רַבִּי שִׁמְעוֹן שֵׁזוּרִי אוֹמֵר: אֲפִילּוּ בֶּן חָמֵשׁ שָׁנִים וְחוֹרֵשׁ בַּשָּׂדֶה – שְׁחִיטַת אִמּוֹ מְטַהַרְתּוֹ. קְרָעָהּ וּמָצָא בָּהּ בֶּן תִּשְׁעָה חַי – טָעוּן שְׁחִיטָה, לְפִי שֶׁלֹּא נִשְׁחֲטָה אִמּוֹ.
Rabí Shimon Shezuri dice: Incluso si el feto salió vivo y tiene ahora cinco años y está arando en el campo, el sacrificio ritual de su madre lo hizo permitido y no requiere sacrificio ritual antes de ser comido. Pero si alguien desgarró a un animal, es decir, lo mató sin sacrificarlo ritualmente, y dentro encontró un feto vivo de nueve meses, todos están de acuerdo en que el feto requiere su propio sacrificio ritual porque su madre no fue sacrificada ritualmente.
גְּמָ׳ אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר אָמַר רַבִּי אוֹשַׁעְיָא: לֹא הִילְּכוּ בּוֹ אֶלָּא עַל עִסְקֵי שְׁחִיטָה בִּלְבַד. לְמַעוֹטֵי מַאי? לְמַעוֹטֵי חֶלְבּוֹ וְגִידוֹ.
GUEMARÁ:Rabí Elazar dice que Rabí Oshaya dice: Los Sabios discutieron la permisibilidad de un feto vivo de nueve meses encontrado dentro de un animal sacrificado solo con respecto a la cuestión de si requiere su propia degollación ritual. La Guemará pregunta: ¿Qué pretende excluir la declaración de Rav Oshaya ? La declaración de Rav Oshaya indica que, con respecto a otros asuntos, todos están de acuerdo en que se lo considera un animal independiente, con las prohibiciones asociadas. La Guemará sugiere: Pretende excluir su grasa, es decir, las grasas prohibidas en un animal regular, como la grasa de los riñones y las entrañas, y su nervio ciático.
חֶלְבּוֹ דְּמַאי? אִילֵּימָא: חֶלְבּוֹ דִּשְׁלִיל, מִפְלָג פְּלִיגִי! דְּתַנְיָא: גִּיד הַנָּשֶׁה נוֹהֵג בַּשְּׁלִיל וְחֶלְבּוֹ אָסוּר, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: אֵינוֹ נוֹהֵג בַּשְּׁלִיל וְחֶלְבּוֹ מוּתָּר. וְאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר אָמַר רַבִּי אוֹשַׁעְיָא: מַחְלוֹקֶת בְּבֶן תִּשְׁעָה חַי, וְהָלַךְ רַבִּי מֵאִיר לְשִׁיטָתוֹ, וְרַבִּי יְהוּדָה לְשִׁיטָתוֹ.
La Guemará pregunta: ¿La grasa de qué parte? Si decimos que esto se refiere a la grasa del feto, eso es difícil, porque los Sabios discrepan sobre si está permitida o no, como se enseña en una baraita: La prohibición del nervio ciático se aplica a un feto, y su grasa está prohibida; esta es la declaración de Rabí Meir. Rabí Yehuda dice: La prohibición del nervio ciático no se aplica a un feto, y su grasa está permitida. Y Rabí Elazar dice que Rabí Oshaya dice: Esta disputa se refiere a un feto vivo de nueve meses, y Rabí Meir sigue su línea habitual de razonamiento, que expresó en la mishná, de que tal feto se considera un animal independiente y plenamente desarrollado; y Rabí Yehuda sigue su línea habitual de razonamiento, como lo expresaron los Rabinos en la mishná, de que tal feto se considera parte de la madre.
אֶלָּא, חֶלְבּוֹ דְּגִיד מִפְלָג פְּלִיגִי, דְּתַנְיָא: גִּיד הַנָּשֶׁה – מְחַטֵּט אַחֲרָיו בְּכׇל מָקוֹם שֶׁהוּא, וְחוֹתֵךְ שַׁמְנוֹ מֵעִיקָּרוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: גּוֹמְמוֹ עִם הַשּׁוֹפִי.
Más bien, di que Rabí Elazar se refiere a la grasa del nervio ciático del feto, que todos coinciden en que está permitida. La Guemará también rechaza esto: Pero los Sabios también discrepan con respecto a eso, como se enseña en una baraita: Con respecto al nervio ciático, se raspa alrededor de él para quitarlo por completo en cualquier lugar donde se encuentre en el muslo, y se corta toda su grasa por completo, incluso aquellas grasas que están hundidas en la carne; esta es la declaración de Rabí Meír. Rabí Yehuda dice: Se corta el nervio y la grasa que está al nivel de la carne del muslo, pero no hay obligación de quitar todos los restos de la grasa.
אֶלָּא אִי אִתְּמַר – הָכִי אִתְּמַר, אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר אָמַר רַבִּי אוֹשַׁעְיָא: לֹא הִילְּכוּ בּוֹ אֶלָּא עַל עִסְקֵי אֲכִילָה בִּלְבַד, לְמַעוֹטֵי רוֹבְעוֹ, וְחוֹרֵשׁ בּוֹ.
Más bien, si la declaración de Rabí Oshaya fue dicha, fue dicha así: Rabí Elazar dice que Rabí Oshaya dice: Los Sabios discutieron la permisibilidad del feto solo con respecto a asuntos de consumo, es decir, si debe o no ser sacrificado ritualmente para permitir su carne y si la grasa y el nervio ciático están o no permitidos. Esta declaración sirve para excluir únicamente a quien copula con el animal, o a quien ara con él junto con un animal de otra especie, pues todos están de acuerdo en que estas prohibiciones se aplican a tal feto tal como se aplican a cualquier otro animal.
אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: לְדִבְרֵי הַמַּתִּיר בְּחֶלְבּוֹ – מַתִּיר בְּדָמוֹ, לְדִבְרֵי הָאוֹסֵר בְּחֶלְבּוֹ – אוֹסֵר בְּדָמוֹ. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אַף לְדִבְרֵי הַמַּתִּיר בְּחֶלְבּוֹ – אוֹסֵר בְּדָמוֹ.
§ Se cita una disputa amoraica relacionada con respecto a un feto vivo de nueve meses encontrado dentro de un animal sacrificado: Rabí Shimon ben Lakish dijo: Según la opinión de Rabí Yehuda, que permite la grasa, también permite su sangre; según la opinión de Rabí Meir, que prohíbe su grasa, también prohíbe su sangre. Y Rabí Yoḥanan dijo: Incluso según Rabí Yehuda, que permite su grasa, él prohíbe su sangre.
אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: קוֹרְעוֹ וּמוֹצִיא אֶת דָּמוֹ. אָמַר רַבִּי זֵירָא: לוֹמַר שֶׁאֵין עָנוּשׁ כָּרֵת.
Rabí Yoḥanan planteó una objeción a Rabí Shimon ben Lakish a partir de la mishná, que establece con respecto a un feto de ocho meses, ya sea vivo o muerto, o a un feto muerto de nueve meses, hallado dentro de un animal sacrificado, que, dado que se considera parte de la madre, su sangre está prohibida. Por lo tanto, se debe rasgar el feto y extraer su sangre antes de que pueda consumirse. La mishná prohíbe la sangre, pero aparentemente permite el resto del feto, incluida su grasa, lo que contradice la opinión de Rabí Shimon ben Lakish. Para resolver esta dificultad, Rabí Zeira dijo: Rabí Shimon ben Lakish quiso decir únicamente que el consumo de la sangre perdida cuando el feto murió no se castiga con escisión del Mundo Venidero [karet], mientras que Rabí Yoḥanan sostiene que sí.
לְמַאן קָאָמְרִי? לְרַבִּי יְהוּדָה, לֹא יְהֵא אֶלָּא דַּם הַתַּמְצִית, דְּתַנְיָא: דַּם הַתַּמְצִית בְּאַזְהָרָה, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בְּהִכָּרֵת.
La Guemará aclara: ¿Según quién afirmó Rabí Shimón ben Lakish que quien permite la grasa del feto también sostiene que el consumo de su sangre no es castigado con karet? Ostensiblemente, es según la opinión de Rabí Yehuda, quien permite su grasa. Pero eso es difícil, porque esta sangre debería considerarse solo como sangre de exudación, es decir, sangre que exuda del cuello del animal después de que concluye el chorro inicial de su degüello. Esta sangre no brotó durante el degüello de la madre. Rabí Yehuda sostiene que el consumo incluso de esta sangre es castigado con karet, como se enseña en una baraita: El consumo de sangre de exudación está prohibido por una prohibición regular y es castigado con azotes, a diferencia del chorro inicial de sangre, conocido como sangre del alma, cuyo consumo es castigado con karet. Rabí Yehuda dice: La sangre de exudación también es castigada con karet.
תַּרְגְּמָא רַב יוֹסֵף בְּרֵיהּ דְּרַב סַלָּא חֲסִידָא קַמֵּיהּ דְּרַב פָּפָּא: אִית לֵיהּ לְרַבִּי יְהוּדָה ״דָּם״ וְ״כׇל דָּם״, כֹּל הֵיכָא דְּמִיחַיַּיב אַדַּם הַנֶּפֶשׁ – מִיחַיַּיב אַדַּם הַתַּמְצִית, וְכֹל הֵיכָא דְּלָא מִחַיַּיב אַדַּם הַנֶּפֶשׁ – לָא מִחַיַּיב אַדַּם הַתַּמְצִית.
Rav Yosef, hijo de Rav Salla el Piadoso, interpretó este asunto ante Rav Pappa: Uno de los versículos que prohíben el consumo de sangre establece: “Y cualquiera... que coma cualquier sangre, pondré Mi rostro contra esa alma que come la sangre, y la cortaré de entre su pueblo” (Levítico 17:10). Rabí Yehuda sostiene que, dado que habría sido suficiente que el versículo dijera: Sangre, pero en cambio dice: “Cualquier sangre,” se interpreta como enseñando que dondequiera que uno sea pasible de karetpor el consumo de sangre del alma, es decir, el chorro inicial de la matanza, como es la halakha con respecto a un animal común, uno también es pasible de karetpor el consumo de sangre de exudación, es decir, el resto de la sangre. Pero dondequiera que uno no sea pasible de karetpor el consumo de sangre del alma, como es la halakha con respecto a la sangre de un feto según Rabí Yehuda, quien sostiene que el feto no se considera una vida independiente, uno tampoco es pasible de karetpor el consumo de sangre de exudación; más bien, su sangre está sujeta a una prohibición regular.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מַהוּ לִפְדּוֹת בְּבֶן פְּקוּעָה? אַלִּיבָּא דְּרַבִּי מֵאִיר לָא תִּיבְּעֵי לָךְ, דְּכֵיוָן דְּאָמַר טָעוּן שְׁחִיטָה – שֶׂה מְעַלְּיָא הוּא.
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿cuál es la halakha con respecto a redimir un primogénito de asno con un ben pekua? ¿Puede uno cumplir la mitzvá, como se declara en la Torah: “Y todo primogénito de asno redimirás con un cordero” (Éxodo 13:13), con este animal? La Guemará explica: Según la opinión de Rabí Meir, no plantees el dilema, pues, dado que él dice que un ben pekuarequiere sacrificio ritual, evidentemente es un cordero en toda regla, y por lo tanto ciertamente puede usarse para redimir un asno.
כִּי תִּיבְּעֵי לָךְ אַלִּיבָּא דְּרַבָּנַן, דְּאָמְרִי: שְׁחִיטַת אִמּוֹ מְטַהַרְתּוֹ, מַאי? כֵּיוָן דְּאָמְרִי שְׁחִיטַת אִמּוֹ מְטַהַרְתּוֹ – כְּבִשְׂרָא בְּדִיקּוּלָא הוּא, אוֹ דִילְמָא, כֵּיוָן דְּרָהֵיט וְאָזֵיל וְרָהֵיט וְאָתֵי – ״שֶׂה״ קָרֵינָא בֵּיהּ?
¿Cuándo debes plantear el dilema? Plantéalo de acuerdo con la opinión de los Rabinos, como ellos dicen que el sacrificio de su madre lo hace permitido. ¿Cuál es la halakha en este caso? ¿Se dice que, puesto que los Rabinos dicen que el sacrificio de su madre lo hace permitido, es evidente que, a pesar de estar físicamente vivo, un ben pekua es considerado halájicamente como carne puesta en una olla, que no puede usarse para redimir un burro (véase Bekhorot 12a)? ¿O quizá, puesto que el animal está corriendo de un lado a otro, es decir, está vivo, lo llamamos cordero y puede usarse?
מָר זוּטְרָא אָמַר: אֵין פּוֹדִין, וְרַב אָשֵׁי אָמַר: פּוֹדִין.
Mar Zutra dijo: No se puede redimir un burro con este cordero, y Rav Ashi dijo: Se puede redimir.
אֲמַר לֵיהּ רַב אָשֵׁי לְמָר זוּטְרָא: מַאי דַּעְתָּךְ? דְּגָמְרַתְּ ״שֶׂה״ ״שֶׂה״ מִפְּסָחִים?
Rav Ashi le dijo a Mar Zutra: ¿Cuál es la razón de tu opinión? ¿Es porque derivas las halakhot de redimir a un primogénito de asno de las ofrendas de Pésaj por medio de una analogía verbal entre el término “cordero” (Éxodo 13:13) escrito con respecto a un primogénito de asno y “cordero” (Éxodo 12:5) escrito con respecto a una ofrenda de Pésaj, y un ben pekua no es apto para el sacrificio como ofrenda de Pésaj?
אִי מָה לְהַלָּן – זָכָר, תָּמִים, וּבֶן שָׁנָה, אַף כָּאן – זָכָר, תָּמִים, וּבֶן שָׁנָה! ״תִּפְדֶּה״ ״תִּפְדֶּה״ רִיבָּה.
Si es así, tal como allí, con respecto a la ofrenda pascual, debe ser macho, sin defecto y en su primer año, también aquí, el cordero debe ser macho, sin defecto y en su primer año. Sin embargo, la mishná en Bekhorot (9a) afirma explícitamente que se puede redimir con una cordera, incluso si tiene defecto, y también con una que haya pasado su primer año. Mar Zutra respondió: La repetición de las palabras “redimirás”, “no redimirás” escritas en el versículo: “Y todo primogénito de asno redimirás con un cordero, y si no lo redimes, entonces le romperás la cerviz” (Éxodo 13:13), incluyó un cordero que no cumple estos criterios.
אִי ״תִּפְדֶּה״ ״תִּפְדֶּה״ רִיבָּה, אֲפִילּוּ כֹּל מִילֵּי נָמֵי, אִם כֵּן ״שֶׂה״ ״שֶׂה״ מַאי אַהֲנִי לָךְ?
Rav Ashi responde: Si la repetición de “Ciertamente redimirás”, “no redimirás” sirve para ampliar, entonces debería incluso ampliar todos los demás tipos de corderos, incluido un ben pekua; es decir, ellos también deberían incluirse en la categoría de los aptos para la redención. Mar Zutra responde: Si eso fuera así, ¿qué propósito tendría la analogía verbal de “cordero”, “cordero”? Más bien, la repetición de “Ciertamente redimirás” sirve para incluir todos los tipos de corderos, pero la analogía verbal todavía sirve para excluir a un ben pekua.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מַהוּ לִמְנוֹת בּוֹ רִאשׁוֹן וְשֵׁנִי?
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: Según los Rabinos, un ben pekua está permitido para el consumo y, por lo tanto, es susceptible a la impureza ritual. Si el ben pekua todavía estaba dentro de la madre sacrificada y el cuerpo de la madre entró en contacto con una fuente primaria de impureza ritual, ¿cuál es la halakha con respecto a considerar a la madre como poseedora de impureza ritual de primer grado y al ben pekua como poseedor de impureza ritual de segundo grado? Si el feto se considera independiente de la madre, se vuelve impuro solo por su contacto con la madre y, por lo tanto, tendría impureza de segundo grado. Pero si se considera parte de la madre, tendría la misma impureza de primer grado que la madre.
רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: מוֹנִין בּוֹ רִאשׁוֹן וְשֵׁנִי. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ אוֹמֵר: אֵין מוֹנִין בּוֹ רִאשׁוֹן וְשֵׁנִי, נַעֲשָׂה כֶּאֱגוֹז הַמִּתְקַשְׁקֵשׁ בִּקְלִיפָּתוֹ.
Rabí Yoḥanan dice: Se considera a la madre como poseedora de impureza de primer grado y al ben pekua como poseedor de impureza de segundo grado. Rabí Shimon ben Lakish dice: No se considera a la madre como poseedora de impureza de primer grado y al ben pekua como poseedor de impureza de segundo grado. Más bien, el feto tiene impureza de primer grado como su madre, pues se lo considera como una nuez sacudiéndose dentro de su cáscara; esto se considera una sola entidad, de modo que si la impureza toca la cáscara, tanto la nuez como la cáscara se vuelven impuras con el mismo grado de impureza.
אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ לְרַבִּי יוֹחָנָן: הַבָּשָׂר מַגַּע נְבֵלָה – דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
Rabí Shimon ben Lakish planteó una objeción a Rabí Yoḥanan a partir de la mishná (72a): Si un feto extendió su pata delantera fuera del vientre de su madre y luego la madre fue sacrificada, y después la pata delantera fue cercenada, la carne tanto de la madre como del feto es ritualmente impura por haber estado en contacto con un cadáver. Dado que la pata delantera no fue permitida mediante un acto de sacrificio, se la considera un cadáver con la impureza ritual asociada. El resto de la carne, que fue permitida, estuvo en contacto con ella y por ello quedó ritualmente impura; esta es la declaración de Rabí Meir.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: מַגַּע טְרֵפָה שְׁחוּטָה.
Y los Rabinos dicen: La carne tiene la impureza ritual de haber estado en contacto con una tereifa que fue sacrificada. El miembro es considerado una tereifa que fue sacrificada, la cual, según la ley de la Torah, está prohibida para el consumo pero no transmite impureza ritual. No obstante, los Sabios decretaron que, si una tereifa fue sacrificada y luego entró en contacto con otro objeto, el otro objeto debe considerarse ritualmente impuro hasta el punto de descalificar los alimentos sacrificiales que entren en contacto con él.
בִּשְׁלָמָא לְדִידִי, דְּאָמֵינָא חַד גּוּפָא הוּא – הַיְינוּ דְּאִיתַּכְשַׁר בִּדְמָא דְּאִמֵּיהּ, אֶלָּא לְדִידָךְ, בְּמַאי אִיתַּכְשַׁר?
Rabí Shimon ben Lakish explica su objeción: Concedido, según mi opinión, como yo digo que la madre y el feto juntos son una sola entidad; por eso la carne del feto se vuelve susceptible a la impureza ritual por la sangre de su madre que se derramó sobre el cuerpo de la madre. Cuando la sangre del sacrificio de la madre hace que la madre sea susceptible a la impureza, el feto también se vuelve susceptible a la impureza, ya que se considera parte de la madre. Pero según tu opinión, de que el feto es una entidad independiente, ¿por medio de qué se vuelve susceptible a contraer impureza por su pata delantera?
אֲמַר לֵיהּ: בִּשְׁחִיטָה, וּכְרַבִּי שִׁמְעוֹן.
Rabí Yoḥanan le dijo a Rabí Shimon ben Lakish: Se vuelve susceptible mediante el sacrificio ritual de su madre, lo que también permite el consumo del feto, y esto está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, quien sostiene que la carne de un animal sacrificado ritualmente se vuelve susceptible a la impureza ritual en virtud del hecho de que está permitida para el consumo, incluso si no entró en contacto con sangre o con uno de los otros seis líquidos. En consecuencia, el feto será susceptible a la impureza incluso si no se considera parte de su madre.
אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: עָבַר בְּנָהָר – הוּכְשַׁר, הָלַךְ לְבֵית הַקְּבָרוֹת – נִטְמָא.
Rabí Yoḥanan planteó una objeción a Rabí Shimon ben Lakish a partir de una baraita: Si un ben pekua creció y pasó por un río, quedó así susceptible a la impureza. Por lo tanto, si fue de allí a un cementerio, queda impuro.
בִּשְׁלָמָא לְדִידִי דְּאָמֵינָא תְּרֵי גּוּפֵי נִינְהוּ, מִשּׁוּם הָכִי: הוּכְשַׁר – אִין, לֹא הוּכְשַׁר – לָא, אֶלָּא לְדִידָךְ דְּאָמְרַתְּ חַד גּוּפָא הוּא, הָא אִיתַּכְשַׁר בִּדְמָא דְּאִמֵּיהּ!
Rabí Yoḥanan explica su objeción: Concedido, según mi opinión, como yo digo que la madre y el feto son dos entidades; es por esa razón que solo si el propio ben pekua ha sido hecho susceptible a la impureza al entrar en contacto con el agua del río, sí, puede volverse impuro al entrar en un cementerio, mientras que si no ha sido hecho susceptible a la impureza por medio de esas aguas, no, no se vuelve impuro cuando entra en un cementerio. Pero según tu opinión, en la que dijiste que la madre y el feto juntos son una sola entidad, ¿por qué es necesario que haya pasado por un río? Ya fue hecho susceptible a la impureza por la sangre de su madre que se derramó sobre el cuerpo de la madre cuando fue sacrificada.