אֵין בָּהֶן אֶלָּא מִצְוַת פְּרוֹשׁ בִּלְבָד.
De hecho, tales miembros y carne no están prohibidos por la ley de la Torah, ya que el sacrificio ritual no los convierte en algo como si ya se hubieran desprendido antes del sacrificio, y el versículo citado en la baraita no es una derivación verdadera, sino solo un apoyo. En consecuencia, con respecto a ellos, no hay nada más que una mitzva rabínica de abstenerse de consumirlos.
יָתֵיב רַב יוֹסֵף קַמֵּיהּ דְּרַב הוּנָא, וְיָתֵיב וְקָאָמַר: אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: אֲכָלוֹ לָזֶה – לוֹקֶה. אֲמַר לֵיהּ הָהוּא מֵרַבָּנַן: לָא תְּצִיתוּ לֵיהּ, הָכִי אָמַר רַב יִצְחָק בַּר שְׁמוּאֵל בַּר מָרְתָא מִשְּׁמֵיהּ דְרַב: אֲכָלוֹ לָזֶה – אֵינוֹ לוֹקֶה.
§ Rav Yosef se sentó ante Rav Huna, y se sentó y dijo: Rav Yehuda dice que Rav dice: Si alguien comió este miembro colgante, recibe azotes por violar la prohibición de comer un miembro de un animal vivo. Uno de los Sabios le dijo: No escuches su declaración en nombre de Rav, pues esto es lo que Rav Yitzḥak bar Shmuel bar Marta dice en nombre de Rav: Si alguien comió este miembro colgante, no recibe azotes.
אֲמַר לֵיהּ רַב הוּנָא: אֲנַן אַמַּאן נִסְמוֹךְ? אַהְדְּרִינְהוּ רַב יוֹסֵף לְאַפֵּיהּ, אֲמַר לֵיהּ: מַאי קוּשְׁיָא? כִּי אֲמַרִי אֲנָא – בְּמִיתָה, דְּעוֹשָׂה נִיפּוּל; כִּי אֲמַר אִיהוּ – בִּשְׁחִיטָה, דְּאֵינָהּ עוֹשָׂה נִיפּוּל.
Rav Huna le dijo a Rav Yosef: ¿En cuál versión del dictamen de Rav debemos confiar? Rav Yosef volvió el rostro con enojo y le dijo: ¿Cuál es la dificultad? Cuando dije en nombre de Rav que uno recibe azotes por comer un miembro que había estado colgando de un animal cuando este murió, me estaba refiriendo a un caso de muerte por un medio distinto de la matanza ritual, lo que convierte al miembro en como si ya se hubiera caído antes de la muerte del animal. Cuando Rav Yitzḥak bar Shmuel bar Marta dijo en nombre de Rav que uno no recibe azotes, se estaba refiriendo a un caso de matanza ritual, que no convierte al miembro en como si ya se hubiera caído antes de la matanza ritual y, por lo tanto, sirve para hacer que el miembro esté permitido para el consumo.
אָמַר רָבָא: מְנָא הָא מִלְּתָא דַאֲמוּר רַבָּנַן: מִיתָה עוֹשָׂה נִיפּוּל, שְׁחִיטָה אֵינָהּ עוֹשָׂה נִיפּוּל, דִּכְתִיב: ״וְכֹל אֲשֶׁר יִפֹּל עָלָיו מֵהֶם בְּמֹתָם יִטְמָא״, לְמַעוֹטֵי מַאי? אִילֵּימָא לְמַעוֹטֵי בְּחַיֵּיהֶם – מִ״נִּבְלָתָם״ נָפְקָא, אֶלָּא שְׁמַע מִינַּהּ: מִיתָה עוֹשָׂה נִיפּוּל, וְאֵין שְׁחִיטָה עוֹשָׂה נִיפּוּל.
§ Rava dijo: ¿De dónde se deriva este asunto que declararon los Sabios: La muerte de un animal por un medio distinto del sacrificio ritual considera un miembro colgante como si ya se hubiera caído antes del sacrificio ritual, mientras que el sacrificio ritual del animal no considera un miembro como si ya se hubiera caído? Como está escrito con respecto a las ocho especies de animales reptantes impuros: “Y cualquier cosa sobre la que estos caigan, cuando estén muertos, será impura” (Levítico 11:32). ¿Qué viene a excluir el término “cuando estén muertos”? Si decimos que viene a excluir el momento cuando están vivos, ese principio se deriva de: “Y todo aquello sobre lo cual caiga cualquier parte de su cadáver será impuro” (Levítico 11:35), que declara explícitamente que solo sus cadáveres transmiten impureza. Más bien, aprende del versículo que la muerte considera un miembro colgante como si ya se hubiera caído, y el sacrificio ritual no considera un miembro colgante como si ya se hubiera caído.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַדָּא בַּר אַהֲבָה לְרָבָא: וְהָא קְרָא בִּשְׁרָצִים כְּתִיב! אֲמַר לֵיהּ: אִם אֵינוֹ עִנְיָן לִשְׁרָצִים, דְּלָאו בְּנֵי שְׁחִיטָה נִינְהוּ – תְּנֵהוּ עִנְיָן לִבְהֵמָה.
Rav Adda bar Ahava le dijo a Rava: Pero este versículo está escrito con respecto a los animales rastreros, que no requieren degüello ritual. ¿Cómo entonces puede derivarse de aquí una halakha con respecto al degüello ritual? Rava le dijo: Si, por ser superfluo, este versículo no se refiere al tema de los animales rastreros, que no están sujetos al requisito de degüello ritual, aplícalo al tema de un animal, que sí está sujeto al degüello ritual.
וְאַכַּתִּי מִבְּעֵי לֵיהּ, כְּעֵין מִיתָה: לַחִין – מְטַמְּאִים, יְבֵשִׁים – אֵין מְטַמְּאִים! תְּרֵי ״בְּמֹתָם״ כְּתִיבִי.
La Guemará objeta: Pero la frase “cuando estén muertos, será impuro” sigue siendo necesaria para enseñar una halajá diferente, es decir, que transmiten impureza solo cuando todavía están en un estado similar a su estado en el momento de su muerte, es decir, si están húmedos transmiten impureza, mientras que si están secos no transmiten impureza. La Guemará explica que “cuando estén muertos” está escrito dos veces, una vez en el versículo citado y otra vez en el versículo anterior, que dice: “Todo aquel que los toque cuando estén muertos será impuro hasta la tarde” (Levítico 11:31).
אָמַר רַב חִסְדָּא: מַחְלוֹקֶת בְּאֵבֶר דְּעוּבָּר חַי, אֲבָל בְּאֵבֶר דְּעוּבָּר מֵת – דִּבְרֵי הַכֹּל שְׁחִיטָה עוֹשָׂה נִיפּוּל. וְרַבָּה אָמַר: כְּמַחְלוֹקֶת בָּזֶה כָּךְ מַחְלוֹקֶת בָּזֶה.
§ La Guemará vuelve a la disputa en la mishná (72a) con respecto a un feto que extendió su pata delantera y luego su madre fue sacrificada ritualmente. Rabí Meir sostiene que la pata delantera se considera una carroña con la impureza asociada, mientras que los Sabios sostienen que, aunque no está permitida para el consumo, el sacrificio ritual evita que tenga la impureza de una carroña. Con respecto a esta disputa, Rav Ḥisda dijo: La disputa se refiere solo al miembro de un feto que estaba vivo cuando la madre fue sacrificada; pero con respecto al caso de un miembro de un feto que estaba muerto cuando la madre fue sacrificada, todos están de acuerdo en que el sacrificio ritual convierte el miembro del feto en algo como si ya se hubiera desprendido antes del sacrificio, y transmite impureza como un miembro de un animal vivo. Pero Rabá dijo: Así como hay una disputa entre Rabí Meir y los Sabios con respecto a este caso, donde el feto estaba vivo, así también hay una disputa entre ellos con respecto a aquel caso, donde el feto había muerto.
בֶּן שְׁמֹנֶה חַי. וְהָתַנְיָא: בֶּן שְׁמֹנֶה חַי יוֹכִיחַ, שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁיֵּשׁ בְּמִינוֹ שְׁחִיטָה – אֵין שְׁחִיטָתוֹ מְטַהַרְתּוֹ.
§ La mishná establece que un feto de ocho meses que nació vivo no queda ritualmente puro al sacrificarlo. La razón dada es que el concepto de permitir un animal mediante el sacrificio nunca se establece con respecto a ese tipo de animal. La Guemará objeta: Pero ¿no se enseña en una baraita, en una discusión sobre si el sacrificio vuelve pura a una tereifa de la impureza de un cadáver animal: Un feto de ocho meses que nació vivo demostrará el punto, ya que aunque hay otros animales de ese tipo que están permitidos mediante el sacrificio, su sacrificio no lo vuelve puro de la impureza de un cadáver animal. Esto refuta la afirmación de que la cuestión de si el sacrificio vuelve puro a un animal de la impureza de un cadáver animal depende de si el concepto de sacrificio se aplica o no a ese tipo de animal.
אָמַר רַב כָּהֲנָא: יֵשׁ בְּמִינוֹ שְׁחִיטָה אַגַּב אִמּוֹ, וְתַנָּא דִּידַן מִינָא דְּאִמֵּיהּ לָא פָּרֵיךְ.
Rav Kahana dijo: El tanna de la baraita sostiene que incluso con respecto a un feto de ocho meses se puede decir que hay animales de ese tipo que están permitidos mediante degüello ritual, es decir, cuando todavía están dentro del vientre y la madre es degollada; tal animal está permitido en virtud del degüello de su madre. Por lo tanto, cita el caso de un feto de ocho meses como una refutación. Pero el tanna de nuestra mishná sostiene que el hecho de que este tipo de animal esté permitido en virtud del degüello de su madre no lo define como un tipo de animal respecto del cual existe un concepto de degüello, y por lo tanto sostiene que este caso no puede usarse como refutación.
וּלְהַאי תַּנָּא דְּפָרֵיךְ, טְרֵפָה דִּשְׁחִיטָתָהּ מְטַהַרְתָּהּ מְנָא לֵיהּ? נָפְקָא לֵיהּ מִדְּרַב יְהוּדָה אָמַר רַב, דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב, וְאָמְרִי לַהּ בְּמַתְנִיתָא תָּנָא: אָמַר קְרָא ״וְכִי יָמוּת מִן הַבְּהֵמָה״, מִקְצָת בְּהֵמָה מְטַמְּאָה וּמִקְצָת בְּהֵמָה אֵינָהּ מְטַמְּאָה, וְאֵיזוֹ זוֹ? זוֹ טְרֵפָה שֶׁשְּׁחָטָהּ.
La Guemará pregunta: Y según aquel tanna de la baraita, que sí usa esto como refutación, ¿de dónde deriva que el sacrificio ritual de una tereifa la hace pura de la impureza de un cadáver animal? La Guemará responde que lo deriva de aquello que Rav Yehuda dice que Rav dice, tal como Rav Yehuda dice que Rav dice, y algunos dicen que fue enseñado en una baraita: El versículo declara: “Y si algún animal doméstico, del cual podéis comer, muere, quien toque su cadáver será impuro hasta la noche” (Levítico 11:39). La palabra “algún” enseña que solo algunos animales muertos imparten impureza como cadáver, pero algunos animales muertos no imparten impureza como cadáver. ¿Y qué es eso que no imparte impureza? Es una tereifa que alguien sacrificó ritualmente.
בָּעֵי רַב הוֹשַׁעְיָא: הוֹשִׁיט אֶת יָדוֹ לִמְעֵי בְּהֵמָה, וְשָׁחַט בֶּן תִּשְׁעָה חַי, מַהוּ? תִּבְּעֵי לְרַבִּי מֵאִיר, וְתִבְּעֵי לְרַבָּנַן.
§ Rav Hoshaya plantea un dilema: Si alguien introdujo su mano dentro del vientre de un animal y degolló a un feto de nueve meses que estaba vivo, ¿cuál es la halakha? ¿El degüello realizado dentro de la madre hace que el feto quede permitido? La Guemará señala: Este dilema puede plantearse según la opinión de Rabí Meir, y puede plantearse según la opinión de los Rabinos.
תִּבְּעֵי לְרַבִּי מֵאִיר: עַד כָּאן לָא קָאָמַר רַבִּי מֵאִיר בֶּן פְּקוּעָה טָעוּן שְׁחִיטָה – הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּיָצָא לַאֲוִיר הָעוֹלָם, אֲבָל בִּמְעֵי אִמּוֹ – לָא שָׁרְיָא לֵיהּ שְׁחִיטָה.
La Guemará explica: Puede establecerse de acuerdo con la opinión de Rabí Meir. Es posible que Rabí Meir afirme en la mishná de abajo que un ben pekua de nueve meses requiere degüello ritual, y el degüello ritual hace que el animal esté permitido solo en ese caso, porque esa afirmación puede aplicarse únicamente en un caso en que el animal salió al aire del mundo, es decir, una vez que nació vivo. Pero si todavía está dentro de su madre, su degüello ritual no lo hace permitido.
אוֹ דִילְמָא, אֲפִילּוּ לְרַבָּנַן, אַרְבָּעָה סִימָנִין אַכְשַׁר בֵּיהּ רַחֲמָנָא.
O quizás incluso los Rabinos, que discrepan con Rabí Meir y sostienen que un ben pekua de nueve meses está permitido en virtud del sacrificio de su madre, concederían que el sacrificio del propio feto también lo permite. Quizás, con respecto a tal animal, el Misericordioso considera cuatro simanim — es decir, la tráquea y el esófago de la madre y la tráquea y el esófago del feto — aptos para el sacrificio, y el feto queda permitido mediante el corte de cualquiera de los pares.
אָמַר רַב חֲנַנְיָא, תָּא שְׁמַע: הֲרֵי שֶׁנּוֹלְדָה טְרֵפָה מִן הַבֶּטֶן, וְאִי אִיתָא, מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ דְּהָיְתָה לָהּ שְׁעַת הַכּוֹשֶׁר, דְּאִי בָּעֵי עַיֵּיל יְדֵיהּ וְשַׁחֲטַהּ!
Rav Ḥananya dijo: Ven y escucha una resolución de este dilema de la mishná (72b), pues considera a un animal que nació como una tereifa desde el vientre como uno que nunca tuvo un período de aptitud potencial. Pero si es así, que se puede sacrificar a un feto en el vientre de su madre, resulta que en realidad sí tuvo un período de aptitud potencial, pues si uno quiere, puede introducir su mano en el vientre y sacrificarlo antes de que se desarrolle en una tereifa.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: תָּנֵי שֶׁנּוֹצְרָה טְרֵפָה מִן הַבֶּטֶן, וּמַשְׁכַּחַתְּ לַהּ בְּבַעֲלַת חָמֵשׁ רַגְלַיִם.
Rava le dijo a Rav Ḥananya: Enseña esa mishná como refiriéndose a un caso en el que el feto se formó como una tereifa desde el principio mientras estaba dentro del útero, y encuentras tal caso en el que un feto tiene cinco patas, lo cual ciertamente se desarrolló desde el principio. En consecuencia, nunca hubo posibilidad de sacrificarlo ritualmente.
מַתְנִי׳ הַשּׁוֹחֵט אֶת הַבְּהֵמָה, וּמָצָא בָּהּ בֶּן שְׁמֹנֶה חַי אוֹ מֵת, אוֹ בֶּן תִּשְׁעָה מֵת – קוֹרְעוֹ וּמוֹצִיא אֶת דָּמוֹ.
MISHNÁ: En el caso de quien sacrificó un animal y encontró dentro de él un feto de ocho meses, es decir, uno que no había llegado a término, ya fuera que estuviera vivo o muerto, o un feto de nueve meses, es decir, uno que sí había llegado a término, que estaba muerto, ese feto está permitido en virtud del sacrificio de su madre, ya que se considera parte de su madre. Por lo tanto, su sangre se considera parte de la sangre de su madre y está prohibida, por lo que se debe rasgar el feto y extraer su sangre antes de que pueda consumirse.
מָצָא בֶּן תִּשְׁעָה חַי – טָעוּן שְׁחִיטָה, וְחַיָּיב בְּ״אוֹתוֹ וְאֶת בְּנוֹ״, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: שְׁחִיטַת אִמּוֹ מְטַהַרְתּוֹ.
Si encontró dentro de ella un feto vivo de nueve meses, este requiere su propia degollación ritual, ya que se considera un animal independiente y plenamente formado, y si alguien degüella tanto a la madre como al feto el mismo día, es responsable de violar la prohibición de degollar a un animal y a su cría el mismo día; esta es la declaración de Rabí Meir. Y los Rabinos dicen: Incluso cuando el feto tiene nueve meses, todavía se considera parte de su madre, y la degollación de su madre lo hace permitido para el consumo.