אֶלָּא אֲפִילּוּ שָׁחַט עוֹלָה וְאַחַר כָּךְ שָׁחַט חוּלִּין – פָּטוּר, שְׁחִיטָה קַמַּיְיתָא לָאו שְׁחִיטָה בַּת אֲכִילָה הִיא.
Pero incluso si alguien sacrificó a la cría como holocausto y roció su sangre, y después sacrificó a la madre no consagrada, queda exento. La razón es que el sacrificio del primer animal no es un acto de sacrificio apto para el consumo, ya que un holocausto se quema por completo sobre el altar y, según Rabí Shimon, un acto de sacrificio impropio, en el sentido de que no hace que la carne sea apta para comer, no se considera sacrificio.
וְרַבִּי יַעֲקֹב אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אֲכִילַת מִזְבֵּחַ שְׁמָהּ אֲכִילָה. מַאי טַעְמָא? דְּאָמַר קְרָא: ״וְאִם הֵאָכֹל יֵאָכֵל מִבְּשַׂר זֶבַח שְׁלָמָיו״.
Y Rabí Ya’akov dice que Rabí Yoḥanan dice: El consumo por el altar se considera consumo. ¿Cuál es la razón? La razón es que el versículo dice con respecto a una ofrenda que fue sacrificada con la intención de consumirla después de su tiempo designado [piggul]: “Y si algo de la carne del sacrificio de sus ofrendas de paz fuere en modo alguno comida [he’akhol ye’akhel] al tercer día, no será aceptada” (Levítico 7:18).
בִּשְׁתֵּי אֲכִילוֹת הַכָּתוּב מְדַבֵּר, אֶחָד אֲכִילַת אָדָם וְאֶחָד אֲכִילַת מִזְבֵּחַ.
La expresión repetitiva “he’akhol ye’akhel” enseña que el versículo está hablando de dos tipos de consumo: Uno es el consumo humano, y el otro es el consumo por el altar, y ambos se consideran consumo con respecto a piggul y otros asuntos. Por lo tanto, el sacrificio de una ofrenda quemada se considera un sacrificio apto para el consumo, y el sacrificio de un animal madre y su cría, uno de los cuales es ofrecido como ofrenda quemada el mismo día que el sacrificio del otro, hace a la persona pasible de recibir azotes incluso según la opinión de Rabbi Shimon.
מַתְנִי׳ הַשּׁוֹחֵט וְנִמְצָא טְרֵפָה, הַשּׁוֹחֵט לַעֲבוֹדָה זָרָה, וְהַשּׁוֹחֵט פָּרַת חַטָּאת, וְשׁוֹר הַנִּסְקָל, וְעֶגְלָה עֲרוּפָה – רַבִּי שִׁמְעוֹן פּוֹטֵר, וַחֲכָמִים מְחַיְּיבִין.
MISHNA: Con respecto a quien sacrifica un animal y su cría y uno de ellos resulta ser un animal con una herida que habría causado su muerte dentro de doce meses [tereifa] y no puede comerse, o quien sacrifica uno de los animales para idolatría, del cual está prohibido obtener beneficio, o quien sacrifica la vaca roja de purificación, o un buey que iba a ser apedreado, o una novilla cuyo cuello iba a ser quebrado, todos los cuales son animales de los que está prohibido obtener beneficio, Rabí Shimon considera que quien los sacrifica está exento de azotes por el sacrificio de una madre y su cría, ya que, en su opinión, un sacrificio que no hace al animal apto para el consumo no se considera sacrificio y no viola la prohibición. Y los Rabinos consideran que es responsable, ya que el sacrificio no necesita hacer al animal apto para el consumo para violar la prohibición.
הַשּׁוֹחֵט וְנִתְנַבְּלָה בְּיָדוֹ, וְהַנּוֹחֵר, וְהַמְעַקֵּר – פָּטוּר מִשּׁוּם ״אוֹתוֹ וְאֶת בְּנוֹ״.
Todos están de acuerdo en que quien sacrifica un animal y este se convierte en carroña por su mano porque el sacrificio fue inválido, o quien apuñala un animal, o quien arranca la tráquea y el esófago, está exento con respecto a la prohibición de sacrificar a una madre y su cría, como está escrito: “No sacrificarás a ella y a su cría en un mismo día” (Levítico 22:28), y en estos casos no se realizó ningún sacrificio ritual.
גְּמָ׳ אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁשָּׁחַט רִאשׁוֹן לַעֲבוֹדָה זָרָה וְשֵׁנִי לְשֻׁלְחָנוֹ, אֲבָל רִאשׁוֹן לְשֻׁלְחָנוֹ וְשֵׁנִי לַעֲבוֹדָה זָרָה – פָּטוּר, דְּקָם לֵיהּ בִּדְרַבָּה מִינֵּיהּ.
GUEMARÁ:Rabí Shimon ben Lakish dice: Los rabinos en la mishná enseñaron que uno es responsable cuando uno de los animales es sacrificado para la idolatría solo cuando sacrificó el primer animal para la idolatría y el segundo animal para su propia mesa. Pero si sacrificó el primer animal para su propia mesa y el segundo animal para la idolatría, queda exento de azotes por el segundo acto de sacrificio, ya que recibe solo el castigo más severo, el de la idolatría, que es la muerte.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן: זוֹ, אֲפִילּוּ תִּינוֹקוֹת שֶׁל בֵּית רַבָּן יוֹדְעִין אוֹתָהּ! אֶלָּא, פְּעָמִים שֶׁאֲפִילּוּ שָׁחַט רִאשׁוֹן לְשֻׁלְחָנוֹ וְשֵׁנִי לַעֲבוֹדָה זָרָה – חַיָּיב.
Rabí Yoḥanan le dijo: Incluso los escolares conocen estahalajá, que quien es pasible de recibir dos castigos recibe solo el castigo mayor. Más bien, a veces, incluso si sacrificó el primero para su propia mesa y el segundo para fines de idolatría, es pasible de recibir azotes por el segundo acto de sacrificio.
כְּגוֹן דְּאַתְרוֹ בֵּיהּ מִשּׁוּם ״אוֹתוֹ וְאֶת בְּנוֹ״, וְלֹא אַתְרוֹ בֵּיהּ מִשּׁוּם עֲבוֹדָה זָרָה. וְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ אָמַר: כֵּיוָן דְּכִי אַתְרוֹ בֵּיהּ – פָּטוּר, כִּי לָא אַתְרוֹ בֵּיהּ נָמֵי – פָּטוּר.
Esto ocurre, por ejemplo, cuando los testigos le advirtieron de antemano antes del segundo acto de degüello con respecto a la prohibición de: Ella misma y su cría, pero no le advirtieron con respecto a la idolatría. Dado que no es castigado por practicar idolatría, recibe azotes por la transgresión menos grave. Y Rabí Shimon ben Lakish dice: Puesto que, si le hubieran advertido con respecto a la idolatría, habría quedado exento de azotes; por lo tanto, incluso si no le advirtieron con respecto a la idolatría, también está exento de azotes.
וְאָזְדוּ לְטַעְמַיְיהוּ, דְּכִי אֲתָא רַב דִּימִי אָמַר: חַיָּיבֵי מִיתוֹת שׁוֹגְגִין, וְחַיָּיבֵי מַלְקוֹת שׁוֹגְגִין, וְדָבָר אַחֵר – רַבִּי יוֹחָנָן אוֹמֵר: חַיָּיב, וְרֵישׁ לָקִישׁ אוֹמֵר: פָּטוּר.
La Guemará señala: Y ellos cada uno siguen sus conocidas líneas de razonamiento en este asunto. Como cuando Rav Dimi llegó a Babilonia desde Eretz Israel dijo: Con respecto a aquellos que inadvertidamente cometieron una transgresión por la cual uno es pasible de recibir la pena de muerte si la hubiera cometido intencionalmente, o aquellos que inadvertidamente cometieron una transgresión por la cual uno es pasible de recibir azotes, y esa transgresión también implicaba otro asunto, un pago monetario, y fueron advertidos con respecto a la sanción monetaria pero no con respecto a los azotes o la pena de muerte, Rabí Yoḥanan dice: Él es responsable de pagar; y Reish Lakish dice: Está exento.
רַבִּי יוֹחָנָן אוֹמֵר: חַיָּיב, דְּהָא לָא אַתְרוֹ בֵּיהּ; וְרֵישׁ לָקִישׁ אוֹמֵר: פָּטוּר, דְּכֵיוָן דְּכִי אַתְרוֹ בֵּיהּ פָּטוּר – כִּי לָא אַתְרוֹ בֵּיהּ נָמֵי פָּטוּר.
La Guemará aclara las razones de sus declaraciones. Rabí Yoḥanan dice que él es responsable; dado que no le advirtieron con respecto a la transgresión grave, pecó sin intención, y sigue siendo responsable únicamente de pagar la compensación monetaria. Y Reish Lakish dice que él está exento; dado que, si le hubieran advertido con respecto a la transgresión grave, habría estado exento del pago monetario, cuando no le advirtieron, él está también exento.
וּצְרִיכָא, דְּאִי אַשְׁמוֹעִינַן בְּהָא – בְּהָא קָאָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ, אֲבָל בְּהָא – אֵימָא מוֹדֵי לֵיהּ לְרַבִּי יוֹחָנָן.
La Guemará señala: Y es necesario exponer su desacuerdo con respecto a ambos casos. Pues, si se nos hubiera enseñado solo sobre este caso en el que uno degüella a la madre para su uso privado y después degüella a su cría para idolatría, quizá solo en este caso que implica pena de muerte y azotes dice Rabbi Shimon ben Lakish que, incluso si no advirtieron previamente al transgresor con respecto a la idolatría, aun así está exento de azotes por la prohibición de: ella y su cría, porque la pena de muerte y los azotes son semejantes en que ambos son castigos corporales, y por lo tanto la obligación de azotes no entra en vigor en absoluto cuando la pena de muerte es potencialmente aplicable. Pero en aquel caso, que implica pena de muerte o azotes junto con un pago monetario, di que él está de acuerdo con Rabbi Yoḥanan en que el transgresor está obligado a pagar el pago monetario.
וְאִי אִיתְּמַר בְּהָא, בְּהָא קָאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן, אֲבָל בְּהָא אֵימָא מוֹדֵי לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ, צְרִיכָא.
Y si la disputa fue expuesta solo con respecto a aquel caso, en el que alguien cometió inadvertidamente una transgresión que conlleva pena de muerte o azotes junto con una transgresión que implica un pago monetario, quizá solo en aquel caso dice Rabí Yoḥanan que está obligado a efectuar el pago monetario. Pero en este caso, en el que alguien degolló un animal y su cría, y el segundo animal fue degollado con el propósito de idolatría, lo cual conlleva pena de muerte y azotes, pero sin advertencia previa con respecto a la pena de muerte, di que él está de acuerdo con Rabí Shimon ben Lakish en que uno está exento de azotes. Por lo tanto, es necesario exponer su disputa con respecto a ambos casos.
וּפָרַת חַטָּאת שְׁחִיטָה שֶׁאֵינָהּ רְאוּיָה הִיא? וְהָתַנְיָא: רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: פָּרָה מְטַמְּאָה טוּמְאַת אֳכָלִין, הוֹאִיל וְהָיְתָה לָהּ שְׁעַת הַכּוֹשֶׁר.
§ La mishná enseña que Rabí Shimon considera exento de castigo a quien sacrifica la vaca roja de purificación por la prohibición de: ella y su cría, ya que ese acto de sacrificio no hace que el animal sea apto para el consumo. La Guemará pregunta: ¿Y el sacrificio de la vaca roja de purificación se considera un acto de sacrificio no apto para el consumo? ¿Pero no se enseñó en una baraita: Rabí Shimon dice: Una vaca roja, incluso si ya ha sido sacrificada y por lo tanto está prohibido obtener beneficio de ella, es susceptible a la impureza ritual de los alimentos, ya que tuvo un momento en que era apta para el consumo?