בִּשְׁלָמָא לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ, לְדִבְרֵיהֶם קָאָמַר לְהוּ: לְדִידִי לָא שְׁנָא אֵבֶר דְּעוּבָּר וְלָא שְׁנָא אֵבֶר דִּבְהֵמָה, כִּי הֲדָדֵי נִינְהוּ.
La declaración de Rabí Meir parece inconsistente con su opinión, ya que sostiene que un miembro colgante no queda puro mediante el sacrificio del animal. La Guemará sugiere que esta dificultad puede resolverse solo según la versión de la opinión de los Rabinos presentada por Rabí Shimon ben Lakish, pero no según la versión de Rabí Yoḥanan. Concedido, según Rabí Shimon ben Lakish, se puede explicar que Rabí Meir estaba hablando de acuerdo con la declaración de los Rabinos, de la siguiente manera: Según mi propia opinión, no hay diferencia con respecto al miembro de un feto, y no hay diferencia con respecto a un miembro colgante de un animal; son lo mismo en que el sacrificio del animal no vuelve puro a ninguno de los dos. En consecuencia, Rabí Meir debe haber estado hablando de acuerdo con la opinión de los Rabinos de que un miembro colgante de un animal queda puro por el sacrificio del animal.
אֶלָּא לְרַבִּי יוֹחָנָן, קַשְׁיָא.
Pero según Rabí Yoḥanan, quien sostiene que tanto los Rabinos como Rabí Meir están de acuerdo en que un miembro colgante de un animal no queda puro mediante el sacrificio del animal, la declaración de Rabí Meir es difícil, ya que es inconsistente tanto con su propia opinión como con la opinión de los Rabinos. La Guemará concede la dificultad.
אֶלָּא, אִי אִתְּמַר הָכִי אִתְּמַר: אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: כְּמַחְלוֹקֶת בְּעוּבָּרִים, כָּךְ מַחֲלוֹקֶת בְּאֵיבָרִין, וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: מַחְלוֹקֶת בְּאֵבֶר דְּעוּבָּר, אֲבָל בְּאֵבֶר דִּבְהֵמָה – דִּבְרֵי הַכֹּל אֵין שְׁחִיטָה עוֹשָׂה נִיפּוּל.
Más bien, si tal disputa fue expuesta, fue expuesta así: Rabí Shimon ben Lakish dijo: Así como hay una disputa entre Rabí Meir y los Rabinos con respecto a fetos cuyos miembros salieron del útero, así también tienen una disputa paralela con respecto a miembros colgantes de un animal. Y Rabí Yoḥanan dijo: Su disputa es solo con respecto al miembro de un feto que salió del útero; pero con respecto a un miembro colgante de un animal, todos están de acuerdo en que el sacrificio ritual del animal no convierte tal miembro en algo como si ya se hubiera desprendido antes del sacrificio ritual, y no transmite la impureza de un cadáver animal. Según esta versión del entendimiento de Rabí Yoḥanan de la disputa, la declaración de Rabí Meir es consistente incluso con su propia opinión.
אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי יוֹחָנָן אַלִּיבָּא דְּרַבִּי מֵאִיר? הַאי גּוּפָהּ, וְהַאי לָאו גּוּפָהּ.
Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dijo: ¿Cuál es la razón de la distinción hecha por Rabí Yoḥanan con respecto a la opinión de Rabí Meir, de que el sacrificio de un animal no purifica el miembro de su feto, pero sí purifica un miembro colgante del propio animal? Es que este miembro colgante forma parte del cuerpo del animal, pero aquel, el miembro del feto, no forma parte de su cuerpo.
אָמַר רַב יִצְחָק בַּר יוֹסֵף אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הַכֹּל מוֹדִים שֶׁמִּיתָה עוֹשָׂה נִיפּוּל, וְאֵין שְׁחִיטָה עוֹשָׂה נִיפּוּל.
§ La Guemará continúa elucidando la disputa entre Rabí Meir y los Rabinos. Rav Yitzḥak bar Yosef dice que Rabí Yoḥanan dice: Todos están de acuerdo en que la muerte de un animal por un medio distinto de la matanza ritual convierte un miembro en algo como si ya se hubiera desprendido antes de la muerte del animal. Por lo tanto, no tendrá la impureza de un cadáver animal, pero sí tendrá la impureza de un miembro tomado de un animal vivo. Y, asimismo, todos están de acuerdo en que la matanza ritual del animal no convierte un miembro en algo como si ya se hubiera desprendido antes de la matanza ritual y, por lo tanto, no tendrá la impureza de un cadáver animal.
בְּמַאי עָסְקִינַן? אִילֵימָא בְּאֵבֶר דְּעוּבָּר – מִיפְלָג פְּלִיגִי! אֶלָּא בְּאֵבֶר דִּבְהֵמָה – מִיתָה תְּנֵינָא, שְׁחִיטָה תְּנֵינָא.
La Guemará aclara: ¿De qué estamos tratando aquí? Si decimos que estamos tratando de un miembro del su feto que salió de su vientre, Rabí Meir y los Rabinos discrepan explícitamente con respecto a este caso. Más bien, estamos tratando de un miembro colgante de un animal. Pero si es así, la declaración de Rabí Yoḥanan es innecesaria. Con respecto a un miembro colgante, nosotros ya aprendemos sobre el efecto de la muerte del animal en una mishná en otro lugar, y nosotros ya aprendemos sobre el efecto del sacrificio ritual del animal en una mishná en otro lugar.
מִיתָה תְּנֵינָא: מֵתָה הַבְּהֵמָה – הַבָּשָׂר צָרִיךְ הֶכְשֵׁר, וְהָאֵבֶר מְטַמֵּא מִשּׁוּם אֵבֶר מִן הַחַי, וְאֵינוֹ מְטַמֵּא מִשּׁוּם אֵבֶר מִן הַנְּבֵלָה; דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
La Guemará explica: Nosotros ya aprendimos sobre el efecto de la muerte de un animal en la mishná (127b): Si el animal murió sin degüello, cualquier carne colgante necesita ser hecha susceptible de contraer impureza ritual para volverse impura. Esto se logra al entrar en contacto con líquido, con la aprobación del dueño. La razón es que su estatus halájico es el de carne separada de un animal vivo, que es ritualmente pura y no tiene el estatus de un cadáver no degollado. Y un miembro colgante transmite impureza como un miembro separado de un animal vivo, pero no transmite impureza como un miembro de un cadáver; esta es la declaración de Rabí Meir. Evidentemente, Rabí Meir sostiene que, al morir el animal, cualquier cosa que cuelga del animal se considera como si ya se hubiera caído antes de la muerte del animal. Como la mishná no registra que los Rabinos discrepen, parecería que están de acuerdo.
שְׁחִיטָה נָמֵי תְּנֵינָא: נִשְׁחֲטָה בְּהֵמָה – הוּכְשְׁרוּ בְּדָמֶיהָ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: לֹא הוּכְשְׁרוּ.
Asimismo, nosotros ya aprendemos acerca del efecto de la degollación de un animal en la misma mishná: Si el animal es degollado, ellos, el miembro y la carne que cuelga de él, quedan así hechos susceptibles a la impureza, al entrar en contacto con su sangre. La sangre es uno de los siete líquidos que hacen que los alimentos sean susceptibles a la impureza, y su presencia se considera con la aprobación del dueño, ya que hace que la carne se vea más roja y fresca; esta es la declaración de Rabí Meir. Rabí Shimon dice: No fueron hechos susceptibles a la impureza por la propia sangre del animal, sino solo una vez que fueron humedecidos con otro líquido, con la aprobación del dueño. Es evidente que ambas opiniones en esa mishná coinciden en que el miembro no tiene la impureza de un miembro separado de un animal vivo. Evidentemente, sostienen que la degollación no hace que el miembro colgante sea como si ya se hubiera caído de antemano.
אִי מֵהַהִיא, הֲוָה אָמֵינָא: מַאי ״הוּכְשְׁרוּ״ – אַבָּשָׂר.
Dado que la mishna ya enseñó ambas halakhot, ¿cuál fue la necesidad de la declaración de Rabbi Yoḥanan? La Guemará responde: Si estas halakhot se derivaran solo de aquella mishna, yo diría que, en realidad, el degüello sí convierte un miembro colgante en algo como si ya se hubiera caído de antemano, y tal miembro tendría la impureza de un miembro cercenado de un animal vivo. Si es así, ¿qué quiere decir la mishna cuando afirma: Se vuelven susceptibles a la impureza al entrar en contacto con su sangre? Ostensiblemente, la intención es que tanto el miembro como la carne deban volverse susceptibles a la impureza, lo que indica que el miembro no tiene ninguna impureza propia. La Guemará explica: Se habría explicado que la necesidad de volverse susceptible a la impureza se refiere solo a la carne, ya que la carne separada de un animal vivo no tiene ninguna impureza propia.
וְהָא ״הוּכְשְׁרוּ״ קָתָנֵי, מַהוּ דְּתֵימָא: חַד לְבָשָׂר הַפּוֹרֵשׁ מִן הַבְּהֵמָה, וְחַד לְבָשָׂר הַפּוֹרֵשׁ מִן הָאֵבֶר.
La Guemará objeta: Pero la mishná enseña: Se vuelven susceptibles, en plural, lo que aparentemente se refiere tanto a la carne como al miembro, que fueron mencionados previamente en la mishná. La Guemará explica: Podrías decir que el plural se usa porque la declaración se refiere a dos tipos de carne colgante que, tras la matanza ritual, se consideran como si se hubieran separado de un animal vivo: Uno es para la carne que se separa del cuerpo del animal, y el otro uno es para la carne que se separa del miembro colgante. Ninguno de los dos tipos tiene impureza propia, por lo que deben volverse susceptibles a la impureza al entrar en contacto con líquido.
וּמַאי אוּלְמֵיהּ דְּהַאי מֵהַאי? סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא, הוֹאִיל וּמְטַמֵּא טוּמְאָה חֲמוּרָה אַגַּב אָבִיו, אֵימָא לָא לִיבְעֵי הֶכְשֵׁר, קָמַשְׁמַע לַן.
La Guemará pregunta: Pero, ¿de qué manera es más convincente aplicar la halakhaa este tipo de carne que a aquel tipo, de modo que sea necesario enunciar la halakha con respecto a ambos? La Guemará responde: Podría venir a tu mente decir que, puesto que la carne que está unida a un miembro cercenado de un animal vivo transmite la misma forma grave de impureza ritual que el miembro por ser parte de él, uno podría decir que, una vez que la carne se separa del miembro, no necesita entonces ser hecha susceptible a la impureza. Para rechazar esta posibilidad, la mishná usa la forma plural para enseñarnos que este tipo de carne sí necesita ser hecha susceptible a la impureza.
אָמַר רַב יוֹסֵף: נְקוֹט דְּרַב יִצְחָק בַּר יוֹסֵף בִּידָךְ, דְּרַבָּה בַּר בַּר חָנָה קָאֵי כְּוָותֵיהּ. דְּתַנְיָא: ״וּבָשָׂר בַּשָּׂדֶה טְרֵפָה לֹא תֹאכֵלוּ״ – לְהָבִיא הָאֵבֶר וְהַבָּשָׂר הַמְדוּלְדָּלִין בִּבְהֵמָה וּבְחַיָּה וּבְעוֹף, וּשְׁחָטָן, שֶׁהֵן אֲסוּרִין. וְאָמַר רַבָּה בַּר בַּר חָנָה אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן:
§ Rav Yosef dijo: Toma la declaración que Rav Yitzḥak bar Yosef dice en nombre de Rabbi Yoḥanan, es decir, que el sacrificio ritual de un animal no hace que un miembro colgante sea considerado como si ya se hubiera desprendido antes del sacrificio, en tu mano, es decir, acéptala como correcta, pues Rabba bar bar Ḥana también sostiene de acuerdo con esta opinión. Como se enseña en una baraita: “Y carne despedazada en el campo no comeréis” (Éxodo 22:30). Esto sirve para incluir el caso de el miembro o la carne que estaban parcialmente cortados pero aún colgando de un animal domesticado o de un animal no domesticado o de un ave, y uno los sacrificó ritualmente; de ello se deriva que están prohibidos como miembros arrancados de un animal vivo. Y Rabba bar bar Ḥana dice que Rabbi Yoḥanan dice con respecto al dictamen de esta baraita: