֵיהּ.
La Guemará responde: Rav Yosef sostiene que quien acepta el principio de la designación retroactiva lo acepta en todos los casos; no hay diferencia entre la ley de la Torah y los decretos rabínicos. Y quien no acepta el principio de la designación retroactiva no lo acepta en absoluto; no hay diferencia entre la ley de la Torah y los decretos rabínicos.
רָבָא אָמַר: שָׁאנֵי הָתָם, דְּבָעֵינַן ״רֵאשִׁית שֶׁשְּׁיָרֶיהָ נִיכָּרִין״.
Rava dijo: La distinción entre el caso del vino y los otros casos no está relacionada con el principio de designación retroactiva. Más bien, allí, el caso del vino de un Kuti es diferente, ya que exigimos que la teruma sea la primera de tu producción, cuyos remanentes sean reconocibles. Dado que la teruma es llamada la primera, si no está claro qué porción fue separada y qué porción quedó, la designación de parte del vino como teruma no es efectiva, a pesar del hecho de que Rabí Shimon acepta el principio de designación retroactiva.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אֶלָּא מֵעַתָּה, הָיוּ לְפָנָיו שְׁנֵי רִמּוֹנִים שֶׁל טֶבֶל, וְאָמַר: אִם יֵרְדוּ גְּשָׁמִים הַיּוֹם יְהֵא זֶה תְּרוּמָה עַל זֶה, וְאִם לֹא יֵרְדוּ גְּשָׁמִים הַיּוֹם יְהֵא זֶה תְּרוּמָה עַל זֶה, הָכִי נָמֵי בֵּין יָרְדוּ בֵּין לֹא יָרְדוּ דְּאֵין בִּדְבָרָיו כְּלוּם?
Abaye le dijo: ¿De verdad piensas que este dictamen es correcto? Pero si eso es así, si hubiera ante él dos granadas que eran tevel, y dijera: Si hoy llueve, esta granada será teruma para aquella otra granada, y si hoy no llueve, aquella segunda granada será teruma para esta primera, entonces también, ya sea que llueva o no llueva, no hay significado para su declaración, porque los remanentes que no son teruma no son inmediatamente reconocibles.
וְכִי תֵּימָא הָכִי נָמֵי, וְהָתְנַן: תְּרוּמַת הַכְּרִי הַזֶּה וּמַעְשְׂרוֹתָיו בְּתוֹכוֹ, וּתְרוּמַת מַעֲשֵׂר זֶה בְּתוֹכוֹ. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: קָרָא הַשֵּׁם!
Y si dices que, en efecto, es así, hay una dificultad. ¿Acaso no aprendimos en una mishná que si alguien dice: La terumá de este montón de productos y sus diezmos estarán dentro de él, sin especificar la ubicación de los productos que está designando para estos fines, y, de manera similar, si dice acerca de un montón de productos del primer diezmo: La terumá de este diezmo estará dentro de él, sin especificar la ubicación, Rabí Shimón dice: Le ha dado un nombre, es decir, la designación de la terumá y los diezmos surte efecto, aunque sea imposible distinguirlos de la porción permitida de los productos? Por lo tanto, no es necesario que los remanentes del acto de separación sean reconocibles.
שָׁאנֵי הָתָם — דְּאִיכָּא סְבִיבָיו.
Rava refuta este argumento: Allí, con respecto a un montón de productos, es diferente porque hay restos reconocibles a su alrededor. Él especificó que la teruma debía estar dentro del montón, lo que indica que está en medio del montón, y, por lo tanto, los productos en el perímetro del montón ciertamente no son teruma, y algunos de los restos del acto de separación son reconocibles.
וְאִי בָּעֵית אֵימָא — כִּדְקָתָנֵי טַעְמָא, אָמְרוּ לוֹ לְרַבִּי מֵאִיר: אִי אַתָּה מוֹדֶה שֶׁמָּא יִבָּקַע הַנּוֹד, וְנִמְצָא זֶה שׁוֹתֶה טְבָלִים לְמַפְרֵעַ! אָמַר לָהֶן: לִכְשֶׁיִּבָּקַע!
Y si lo deseas, puedes reconciliar la diferencia entre el caso de separar teruma del vino y los otros casos, y decir de acuerdo con la razón que fue enseñada en el caso del vino: Los Rabinos dijeron a Rabí Meir: ¿No admites que quizás el odre de cuero se reviente antes de que logre separar la teruma, y retroactivamente esta persona habría estado bebiendo tevel? Como nunca terminó separando la teruma, el vino permaneció siendo tevel todo el tiempo. Rabí Meir les dijo: Cuando se reviente, consideraré el asunto, pero por ahora no me preocupa que la botella pueda reventarse. Por lo tanto, vemos que estos tanna’im no discrepan sobre el principio de designación retroactiva, sino sobre la probabilidad de que el odre se reviente.
וּלְמַאי דִּסְלֵיק אַדַּעְתִּין מֵעִיקָּרָא דְּבָעֵינַן רֵאשִׁית שֶׁשְּׁיָרֶיהָ נִיכָּרִין, מַאי קָאָמְרִי לֵיהּ?
La Guemará pregunta ahora: Y de acuerdo con lo que inicialmente se nos ocurrió, es decir, que requerimos una terumá que sea la primera, cuyos remanentes sean reconocibles, ¿qué dijeron los Rabinos a Rabí Meir sobre eso? Esa es la objeción que deberían haber planteado contra él.
הָכִי קָאָמְרִי לֵיהּ: לְדִידַן — בָּעִינַן רֵאשִׁית שֶׁשְּׁיָרֶיהָ נִיכָּרִין. לְדִידָךְ —
La Guemará responde: Esto es lo que le dijeron: Según nuestra propia opinión, requerimos terumá que sea la primera, cuyos remanentes sean reconocibles; según tu opinión,