בִּשְׁחִיטָה יַבִּישְׁתָּא, וּדְלָא כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן.
Rabí Shimón ben Lakish responde: La baraita se refiere a un caso en el que la matanza ritual de la madre fue seca, es decir, en el que no salió sangre y, por lo tanto, ni siquiera la madre quedó susceptible a la impureza ritual. Y la baraita no está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimón, quien sostiene que la carne de un animal sacrificado ritualmente queda susceptible a la impureza ritual en virtud del hecho de que está permitida para el consumo, independientemente de si entró o no en contacto con sangre u otros líquidos.
מַאן תַּנָּא עָבַר בְּנָהָר הוּכְשַׁר, הָלַךְ לְבֵית הַקְּבָרוֹת נִטְמָא? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי הִיא, דְּתַנְיָא: רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר אוֹמֵר מִשּׁוּם רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי: מְטַמֵּא טוּמְאַת אֳכָלִים, וְצָרִיךְ הֶכְשֵׁר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵינוֹ מְטַמֵּא טוּמְאַת אֳכָלִין, מִפְּנֵי שֶׁהוּא חַי, וְכׇל שֶׁהוּא חַי אֵינוֹ מְטַמֵּא טוּמְאַת אֳכָלִין.
La Guemará pregunta: ¿Quién es el tanna que enseñó esta baraita: Si un ben pekua creció y pasó por un río, quedó así hecho susceptible a la impureza, y por lo tanto, si fue de allí a un cementerio, queda impuro? Rabí Yoḥanan dijo: Es la opinión de Rabí Yosei HaGelili, como se enseña en una baraita que Rabí Shimon ben Elazar dice en nombre de Rabí Yosei HaGelili: La carne de un ben pekuapuede volverse impura con la impureza ritual de los alimentos, pero primero necesita ser hecha susceptible a la impureza ritual al entrar en contacto con líquido. Pero los Rabinos dicen: No puede volverse impura con la impureza ritual de los alimentos porque está viva, y cualquier animal vivo no puede volverse impuro con la impureza ritual de los alimentos, incluso si está permitido para el consumo.
וְאַזְדָּא רַבִּי יוֹחָנָן לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי וּבֵית שַׁמַּאי אָמְרוּ דָּבָר אֶחָד.
La Guemará señala: Y Rabí Yoḥanan sigue su línea habitual de razonamiento, pues Rabí Yoḥanan dice que Rabí Yosei HaGelili y Beit Shammai dijeron lo mismo, es decir, ambos sostienen que incluso un animal vivo puede volverse impuro con la impureza ritual de los alimentos.
רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי – הָא דַּאֲמַרַן. בֵּית שַׁמַּאי, דִּתְנַן: דָּגִים, מֵאֵימָתַי מְקַבְּלִין טוּמְאָה? בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: מִשֶּׁיִּצּוֹדוּ, וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: מִשֶּׁיָּמוּתוּ. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: מִשָּׁעָה שֶׁאֵין יְכוֹלִין לִחְיוֹת.
La opinión de Rabí Yosei HaGelili es la que declaramos en la baraita. La opinión de Beit Shammai es como aprendimos en una mishná (Okatzin 3:8): Con respecto a los peces, ¿desde cuándo son susceptibles a la impureza como alimento? Beit Shammai dicen: Desde que son capturados en una red, pues en ese momento se consideran alimento, ya que no requieren sacrificio ritual. Y Beit Hillel dicen: Desde que mueren. Rabí Akiva dice: Desde que ya no pueden vivir.
מַאי בֵּינַיְיהוּ? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: דָּג מְקַרְטֵעַ אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ.
La Guemará analiza esa mishná: ¿Cuál es la diferencia entre las opiniones de Rabí Akiva y Beit Hillel? Rabí Yoḥanan dijo: La diferencia entre ellos es el caso de un pez convulsionando. Rabí Akiva sostiene que tal pez ya puede volverse ritualmente impuro, mientras que Beit Hillel requieren que realmente haya muerto.
בָּעֵי רַב חִסְדָּא: נוֹלְדוּ בְּדָגִים סִימָנֵי טְרֵפָה, מַהוּ? תִּיבְּעֵי לְמַאן דְּאָמַר טְרֵפָה חַיָּה, וְתִיבְּעֵי לְמַאן דְּאָמַר טְרֵפָה אֵינָהּ חַיָּה.
Rav Ḥisda plantea un dilema: Según Rabí Akiva, si se desarrollaron síntomas de una tereifa en un pez, por ejemplo, una perforación en los intestinos, que ciertamente resultará en la muerte del animal (véase 42a), ¿cuál es la halakha? ¿Puede ya volverse ritualmente impuro como si ahora estuviera muerto? La Guemará aclara: Se puede plantear este dilema según quien dice que un animal que es una tereifa puede vivir, es decir, no necesariamente morirá dentro de un año, y se puede plantear este dilema según quien dice que una tereifa no puede vivir, sino que morirá dentro de un año.
תִּיבְּעֵי לְמַאן דְּאָמַר טְרֵפָה חַיָּה, בְּהֵמָה הוּא דִּנְפִישָׁא חַיּוּתַהּ, אֲבָל דָּגִים דְּלָא נְפִישָׁא חַיּוּתַיְיהוּ – לָא, אוֹ דִילְמָא אֲפִילּוּ לְמַאן דְּאָמַר טְרֵפָה אֵינָהּ חַיָּה, הָנֵי מִילֵּי בְּהֵמָה דְּיֵשׁ בְּמִינָהּ שְׁחִיטָה, אֲבָל דָּגִים דְּאֵין בְּמִינָן שְׁחִיטָה – אֵימָא לָא. תֵּיקוּ.
La Guemará explica: Se puede plantear este dilema según quien dice que una tereifa puede vivir, pues quizá esa opinión se limita a un animal, ya que un animal tiene una fuerza vital fuerte, y podría vivir a pesar de tales síntomas. Pero con respecto a un pez, cuya fuerza vital no es fuerte, todos estarían de acuerdo en que no sobrevivirá. O quizá, incluso según quien dice que una tereifa no puede vivir, es posible que este asunto, que una tereifa sea considerada muerta, se aplique solo a un animal, ya que el requisito de sacrificarlo ritualmente para permitir su consumo se aplica a este tipo de criatura, es decir, a los animales, y así, para invalidar su sacrificio, la Torah clasifica a un animal que es una tereifa como si estuviera muerto. Pero con respecto a los peces, a los que el requisito de sacrificar ritualmente para permitirlos no se aplica a este tipo de criatura, yo diría que un pez con síntomas de tereifa no es considerado como si estuviera muerto. La Guemará concluye: El dilema quedará sin resolver.
הֵטִילָה נֵפֶל, רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: חֶלְבּוֹ כְּחֵלֶב בְּהֵמָה, וְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ אָמַר: חֶלְבּוֹ כְּחֵלֶב חַיָּה.
§ Los rabinos afirman en la mishná que un feto de nueve meses se considera parte de su madre. Por lo tanto, cuando la madre es sacrificada, todo el feto está permitido, incluidas todas sus grasas. La Guemará pregunta: Si un animal expulsó una cría no viable, ¿cuál es el estatus de la grasa del feto? Rabbi Yoḥanan dijo: Su grasa es como la grasa de cualquier otro animal domesticado, y la persona incurre en karet si la come. Y Rabbi Shimon ben Lakish dijo: Su grasa es como la grasa de un animal no domesticado, que no está prohibida.
רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: חֶלְבּוֹ כְּחֵלֶב בְּהֵמָה – אַוֵּירָא גָּרֵים. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ אָמַר: חֶלְבּוֹ כְּחֵלֶב חַיָּה – חֳדָשִׁים גָּרְמִי.
La Guemará explica: Rabí Yoḥanan dijo: Su grasa es como la grasa de cualquier otro animal domesticado, pues sostiene que la salida de un feto por el espacio de aire de la abertura del útero hace que sea considerado un animal independiente. Rabí Shimon ben Lakish dijo: Su grasa es como la grasa de un animal no domesticado, pues sostiene que la finalización de los meses de gestación hace que un feto sea considerado un animal independiente, y este mortinato aún no había alcanzado esa etapa.
אִיכָּא דְאָמְרִי: כֹּל הֵיכָא דְּלֹא כָּלוּ לוֹ חֳדָשָׁיו – לָא כְּלוּם הוּא. כִּי פְּלִיגִי – הֵיכָא דְּהוֹשִׁיט יָדוֹ לִמְעֵי בְּהֵמָה, וְתָלַשׁ חֵלֶב שֶׁל בֶּן תִּשְׁעָה חַי וְאָכַל. רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: חֶלְבּוֹ כְּחֵלֶב בְּהֵמָה, חֳדָשִׁים גָּרְמִי. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ אָמַר: חֶלְבּוֹ כְּחֵלֶב חַיָּה, חֳדָשִׁים וְאַוֵּירָא גָּרְמִי.
Algunos dicen que hay otra explicación de esta disputa: En cualquier caso en que sus meses de gestación no se completaron, todos están de acuerdo en que no es nada, es decir, no es un animal independiente y su grasa no está incluida en la prohibición de las grasas prohibidas. Cuando discrepan, es con respecto a un caso en el que alguien introdujo la mano en el vientre de un animal y extrajo la grasa de un feto vivo de nueve meses y la comió. Rabí Yoḥanan dijo: Su grasa es como la grasa de cualquier otro animal domesticado, ya que solo los meses de gestación hacen que sea considerado un animal independiente. Rabí Shimon ben Lakish dijo: Su grasa es como la grasa de un animal no domesticado, ya que son los meses de gestación y su salida por el espacio de aire de la abertura del vientre los que juntos hacen que sea considerado un animal independiente. Dado que este feto aún no ha nacido, no está sujeto a la prohibición de las grasas prohibidas.
אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: מָה חֵלֶב וּשְׁתֵּי כְלָיוֹת הָאֲמוּרוֹת בְּאָשָׁם – מוּצָא מִכְּלַל שְׁלִיל, אַף כֹּל – מוּצָא מִכְּלַל שְׁלִיל.
Rabí Yoḥanan planteó una objeción a Rabí Shimon ben Lakish a partir de una baraita que analiza el sacrificio de la grasa que rodea a un feto dentro de un animal preñado: Así como, con respecto al requisito de sacrificar la grasa y los dos riñones (véase Levítico 7:3–4), que se establece con respecto a una ofrenda por la culpa, la grasa de un feto queda excluida de la categoría de grasas que se deben sacrificar, porque una ofrenda por la culpa es siempre macho, así también, con respecto a toda ofrenda, incluso en el caso de una ofrenda hembra, la grasa de un feto queda excluida de la categoría de grasas que se deben sacrificar.
בִּשְׁלָמָא לְדִידִי, הַיְינוּ דְּאִיצְטְרִיךְ קְרָא לְמַעוֹטֵי, אֶלָּא לְדִידָךְ, אַמַּאי אִיצְטְרִיךְ? אֲמַר לֵיהּ: טַעְמָא דִּידִי נָמֵי מֵהָכָא.
Rabí Yoḥanan explica su objeción: Concedido, según mi opinión de que la grasa de un feto está prohibida para el consumo, por eso fue necesario un versículo para excluirla de ser sacrificada sobre el altar. Pero según tu opinión de que no está prohibida, ¿por qué es necesario un versículo para excluirla? Rabí Shimon ben Lakish le dijo: Mi explicación también se deriva del versículo aquí, que sirve como la fuente del hecho de que la grasa de un feto no está prohibida.
וְאִיכָּא דְּאָמְרִי, אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ לְרַבִּי יוֹחָנָן: מָה חֵלֶב וּשְׁתֵּי כְלָיוֹת הָאֲמוּרוֹת בְּאָשָׁם מוּצָא מִכְּלַל שְׁלִיל, אַף כֹּל – מוּצָא מִכְּלַל שְׁלִיל.
Y algunos dicen que hay otra versión de esta objeción en la que Rabí Shimon ben Lakish planteó una objeción a Rabí Yoḥanan a partir de aquella baraita: Así como, con respecto al requisito de sacrificar "la grasa y los dos riñones" que se declara con respecto a una ofrenda por culpa, la grasa de un feto queda excluida de la categoría de grasas que se deben sacrificar, así también, con respecto a toda ofrenda, la grasa de un feto queda excluida de la categoría de grasas que se deben sacrificar.
בִּשְׁלָמָא לְדִידִי, מִשּׁוּם הָכִי מַיעֲטֵיהּ רַחֲמָנָא, אֶלָּא לְדִידָךְ – לִיקְרַב? אֲמַר לֵיהּ: מִידֵּי דְּהָוֵה אַמְּחוּסַּר זְמַן.
Rabí Shimon ben Lakish explica la objeción: Concedido, según mi opinión de que la grasa del feto no está prohibida como las otras grasas, es por esa razón que la Torah la excluye del requisito de ser sacrificada. Pero según tu opinión, de que la grasa del feto es considerada una de las grasas prohibidas, que sea también sacrificada. Rabí Yoḥanan le dijo: La razón por la que esta grasa no es sacrificada es tal como sucede con una ofrenda cuyo tiempo aún no ha llegado, es decir, que todavía no tiene siete días de edad, la cual no puede ser sacrificada (véase Levítico 22:27) a pesar de ser de una especie animal que puede ser sacrificada. De manera similar, con respecto a la grasa del feto, a pesar de estar incluida entre aquellas grasas que están prohibidas, no puede ser sacrificada.
אָמַר רַבִּי אַמֵּי: הַשּׁוֹחֵט אֶת הַטְּרֵפָה וּמָצָא בָּהּ בֶּן תִּשְׁעָה חַי, לְדִבְרֵי הָאוֹסֵר – מַתִּיר, לְדִבְרֵי הַמַּתִּיר – אוֹסֵר.
§ La Guemará vuelve a la disputa en la mishná con respecto a un feto de nueve meses encontrado vivo dentro de su madre sacrificada. Rabí Meir sostiene que el propio feto debe ser sacrificado para permitirlo, mientras que los Rabinos sostienen que está permitido en virtud del sacrificio de su madre. Rabí Ami dijo: Con respecto a alguien que sacrificó una tereifa y encontró dentro de ella un feto vivo de nueve meses, según la opinión de Rabí Meir, que prohíbe un feto de nueve meses encontrado dentro de un animal kosher hasta que él mismo sea sacrificado, si es encontrado dentro de una tereifaél lo permite una vez que él mismo sea sacrificado. Pero según la opinión de Rabí Yehuda, referido como los Rabinos en la mishná, que permite un feto de nueve meses encontrado dentro de un animal kosher en virtud del sacrificio de su madre, si es encontrado dentro de una tereifaél lo prohíbe, incluso si él mismo es sacrificado.
רָבָא אָמַר: לְדִבְרֵי הַמַּתִּיר נָמֵי מוּתָּר, אַרְבָּעָה סִימָנִין אַכְשַׁר בֵּיהּ רַחֲמָנָא.
Rava dijo: Según la declaración de Rabí Yehuda, quien permite un feto de nueve meses encontrado dentro de un animal kosher en virtud del sacrificio de su madre, él también permite esto si se encuentra dentro de una tereifa, una vez que el propio feto sea sacrificado. La razón es que el Misericordioso considera aptos cuatro simanim para el sacrificio, es decir, la tráquea y el esófago de la madre y los del feto, y el feto queda permitido mediante el corte de cualquiera de los dos pares.
אָמַר רַב חִסְדָּא: הַשּׁוֹחֵט אֶת הַטְּרֵפָה, וּמָצָא בָּהּ בֶּן תִּשְׁעָה חַי –
Rav Ḥisda dijo: Con respecto a quien degolló una tereifa y encontró dentro de ella un feto vivo de nueve meses,